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miércoles

TV5 MONDE PLUS el "Netflix" francófono gratis para el Mundo.

 

TV5MONDEplus, la plataforma francófona internacional de videos accesible en todo el mundo con contenidos exclusivamente en idioma francés, subtitulados todos al español y otros cuatro idiomas ahora podes verlos y gratis.

elMontevideano Laboratorio de Artes la incluye a partir de hoy en su grilla, pudiendo desde nuestro portal acceder libremente y gratis, como las otras señales que te ofrecemos para que tengas toda la cultura a un click de distancia.


para acceder CLICK AQUÌ

sábado

TV en LÍNEA (nuestra selección)






Seleccionando cualquiera de las imágenes, accedés a cada uno de los canales, sin bajar programas y prontos para visualizar en alta calidad desde la tecnología de Youtube. 

No olvides conectarte con elMontevideano Laboratorio de Artes, para conectarte con nuestra programación en VIVO, via streaming a cualquiera del dispositivo que estés conectado.



martes

ANALISIS



"La televisión privada en el Uruguay" un trabajo de Edison Lanza y Gustavo Buquet (click aquí para leer o recorte y pegue en el navegador el siguiente enlace: http://www.apu.org.uy/wp-content/uploads/2011/11/CONCENTRACION-DE-MEDIOS.pdf)

16 dic. 2014 - ley de servicios de comunicación audiovisual 

“fijar criterios, que por primera vez en la historia del Uruguay haya criterios en la adjudicación de frecuencias, que sea la discrecionalidad del presidente de turno, que haya criterios democráticos, que se apueste a la pluralidad, que se apueste a la máxima de la democracia, que es que quien sea, para tomar una posición sobre un tema pueda escuchar todos los puntos de vista y decidir con su conciencia, y no ser guiado solamente porque tiene una visión de la realidad”



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SEIS PUNTOS DE LA LEY DE MEDIOS 

1. Los partidos de la Celeste


El artículo 39 establece el derecho al acceso a eventos de interés, como las de las selecciones de fútbol y basquetbol en competiciones clasificatorias para mundiales o en instancias definitorias de esos campeonatos. Si no hubiese prestadores interesados deberá hacer cargo canal oficial.

2. Publicidad electoral



Declara de interés nacional el fortalecimiento de la democracia y el otorgamiento de publicidad electoral gratuita en radio y televisión abierta en función de los votos de cada partido. Este es uno de los puntos más cuestionados por la oposición, que presentará recursos de inconstitucionalidad.



3. Monopolios y oligopolios



Establece que los monopolios u oligopolios conspiran contra la democracia porque limitan el pluralismo. El número máximo de seis autorizaciones o licencias para prestar servicios de televisión para abonados será reducido a tres en el caso de que una de las autorizaciones o licencias incluya Montevideo.



4. Horario para menores



En los servicios de televisión pública al menos el 60% de la programación total emitida deberá ser de producción o coproducción nacional. El artículo 32 determina un horario de protección al menor a niños y adolescentes que se aplicará todos los días de la semana de 6 a 22.



5. El consejo Audiovisual



La Asamblea General integrará una comisión de nueve miembros conformada por los partidos políticos con representación parlamentaria, con el cometido de proponer a cuatro de los cinco miembros del Consejo de Comunicación Audiovisual. Estos cargos son por seis años.



6. Comisión asesora



Se crea la Comisión Honoraria Asesora de Servicios de Comunicación Audiovisual. Será consultada preceptivamente para la elaboración del reglamento de la ley, los pliegos y procedimientos de otorgamiento de autorizaciones y licencias, y en aquellos casos en que el Ejecutivo lo estime.


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Recomendamos leer y tener bien claro, el art. 60 rque es donde se establece lo que entendemos la necesaria cuota de producción nacional que debe tener una ley de estas características, para que genere de una vez por todas la tan necesaria industria audiovisual del que sin duda todos los actores, directores, libretistas, cámaras, etc., "y oficios conexos" se verán favorecidos a través de fuentes de trabajo genuinas, reguladas por las leyes laborales actuales y futuras, y seguros que ayudará a incrementar el tan mentado PBI de la tasa sorprendente actual que responde al mundo publicitario exclusivamente, elevándolo al sector audiovisual a un estimado 3,5 a 4% según datos de diferentes realidades sudamericanas cotejadas y no de la ciencia ficción.

https://www.youtube.com/watch?v=DIBRp_s94W8

https://www.youtube.com/watch?v=d1nGLXWYQgo



domingo

CINE Y TV en tu COMPUTADORA!!!



Sabemos bien que en los últimos años se han consolidado servicios de renta, streaming y compra en línea, pero por fortuna en internet todavía no se extingue ese hábito loable de compartir contenido desinteresadamente.

Les ponemos a consideraraciòn una serie de televisoras como un listado completìsimo de sitios para ver cine en tu pc,

Para acceder hacer click en cada título del canal o de los numerales que desees, al acceder se abre una pagina con cada  reproductor o en el caso del cine, con las opciones para elegir la pelìcula, Destacamos que tanto en las televisoras como en las pelìculas las puedes ver a pantalla completa, como con excelente sonido. 

TV SELECCIONADAS



TELEVISIÓN DESDE TU COMPUTADORA

canales con transmisión on line

Para acceder hacer click en cada título del canal que desees, al acceder se abre una pagina con cada  reproductor dale play, y podés verlo en pantalla completa

CANALES SELECCIONADOS



miércoles

EL SENADO APROBÓ LA LEY DE SERVICIOS DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL!!!!


Tras su aprobación por mayoría simple en el Parlamento, la mal llamada Ley de Medios volverá a la Cámara de Diputados, donde se prevé dar sanción definitiva a la norma el próximo 22 de diciembre.

Presentamos entonces el comparativo entre el proyecto de ley aprobado por la Cámara de Representantes y el proyecto de ley por la Comision Industria, Energía, Comercio, Turismo y Servicios de la Cámara de Senadores

PARA LEER CLICK AQUI o recorte y pegue en el navegador el siguiente enlace:

Recomendamos leer y tener bien claro, el art. 60 rque es donde se establece lo que entendemos la necesaria cuota de producción nacional que debe tener una ley de estas características, para que genere de una vez por todas la tan necesaria industria audiovisual del que sin duda todos los actores, directores, libretistas, cámaras, etc., "y oficios conexos" se verán favorecidos a través de fuentes de trabajo genuinas, reguladas por las leyes laborales actuales y futuras, y seguros que ayudará a incrementar el tan mentado PBI de la tasa sorprendente actual que responde al mundo publicitario exclusivamente, elevándolo al sector audiovisual a un estimado 3,5 a 4% según datos de diferentes realidades sudamericanas cotejadas y no de la ciencia ficción.

lunes

después de los festejos... la ley de medios?





(si tiene problemas para visualizar el video, recorte y pegue en el navegador el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=xDJNqtEf7KE )



Para comenzar hablar del tema, recomendamos leer el proyecto en si, (click aquí para leer o recortar y pegar el siguiente enlace: http://archivo.presidencia.gub.uy/sci/proyectos/2013/05/cons_min_682_anexo.pdf

Pero además recomendamos leer, para saber de que en realidad estamos hablando del actual "oligopolio" de las comunicaciones en el Uruguay "La televisión privada en el Uruguay" un trabajo de Edison Lanza y Gustavo Buquet (click aquí para leer o recorte y pegue en el navegador el siguiente enlace: http://www.apu.org.uy/wp-content/uploads/2011/11/CONCENTRACION-DE-MEDIOS.pdf)

Es así que la Escuela  y el Laboratorio de Artes se solidariza con el periodista en la defensa de la fuente laboral, como el de la libertad de expresión y el rechazo a cualquier tipo de persecución a cualquier trabajador de cualquier rama, como también en el reclamo de que en esta futura ley de medios debe contener un 60% de producción nacional, y de ese 60%, un 30% sea destinado a la ficción.

Hace más de 10 años que trabajamos en ese sentido, de la necesaria cuota de producción nacional que debe tener una ley de estas características, para que entendemos, genere de una vez por todas la tan necesaria industria audiovisual del que sin duda todos los actores, directores, libretistas, cámaras, etc., "y oficios conexos" se verán favorecidos a través de fuentes de trabajo genuinas, reguladas por las leyes laborales actuales y futuras, y seguros que ayudará a incrementar el tan mentado PBI de la tasa sorprendente actual que responde al mundo publicitario exclusivamente, elevándolo al sector audiovisual a un estimado 3,5 a 4% según datos de diferentes realidades sudamericanas cotejadas y no de la ciencia ficción.

Quien está en desacuerdo con todo esto?

La Escuela Popular de Cine y el Laboratorio de Artes tiene como cometido preparar a todas las personas y a las organizaciones sociales que entiendan pertinente expresarse a través del lenguaje audiovisual, autogestionaria como forma de sobrevivencia, en un mundo cada vez mas salvajemente capitalista, y para cuando se produzca el apagón tecnológico, decretado el 21 de Noviembre del 2015 (click aquí para ampliar info) intentar de una vez por todas que los trabajadores, el pueblo, la comunidad, que son los que no tienen voz hoy, puedan reflejar sus ideas, sus intereses, sus necesidades y podamos ver nuestra realidad tal cual se vive y no como se nos induce a vivirla.

Para poder actuar en ese sentido, corresponde conocer la realidad para interpretarla y actuar en consecuencia. 

En eso estamos.

domingo

TELEVISIÓN On Line


Seleccionamos los canales con transmisión on line que seguramente ampliarán tu espectro informativo.





LA MAYOR WEB DE DOCUMENTALES EN CASTELLANO

TVE lanza la mayor web de documentales en castellano

RTVE.es lanzó la mayor web de documentales en castellano del mundo, cuenta con más de 5.000 títulos digitalizados para ver online. Somos Documentales, fue creada por el departamento de Interactivos de RTVE, ha buceado en el archivo histórico de TVE y ha rescatado las grandes películas documentales emitidas alguna vez por los canales vinculados a Televisión Española para que puedan que se puedan disfrutar en Internet. RTVE.es/documentales también ofrecerá en directo los distintos títulos que emitan TVE y La 2 (TVE 2).

Además de abrir los archivos de RTVE, la página contará con más de 20 estrenos semanalesun área de información con blogs especializados que contarán el día a día de los rodajes de cine documental, lo más relevante del circuito mundial de festivales y una apuesta por la creación webdocs, documentales específicos para la web.
Somos Documentales ofrece una cuidada selección de títulos que cuenta con el asesoramiento de expertos y que se traduce, por ejemplo, en semanas temáticas, como la que la web dedicará a los Goya a través de documentales sobre el mundo del cine.
La navegación está organizada a través de canales como grandes Biografías, Actualidad, Artes, Historia, Viajes, Naturaleza o Gastronomía, que permitirán al usuario descubrir películas en función de las temáticas que más les interesen.
Somos Documentales se lanza con una selección de títulos imprescindibles para los amantes del  género: Comprar, tirar, comprar, el documental que puso en evidencia el fenómeno de la obsolescencia programada; Allende. Caso cerrado, trabajo que provocó que un juez chileno reabriera el caso por la muerte de Salvador Allende. Otros de los títulos incluidos es la prestigiosa serie de la BBC África, del director David Attenborough, estrenada en TVE esta semana.
Fuente y más información: www.cineramaplus.com.ar

martes

NOTICIAS INTERNACIONALES (señal en VIVO)

(click en los títulos)




DW - Alemania

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sábado

YA ES REALIDAD EL FINAL DE LA TV TAL COMO SE LA CONOCE


EN EL RECIENTE ENCUENTRO LLAMADO MIPCOM REFLEJÓ CIERTA MIOPÍA DE LA INDUSTRIA TELEVISIVA, QUE SIGUE PENSANDO LA TV DE AIRE COMO CENTRO DEL ENTRETENIMIENTO, CUANDO LOS CONSUMOS DEMUESTRAN QUE LAS PLATAFORMAS DIGITALES MARCAN EL PULSO PARA LAS NUEVAS GENERACIONES.
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La nena, de no más de cuatro años, se acerca al televisor y toca la pantalla con su dedo índice. Lo hace una vez y mira. Nada. Luego repite la acción una y otra vez. Cada nuevo contacto, se percibe desde unos metros, parece llevar más presión. Al cabo de un tiempo de observarla, se cae en la cuenta de que la niña no es víctima de la magia de la televisión: ella no quiere agarrar a ninguno de los personajes que la pantalla reproduce. “Quiero ver otra cosa”, dice, enojada, con la ingenuidad de su edad, pero con la experiencia de haber nacido en los tiempos de las pantallas táctiles conectadas a Internet. La situación ocurrió aquí, pero podría repetirse (seguramente habrá pasado, pasa en este mismo momento y pasará durante los próximos años) con cualquier otro niño o niña con menos de 10 años en cualquier otra parte del mundo. La tecnología modificó la manera en la que se accede a los bie-nes culturales, echando por tierra viejas tradiciones. Y la televisión, parece, es el medio que más está evidenciando las consecuencias del mundo digital. No por casualidad el futuro de la pantalla chica se discutió, y mucho, en el reciente Mipcom, el mercado de contenidos audiovisuales que hace unos días reunió en Cannes a los principales ejecutivos televisivos.

El diagnóstico es compartido: la tevé tal cual se la conoció en las últimas seis décadas está llegando a su fin. Independientemente de sus procedencias, quienes están detrás de la pantalla chica saben que el modelo tradicional ya no es funcional a los actuales consumos audiovisuales, donde ver lo que se quiera, cuando se quiera y donde se quiera se transformó en una máxima irrenunciable. Para cierto sector etario, la TV everywhere es una novedad que hipnotiza, una auténtica revolución. Para otros, los más pequeños, se trata de la única manera de entender y ejercer el derecho a acceder a programas de tevé, películas, videos o series. ¿Por qué seguir los caprichos comerciales de un programador o de una corporación para ver un contenido si uno puede verlo cuando, donde y por el soporte que desee?

“La nueva edad de oro de la televisión.” El eslogan que signó la reciente edición de Mipcom no deja de ser una verdad, pero a medias. Al analizar la última década y media, nadie puede desconocer la enorme calidad artística y narrativa que alcanzaron los contenidos televisivos. En materia de ficción, incluso, grandes actores de teatro y cine de todo el mundo no sólo se volcaron a trabajar para la pantalla chica, sino que han admitido la innovación de sus propuestas. El opaco momento de la industria cinematográfica en Hollywood, cada vez más limitada a un negocio que no sale de los superhéroes, los vampiros y las sagas para adolescentes, ayudó a que las propuestas más creativas del mundo audiovisual surgieran y se desarrollaran en la tevé, preferentemente –aunque no exclusivamente– en el cable norteamericano.

No es la tevé, estúpido

El problema del eslogan de la feria audiovisual más importante del mundo es, justamente, seguir llamando “televisión” a esos contenidos. En una era en la que las audiencias de tevé caen estrepitosamente y en donde buena parte de las series son vistas por medio de soportes digitales, hablar de “televisión” es no comprender un futuro que ya es realidad. O hacer ejercicio de la negación. En una de las conferencias, Gary Carter, de la productora Shine, planteó la problemática que impone el mundo hiperconectado. “Cuando ahora nos referimos a ‘televisión’ en la industria, ya no queda claro si se está hablando de los programas o del aparato eléctrico ubicado en el living. Estamos empezando a hablar más a menudo sobre `contenido’ que de ‘televisión’”, subrayó el ejecutivo, encargado de desarrollar el negocio 360º para la empresa británica.


El diagnóstico de Carter fue el de muchos ejecutivos. Roma Khanna, CEO del departamento de MGM en Nuevos Medios, también fue contundente respecto de la revolución que el mundo digital plantea en el negocio de tevé. “Lo interesante de la evolución de los modelos actuales de negocio –señaló en Cannes– se percibe en las ventanas. En el pasado, el circuito de emisión era estanco y lineal: una película se veía primero en el cine, luego pasaba al VHS o DVD, después tenía emisión en tevé paga y recién entonces tenía ventana en tevé abierta. Lo que está sucediendo ahora es que el circuito audiovisual está completamente fragmentado, es un caleidoscopio de ventanas. Ahora las ‘bolas’ son lanzadas en el aire, y cada cual las puede tomar como se le dé la gana en ese momento.”

De la misma manera que hay coincidencia en el momento de transición que está atravesando la tevé, la sensación que dejaron las distintas conferencias en la principal feria de contenidos y formatos televisivos fue que, sin embargo, los ejecutivos no creen que la televisión abierta esté empezando a “oler feo”. Ya sea como una manera de conservar sus poderosos puestos de trabajo o como consecuencia de haber sido formados con la lógica tradicional, quienes se encargan de desarrollar las “segundas ventanas” continúan pensando la industria con la televisión como centro productivo. En general, las voces que se escucharon piensan las plataformas digitales simplemente como una evolución de la tevé. De hecho, ninguno admitió que a esta altura, para determinado público, la tevé abierta es, en realidad, la “segunda pantalla” de la web en términos de acceso a los contenidos. ¿O quién duda de que para el público sub-40 la tevé abierta ya es, apenas, una opción más de entrenimiento audiovisual? Una opción que, entre Netflix, Hulu, YouTube y otras plataformas de videos, definitivamente tampoco encabeza su orden de prioridades.

La respuesta de la industria televisiva a la revolución que se está produciendo no parece estar a la altura de las consecuencias que el mundo digital plantea en la vida cotidiana. En general, la mayoría de las voces que se escucharon entre los productores y programadores en Mipcom es seguir pensando los contenidos bajo los lineamientos del modelo tradicional, para televisión, anexándole algún tipo de de- sarrollo para que el público interactúe en otras plataformas. Es decir: para ellos, la tevé sigue siendo la materia prima de la que se desprende el resto de los contenidos. Es más: la industria da la sensación de sentirse obligada a hacer pie en las redes porque “es el lugar en el que hay que estar”, más que la puesta en marcha de un plan paulatino de reformulación del negocio. Una mirada conservadora que, a priori, responde más a la lógica de ejecutivos formados en un modelo televisivo que se presenta como vetusto a los ojos de las nuevas generaciones.


Pantalla(s) chica(s)

En el Mipcom, los más de cuatro mil compradores de todo el mundo –que sellaron adquisiciones y ventas de formatos y contenidos de los más diversos orígenes– admitieron interés en encontrar el nuevo modelo de negocio que satisfaga la demanda de las nuevas generaciones, nacidas y criadas bajo el formato de shortfilms. En ese punto, los contenidos de corta duración, abiertos a la interacción y la participación del público, fueron los más solicitados entre los participantes. En efecto, cuando se caminaba entre los pasillos del Palais des Festivals, sorprendía la cantidad de stands destinados al público infantil o adolescente, con proyectos televisivos que incluían su explotación en la web, las redes y otros negocios colaterales, como el teatro y la música. No por casualidad un tercio de los productores y programadores acreditados en la edición de 2013 pertenecían a empresas desarrolladoras o distribuidoras de contenidos digitales. Los organizadores rápidamente recogieron el guante y anunciaron el primer Mip Digital Fronts para abril del año que viene.


Mientras que las empresas de tevé de todo el mundo terminan de hacer el clic necesario para no quedar relegadas ante la revolución audiovisual que ya se está produciendo, en la Argentina la necesidad de encontrar divisas en otros mercados llevó a que ya haya desarrollos interesantes al respecto. Uno de ellos es Aliados, la propuesta de ficción de Cris Morena que se emite una vez por semana por Telefe, al día siguiente por FOX, se cuelgan diariamente en Internet webisodios de ocho minutos y que desarrolló un disco musical y –próximamente– una obra de teatro. Si bien el rating no acompaña la propuesta, ya que promedia menos de 10 puntos en pleno prime time, la ficción debe evaluarse íntegramente, en función del negocio 360 grados (ver aparte). Aliados es, sin dudas, una ficción que da los primeros pasos de cara a proyectar el contenido del futuro. Una plataforma 360º que trasciende a poner en pantalla las menciones en Twitter que alcanza un programa o a la posibilidad de ver el contenido online, esos maquillajes con los que algunos programas creen dar cuenta de los nuevos hábitos.

“La multiplataforma ya está en nuestra cabeza”, afirma en diálogo con Página/12 Tomás Yankelevich, desde la reformulación de su cargo como director de contenido global de Telefe. “Lo hacemos desde nuestra web, pero también desde el canal propio de YouTube o con la gente de Google, Netflix o el On Demand de Cablevisión. El problema es que es muy difícil convencer a los anunciantes de que se vuelquen a otra plataforma. Con resultados los convencés, pero para generarlos hay que invertir mucho dinero”. El joven director cree que la fusión de la tevé y los nuevos medios debe hacerse cuanto antes. “En Telefe tomamos la decisión de que todos nuestros productos televisivos, de ahora en más, deben tener una pata en la web y otra en una segunda pantalla, como celulares, con contenido exclusivo. Incluso, modificamos nuestro circuito de producción: ahora la gente que produce el programa de tevé se encarga también de producir el producto web. Antes, esas dos áreas estaban separadas y chocaban, porque el productor de tevé era el importante y el de la web se sentía el hermanito menor. La fusión ayuda a fogonear a las nuevas plataformas”, señala Yankelevich.

Si bien las miradas apocalípticas referidas a los medios de comunicación nunca fueron muy certeras –la radio no murió con la irrupción de la TV ni el cine tuvo un final trágico con el VHS–, lo cierto es que el mundo digital posee una característica que vuelve única esta revolución: el contenido de la radio, el de la tevé y el del cine se puede ver a través de Internet. En la era digital, cualquier cosa –todo– cabe en la web. Será cuestión de que la tevé abierta entienda que debe hacer borrón y cuenta nueva para poder subsistir en la era del consumo fragmentado. Y no convertirse únicamente en la financista para los próximos años de una industria que ya no piensa en una familia sentada en el sillón del living frente a un aparato de TV.

Aliados de las redes

Aliados, la última creación de Cris Morena para Telefe, es probablemente el producto argentino que mejor explota el negocio 360 grados que la industria está buscando. Amparado en el público adolescente al que apunta, la ficción mística aplicó un esquema de producción y emisión en el que conjuga la tevé abierta, el cable (la serie se emite por FOX al día siguiente de su estreno en abierto), la web y la música. Al negocio 360 grados tradicional (compuesto por desarrollo televisivo, musical, cine, libros, figuritas, teatro y licencias), el programa le sumó activamente las redes sociales (convocó a un casting virtual), la web (con aplicaciones exclusivas de segunda pantalla), juegos y un espacio de membresía para los fanáticos. Si bien el rating no lo acompaña todo lo que se suponía en la previa (en Telefe, cada episodio no supera los 10 puntos), lo cierto es que hay otros indicadores que dan cuenta de cómo las nuevas generaciones consumen los contenidos en la actualidad. Por ejemplo, cada capítulo de Aliados tiene 150 mil reproducciones en la web, con un 95 por ciento de tiempo de visualización. Por mes, la web www.telefe.com.ar/aliados tiene seis millones de visitas y 29 millones de páginas vistas, según la información brindada por la productora a los compradores del mundo en Cannes. Al comparar la relación que otras ficciones de Cris Morena tuvieron con la web, el crecimiento de usuarios resulta significativo: la página de Rebelde way (en 2003) tenía cinco mil visitas diarias; la de Floricienta (2004-2005) alcanzaba las 10 mil; y la de Casi ángeles (2007-2010) tuvo picos de 40 mil, en los momentos en que subían webisodios entre el final de una temporada televisiva y el comienzo de la siguiente. El flujo digital de Aliados no se detiene ahí: en junio fue el programa argentino con más menciones en Twitter (por encima de las 850 mil menciones), mientras que en YouTube el contenido de la ficción ya superó la barrera de las cuatro millones de reproducciones.

Netflix destrona a HBO

La última noticia del mundo audiovisual da cuenta de la inevitabilidad de la revolución cultural que acarrea el mundo digital: Netflix, la plataforma web paga de series y películas, ya tiene más suscriptores en Estados Unidos que la cadena HBO en la tevé por cable. Según informó la empresa, en el tercer trimestre del año, Netflix alcanzó los 29,9 millones de abonados, superando los 28,7 con los que cuenta la prestigiosa cadena de TV premium de Estados Unidos. El acelerado crecimiento de suscriptores de la plataforma no se limita al mercado norteamericano: en el mundo entero, Netflix superó los 38 millones de suscriptores. Si bien aún está muy lejos de los 114 millones que alrededor del globo tiene HBO, lo cierto es que la mejora en la accesibilidad a la red y la mayor velocidad de conexión a Internet que traerá la tecnología en los próximos años permiten sospechar un futuro promisorio para la compañía que en la Argentina tiene un costo mensual de ocho dólares.

La calidad alcanzada en producciones originales como House of Cards (que este año se convirtió en la primera serie online en obtener un premio Emmy), Orange is the New Black y Hemlock Grove parecen haber sido fundamentales para entender el crecimiento de usuarios de la plataforma, que en 2014 tendrán en exclusiva el nuevo proyecto de los creadores de Damages y nuevas series animadas surgidas de la asociación que entablaron con DreamWorks Animation. “Durante los próximos años, aspiramos a apoyar la creación de algunos de los contenidos más persuasivos y notables jamás producidos. Junto con la flexibilidad de nuestra sintonización en Internet y el poder de nuestras recomendaciones personales, seguiremos cambiando la televisión para bien”, señalaron hace unas semanas Reed Hastings y David Wells, los CEO de Netflix. A esta altura, nadie en la industria se anima a contradecirlos.


Por Emanuel respighi
Fuente y más información: www.pagina12.com.ar

Frank La Rue relator especial para la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y expresión de la Organización de Naciones Unidas (ONU)


Frank La Rue sostuvo que “hasta en las sociedades más liberales se regula” a los medios audiovisuales porque usan “un bien público”; opina que el proyecto de Ley uruguayo “está dentro de los estándares internacionales”
“Yo doblo la apuesta: vamos a invitar a todos los organismos internacionales de libertad de expresión para que opinen sobre este proyecto. Tendríamos que tener como norte esos tratados internacionales”, le dijo el asesor presidencial Gustavo Gómez al presidente de la Asociación Nacional de Broadcasters Uruguayos (Andebu), Rafael Inchausti, durante un debate a fines de julio, luego de que el empresario sostuviera que el proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que estudia el Parlamento viola varios acuerdos.
El fin de semana llegó a Uruguay el primero de los invitados del gobierno: el relator especial para la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y expresión de la Organización de Naciones Unidas (ONU), el abogado y periodista guatemalteco Frank La Rue, dio una conferencia en Presidencia el lunes de mañana, se reunió con el mandatario José Mujica el martes y asistió a la Comisión de Industria de la Cámara de Representantes, donde formuló algunas recomendaciones para mejorar un proyecto de ley que apoya con entusiasmo.
El relator aseguró en una entrevista con Búsqueda que el proyecto “está dentro de los estándares internacionales” establecidos por las regulaciones de diversos países y que, incluso, “América Latina está llegando tarde a este debate”.
La Rue explicó que “lo que se regula” con leyes de este tipo “es el uso de un bien público”, las frecuencias radioeléctricas, que deben ser administradas “con un sentido de equidad y de justicia”.
El abogado guatemalteco, que se desempeña en la Relatoría desde el 2008, dijo que “hasta en las sociedades más liberales se regula, porque si no, se está violentando un derecho más amplio, que es el derecho de la sociedad” de “tener diferentes puntos de vista”.
“Alguna gente ha dicho ‘esto es una ley mordaza, esta ley nos va a llevar a la quiebra’. Primero, todo el mundo sabe que eso no es cierto. Los medios no van a ir a la quiebra por eso, no es una ley mordaza que les está limitando su libertad de expresión. A mí me parece que eso no tiene sentido. Lo que hay que evitar es la polarización y el enfrentamiento”, opinó.
Pese a su posición favorable a la ley, La Rue formuló algunas recomendaciones para mejorar el proyecto. Sugirió que el órgano regulador funcione con “mayor independencia” y sus miembros sean propuestos por el Parlamento. También propuso “establecer excepciones” al horario de protección al menor para que los noticieros puedan informar sobre hechos de interés público. Además considera que la autorregulación de los medios debería excluirse del texto legal y, en cambio, deberían incluirse principios de administración de la publicidad oficial, un tema ausente en los 183 artículos del proyecto.
Pero a juicio de La Rue no alcanza con la regulación de los medios actuales ante el surgimiento de las nuevas tecnologías. El relator cree que la educación “es fundamental” para evitar problemas con los nuevos hábitos de consumo cultural. “Si no se puede regular Internet, el problema va a ser prevenir”.
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—Hay una frase que fue usada incluso por el presidente José Mujica: “La mejor ley de prensa es la que no existe”. ¿Por qué es necesario regular los medios de comunicación audiovisual?
—Hay una diferencia. Cuando uno habla de prensa originalmente, y cuando surge esa frase, se pensaba en la prensa escrita. Y los efectos de la regulación eran bastante menores. Incluso cuando había regulación era para imponer algún tipo de censura. El periodismo es la profesión más libre que puede haber según la doctrina del sistema interamericano, porque a pesar de que es bueno tener muchos elementos, no hace falta la titulación profesional, no hace falta la asociación profesional y no hace falta el registro profesional con el Estado. Las tres cosas son buenas, estudiar, profesionalizarse y titularse, pero no debe ser una condición. Pero en la medida en que la tecnología fue evolucionando, cuando pasó a hacerse con frecuencias del Estado, lo que se regula en primer lugar es el uso de un bien público; ya no es el contenido, no es lo que se está diciendo. Si las frecuencias son una propiedad del Estado, por supuesto que deben ser puestas primero para el bien común, y en segundo lugar deben ser puestas para ese bien común con un sentido de equidad y de justicia. Y es eso lo que yo creo que se perdió en el pasado, especialmente en América Latina. En los países que tuvieron períodos de dictadura militar o de gobiernos muy autoritarios se distribuyeron con mucha arbitrariedad. Unesco fue el primero en desarrollar el principio de diversidad y pluralismo. Es decir, que si uno está ejerciendo el derecho de la comunicación, en el fondo son dos derechos que tienen que balancearse en el espíritu de las normas. Uno es el derecho de las y los comunicadores sociales, que tienen derecho a investigar y documentarse y a difundir la información. Pero el otro es el derecho social y de la población de estar informados. La democracia tiene varios requisitos. Uno es que necesita de un marco legal institucional, instituciones fuertes, sólidas; necesita de credibilidad y transparencia en esas instituciones; necesita de un régimen electoral abierto y equitativo; pero por encima de todo necesita de la participación ciudadana. Y la participación ciudadana está íntimamente vinculada a la información. Entonces, ¿a qué voy yo? A que es importante regular que dentro de esa democracia todo el mundo tenga buena información, de calidad, que quiere decir diversidad de medios y pluralismo de ideas. A nadie se le está diciendo qué es lo que se debe decir, que eso sería la censura, meterse en los contenidos. Pero sí se está diciendo, por ejemplo, que los monopolios son una amenaza, un atentado contra ese pluralismo de ideas. En Estados Unidos, que empezó con esto hace mucho tiempo, era y creo que sigue siendo ilegal, por ejemplo, que quienes eran dueños de un canal de televisión en una ciudad o en un distrito fueran al mismo tiempo dueños de un periódico escrito. Y uno puede pensar, ¿qué sentido tiene? Bueno, el propósito de los legisladores en ese momento era que la gente pudiera balancear entre lo que había en el noticiero de la televisión y lo que leía en el periódico. Ese es el principio básico, y pongo el ejemplo de Estados Unidos porque es la sociedad más liberal que conozco en el tema de prensa y de comunicación. Entonces hasta en las sociedades más liberales se regula, porque si no, se está violentando un derecho más amplio, que es el derecho de la sociedad. Ese es el argumento. No es que se esté creando censura, no es que se esté limitando el contenido. Es que simplemente se le está garantizando a la población que va a tener diferentes puntos de vista con los cuales va a tener el derecho de contrastar opiniones y visiones. Y llegar a sus propias conclusiones.
—¿El proyecto de ley uruguayo va en el sentido de las legislaciones de países con democracias sólidas?
—La tendencia es que estas leyes que están viniendo a América Latina son muy parecidas a las leyes europeas de ya hace varias décadas. Incluso en la terminología; antes hablábamos de telecomunicaciones, pero con el Internet y la telefonía celular ahora se habla de servicios audiovisuales. Esa es una terminología que surge en Francia, en España, en las legislaciones europeas. En esto de nuevo Unesco ha jugado un papel muy importante porque ha llevado un análisis de legislación comparada, y eso ha ayudado a generar estándares internacionales. La legislación puede variar de país a país pero los estándares y los principios son los mismos. Yo le diría que la ley que se está discutiendo en Uruguay está dentro de los estándares internacionales. De hecho, América Latina está llegando tarde a este debate.
—¿Cuándo se empezaron a producir estas legislaciones?
—En Estados Unidos eso viene de principios de siglo. Mucha gente cita el caso de Sullivan vs. The New York Times. Si uno ve la Relatoría de la Comisión Interamericana, que empieza en el año 2000, vamos trece años avanzados en el proceso. Pero muchas de estas normas del sistema interamericano surgieron mucho antes en Europa y en otros países. No estamos hablando de algo novedoso, ni del siglo XXI; surgieron en el siglo XX.
—En América Latina ya hay varias leyes de comunicación audiovisual. Usted ha criticado la de Ecuador. ¿Por qué?
—Yo critiqué la ley de Ecuador muy de primera por dos temas que me parecen importantes. Una ley puede tener cosas chicas que se pueden corregir pero también puede tener un defecto grande, de fondo, que es lo que pasó en Ecuador. La ley de Ecuador tiene dos cosas: una que me molesta por el término, que es el término de “linchamiento mediático”, que aunque no tiene grandes sanciones, el concepto es equivocado. Pero eso era muy derivado de que el presidente (Rafael) Correa siente que la prensa lo persigue, que hay un complot, lo cual no es cierto. Un funcionario público, cuando asume la función pública, debe estar dispuesto a que lo critiquen. La función pública va con el escrutinio público, o sea que la población lo tiene que observar, analizar y evaluar, y eso va con la crítica pública, válida o no, porque aunque sea inválida igual es un derecho. Entonces yo me oponía a ese concepto. Hasta la difamación estoy proponiendo que debe despenalizarse, y no debe aplicarse a los políticos, entonces mucho menos el linchamiento mediático. Lo otro, que es lo más preocupante, es que se crea una superintendencia de comunicaciones. En muchos países la superintendencia es para el manejo de las frecuencias, ese es un uso legítimo. Pero aquí la superintendencia de comunicaciones es para evaluar las comunicaciones y, dice, aplicar una sanción ulterior. Pero sanción ulterior del Ejecutivo, porque cuando se habla de responsabilidad ulterior puede ser una responsabilidad administrativa pero normalmente es judicial. Si uno está violando derechos de la niñez, es la aplicación de la ley. Entonces para mí con la creación de esa superintendencia, un órgano de censura, que su sola existencia es intimidatoria, se anuló la validez de esa ley.
—En el caso del proyecto de ley uruguayo hay un Consejo de Comunicación Audiovisual que sería el encargado de aplicar la ley…
—…y que en todos los países del mundo existen. Lo que varía son los niveles de autonomía. Eso no es nada nuevo, no es que Uruguay se vaya a inventar un monstruo extraño, sino que todos los países lo tienen. ¿Por qué? Porque como las frecuencias son un bien del Estado, para uso de todos y beneficio de todos, deben ser reguladas por el Estado.
—¿Cómo ve la conformación del Consejo de Comunicación Audiovisual?
—Todos los órganos reguladores deben ser colectivos —no unipersonales, con un superintendente, como hay en muchos países— y este lo es. Segundo, deben ser independientes en el sentido de no estar controlados por el Poder Ejecutivo, y eso también cae de su lógica, porque lo que no quiere es que el Poder Ejecutivo, que es el poder político, reproduzca su esquema de poder, ni censure la crítica pero tampoco esté promoviendo su consolidación en el poder. A mí me parece que es elemental, entonces lo importante es que los órganos reguladores funcionen con la mayor independencia. ¿Cómo se logra eso? Normalmente, en casi todos los países, con que sean nombrados por el Parlamento y no por el Ejecutivo. Y aquí para mí el fallo que sí tiene es que, aunque es colectivo y tiene representatividad diversa de organismos, son todos del Ejecutivo, y le agregaron, lo cual es bueno, que es en consulta y ratificación del Senado. Pero yo iría un paso más allá, que la consulta con el Senado no sea solo una ratificación sino que sea un proceso de elección que surja del Parlamento. Por ejemplo, en muchos países del mundo —que podría ser aquí la solución— quien preside el organismo es nombrado por el presidente de la República. Perfecto, un miembro. Todos los demás son nombrados por el Parlamento, de diferentes sectores sociales. El Parlamento puede, con cierta apertura, pensar en que tiene que haber ingenieros electrónicos que conozcan de frecuencias, pero también puede haber gente que venga de los empresarios, con experiencia de sostenibilidad de lo que es un medio audiovisual, o gente que venga de las experiencias comunitarias, o de escuelas radiofónicas, o de lo que sea. Me parece que el Parlamento debe jugar con ese balance de personas.
—Ese organismo será el encargado de aplicar la ley. Hay algunos principios que cuesta imaginar cómo pueden ser llevados a la práctica sin que ello implique una censura o un condicionamiento. Por ejemplo, dice que la programación se orientará por criterios de “pluralidad”, “diversidad” y “no discriminación”. ¿Cómo se define si una nota o una entrevista es plural, diversa o no discriminatoria?
—Lo que está estableciendo la ley es un principio, no una obligatoriedad que alguien pueda verificar. ¿Qué es lo que un periodista serio hace? Contrasta opiniones, especialmente con hechos controversiales. Por ejemplo, la contaminación de un río. Uno va, entrevista a quien contaminó, a la empresa contaminante, a las comunidades, de repente a un experto en el tema que pueda evaluar la calidad del agua. Ese es el periodismo serio, en el que uno se toma la molestia de escuchar distintas voces. En medios audiovisuales para mí lo más importante es que cuando se habla de diversidad y pluralismo estamos hablando de diversidad de medios, que genera de por sí un pluralismo porque una cosa son los medios comerciales, otra cosa son los medios comunitarios, que de por sí van a tener posiciones diferentes, y otra cosa son los medios públicos. Y en algunos países se recomienda medios de grupos étnicos y culturales, mayoritarios o minoritarios. Entonces para mí solo con lograr esa diversidad de medios se logra el pluralismo. Eso para mí no es meterse en los contenidos, en el sentido de que no está diciendo qué es lo que pueden publicar, ni cómo.
—Pero si un medio no cumpliera con esos principios, ¿eso no implica que el regulador actúe en consecuencia?
—No va a decir “lo vamos a cerrar”. No, de hecho los medios tienen una línea editorial y la defienden. Algunos la defienden con calidad profesional y pueden ver diferentes ideas, y otros defienden su línea editorial sólo con una visión.
—En el proyecto aparece un capítulo de autorregulación, que establece criterios por los cuales los medios deben regularse a sí mismos, pero dentro de lo que establece la ley. ¿No es una contradicción que los medios tengan que autorregularse de acuerdo a los criterios de la ley?
—Yo creo profundamente en la autorregulación pero no sé si deba estar en la ley, me parece que de repente no. Pero si la ley tiene principios de democratización, la idea de la autorregulación es que esto surja con los mismos principios. Porque ¿qué es lo que la autorregulación de periodistas busca? Elevar la calidad profesional y garantizar la ética profesional. Uno asume que son elementos en los que todos coincidimos. Entonces la autorregulación, pues cae de su peso. Algunos no la ponen en la ley misma sino que la ponen como un documento aparte o incluso les piden a los medios que generen sus propios reglamentos de ética.
—¿Pero cuál es el sentido de pedir una autorregulación que debe seguir los criterios establecidos en una ley?
—Me imagino que la idea es que si el criterio es el manejo más democrático de los medios, la autorregulación es una autorregulación de inspiración democrática, y viene del medio mismo. En la ley, salvo los elementos de protección a la niñez, en general lo demás es regulación del manejo de los medios en cuanto al uso de las frecuencias y todo lo demás. Entonces la autorregulación es aplicable a cómo maneja uno los contenidos desde el punto de vista profesional y ético pero con libertad. Creo que habría que sacarlo del proyecto.
—El capítulo referido a los derechos de los niños y adolescentes es el que presenta más restricciones para los contenidos. Por ejemplo, no se podrían pasar escenas violentas o truculentas durante el horario de protección al menor. ¿Cómo se puede evitar que eso impida la información sobre los hechos? Hay un ejemplo muy citado: el atentado contra las Torres Gemelas ocurrió de mañana, y es impensable que no se mostraran las imágenes, que son violentas y truculentas. Usted propuso como solución que los presentadores adviertan al público de que lo que van a ver puede herir su sensibilidad.
—Es una solución a algo que yo considero un caso excepcional. No hay que hacer de las excepciones la problemática principal. Siempre vamos a tener noticias de inmediatez, del momento, que haya que cubrir. Lo de las torres en Nueva York era fundamental porque afectaba todo el esquema de seguridad regional hemisférico, cambió la política migratoria inmediatamente, estar informado era una necesidad.
—Otro ejemplo es la difusión de imágenes de los ataques con armas químicas sobre la población de Siria, que mostraban los cadáveres de las víctimas.
—Las escenas de lo de Siria eran más dramáticas porque eran niños. Por eso la idea es que usted tiene una norma general y a esa norma general le puede establecer excepciones. Porque tampoco es cierto que todos los días se estén difundiendo noticias así. ¿Qué pasa con un accidente de tránsito? Yo creo que la prensa debe manejarse con mucho cuidado. Yo he visto casos en los que familiares incluso se enteran de un accidente porque la prensa va y fotografía el cadáver de la persona que quedó prensada en el carro, y el carro todo chocado. Este tipo de cosas no tiene sentido. Porque un motivo es proteger a la niñez, pero el fenómeno contrario es que la violencia vende. Si no, que lo digan los tabloides. ¿Qué es lo que hace Rupert Murdoch con sus periódicos? Entre jovencitas semidesnudas en bikini o noticias de violencia, y mucha foto y poco texto, así se venden los tabloides, es precisamente la esencia de un tabloide, y es precisamente el periodismo que no queremos, generar este morbo de la violencia en la población, mucho menos en la niñez. Pero creo que es válido cubrir seriamente una noticia que sí se debe cubrir. Entonces yo proponía esta solución. Dicho sea de paso, la FCC (Federal Communications Commission, regulador de Estados Unidos), volviendo al país más liberal de la prensa, tiene la misma regulación: el horario de protección al menor es de 6 a 22. No es nada novedoso que lo esté haciendo Uruguay.
—¿Entonces el Consejo de Comunicación Audiovisual debería distinguir cuando se trata de una noticia que hay que cubrir o cuando se trata de un intento de provocar el morbo?
—Cuándo es una noticia que hay que cubrir y cuál es la forma de cubrirla. Porque en último caso lo que está tratando de hacer es evitar el daño traumático a la niñez. Y si tiene forma de evitar ese daño traumático hay una obligación de hacerlo. Entonces, ¿cómo lo hace? Advirtiendo: “Saque a los niños”. Y no sólo a los niños, ojo, hay personas que han sufrido traumas. Una mujer que sufrió una violación, o alguien que sobrevivió a un accidente de tránsito, y cosas así en las que de repente una escena de violencia, de sangre, sin prevenirlos, puede causar problemas.
—Los canales de televisión y las agencias de publicidad criticaron el proyecto. Varios juristas plantearon en el Parlamento que la ley viola la Convención Internacional de Derechos Humanos y el Pacto de San José de Costa Rica, además de la Constitución; incluso dijeron que el Estado podría incurrir en responsabilidad patrimonial. ¿Usted cree que en el texto del proyecto uruguayo hay alguna posible violación a los convenios internacionales?
—Honestamente no creo. Yo miro la ley de Uruguay dentro del contexto que son la mayoría de las leyes del mundo, y dentro del contexto de los principios básicos que en el mundo entero se han aplicado. Yo creo que hace mal Andebu en dramatizar. Creo que puede tener críticas a la ley, que las presente en el Parlamento y que diga que hay que modificar tal cosa. Pero, por ejemplo, alguna gente ha dicho “esto es una ley mordaza, esta ley nos va a llevar a la quiebra”. Primero, todo el mundo sabe que eso no es cierto. Los medios no van a ir a la quiebra por eso, no es una ley mordaza que les está limitando su libertad de expresión. A mí me parece que eso no tiene sentido. Lo que hay que evitar es la polarización y el enfrentamiento que se ha dado en este tema porque cuando se habla de diversidad es la posibilidad de que pueda haber medios en manos de comunidades locales.
—Otro argumento de los canales es que con esta regulación, que solo abarca a los canales uruguayos, queda por fuera toda la programación que llega a través de la televisión para abonados y de Internet. Entonces sostienen que se perjudicará a los canales uruguayos porque las personas no podrán ver ciertas cosas en la televisión abierta y gratuita pero sí por el cable o Internet. ¿Qué dice sobre eso?
—Con el cable va a pasar lo que está pasando con Internet, y depende de cómo se regule el cable. Pero, por ejemplo, en el cable sí se puede regular el horario de protección a la niñez, pero en Internet ni eso. Ahí reconozco que hay espacios, especialmente Internet, donde la regulación va a ser progresivamente más difícil y donde el avance de la tecnología va más rápido que la regulación. Entonces ¿qué es lo que le queda al Estado ahí? La prevención, las políticas de prevención. Porque hay que reconocer que las leyes son una garantía mínima, un respaldo de que de ahí no baja, pero adicionalmente a eso hay que tener políticas. Alguien me preguntó por la educación. Creo que es fundamental. Si no se puede regular Internet, el problema va a ser prevenir. Por varias razones: una porque uno aprende a pensar, a razonar y a expresarse, entonces se debe generar desde la familia, la sociedad y el Estado espacios de protección a esa expresión y a la autoestima. Pero al mismo tiempo a la inversa, prevenir a través de la educación el daño que puedan causar estos medios mal utilizados.
—La publicidad oficial no se menciona en todo el texto del proyecto. Eso ha sido criticado porque se considera que es una de las herramientas más comunes para condicionar a la prensa.
—Los cuatro relatores de libertad de expresión lo hemos dicho: la publicidad oficial puede ser una forma de censura indirecta, y lo es. Es una forma de castigar a las voces críticas o de apoyar a las voces amigables, y eso es una violación clarísima a la libertad de expresión.
—¿Y cree que el proyecto debería incluir algo al respecto?
—Por lo menos a nivel de principios. Lo difícil con el problema de la publicidad oficial es establecer normas con demasiada precisión. Uno establece principios. Por ejemplo, si el gobierno va a divulgar un comunicado, ¿escoge el medio de más difusión o le tiene que dar a todos los medios? ¿Cómo se cubre más? ¿A qué público va dirigido el mensaje? Ese tipo de cosas es todavía muy discutible. Pero el principio sí es que la publicidad oficial debe ser idealmente reglamentada por el mismo Estado para darla con garantías de no preferencia, de no privilegiar a un sector. Después puede haber criterios de tamaño del medio, del público al que llega, de efectividad, de profesionalismo, pero que el criterio no sea político. Sí, lo metería en la ley.
—El proyecto propone que al menos el 60% de las programaciones sean de producción nacional. ¿Está de acuerdo?
—Los porcentajes sirven de techo, no de meta. Y también es cierto que con la digitalización el volumen de frecuencias se multiplicó geométricamente. Entonces tampoco debería ser una gran preocupación. El porcentaje de elaboración de contenidos tiene una ventaja. Por ejemplo, en Guatemala el programa televisivo más popular entre los niños era el conocido “El Chavo del Ocho”. El lenguaje cambió. Allá todo el mundo habla del “chavo”, la “chava”, y esos eran términos mexicanos. Modificó el idioma del país. A mí me gustaba mucho el programa, efectivamente está bien pasar ese programa pero no está bien que, por ejemplo, Guatemala tenía casi nula producción nacional, entonces todo lo que teníamos venía de México. Y después las telenovelas de Colombia, que ahora tenemos todas las telenovelas del narco, “Las princesas del narco”, “Las muñecas del no sé qué”, todo es la glorificación de las novias de los narcotraficantes. Tampoco es eso lo que uno quiere que la gente esté viendo. Yo no lo prohibiría, no lo censuraría, pero sí creo que ahí es donde vale la pena poner un porcentaje, por lo menos mitad y mitad, que la mitad de la producción sea nacional.
 Búsqueda, 05 de setiembre de 2013
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