6 / LA GRACIA ÚLTIMA (1)
Cuando
el Príncipe de la Isla Solitaria hubo permanecido seis noches y seis días en el
diván de oro con la Reina durmiente de Tubber Tintye, en el diván que descansaba
en ruedas de oro que giraban continuamente -el diván giraba de día y de noche,
sin detenerse nunca-, llegó la mañana séptima y dijo: “’Es tiempo de que yo
deje este lugar.’ De manera que descendió y llevó las tres botellas con agua de
la fuente llameante. En la cámara de oro había una mesa de oro, y en la mesa
una pierna de cordero con una rebanada de pan, y aunque todos los hombres de
Erín comieran en esa mesa doce meses seguidos, el cordero y el pan tendrían la
misma forma que antes.
El
Príncipe se sentó, comió una parte del pan y de la pierna de cordero y los dejó
como los había encontrado. Se levantó, tomó las tres botellas, las guardó en su
bolso e iba a salir de la cámara cuando se dijo a sí mismo: ‘Sería vergonzoso
partir sin dejar algo por medio de lo cual la Reina sepa quién estuvo aquí
mientras ella dormía.’ Por lo tanto escribió una carta que decía que el hijo
del Rey de Erín y de la Reina de la Isla Solitaria había pasado seis días y
seis noches en la cámara dorada de Tubber Tynte, había tomado tres botellas de
agua de la fuente flameante y había comido en la mesa de oro. Puso la carta
debajo de la almohada de la reina, salió por la ventana abierta, montó en el
caballito, flaco y feo y cruzó las arboledas sin recibir daño alguno.” (136)
La
facilidad con que esta aventura se lleva a cabo significa que el héroe es un
hombre superior, un rey nato. Esa facilidad distingue numerosos cuentos de
hadas y leyendas de los dioses encarnados. Donde el héroe común habría de
afrontar una prueba, el elegido no encuentra obstáculo que lo retrase ni comete
error alguno. La fuente es el Ombligo del Mundo, su agua flameante, la esencia
indestructible de la existencia; la cama que gira continuamente es el eje del
mundo. El castillo dormido es el último abismo en el cual la conciencia se
sumerge al descender en el sueño, donde la vida individual está a punto de
disolverse en energía diferenciada: disolverse significaría la muerte: sería la
muerte también no encontrar el fuego. El motivo del plato inagotable (derivado
de una fantasía infantil) simboliza los perpetuos poderes que conceden la vida
y generan las formas derivadas de la fuente universal, y es el equivalente en
el cuento de hadas de la imagen mitológica del banquete con la cornucopia de
los dioses. El presentar juntos los dos grandes símbolos del encuentro con la
diosa y el robo del fuego, revela con simplicidad y claridad el estado de las
fuerzas antropomórficas en el reino del mito. No son fines en ellos mismos,
sino guardianes, encarnaciones, o dadores del licor, la leche, el alimento, el
fuego, la gracia de la vida indestructible.
Notas
Iluminación Compasión
El
Dios La Diosa
El Enemigo El Amigo
Muerte Nacimiento
El Rayo La
Campana
La Joya El Loto
Sujeto Objeto
Yab Yum
Yang Yin
___________________________________
Tao
Suppremo Buddha
Bodhisattva
Jivan Mukta
El Verbo Encarnado
Comparar con el Kaushitaki
Upanishad, 1:4, que describe al héroe que ha alcanzado el mundo de Brahma: “Así
como al guiar una carroza se mira a las ruedas de la carroza, así mira él hacia
el día y la noche, así mira los actos buenos y los malos, y hacia todas las
parejas de contrarios. Este, desprovisto de actos buenos, desprovisto de actos
malos, conocedor de Dios, va hasta la esencia misma de Dios.”
(136) Curtin, op cit, pp.
106-107.























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