martes

IRMA HOESLI - MOZART: LAS CARTAS DE UN GENIO DE LA MÚSICA (65)


LAS CARTAS DE MOZART COMO ESPEJO DE SU POSICIÓN FRENTE AL MUNDO (2)

EL JUSTO MEDIO (9)


Constanza se ha decidido a escribir a Nannerl y a Mozart le agradaría que esta respondiera. Su pedido está impregnado de suavidad y nobleza:

…si deseas -y de hecho yo lo deseo para ver reflejado en la cara de esta criatura buena el placer que ello le causa-, si deseas pues honrarla con tu contestación te ruego quieras incluirme en tu carta. (1)

Tratamos de mostrar la forma en que Mozart recibe y refleja los fenómenos del mundo: de una manera equilibrada y mesurada que no llega al extremo de lo abstracto ni al de la exagerada sensualidad, sino que se mantiene en el medio, lo que evidencia el equilibrio entre espíritu y naturaleza. El espíritu es siempre lo bastante fuerte para conservar la forma e, igualmente, también el sentimiento es lo suficientemente profundo como para vivificar todo. De allí que las cartas sean una lectura que anima el corazón. El buen gusto y la espiritualidad forman una conjunción tan encantadora como la música mozartiana.

Lo que Mozart logra sin proponérselo en este campo tiene que cumplirse necesariamente en el campo de sus aspiraciones estéticas, según nuestra aseveración de la unidad de la personalidad. Se puede demostrar fácilmente que su música responde en su madurez a las normas estéticas clásicas. De vez en cuando surge de sus cartas que Mozart siente haber logrado en su obra musical su ideal. Elegimos una de las muchas consideraciones sobre su ópera “Idomeneo”, referente a la cual mantenía una asidua correspondencia con su padre durante su estadía en Munich. Sus deseos siempre están dirigidos hacia la misma dirección: nada debe ser exagerado, ya sea en intensidad, ya a la extensión de la ejecución.

Dígame usted, ¿no le parece que el monólogo de la voz ultraterrena es demasiado largo? Piénselo bien, Imagínese el teatro, la voz tiene que difundir espanto -debe penetrar-, debe parecer verdadera, ¿pero cómo va a causar tal efecto si el monólogo es demasiado largo y justamente a causa de esa longitud el espectador se convence cada vez más de su inexistencia? Si en Hamlet el monólogo del fantasma no fuera tan largo causaría mejor efecto todavía. (2)


Notas

(1) A su hermana, Viena, 20-IV-1782, II, 160.
(2) A su padre, Mannheim, 29-XI-1780, II, 21.

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