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miércoles

SUPLEMENTO DEL TALLER LITERARIO DE LIVERPOOL F.C. (42)


IVONNE DÍAZ


VIVIR ES MEJOR QUE SOÑAR

Hoy vale más despertar / que soñar en este juego 
Hoy que es tiempo de sanar / las heridas del tiempo
Mi rebelión (Cuatro pesos de propina)

Sobre sus hombros caían ristras de cabellos castaños con aroma a limón. No era la princesa de un castillo encantado, ni tampoco la bruja en la casita de caramelo. El tenía rastas de pelambre anaranjado con olor a sal. No bajó de un barco pirata. No llegó cabalgando en un blanco corcel. Juntos hicieron la paz, la guerra y el amor. No cambiaron el mundo, ellos siguen siendo los que son, no los registraron los libros de historia ni los nombran en las noticias.

Pero hubo un tiempo en que vivían en un sueño. Sí, en un sueño, a veces hermoso, a veces pesadilla. Los empecé a soñar aquella noche en que mi corazón perdió el rumbo y mi cerebro se dedicó a vagar mientras esperaba que volvieran los latidos. Era un ensueño lúcido y vivo, las sensaciones muy fuertes; los aromas, la tibieza de la piel, el sonido de las voces, muy reales.

Nunca supe sus nombres, ellos eran los que me llamaban para llevarme a ese lugar donde habitan las fantasías. A veces era una pesadilla, en la que el miedo me consumía y el dolor me arrastraba, entonces ellos rodeados de una atmósfera color esmeralda me despertaban. Otras veces vivían en un paraíso, en el interior de mis veintiún gramos de alma, donde el espacio turquesa, fascinante y sugestivo, nos abrigaba.

En la noche del día menos pensado supimos que vivir es mejor que soñar, y se fueron al mundo, a veces hermoso, a veces pesadilla, donde siguen siendo los que fueron.


ANNA RHOGIO
                                                 

MARDI GRAMILLA  / 4 (HACIENDO SOÑAR A LOS NIÑOS)

El bosque mágico.
Los árboles hablan entre ellos con susurros que muy pocos entienden. Son seres prodigiosos que reciben en hojas, ramas, troncos y raíces, iluminados poderes universales que se derraman en la tierra y su misión es trasmitir al mundo esas bienaventuranzas.
Soportan mansamente quietos el hacha del leñador y los incendios, muriendo de pie.
Porque no pueden correr ni pueden volar.
Hoy se visten de risas verdes paladeando el fuerte abrazo del viento: Bosco anda colocando las trampas para Mardi y los árboles festejan que por allí, no habrá más hachas, ni fuegos, ni cazadores.
Esta noche la luna se fue de fiesta. Blizz y Juníperus juegan en la cascada iluminada con luz estelar.
En la frondosidad oscura Ugrus y su ejército eliminan las trampas hiriendo fieramente a duendes y elfos. Los árboles ya no susurran: gritan. Su atormentado aviso llega a Mardi que despierta y se levanta enojadísima:
-¿Será posible? -enciende una vela, agarra sus alfileres y llama a Bosco: -¡Dale! ¡Levantate! ¡Tenemos que salir!
Llegan con el tiempo justo para eliminar unos cuantos enemigos y ver cómo escapan los demás.
-Andá ligero a casa y traé más trampas. Tenemos que reponer las destrozadas.
Bosco se ríe del ceño fruncido de su hermana:
-No puedo, cascarrabias.
-¿Por qué?
-Porque no hay más.
-¿Hiciste tan pocas?
-No, hice muchas y las puse en todo el bosque.
-Tendremos que hacer guardia hasta el amanecer. No entiendo qué pasó aquí. ¿Nadie vino a cuidar estos caminos? ¿Se durmieron o se asustaron? Ya me van a oír esos irresponsables.
-Callate de una vez -dijo alguien: -Buscanos en los matorrales y ayudanos. Estamos muy lastimados y no tenemos ganas de  soportar tus rezongos.
Ella iluminó con la vela la hojarasca y encontró algunos duendes y elfos bastante maltrechos.


JOSÉ LUIS MACHADO


UN TEXTO FANTASMAGÓRICO

Mis padres estaban hartos de advertirme que no fuera al sótano, pero nunca me explicaron el porqué. Como soy de naturaleza curiosa, aproveché que no estaban en casa y me dirigí hacia allí algo asustado. Bajé las escaleras, abrí la puerta y sólo vi lo que todo el mundo espera encontrarse en un sótano: muebles viejos y enmohecidos, estanterías llenas de cajones, botellas vacías tiradas al azar y un gran arcón cubierto de polvo. Llamó mi atención, y sin pensar demasiado, lo abrí. Me quedé un poco sorprendido al ver que dentro de él sólo había una pieza de ajedrez sobre un tablero, una reina, ella alzó su mirada y me atrajo hacia el interior del arcón. Desde entonces estamos juntos aquí dentro amándonos, y esperando a treinta curiosos más, para completar el juego.



ANTONIO GARCÍA PINTOS


EL NACIMIENTO DE LOS SENOS

El olvido no existe salvo para olvidar lo que no podemos olvidar.

La búsqueda de la palabra justifica la razón de vivir en un mundo donde abunda un caudal de palabras que solamente intenta justificar la existencia.

La dicha es un momento que se quiere repetir a pesar de que un momento nunca se repite.

El silencio acompaña al alma aunque nos deje sin ella.

Una breve palabra dicha al oído en el momento justo permite seguir con toda una vida.

Cuando los ojos producen el escándalo de gozar, la materia pierde su existencia cotidiana.

Las piernas entreabiertas de una mujer en el pasillo de un ómnibus pueden producir un encontronazo fatal, sin que una lógica aparente lo pueda explicar.

Entrever el nacimiento de los senos en el lugar que sea nos demuestra sin palabras que la vida tiene un destino que se acerca a la felicidad.

El labio brevemente caído de una mujer puede revivir el profundo deseo perdido.

Ver los pies descalzos de una mujer caminando por el patio de la cocina desata todas las hambres.


LUCIO CLAVIJO

REGRESO

Es otro día
donde
un llanto gris
retoma su gemido
regresándote
de entre lápidas
igual que retoños
te veo
nuevamente
otra
y la tierra mojada
es el más poderoso deseo de las tumbas.

SUPLEMENTO DEL TALLER LITERARIO DE LIVERPOOL F.C. (41)


FEDERICO RODRIGO
  
AUNQUE EL TIEMPO NOS SEPARE
  
A plena noche: sus pies vestidos con medias de rayas violetas se apoyaron de punta en el piso de madera. Sus padres se susurraban en código y se abrazaban en esperanza. Como si por tener 5 años no supiera que hablaban de morir (porque la gente tiene tiempo: vive y se muere).

Sin pisar las líneas en el suelo se escapó hasta la cocina, trepó a la mesada y segura desarmó el aparato. Las agujas quedaron mudas: pero no mudas de miedo, más bien como cómplices. La niña volvió a la cama silenciosamente rápida y se metió. Escondió las dos pilas secuestradas en la funda de su almohada (ellas eran la vida del tiempo)

Al levantarse, el reloj funcionaba de nuevo. Mamá le puso otras: como si fuera fácil, como si no le gustara que todo se detenga, como si no le importara que al morir todos sus cuentos se desramarán en letras (aunque el tiempo no se pare).
  

ANNA RHOGIO
                                                
 MARDI GRAMILLA  / 3 (HACIENDO SOÑAR A LOS NIÑOS)

Joven y niño conversan contándose sus vidas.
Claro dice que vive en el pueblo cercano y que es pastor. Slitz, que vive en la llanura y pinta colores cuando se los muestra la naturaleza.
-¿Cómo es eso?
-La naturaleza siempre nos regala colores. No tienes más que mirar a tu alrededor. Es inexplicable. Al escuchar los sonidos del mundo, veo nacer mil y mil matices adentro de mi cabeza formando ignorados paisajes, composiciones increíblemente armoniosas que parecen no significar nada, igual que cuando escucho la música de una orquesta, Voy a casa y pinto lo que guardó mi memoria. Tu grito interrumpió mi alma que estaba llena de estallidos, animados por las notas de los caramillos.
Al mismo tiempo que los cazadores, llega Mardi Gramilla y su cara es testigo del gran enojo:
-¡Santos sean los dioses menores! ¡Santos mis poderes y los del universo! ¡Y ustedes, pandilla de sinvergüenzas, deberían recibir terribles castigos por sus maldades! ¡No me vengan con que cazan para ganarse la vida!
-Verdad es, señora.
-Mentira es, señores. Háganme el favor de abrir los hierros del cepo y mirar las heridas que causan.
-Ya las conocemos -y escapan presurosos.
Entonces ella usa la magia de sus alfileres de plata y libera al pastor mientras inventa un implacable plan que dará a esos malvados un buen escarmiento. No habrá piedad para ellos.
Necesitará que Bosco la ayude forjando trampas, que Blizz y Juníperus las escondan en los lugares por donde andan los cazadores y que duendes y elfos se mantengan alerta impidiendo que los animales caigan en ellas.
-En MI bosque, después que aquellos malvados reciban lo suyo, jamás volverán a existir crueles.
Las comunidades de elfos y duendes se aprontan a formar el escuadrón que ayudará a Mardi con el problema de los cazadores sin advertir que hay perversos entes que se unieron a los hombres de las trampas y las escopetas.
Son oscuros seres que vinieron a la tierra desde una tétrica dimensión con el propósito de hacer mal. Si acaso te los cruzaras en un sendero los confundirías con ángeles buenos: ¡tan bien saben disfrazarse!
Pero podrías reconocerlos viendo sus ojos, abismos sin fondo, vacíos de toda expresión.
Y ellos lo saben.
Entonces, jamás te mirarán de frente y ocultarán las pupilas detrás de los párpados entrecerrados porque en momentos de gran ira, suele brillar en su fondo la verdosa llama de la malignidad.
Se presentaron en el campamento de los cazadores una noche en que reunidos junto a las fogatas, festejaban la abundancia de presas conseguidas y ellos, a pesar de ser bárbaros, temieron ante esas formas siniestras que se mostraron en sus verdaderas, horrorosas presencias. Parecidos a puercoespines, caminaban en dos patas mostrando filosos colmillos en las espantosas sonrisas fingidas de sus hocicos puntiagudos. Luego, se dejaron ver con disimuladas apariencias y los hombres comprendieron la clase de aliados que les mandaba el infierno.
Ugrus es el comandante de tan funesto ejército y sus soldados lo obedecen sin chistar, temerosos de sus violentos arrebatos.
Ignoran que Mardi les prepara un escarmiento para terminar con tanta malevolencia.

  

JOSÉ LUIS MACHADO
  
UN TEXTO FANTASMAGÓRICO

 En un banco de la capilla donde se puede ver una anciana rezando por el alma de su hijo que murió, víctima de una mujer despechada. Donde la anciana se había casado con el hombre de los sueños de sus padres. Donde había confesado su primer exceso de amor propio y orgasmo. Donde había tomado la primera comunión vestida de blanco lechoso. Donde había sido bautizada con agua de aljibe bendecida. Aún se puede ver el espectro de un soldado niño que incendió la iglesia hace ya más de 100 años.
  

ANTONIO GARCÍA PINTOS
  
PERTENENCIA

 Cuando se produzca el encuentro largamente esperado en cualquier lado serás capaz de llorar. Sabrás que no se pueden ocultar sentimientos en el mar ni enterrar palabras en la multitud de una ciudad. Salvo que se elija morir en vida con el disfraz de una falsa pertenencia.


 LUCIO CLAVIJO

 MICAELA (UN MOMENTO DE LA CIUDAD PLATEADA)

Mi indudable mañana de arena
Cubre las rosas
y me impide decir te quiero
rozando tu posible esqueleto de vidrio
suspendido un instante
en el aire triste de las calles.

Pero emerges de abril
un abril de cenizas
apenas perdido
y hay en el espejo
una sonrisa que no comprendo.

Todo prueba sin embargo
que no existes
o eres de niebla

por qué entonces esta certeza
que trama en mi boca
lentamente
                     un te quiero.

  

FERNANDO ITALIANO

 AMADEUS
  
se van largas las carretas olvidando el olvido
entre el barro de mis sueños se pierde la penumbra roja
no hay alfombras aquí ni turcos
ni que hablar de óscares oscuros de dinero
ni tesoros escondidos en las grietas
de la estatua pálida del mal amor
se van lánguidas hipócritas voces en otoño
acompañando el féretro de misa
está enterrado
así está vivo
así al fin está vivo

martes

SUPLEMENTO DEL TALLER LITERARIO DE LIVERPOOL F.C. (40)


ARIEL AZOR PREMIADO EN LA FRAGUA PERIÓDICO OBRERO

El viernes 5 de junio a las 19 hs. nuestro compañero del Taller Literario de Liverpool, Ariel Azor, participará en un acto realizado por LA FRAGUA PERIÓDICO OBRERO, donde acaba de obtener el Primer Premio en la categoría Cuento Corto.

Será una actividad artística donde los ganadores recibirán un reconocimiento y leerán sus trabajos, junto a la actuación de músicos invitados.

Los invitamos a concurrir al Centro de Barrio de Paso Carrasco, Camino Carrasco 70, a cuadras del puente.

Y arriba los que luchan por amor al arte!!!!


FEDERICO RODRIGO


EL COSTO DE LAS COSTURAS

Era de noche y el semáforo se trancó en el amarillo. Yo esperaba y lejos un pibe andaba arrastrándose.

Vestía miedo de segunda mano y le traslucía la muerte por dentro. La piel se le caía entre tanta mugre (pero a nadie nada parecía importarle). Rebotaba de una persona a otra como chisme entre chusmas solo que a él, nadie lo escuchaba.

Tragando sus palabras con sangre imploró a un tipo de cigarro enorme pero este tampoco lo miró. El pibe se le calló a los pies como una marioneta que queda sin costuras.

El informe médico debe de decir que murió por una hemorragia interna: ¿qué sabe? (si no estaba) YO era parte del silencio mientras se moría entre la indiferencia.



ANNA RHOGIO
                                                 

MARDI GRAMILLA  / 2 (HACIENDO SOÑAR A LOS NIÑOS)

Slitz Wektz.
El niño escucha en la cascada la redoblante música del agua que crea en su espíritu verdaderas fiestas de fuegos artificiales como son los choques entre galaxias lejanas y explosiones de supernovas muriendo. Tan intensas emociones lo hacen llorar porque quisiera que los hombres se preocuparan más por la vida y la salvación del planeta.
Conoce a Offo, Ekispekis y Pequá y en este momento los ve brincando en la fronda, divirtiéndose, tocando saltarinas melodías en sus caramillos. De repente, un alarido detiene los juegos y borra las luces de su interior.
Pequá se para en el respingo de una onda de luz:
-¿Oyeron? ¡Acompáñanos bosque adentro, Slitz! ¡Alguien cayó en las trampas de los cazadores!
Ekispekis exclama:
-¡Están tan bien escondidas que ni nosotros pudimos descubrirlas y eliminarlas!
-Es lamentable. Sólo las encontramos cuando algún desdichado cae en ellas. ¡Vamos, muchacho, tal vez puedas ayudarnos! -termina Offo.
Siguiendo el rastro angustiosamente sonoro, llegan a un sombrío zarzal donde un joven se esfuerza por salir de la maraña espinosa que le enganchó la ropa y de la trampa, como boca constelada de dientes, que le aprisionó cruelmente un pie ya muy herido. La sangre atrajo toda clase de insectos que lo pican con saña y el pobre casi se había dado por vencido cuando se acordó de sus amigos de la floresta y gritó.
Pero los cuatro vieron que no podrían abrir los hierros sin una palanca.
-Tendrás que esperar que vayamos por Mardi Gramilla. Creemos que solamente ella podrá liberarte, Claro.
-¡Pero Ekispekis! -suspiró Claro. -¡Será muy peligroso! ¿Y si vienen los cazadores?
-No buscan personas. Les interesa atrapar animales para matarlos y vender las pieles. Y hasta sería bueno. Ellos podrían abrir los resortes de la trampa.
-¿Tienen algo que alivie mis dolores mientras vuelven con Mardi?
-¡Por supuesto! -interviene Pequá agitando su varita de virtud. -Tomá y que te aproveche.
Lo envuelve con un suavísimo y perfumado rocío sanador, tan fresco como el aire de la aurora.
Offo se da vuelta a saludarlos:
-Acompañalo, Slitz, y dale agua de tu cantimplora. El pobre Claro se ve sediento.
                                                            


JOSÉ LUIS MACHADO


UN TEXTO FANTASMAGÓRICO

Donde las putas retozan. Donde el alcohol inunda bares, tanto que llegan hasta el río. Donde las palabras y maldiciones tocan fondo. Donde los mástiles penetran el puerto de manera prohibida, una y otra vez. Donde la policía hace la vista gorda, engordando sus bolsillos. Donde el intercambio vale más que la mercancía. Donde la sangre se juega en una tirada de dados. Donde las noches duran más y los fantasmas revelan misterios. Está la pureza del mundo, desnuda, jadeante y sudorosa.


ANTONIO GARCÍA PINTOS


LOS LABIOS ERIZANDO TUS PEZONES ERIZADOS

La melancolía no es ayer ni podrá ser hoy. Sin ella o la deformación de ella no se podría vivir nunca, como no se puede existir sin recuerdos aunque se los quiera matar a balazos.

Al ver aquella escalera traerás tus ojos otra vez a través de los míos.

Escalera roja y larga de la cual tantas veces bajaste con la boca sonriente y abierta.

Volverá tu boca a ser la misma al masticar un chocolate y mi mano en tu muslo en la mitad de la película. Dos momentos que nunca dimos por terminados a pesar de los disfraces que nos ofrece esta realidad adulterada.

Nunca dejarás de ver con los ojos más abiertos que nunca mi boca por tus senos. Aunque cierres los ojos verás el sentir de los labios erizando tus pezones altos.



LUCIO CLAVIJO


ESTACIONES DE UN SUEÑO EN FUGA

Hay
un vestido que vuela
en la blancura
de tus piernas
y una multitud
de adioses
atrapando la cumbre
y mi mano
que debe negarse
pero es verano
la estación del adiós
en este sueño que se repite.


FERNANDO ITALIANO


PRECIO

mil manos en un solo humano
vastas planicies de agujas 
hartos de caminar ensangrentados
sinópsicas

mortajas de amor
retazos nuevos
y parches sin costura

montañas invertidas en la muerte
caminos sin senderos ni pasos
hojas suspendidas en el 
viento calmo

las gotas no mojan  la esperanza
en un ojo herido
ni las flores negras 
resucitan el bosque dormido

mil manos de agujas en la cara
como vientos de clavos
mis voces feroces no claman la calma
quieren el hierro que me despierta
en un dulce dolor de olor a siembra


ARIEL AZOR

Cuando el infierno sea
y las aves vuelen esquivando las llamas.
Y los brazos se extiendan sobre el fuego
queriendo alcanzarlas.
Y el calor sea lo que los sueños nunca fueron.
Y los hombres de piedra con sus entrañas calientes
miren satisfechos cómo nada cambia

SUPLEMENTO DEL TALLER LITERARIO DE LIVERPOOL F.C. (39)


FEDERICO RODRIGO


SU SUCIO SILENCIO

Llegó a casa pero la luz no se prendió. Levantó alrededor de la torta una muralla de más de diez regalos que se había comprado. Tenían envolturas de colores pero arrugas de arrepentimiento.

La fiesta estaba llena de silencio: del silencio que deja la Ausencia. Nadie.

Encendió la vela, se cantó y la sopló. Deseó que la vida a veces no fuera tan justa. Con lo primero que encontró empezó a golpearse el costado de los ojos hasta quedarse sin saber qué había en los regalos.

Trató (y hasta sangró) pero no pudo. No pudo olvidar qué había en los regalos y ni siquiera quién era. Nunca pudo.


ANNA RHOGIO
                                                 
LAS ESTRELLAS Y LAS FLORES  (HACIENDO SOÑAR A LOS NIÑOS)
                                                 
En el comienzo sólo las estrellas iluminaban las tinieblas y el caos en Ox.

Ellas crearon una simiente que voló por el cosmos y se posó en el suelo. Brotó una primera planta de la que nació una flor y esa flor originó más plantas y más flores.

Tenían delicioso perfume pero eran opacas y se extendieron como un aromoso tapete pero aún, sólo reinaba la oscuridad.  Temblorosamente tímidas titilaron copiando la forma de los astros rogándoles que les concedieran el don de la luz.

Aquellos dioses benévolos las vistieron impecablemente de blanco y su esplendor se desplegó en la vastedad de ese mundo.

Así surgió la atmósfera fresca y diáfana.

Luego, del lago de la vida emergió la primigenia mujer, una tosca y cuadrada figura de arcilla apenas formada. En su camino hacia la orilla, encontró al primer hombre que estaba sumergido, lo levantó de los cabellos y le sopló el hálito de la vida en el rostro.

Llegaron a la playa y se tendieron sobre el manto de flores que los cubrió piadosamente abrigándolos.

Se durmieron.

Al despertar ya eran sonrosados y bellos cuerpos finamente modelados. Comenzó a llover y se guarecieron en una gruta llevando, sin saber, algunas semillas adheridas en la piel que germinaron y las flores de cinco pétalos se extendieron por las entrañas de Ox para alegrar la vida de la gente.


JOSÉ LUIS MACHADO

UN TEXTO FANTASMAGÓRICO

Hace un tiempo un amigo mío fue contratado como curador de un importante edificio de Marruecos. La Mezquita de Casablanca es una obra arquitectónica imponente de la cultura Islámica. Está hecha por más de 300.000 metros cúbicos de hormigón armado, 40.000 toneladas de acero, 971 toneladas de acero inoxidable y 10.000 metros cuadrados de azulejos. Entre otras cosas también contiene 50 arañas de oro, ocho apliques de cristal de Murano, tres puertas de titanio y el fantasma de una virgen árabe que murió en el siglo V al tratar de escapar de un harén. Ella le cuenta al oído todos estos detalles y algunas cosas mucho más importantes que la soberbia.


ANTONIO GARCÍA PINTOS

EL SUICIDIO DEL OLVIDO

Puedo saber ahora que me retiro que el amor tiene su gran momento de olvido. Experimenté que el amor nace como un estallido, pero muere lentamente y sin palabras cuando atravesamos la larga agonía, tantas veces callada, de la transición de la despedida. La palabra, cualquier palabra, es hueca, vacía y moribunda.

Cada palabra que llegamos a decir en esa instancia feroz y lamentable, condena. Si la palabra es la llave de la libertad, en el pasaje del desamor es la llave de una condena larga y funesta. Por lo cual cada momento de amor tendrá el abismal momento de olvido.

Pero quizá lo peor no sea el fracaso de una dicha que se pensó eterna, sino el duro aprendizaje de la despedida de no poder amar, y saber a corazón abierto que el pozo del olvido es profundo e interminable como el túnel del tiempo.

Tiempo transformado en el imperdonable silencio de la frustración y el vacío, que nos aproxima a una forma de suicidio, a asumir la derrota como el mayor logro de un coraje que intenta ser miserablemente digno.


LUCIO CLAVIJO

BODA

Eras alguien
que yo vi
una vez
en un paisaje
inhóspito
y no esta muchacha
que sonríe ya muerta
en una boda.


FERNANDO ITALIANO

quiero que me agarres el pelo fuertemenente
quiero que me ames así, salvajemente
quiero que cuando estemos uno
seamos mil
amor siento eso
en silencio
de atar


ARIEL AZOR

MONUMENTOS


Cuando el infierno sea
y las aves vuelen 
esquivando las llamas.
Y los brazos se extiendan
sobre el fuego
queriendo alcanzarlas.
Y el calor sea
lo que los sueños 
nunca fueron.
Y los hombres de piedra
con sus entrañas calientes
miren satisfechos

cómo nada cambia.
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