Mostrando entradas con la etiqueta Actualidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Actualidad. Mostrar todas las entradas
domingo
martes
domingo
FUCK NEWS! - Seminario/Taller en Piriápolis este 24 de Noviembre.
FUCK NEWS! es un Seminario/Taller, Teórico/Práctico para elaboración de contenidos audiovisuales, creación de canales y distribución en tiempos de hegemonía cultural.
Hoy, las comunicaciones se realizan a través de internet y por primera vez en la historia de la humanidad nos encontramos con una herramienta de alcance universal a un costo cada vez mas tendiente a 0.
Por supuesto que esto no se debe a la magia, sino al desarrollo desde hace años de la interacción con la causante esta revolución, las computadoras y a las que cada vez mas nos familiarizamos con lo que hoy se llama Inteligencia Artificial, que no es otra cosa, que la capacidad de este lenguaje de interacción entre hombre/máquina, hacerlo mas rico, tanto, que pueda aprender de si mismo.
Quizás, y sin quizás, un modelo artificial de imitación de la lógica de lo que somos nosotros, sencillamente al alcance de nuestros dedos, por lo que se infiere que somos nosotros y nadie mas, que le daremos sentido a esa capacidad..
Por lo tanto y dada la verdad indiscutible de la cantidad de personas hoy que son usuarios de un celular, nuestro objetivo será generar para esa plataforma y todas aquellas que disponga de una pantalla que interactúe con nosotros y pueda estar conectada, aunque los contenidos generados tendrán la capacidad también, de poder abordar los medios tradicionales.
Para ello, está propuesta es de una jornada no inferior a dos horas y no superior a cuatro, donde ayudaremos a las participantes a definir objetivos, seleccionar las herramientas adecuadas para los objetivos planteados, elaboración de contenidos multimediáticos, generar canales de distribución y generar redes que distribuyan el contenido, aprendiendo de la biología la proyección de universos de receptores, como también es recomendable este Seminario/Taller para aquellas personas que ya tengan un site, una página, acaso, una existencia cualquiera en internet, porque el resultado será el mismo, la optimización de la distribuición de los contenidos generados en un multiformato multimedia..
1) Definiciones y Teoría
Información, medios y redes, información de aquellas corrientes filosóficas por las cuales se basará nuestro desarrollo y distribución de contenidos, autores y modelos.
1A) Desarrollar nuestro canal de información
Es fundamental para desarrollar un contenido que se oponga al sistema alienante cortar los lazos de dependencia lo mas que se pueda, es así que aprenderemos a seleccionar nuestras fuentes de información.
No mas Tv, no mas cable, somos nosotros que nos diseñamos nuestras propias fuentes de una manera práctica y sencilla.
No mas Tv, no mas cable, somos nosotros que nos diseñamos nuestras propias fuentes de una manera práctica y sencilla.
2) Elaboración de mensaje
Definir el mensaje consiste en saber hacer una síntesis de aquello que queremos mostrar. Aprenderemos a filmar con calidad técnica y artística y administrar el sonido, montaje y formación multiplataforma de lo filmado.
3) On Line o not On Line
Una vez que tenemos el material, distribuirlo. Por lo que elaboraremos los canales para aquellos que no lo tengan, o optimizaremos para aquellos que lo posean para poder transmitir lo realizado, o bien, una vez con el canal, y con el conocimiento de técnica y calidad, poder transmitir en Vivo.
4) Distribución
4) Distribución
Desarrollar la red para lograr el mayor alcance posible del contenido.
5) Fake News (noticias falsas) como combatirlas.
Si bien no son nuevas, tomaron un vigor tal actualmente justamente por el desarrollo de todos lo que hemos estudiado en el seminario/taller, que pareciera que son capaces de hacer tambalear los sistemas democráticos. Brasil es el ejemplo mas actual de tales acontecimientos.
Como combatirlas sin que acapare la atención principal de nuestro cometido que es sencillamente que nuestro mensaje subsista y compita ante tales circunstancias y tenga el mayor alcance posible.
Síntesis
Es entonces que quien realice esta actividad estará capacitada para poder generar, administrar y distribuir contenido con la fuerza y magnitud de cualquier gran medio que hayamos conocido hasta hoy, como combatir también las fake news.
Dirigido
A cualquier persona que integre un colectivo, sin conocimiento previo, ni edad.
Requisitos
Tener un celular, y si tienen también un PC, mejor (no indispensable).
Docente
Alvaro Moure Clouzet, Director de elMontevideano Laboratorio de Artes, y Director de la Escuela Popular de Cine, viene desarrollando contenidos multimedia y redes de distribuición hace mas de veinte años, con millones de seguidores en Google+.
Cineasta, documentalista, desarrollador multimedia, a dado seminarios de comunicación y expuesto tanto en organizaciones sociales y académicas en Argentina, Brasil como en Francia además que sus obras artìsticas hoy se encuentran incluso en Asia, América Central y América de Norte.
martes
LA SEÑORA WOOLF LO HACE DE NUEVO
Adaptada al cine como Las horas -primer título de la
novela-, en Mrs. Dalloway volvió a redibujar magistralmente su
larga obsesión con el tiempo. Nueva traducción.
En octubre de 1922 Virginia Woolf empieza su cuarta novela. Hasta mayo
de 1924 la titula Las horas, con el propósito evidente de narrar
una jornada completa del verano de 1923, en Londres, y ritmarla con el
“irrevocable” e institucional Big Ben en secuencias de unos prolijos quince
minutos. El reloj suena, la primera vez, en la mañana, a las cincuenta líneas
(“¡Ahora! El reloj tronó”), y la última, en la noche, a las doscientas páginas
(“El reloj empezó a sonar”). Las dos veces quien lo escucha es Clarissa
Daloway, en el barrio de Westminster. En Victoria Street cuando va a comprar
flores para su fiesta; y luego en plena fiesta, desde la ventana de su casa
mientras observa a su vieja vecina. Entre una y otra vez suceden las novelas de
varios personajes, de sus trayectos urbanos, estadías, visitas, raccontos, y de
sus vínculos que, genuinos o afectados (y Woolf hace un tema de esa
diferencia), extienden hilos y tensan sus nudos.
En 1925 Hogarth Press, la editorial que el matrimonio Woolf gestionaba
desde 1917 en su propia casa, publica la novela bajo el título Mrs.
Dalloway, la opción que guió a Virginia durante los últimos meses de
escritura. ¿A qué se debió y qué hubo en ese cambio?
Por empezar, y casi seguro: Woolf supo, promediando el “proceso de
ajuste” estructural de su relato (“my tuning process”), que las horas
sonantes de la novela iban tejiendo una red diegética y reflexiva creciente,
cada vez más fluida pero, a su vez, más intrincada, y que, en consecuencia,
había que encausar su dispersión y sujetarla, desde la tapa, con el
nombre de un único personaje femenino; un sujeto etimológico
que coincidiera, anecdótica y estructuralmente, con la figura de una
“anfitriona”. “Un centro, un diamante”, escribe Woolf, “una mujer que se
sentaba en la sala y era un punto de encuentro”. Entre las funciones de Mrs.
Dalloway, además de recibir en su casa por la noche y preparase desde la mañana
para hacerlo, también está la de reunir a los personajes en cercanías de primer
grado (Peter Walsh, Mr. Dalloway) o de segundo grado (Septimus intermediado por
el “oscuramente maligno” doctor Bradshaw).
Las horas y los minutos, lineales y periódicos en el sonido del reloj,
unos tras otras empezaron a resultar del todo insuficientes (“las esferas de
plomo se disolvían en el aire”), y aún engañosos, para indicar, desde el vamos,
el volumétrico, bifurcado, simultáneo y alternativo Tiempo de una novela que
venía a agudizar el género hasta caducarlo. Es decir: a volver superflua la
gran mayoría de las novelas futuras, e ineludibles solo pocas de las anteriores
(incluida, como es de rigor anotar, la inmediata Ulises de
James Joyce, publicada en 1922, en París, después de que el matrimonio Woolf la
rechazara para Hogarth Press). Tiempo, con la mayúscula de Septimus
Warren Smith, el veterano de la Gran Guerra, el suicidado de y por la época, el
aguafiestas de cualquier fiesta y, sobre todo, de la que importa, la de
Clarissa Dalloway. “‘La palabra ‘tiempo’ rompió su cáscara; derramó sus
riquezas sobre Septimus; y de sus labios cayeron como astillas, como virutas
del cepillo de un carpintero, sin que él las pronunciara, palabras duras,
blancas, imperecederas, que volaron a ocupar sus lugares en una oda al Tiempo;
una oda inmortal al Tiempo”.
Por seguir y tal vez: a diferencia de Las horas, el nuevo
título le permitía a Woolf conectarse al ramal femenino de Madame
Bovary (Clarissa también recibía a Emma) y, por su intermedio, a
Flaubert, campeón jurídico del indirecto libre, una de las tecnologías que,
como se ve en la cita anterior, la escritora buscaba rebasar interfiriendo las
ciencias positivas del narrador realista desde adentro, en una tercera persona
“anfitriona” pero absolutamente captada por las primeras de los personajes.
Así: una encrucijada en continuo de horas y voces, que la novelista intentaba
domeñar, se expandía a la velocidad del universo y tomaba su tamaño. Diario,
19 de junio de 1923: “Diré que va a ser una lucha endiablada. Su estructura es
extraña y dominante. Siempre tengo que retorcer mi sustancia para que se adecúe
a la estructura”.
Mrs. Dalloway dará una fiesta y ella misma sale a comprar las flores;
regresa a su casa, cose su vestido de noche y recibe a sus invitados. Camina
calles y parques del centro de Londres, plenas de gente y, al ritmo de su paso,
de sus recuerdos y balances va destacando a los personajes, los tocados por la
ficción novelesca: Hugh Whitbread y su esposa, Sally Setton, Mr. Dalloway, Miss
Kilman, su hija Elizabeth… Peter Walsh, su desentonado amor juvenil. Algunos
están invitados a la fiesta y allí reaparecerán en las páginas finales, otros,
desconocidos y ausentes, ingresan por un sistema controlado de mediaciones, del
que Mrs. Dalloway es soporte.
El ejemplo de Septimus vale en su magnitud. Se cuela en una explosión
callejera que los sorprende a Clarissa, a él y a todos los transeúntes, pero
solo la historia de Septimus gana distinción y relieve, con sus alucinaciones
pos bélicas, los tratamientos de William Bradshaw y su desenlace: “¡Oh! pensó
Clarissa, la muerte hace su aparición en plena fiesta.” Y más adelante: “El
esplendor de la fiesta se desmoronó, tan extraño era estar sola con todo su
lujo. ¿Por qué se le había ocurrido a los Bradshaw hablar de la muerte en su fiesta?”.
Fue Virginia Woolf quien pensó, como nadie antes, el entorno concreto de
las tareas de escritura. Una distribución económica y habitacional determina y
hasta supedita fuertemente la elección de un género, la estructura general del
relato o del poema, la sintaxis de la frase, o el corte de verso. No es lo
mismo una novela escrita a expensas de rentas, unas exactas 500 libras anuales,
y en soledad, que otra escrita en la sala de estar a la intemperie de
familiares y al albur financiero.
Esta es la realidad concluyente de las escritoras, e importa más que sus
propósitos miméticos, porque allí, en el avance de la atención, el tiempo y el
trabajo, se juega la arquitectura artística de una obra literaria; sus “arcadas
y cúpulas”, escribe Woolf, que construyó las suyas en un cuarto propio y sin
interrupciones. Es algo muy registrado en sus ensayos y escritos íntimos, pero
palmario en la incandescente continuidad somática de Mrs. Dalloway,
que parece escrita por una diosa colosal de la sincronía, en una sentada de
tres años, sin descanso ni fatigas.
Las traductoras argentinas, Teresa Arijón y Bárbara Belloc, poetas
ambas, buenas escuchas de la sinfonía coral de esta novela, respetan
cortésmente al lector y confían en él. No lo llaman a cada frase entorpeciéndolo
con datos que, si fuera imperioso, pueden encontrarse a un clic enciclopédico,
ni desambiguando términos o expresiones que el traductor mismo debería resolver
antes que comentar a pie de página. Breves notas al final del libro dan
información sin robarle protagonismo ni a los personajes, ni a la autora, ni al
lector, y, desiderátum woolfiano: sin interrumpirlos.
¿Necesitan presentación Mrs. Dalloway y Mrs. Woolf?
Quizá hoy, a sus casi cien años, la respuesta sea: desde luego que no. Pero el
lector en la mesa de novedades habría agradecido que, al dar vuelta el libro,
en la contratapa, además de una cita entrecortada, y una frase más bien lavada
de Borges que no las quiso tanto como merecían, los editores hubieran
redactado, sino elogios –tan meritorios en este caso como en ningún otro–, al
menos algún dato, de la infinidad que circulan desde la primera edición de la
novela, y cuando es bien sabido que ambas, como los clásicos y como el
universo, hasta el fin de los tiempos estarán en expansión.
Mrs. Dalloway, Virginia
Woolf. Trad. Teresa Arijón y
Bárbara Belloc. Cuenco de Plata, 224 págs.
(Clarín / 5-9-2018)
(Clarín / 5-9-2018)
VEN LA LUZ LOS MANUSCRITOS POÉTICOS DE VALLEJO
por
Inés Martín Rodrigo
Hace
cuarenta años, su viuda entregó este tesoro literario al profesor Enrique
Ballón Aguirre, quien los ha custodiado hasta ahora
Según decían quienes le
conocieron, César Vallejo (1892-1938) corregía sus textos de forma obsesiva y
casi nunca estaba satisfecho con lo que escribía. Aquella magistral forma de
perfeccionar su obra hizo que su escritura alcanzara cotas sublimes, hasta
convertirse en el bardo encargado de humanizar la vanguardia. Y ahí reside el
valor del «tesoro» que acaba de salir a la luz: un conjunto de manuscritos
poéticos, hasta ahora inéditos, que reflejan su quehacer y dan cuenta de la
evolución de su escritura.
El encargado de
custodiar, durante cuarenta años, tamaño botín del legado «vallejiano» es
Enrique Ballón Aguirre (Arequipa, 1940), profesor de la Universidad de Arizona.
En una suerte de generoso regalo a los amantes de la poesía, Ballón Aguirre ha
reunido todos los manuscritos en una edición especializada que ha aparecido en
la revista digital «Texto!», auspiciada por el Instituto Ferdinand de Saussure
de París, de cuyo comité científico es miembro.
Más de 600 páginas
puestas ¡gratis! a disposición del ingente público de internet. El estudioso
cumple así con la voluntad de la viuda del poeta peruano, Georgette Philippart
de Vallejo, que le insistió en la posibilidad de difundir la obra de su esposo
de la forma menos costosa posible entre el mayor número de lectores. Como
explica a ABC, Ballón Aguirre conoció a Georgette en julio de 1972, cuando le
pidió permiso para publicar, además de un cuento, un poema de Vallejo que era
el «texto tutor» de su «Mémoire» de diplomado en la Ecole Pratique des Hautes
Études de París: «Ella me dio su autorización de inmediato». Al año siguiente,
la entregó un ejemplar de su tesis doctoral, titulada «La poétique de César
Vallejo», y, poco tiempo después, ella le expresó su «plena conformidad» con el
estudio.
Se inició así una
colaboración que culminó con la publicación del teatro de Vallejo y la edición
de su «Obra poética completa» (1979), que ambos prepararon para la Biblioteca
Ayacucho. «El director de esta publicación, el profesor Ángel Rama, le solicitó
a la señora Vallejo en marzo de 1978 varias copias fotostáticas de los
manuscritos del poeta con intención de publicarlas. Ella le envió parte de esas
copias, pero Rama las consideró “impublicables”».
Ante ese «revés»,
Georgette se sintió «muy afectada» y, durante una visita de Ballón Aguirre a su
domicilio, el 25 de octubre de 1978, le hizo entrega de los manuscritos
originales del teatro de Vallejo y las hojas sueltas de los poemarios «Poemas
en prosa», «Poemas humanos» y «España, aparta de mí este cáliz», acompañados de
una carta de donación a su nombre. El 21 de noviembre de ese año, la viuda de
Vallejo sufrió una trombosis cerebral que la dejó sin habla y, finalmente, fue
ingresada en el Hogar Clínica San Juan de Dios, en Lima, donde murió el 4 de
diciembre de 1984.
Treinta
años de trabajo
Dos años después, Ballón
Aguirre inició la preparación de la documentación recibida. Más de treinta años
de trabajo que han concluido con la publicación de esta edición. Un tesoro,
insistimos, cuyas joyas más preciadas son los manuscritos inéditos. Según
detalla Ballón Aguirre, son treinta y cuatro hojas sueltas; veinticinco
pertenecen a «Poemas humanos» y nueve a «España, aparta de mí este cáliz».
Además, hay varias páginas manuscritas que contienen composiciones poéticas
invalidadas y descartadas (bocetos) que nunca antes habían sido reproducidas.
«Hay, desde luego, mucho
por descubrir en los manuscritos. En primer lugar, las huellas palpables del
inmenso e incansable trabajo para obtener la expresividad poética buscada. Cabe
destacar, también, los borradores con poemas en ciernes, ensayos que no
culminaron en una composición y quedaron a medio camino». En opinión de Ballón
Aguirre, son de «interés particular» dos páginas completas que contienen series
de palabras pero incluyen, en el centro, un renglón compuesto sintácticamente.
«¿Se trata de ensayos de simples listas léxicas o son formas artísticas en las
que la distribución de las palabras constituye poesía?».
Aspectos
interesantes
Otros aspectos
interesante son las «faltas ortográficas» remarcadas voluntariamente desde los
borradores (estremeño), las fragmentaciones morfológicas (sui ci dio), el
sistema de puntuación que modifica el sentido del ritmo poético, los abundantes
neologismos (tristumbre) o las indecisiones de sinónimos que con frecuencia se
convierten en... antónimos. Y es que, como advierte el profesor, «la poesía de
Vallejo sólo obedece a su propia autogeneración» y, como «toda auténtica obra
de arte, inaugura una zona de sensibilidad inédita en la percepción de sus
lectores».
Ah, y un aviso para
navegantes ávidos de inéditos: Ballón Aguirre confirma que no hay más.
Disfrutemos, por tanto, de este último regalo.
«España,
aparta de mí este caliz», testimonio de su amor por nuestro país
Nueve de los manuscritos
de Vallejo hasta ahora inéditos pertenecen a su obra «España, aparta de mí este
caliz», que apareció en 1939, un año después de la muerte del poeta. Los versos
fueron escritos entre septiembre y diciembre de 1937 y se convirtieron en un
testamento poético en el que Vallejo, testigo de la guerra que desangró España
(participó en el Congreso para la Defensa de la Cultura y visitó Valencia,
Barcelona y Madrid), manifestó su amor por nuestro país. En los poemas refleja
las visiones y recuerdos de las imágenes que más le impresionaron. Sus héroes,
los de sus versos, son los obreros, los mendigos y hasta los niños («si la
madre España cae –digo, es un decir– salid, niños del mundo; id a
buscarla...»). Gracias al «tesoro» que custodia Ballón Aguirre, vemos la
evolución de aquellos poemas: en la página reproducida sobre estas líneas pasa
del inicial «¡Cuídate, España, de ti misma!» al definitivo «¡Cuídate, España,
de tu propia España!». Según los testigos que presenciaron su agonía en la
Clinique Générale de Chirurgie del Boulevard Arago, en París, sus últimas
palabras fueron: «España. Me voy a España».
(ABC CULTURA / 3-9-2018)
(ABC CULTURA / 3-9-2018)
VENECIA SE RECONCILIA CON TINTORETTO TRAS 500 AÑOS DE CELOS, INTRIGAS Y JUEGO SUCIO
por Irene Hernández Velasco
El Palacio Ducal
acoge la primera retrospectiva del artista en más de 80 años, desde la que
protagonizó en 1937
Será la gran apuesta para celebrar el 500
aniversario del nacimiento del artista, una de las figuras esenciales del arte
italiano del siglo XVI
Bajo una lápida triste, desnuda y
arrinconada, situada en la penumbra de una iglesia alejada de los circuitos
turísticos multitudinarios de Venecia, la magnífica Madonna dell'Orto,
descansan desde 1594 los restos mortales de uno de los más grandes artistas que
haya visto el mundo: Jacopo Comin, al que
en su juventud llamaron Jacopo Robusti, y siempre más
conocido como Tintoretto.
Esa tumba pobre y olvidada, tan
alejada del suntuoso y opulento monumento funerario levantado para mayor gloria
de su rival Tiziano en la vecina Iglesia de Santa Maria dei Frari, cuenta una
historia. Revela la compleja relación que la ciudad de los canales ha mantenido
siempre con Tintoretto, probablemente el más veneciano de todos los pintores
venecianos. Porque Tintoretto no sólo nació en 1518 en la mismísima ciudad de
Venecia (a diferencia por ejemplo de Giorgione, Tiziano o Veronese, que lo
hicieron en terraferma, en la Venecia
continental) sino que durante sus 75 años de vida tan sólo la abandonó una vez,
ya sexagenario, para viajar a la vecina Mantua. Y sin embargo Venecia, que
cuenta nada menos que con 21 iglesias con obras de Tintoretto y con muchísimas
otras piezas suyas repartidas por toda la ciudad, con frecuencia ha tratado a ese artista no sólo con desdén sino
con abierta antipatía y evidente rencor. Por no decir odio.
Sólo ahora, cuando se cumplen 500
años del nacimiento de Tintoretto, Venecia trata de hacer las paces de una vez
por todas con el pintor. A partir del 7 de septiembre la
ciudad le va a dedicar en el Palacio Ducal una gran exposición, la
primera tras casi 80 años de la única y solitaria retrospectiva que en 1937
Venecia consagró a Tintoretto. Una prueba más de la hostilidad que durante
siglos ha suscitado Jacopo Robusti y que ha sido tan enconada que hasta se
granjeó el interés de Jean-Paul Sartre.
«La historia de Tintoretto, retrato
del artista pintado en vida por su ciudad natal, deja transparentar una
animadversión que no cede. La Ciudad de los Dogos nos hace saber que siente
tirria por el más célebre de sus hijos. No es que lo diga: lo desliza, lo
sugiere, lo transmite», asegura el filósofo francés en el delicioso ensayo que
en 1957 consagró a Tintoretto y que en España ha publicado la editorial Gadir
bajo el título Venecia, Tintoretto. «Más que una
aversión declarada, es una frialdad, un descontento, la insidiosa diseminación
de un rechazo», sentencia Sartre.
La historia de Tintoretto, y por ende
de la inquina veneciana contra él, se vislumbra recorriendo la ciudad de los
canales. Empezando por la Iglesia de San Cassiano, donde no sólo se pueden
admirar tres obras suyas sino que se supone que allí fue donde fue bautizado
Jacopo Robusti, conocido como Tintoretto porque su padre, Battista Robusti, era
tintorero.
Extravagante,
caprichoso, rápido y resuelto. El cerebro más terrible que haya tenido la
pintura
Cuentan que ya desde niño le
apasionaba la pintura y que se dedicaba a dibujar con colores las paredes de la
tintorería de su padre. Así que éste, un día de 1530, decidió llevarlo al
taller de Tiziano, el gran artista de la época, donde el joven entró como
aprendiz con tan sólo 12 años. Pero nada más ver el primer dibujo salido de sus
manos Tiziano ordenó a Girolamo, uno de sus más fieles colaboradores, que
pusiera a Tintoretto de patitas en la calle. Eso es al menos lo que sostiene el
pintor y escritor Carlo Ridolfi en la
biografía sobre Tintoretto que publicó en 1642, y en la que asegura que el
maestro decidió expulsar de su taller al joven Jacopo Robusti al ver lo
condenadamente bueno que era y temiendo que en el futuro pudiera convertirse en
un peligroso rival.
El viejo Tiziano desde luego tenía
ojo: aquel chaval resultó ser un genio. Y también un precursor, un rebelde, un
osado que pintaba de un modo desconocido hasta entonces. La prueba está
en El milagro de San Marcos, más conocido como El milagro del esclavo, la tela que pintó en 1548 y que
desató un enorme revuelo. Porque en lugar de hacer del santo el gran
protagonista del cuadro, como se esperaba dado que la obra le había sido
encargada por la Scuola di San Marco en honor de su protector, Tintoretto optó
por representarlo en lo alto de la escena, con el rostro en penumbra, y hacer
del esclavo la pieza central de esa pintura. Una pintura que no sólo era
revolucionaria por su composición sino también por su ejecución, por las
pinceladas con las que Tintoretto había conseguido convertir ese cuadro en
luminiscente.
La originalidad de esa obra (que en
la actualidad se encuentra en la Academia de Venecia) aturdió a los
contemporáneos de Tintoretto, los escandalizó. El pintor se ganó de ese modo
detractores enconados. Y, arrinconado, se metamorfoseó. «Jacopo se transformó
en sí mismo, se volvió aquel proscrito frenético y acosado: el Tintoretto»,
sentencia a propósito Jean-Paul Sartre. «La obstinación se volvió
rabia: quería producir, producir sin cesar, vender, aplastar a sus rivales por
el número y las dimensiones de sus lienzos».
Nadie sabe a ciencia cierta cuántos
cuadros pintó Tintoretto. Hay quien dice que suman 468, quien asegura que
fueron 420, quien sostiene que andan por los 300. Suyo es, por ejemplo, el óleo
más grande del mundo: una tela de siete metros de altura por 22 de ancho
(hablamos en total de una superficie de 154 metros cuadrados, más grande que la
mayoría de las viviendas) en la suntuosa sala del Consejo Mayor del Palacio
Ducal y que representa el Paraíso. Lo que está claro es que Tintoretto pintó más que cualquiera de los otros artistas de su
tiempo, más incluso de lo que parece humanamente posible, con tal ahínco e
insistencia que se ganó el apodo de El Furioso.
El pintor Federico Zuccaro, por
ejemplo, le acusaba públicamente de haber llevado a la pintura a la decadencia
por culpa de su frenesí y su furor a la hora de crear. Y Giorgio Vasari, en su
famoso libro de 1568 sobre los más importantes artistas italianos del siglo
XVI, despreciaba la forma de pintar de Tintoretto tan «distinta a la de los
otros pintores» y le echaba en cara que no terminara sus cuadros como Dios
manda.
Pero Tintoretto no sólo escandalizaba
por su peculiar técnica pictórica o su frenético modo de producir cuadros sin
parar. También desataba estupor por los métodos que empleaba para conseguir
encargos, por no respetar las jerarquías establecidas. Era un tipo que
simplemente no cumplía las reglas, en una época en que las reglas estaban fuertemente
codificadas. Durante sus primeros 15 años como pintor había aprendido que los
concursos no los ganaban los mejores, sino los que contaban con más apoyos. Así
que empezó a jugar sucio, a recurrir a métodos tramposos
para conseguir encargos.
El ejemplo más clamoroso se encuentra
en la Scuola Grande de San Rocco, una antigua confraternidad dedicada a la
beneficencia. El 31 de mayo de 1594, la presidencia de esa cofradía decidió
embellecer su sala de reuniones con un lienzo en el óvalo central de su techo.
Se convocó un concurso en el que participaron Veronese, Schaivone, Salviati y
Zuccaro, entre otros. Pero Tintoretto sobornó a unos empleados de la Scuola
Grande de San Rocco, se hizo con las medidas exactas del óvalo y mientras los
demás presentaban bocetos, él mostró la obra ya terminada y colocada en su
lugar.
«Un esbozo se presta a malentendidos;
ya que estaba, he preferido ir hasta el final, pero, si no les gusta, señores,
mi obra, se la regalo: no a ustedes, sino a San Roque, su patrón, que tantas
muestras me ha dado de bondad», cuentan que argumentó. Con el detalle de que
Tintoretto sabía muy bien que los estatutos de la cofradía prohibían
explícitamente rechazar donaciones piadosas. El resultado es que entre 1564 y
1588 Tintoretto realizó la decoración completa de la Scuola Grande de San Rocco
y de la iglesia adyacente, dedicada también a ese santo, creando en total 67
obras para ese lugar y transformándola en su particular Capilla Sixtina.
Y repitió la misma jugada en el
Palacio Ducal. Cuando en 1571 el Dux organizó un concurso para crear una obra
en conmemoración la batalla de Lepanto, en lugar de un boceto Tintoretto
presentó el lienzo terminado y lo regaló.
Todos esos métodos tan poco ortodoxos
le granjearon muchas críticas y enemistades. Es verdad que Tintoretto consiguió
de ese modo hacerse con una posición social, contrajo matrimonio con una
burguesa, dejó de lado a sus competidores, puso en pie un floreciente taller/empresa,
se hizo famoso, se compró una bonita casa con vistas sobre un canal (en el
número 3399 de Fondamenta dei Mori, donde una placa recuerda a los pocos
turistas que se acercan que ahí estuvo su casa).
Pero aunque Venecia está repleta de
obras de Tintoretto, aunque su ímpetu le llevó a pintar en
cualquier iglesia, capilla, edificio, palacio, fachada, techo, sala de
reuniones, altar o tribunal a su alcance, poseído por una especie de
obsesión por dejar su sello en todos lados, lo cierto es que durante mucho
tiempo Venecia se salió con la suya y Tintoretto cayó en el olvido.
«Hace 200 años nadie hablaba de
Tintoretto. Se hablaba de Miguel Ángel, de Leonardo, de Tiziano... Pero no de
Tintoretto, su nombre había sido borrado», nos cuenta Francisco Posocco, el actual gran guardián de la
Escuela Grande de San Rocco. Un olvido motivado tanto por la aversión que a lo
largo de los siglos ha despertado la figura de Tintoretto como por las
dificultades que entraña su particular modo de pintar.
«Tintoretto es el pintor de los
pintores. Es un pintor difícil, para entenderlo en su plenitud hay que ser
pintor», sentencia Francisco Posocco. «Su pintura no es manierista, es una
pintura de sentimientos, de interioridades. Tintoretto pinta la intimidad, sus
retratos son radiografías del alma. Por eso y por sus escenografías, por su
concepto del espacio, es el pintor que abre las puertas a la modernidad»,
subraya.
De hecho, Tintoretto siempre ha
fascinado a otros pintores. Sólo hay que ver que cuando Felipe IV envió a Velázquez
a Italia a comprar cuadros para su colección de arte, este regresó con
alrededor de 110 lienzos, de las cuales nada menos que 40 eran de Tintoretto.
Cinco de ellos, considerados obras maestras, se podrán contemplar a partir de
septiembre en la gran retrospectiva que Venecia dedica por fin a su artista, y
en la que también habrá obras suyas llegadas de Viena, Berlín, Londres, París,
Praga, Lyon, Rotterdam, Dresde, Nueva York, Chicago, Washington... La
exposición viajará posteriormente a la National Gallery de Washington.
Pero fue el escritor y crítico de
arte británico John Ruskin el principal
responsable del proceso de rehabilitación que ha resucitado a Tintoretto. El 23
de septiembre de 1845, durante un viaje a Venecia, Ruskin se queda
«sobrecogido» ante la fuerza de la pintura de Jacopo Robusti, según le
confesaba a su padre en una carta. Tan sobrecogido que en sus exitosos libros Pintores Modernos y Las piedras de Venecia (de este último se tiraron nada
menos que 18 ediciones) Ruskin se ocupó con profusión de Tintoretto,
contribuyendo así a establecer su fama internacional.
«Extravagante, caprichoso, rápido y
resuelto. El cerebro más terrible que haya tenido nunca la pintura», describía
Giorgo Vasari a Tintoretto en 1568. Y más ahora que por fin le ha ganado el
pulso a Venecia.
(EL MUNDO / 29-8-2018)
(EL MUNDO / 29-8-2018)
miércoles
RUBÉN OLIVERA en LA PATRIA QUE TE PARIÓ.
https://www.youtube.com/watch?v=usw9SYysfxk
Este viernes 24 de Agosto a las 20 Hs. en VIVO en LA PATRIA QUE TE PARIÓ, desde el estudio de elMontevideano Laboratorio de Artes estaremos conversando con el músico, compositor, guitarrista, docente y cofundador del Taller Uruguayo de Música Popular (TUMP) RUBÉN OLIVERA.
Para avisarte a tu celular, tablet o PC a las 20 Hs. y recibir la emisión vía streaming por cualquiera de estos medios o cualquier "smart", solo tenés que darle al evento "Asistiré" y ser parte de los mas de 2 mil personas que todos los viernes comparten en VIVO la Cultura a través de la emisión No. 1 en Uruguay. (link: https://www.facebook.com/events/1224150887715323/ )
sábado
SPADA - Su visión cósmica / Búsqueda, esencia y armonía en el aire.
Horarios
Lunes a Viernes de 10:00 a 18:00 hs
Sábados de 11:00 a 15:00 hs
Entradas: $180 I Bonificación 50% para estudiantes y jubilados I
Martes: entrada libre para residentes en UY
Contacto
T: (+598) 2915 78 26
M: museo@museogurvich.org I prensa.museogurvich@gmail.com
Dirección
Sarandí 524 esq. Ituzaingó I CP: 11000
martes
ANGIE OÑA EN “SER HUMANA” - LA IRRUPCIÓN DE UN EXTRAORDINARIO TEATRO URUGUAYO
Hugo Giovanetti Viola
El domingo 22 de julio presenciamos, en Tractatus,
la última función de una inusualmente exitosa primera temporada de Ser humana, una pieza teatral inspirada
en la vida y obra de Sabina Spielrein, la legendaria paciente y amante de Carl
G. Jung que terminó por constituirse en un icono inspirador del más
resplandeciente agite femenino que
flamea en nuestros tiempos.
El primer acierto de este inolvidable espectáculo (que tendrá, sin duda
alguna, una vida muy larga) es incluir, en la portada del programa-guía, la
propuesta del paradigma estético que impulsó a la actriz-dramaturga Angie Oña y
al director Freddy González a instalar el ventarrón de este orgasmo celeste en
la plena placidez de la rambla portuaria de Tontovideo: El lenguaje simbólico es una necesidad del alma.
Vale decir: se nos avisa a priori que
vamos a ser despeinados (para
hablarlo en Cortázar) por un teatro capaz de narrar lo extraordinario e inducirnos
al trance con la todopoderosa
eficacia de las danzas derviches (para hablarlo en Artaud).
Hay aquí un riesgo, pero en las
presentes circunstancias me parece que vale la pena aventurarse, advertía el desorbitadamente lúcido autor de El teatro y su doble: No creo que podamos revitalizar el mundo en
que vivimos, y sería inútil aferrarse a él; pero propongo algo que nos saque de
este marasmo, en vez de seguir quejándonos del marasmo, del aburrimiento, la
inercia y la estupidez de todo.
Y tal cual: Angie Oña y Freddy González asumieron este desafío y lograron
concretar un estructuradísimo descalabro emocional que nos impacta con una
gracia de transfiguración propia de Herrera y Reissig, Fabini, Felisberto
Hernández, Onetti, Torres García, Marosa di Giorgio, Espínola Gómez o la dupla
Suárez-Cavani perforando la copetudez de un campeón de Europa comandado por
Cristiano Ronaldo.
A nivel personal, puedo asegurar que Ser
humana logró reconciliarme con un endémicamente estandarizado y tibio y
arrítmico teatro uruguayo en el que incursioné dos veces como guionista,
ensamblándome con puestas bienintencionadas pero carentes de esa fundamentalista vocación de tensión que
define no sólo al verdadero arte sino a la vida misma. (En el cine me fue mucho
mejor, porque a partir de 2005 vengo trabajando con Álvaro Moure Clouzet, un alquimista
multimediático obsesionado por uroborizarse con la magia barrosa de
Purificación.)
Angie Oña y Freddy González
abrevan en la tan injustamente vapuleada (sobre todo en Tontovideo) búsqueda
revolucionaria de la acción-danza que sistematizó Jerzy Grotowsky, pero al
mismo tiempo teorizan con la palabra (cosa
que Artaud no hubiera compartido) sin saturar
a un público electrizado por la subyacencia de arquetipos como el de San
Giorgio robando la terribilità del drago y sobre todo el de la erótica
penetración del Verbum en las aguas primordiales para consumar la tan deseada unión
de los opuestos o Lapis philosophorum.
Y este efecto se logra
porque la actriz transita sin descanso entre una vertiginosidad lumínica y
musical que parece mezclar al Tren Fantasma con la Montaña Rusa y además nos
divierte y nos ama: uno se siente amado.
domingo
LOS SONIDOS DE LA ALDEA - emisión en directo de los 12 años
https://www.youtube.com/watch?v=HfaTYP9FHjY&feature=youtu.be
Emisión en vivo y completa desde la SALA ZITARROSA el sábado 20 de mayo conmemorando los 12 años de LOS SONIDOS DE LA ALDEA.
HORACIO HERRERA FINALISTA EN EL YICCA CONCURSO INTERNACIONAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO
Horacio Herrera, integrante del corpus multimediático de elMontevideano Laboratorio de Artes, acaba de sumar al reconocimiento obtenido en España, Italia y Francia durante 2017, su inclusión entre los 18 finalistas del Concurso Internacional de Arte Contemporáneo YICCA, en el que participaron artistas de 63 países, presentando un total de 688 obras.
Según la
información difusoria, el concurso está destinado para todo artista/s o grupos
de artistas y profesionales de todo el mundo. Son admitidas todo tipo de obras
de arte: pintura, escultura, fotografía, técnica mixta, digital, gráfico,
videos, instalaciones y performance. Los artistas seleccionados tendrán
la oportunidad de exponer las obras registradas para participación en una
galería en una ciudad europea. La decisión del jurado llevará a la selección de
18 artistas que participarán en la exposición final. Este año la misma se realizará
en Hernandez Gallery en la ciudad de Milán (Italia), desde el día 12 al 26
de mayo. Este último día serán anunciados los ganadores del concurso.
Los 18 artistas seleccionados del concurso 2017/2018 son:
Agnieszka
Kobyłecka - Kamińska (Poland)
Alicia Proudfoot (Canada)
Christine Kettaneh (Lebanon)
David Dejous (France)
Edgar Mauricio Salcedo Barrera (Colombia)
Horacio Gabriel Herrera Ulibarri (Uruguay)
James Hannaham (United States)
João Miguel Barros (Macao)
Karis Painter (United States)
Leos Suchan (Czech Republic)
Marie Maitre (France)
Natalia Gonzalez Martin (United Kingdom)
Sébastien Notre (Italy)
Sinisha Kashawelski (Republic of Macedonia)
Subin Son (Belgium)
Suresh Babu Maddilety (India)
Taka Kono (Japan)
Tommaso Buldini (Italy)
El Jurado del concurso está integrado por
Agnès
Violeau (France) - Giovanni Rendina (Italy) - Violeta Janeiro Alfageme (Spain)
Curadores
Massimo
Toffolo (Director and main Curator of Yicca, Italy) Margherita Jedrzejewska
(Director Assistant and Curator of Yicca, Italy/Poland)
Por
más información www.yicca.org
DATOS SOBRE LA OBRA SELECCIONADA DE HORACIO HERRERA
Título de la obra: Ninfas
Técnica: Gráfica Digital
Medidas en cms: ancho 130, altura 92, profundidad 2
Año: 2018
Artista: Horacio Gabriel Herrera Ulibarri
País:
Uruguay
La obra Ninfas corresponde a una serie de obras
de arte digital y técnica mixta donde se integran las escenas, las estructuras
y la disposición de espacios de las obras clásicas, llevados a un plano más
abstracto y contemporáneo, potenciando esta visión el tratamiento dado al color
y a los diferentes planos de composición. Los cuerpos femeninos en reposo con
reminiscencias clásicas se disponen en una escena que se torna dinámica tal
como si radiaran desde un “ambiente pantalla” propio de nuestro tiempo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



































