En el pensamiento literario de José Emilio Pacheco hay un espacio fundamental para la ética del escritor: escribir, es el eje de todo. No ser escritor, al menos como se concibe hoy, un hombre bajo las luces de un mundo espectacular donde todos los días declara y dicta lecciones sobre la vida. Para él ese mundo mediático es el agobio. Privilegia los espacios de soledad creadora donde sólo es posible cumplir con la tarea que le exige su pasión. En este generoso diálogo que aceptó el poeta con Excentricaonline, no se pronuncia contra los bestsellers por ejemplo, ni dicta cátedra sobre qué leer o qué escribir. Su postura es más simple y aplaude el ejercicio de la lectura como un continum amoroso que recibió de sus padres. Habla de su formación literaria, de sus amigos, de los jóvenes escritores y del acto poético donde cabe todo, sobre todo la lengua de todos los días, en la que se expresa.
Excéntrica online pregunta, el poeta responde:
Yo soy muy malo para esto -para dar entrevistas- porque es una cosa para la que ya no me preparé. Los escritores jóvenes saben que tienen que hacerlo. Yo nunca me imaginé que el hecho de escribir implicaba hablar y dar entrevistas. Y esto para mí es aterrador. Agradezco mucho su ayuda, porque me cuesta mucho trabajo pensar en algo que no estoy viendo. Porque tengo que ver lo que estoy pensando, y ahora no lo estoy viendo.
LOS TALLERES
LOS TALLERES
En el homenaje que le hicieron en San Luis Potosí muchos jóvenes escritores querían estar cerca de usted, escucharlo y ser escuchados, ¿cómo los siente?
Yo los veo muy bien, y veo el fruto. Nunca lo había podido medir de esta manera: el fruto de los talleres de los institutos de cultura de cada estado.
¿Qué importancia tienen los talleres literarios no sólo en ciudades como San Luis Potosí, sino en todo el país?
En los dos últimos años he ido a muchas ciudades del país, y es impresionante. Me refiero nada más a la actividad poética, la cantidad y la calidad de libros. El problema, que me duele personalmente es la falta de repercusión, porque ¿cómo es posible que un poeta como Félix Dauajare no tenga una dimensión nacional? Ha publicado todo en San Luis. No veo una comunicación entre las ciudades, digamos que si tú publicas un libro en San Luis, va a ser difícil que llegue a Oaxaca, o a Monterrey. Es exactamente lo mismo que pasa entre los países latinoamericanos: sale un libro en Guatemala y no llega a El Salvador, un libro de Perú no llega a Chile.
Yo supongo, no tengo ninguna base científica para decirlo, que este problema se origina en la Colonia. La corona española prohibió a sus colonias que se conocieran entre sí. Todo tenía que mandarse a la casa de contrataciones de Sevilla y ahí distribuirse. Y ya van a ser 200 años y no hemos vencido ese problema, me imagino que no sólo ocurre en la literatura, sino también en la producción industrial.
El gasto en talleres tiene un efecto, hace visible el talento de muchachos y muchachas de todo el país.
Se dice con insistencia en los medios que falta fomentar la escritura y la lectura. ¿Se trata de lo mismo?
La escritura está muy fomentada. El problema es que por amplio que sea el programa de becas, no puede alcanzar para tomo mundo. Y si uno queda fuera pues naturalmente protesta. Lo que hace falta es fomentar la lectura. En los dos últimos años, la desaparición de los suplementos y de las páginas culturales se ha convertido en un fenómeno. Por ejemplo, todos los periódicos tienen una sección diaria deportiva, a color y una sección de sociales. Pero ya cultura quedó asimilada a espectáculos. Antes había secciones de cultura, ahora es una página, eso es terrible. Imagínese, esa es la cultura que incluye todo. Imagínese el lugar que ocupa la poesía. A mí lo que me desespera verdaderamente, es que tú puedes haber publicado cinco libros de poemas y jamás has tenido una reseña. Tienes todas las entrevistas que quiera pero no reseñas. Antes, haces algunos años había una atención crítica para lo que se hacía: yo no sé por qué ha pasado eso. La riqueza de la producción poética contrasta con la desaparición del trabajo crítico.
LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS
¿Cómo escribe sus libros, los escribe a mano y luego los pasa a al computadora?
No, no, no, esa es la burla que me hacen. Dicen que yo entrego originales escritos a mano pero corregidos en computadora. Lo que pasa es que yo escribo en la pantalla, pero sí tengo que verlo impreso. El mismo trabajo que me cuesta contestar es porque no estoy viendo lo que estoy diciendo.
No, no, no, esa es la burla que me hacen. Dicen que yo entrego originales escritos a mano pero corregidos en computadora. Lo que pasa es que yo escribo en la pantalla, pero sí tengo que verlo impreso. El mismo trabajo que me cuesta contestar es porque no estoy viendo lo que estoy diciendo.
¿Cómo fomentar la lectura frente a la televisión e Internet?
Cuánta gente no ha ido a leer porque vio un programa de televisión sobre Napoleón y se interesa por eso. Lo que sorprende es que la cultura escrita desaparece ante la electrónica. Nunca se había escrito ni leído tanto desde la aparición de Internet. Pero no me atrevo ni tengo derecho a opinar porque es un mundo que no me pertenece. Me encanta, pero no puedo leer cinco páginas seguidas en la pantalla. Además, otra cosa, si me interesa un artículo de El País lo veo en Internet y digo: lo voy a imprimir y son ocho páginas, si lo recorto del periódico es una sola paginita. Algo en lo que sí debemos insistir es en la campaña que tiene el escritor de Mexicali, Gabriel Trujillo, sobre la ortografía y la redacción en Internet. No hay mengua razón, para escribir incorrectamente, cuesta el mismo trabajo que lo hagas bien. En tiendo lo del SMS, pero también el SMS podría escribirse sintácticamente. El haikú se presta perfectamente a la pantalla del teléfono, podrías mandar haikús.
Sobre su próximo libro, ¿ya está en la imprenta?
Es muy malo hablar. A mí me gustan los toros, tengo una superstición de torero gitano: que nunca hay que hablar de que “estoy escribiendo una novela muy interesante”, porque entonces cuando salga la novela usted dirá: pero qué decepción, esa mañana en el desayuno parecía interesantísimo. Yo no sé si puedo acabar eso.
EL PROCESO DE ESCRITURA
¿Cómo es su proceso de escritura?
Mi proceso de escritura es que se me ocurra algo. Está bien que me lo preguntes porque cada escritor tiene su procedimiento. Por ejemplo, trabajé con Gabriel Zaid en los originales de nuestro amigo José Carlos becerra, era una cantidad de manuscritos que redujimos a un libro. Me di cuenta que José Carlos Becerra procedía por añadidura, hacía un texto básico y luego lo iba aumentando. Yo al contrario, voy disminuyendo.
¿Tiene algún secreto?
Ninguno, me aterra. Siempre es la primera vez, no puedes decir yo ya tengo mucha experiencia, llevo muchos años en esto, ahora sí ya sé escribir. Esto es muy desalentador para los jóvenes, creer que uno aprende. Imagínate la práctica y la experiencia que tendría a esta edad. La cantidad de páginas malísimas, pésimas que tienes que escribir para ver algo decente y legible es enorme. Hay cosas que he trabajado durante mucho tiempo, no funcionaron y hay que borrarlas o tirarlas. Muchas cosas escritas de primera intención fracasaron. Como no sé nada de computación lo que aterra es que quede adentro de la máquina ese borrador y que alguien vaya a sacarlo.
¿Qué lugar ocupa la inspiración, el pensamiento creativo?
Evidentemente existe la inspiración porque si no todo te saldría bien y lo que sale bien es la parte mínima. No sé qué es pero de que existe, existe.
¿Tiene un horario para escribir?
Me encantaría tenerlo. Admiro mucho a gente como Vargas Llosa, él tiene sus horas y si está con nosotros de levanta y dice: perdón es mi hora de escribir y se sienta a escribir. Claro, lo que pasa es que el proceso del novelista es muy diferente. Tú no puedes escribir una novela si no te dedicas todo el día a escribirla, yo no puedo decir voy a escribir un poema en este momento. Por eso yo sería incapaz de criticar una novela por mala que fuera, por el trabajo que le ha constado a este señor o señora y lo que ha dejado de hacer, de ir al cine o estar con su señora, para sentarse, porque de otra manera no lo haría.
EL PAPEL DE LOS ESCRITORES
En México la economía permite que los escritores vivan de…
Nadie, yo lo intenté, hice todo lo posible, no directamente de mi trabajo pero sí de escribir. También veo que esa posibilidad se cierra para los jóvenes de ahora. Yo podía publicar en periódicos, en revistas, hacer sosas para la radio. Toda esa pequeña industria editorial que había en México está desapareciendo. He hecho muchas traducciones, ahora no puedes hacerlo. Si te interesa un libro en francés o en inglés ya lo compró una editorial española. Hice un artículo con la versión en computadora y un poema de Eliot, lo de la computadora es atroz es como ese lenguaje taiwanés, español de Taiwán en las cosas eléctricas, yo quisiera saber, porque algunas cosas puedes saber qué es lo que quiso decir por ejemplo: “enchufe el aplique rozando”, es un idioma absolutamente inconcebible. Eso también es la reducción de trabajo, hacen eso porque no le pagan a un traductor. Desapareció el corrector y desapareció el linotipista. Los linotipistas eran personajes maravillosos que comenzaban desde niños y llegaban a los 30 años y te corregían todos los errores de sintaxis.
Eso es otro problema que me parece muy grave. A mí no me asustan las nuevas palabras, al contrario, lo que me parece terrible es la disolución de la sintaxis. Me han corregido “hubiera” porque es como “hay” y me corrigen “tuvieran” que es un disparate. Creo también, otra teoría muy difícil de sustentar con pruebas: la tragedia que ocurrió en México en los tiempos de Echeverría, que se cambió la enseñanza y se impuso la gramática estructural, entonces el niño o la niña te decía: papá quiero que me ayudes con el sintagma. Y decían, bueno qué es un sintagma. Y eso se paró, porque la transmisión de la lengua la tienen que hacer tus padres. Yo aprendí sujeto, verbo y complemento. Los niños ya no sabían qué era sujeto, verbo y complemento. El estímulo de la lectura tiene que empezar con los padres. Insisto siempre en asociar la lectura con el placer, con el disfrute no con la obligación. Por ejemplo, no sé en qué año de primaria te ponen El Quijote y para los niños es mortal. El Quijote es un libro maravilloso pero es sumamente difícil de leer, simplemente en la tercera línea aparece la expresión “duelos y quebrantos” y la gente cree que “duelos y quebrantos” son lutos y problemas, y si se ven las notas “duelos y quebrantos” quería decir en tiempo de Cervantes huevos con tocino. Hay algo en este texto que sólo puede entender la gente de ese momento y ese país. En el comienzo del Aleph de Borges que llega a la sala y ve las fotos de Beatriz Elena Viterbo y dice “Beatriz en Quilmes”, para un argentino significa una cosa de clase. La familia de Beatriz no podía llevarla al Mar de Plata, entonces iban a Quilmes que está cerca y en vez de bañarse en el mar, se bañaban en el río de la Plata. Cuántas cosas así no habrá en la literatura. Ah y ya que estamos frente a la casa de Othón, yo estúpidamente hice una antología del modernismo y puse El idilio salvaje y le corregí a Othón: Yergues tu talla escultural y fina. Y resulta que es un verbo totalmente irregular y existe irgues como escribió Othón. O sea, el autor siempre sabe más que uno y yo nunca había oído ese, el que yo nunca lo hubiera oído no significa que no exista.
¿Cuáles son los puntos de contacto entre López Velarde, Othón y Félix Dauajare?
Está claramente, no hay nada que añadir. Dice Ramón López Velarde en La sangre devota dedicado a los espíritus de Manuel José Othón y Manuel Gutiérrez Nájera, eso fue mi punto hace 20, 40 años, decir que el modernismo termina con López Velarde. Y este hombre, que hizo un profesor norteamericano (los eruditos, sobre todo los universitarios son muy celosos de sus tesis y no les gusta que se metan con los profanos), Philips, tuvo la nobleza de decir sí tiene razón en efecto, no sé si viva, me gustaría mucho agradecerle, porque me pareció de una generosidad incomparable.
Los escritores se han convertido ahora en un tipo de estrellas…
El peligro es creértelo y sentirte estrella y actuar como estrella y eso te destruye literariamente porque el poder corrompe, el poder absoluto corrompe literariamente. Es que son dos carreras. Si te dedicas a una cosa no puedes dedicarte a la otra. Porque no tiene fin, a las nueve de la mañana te llaman para decirte tiene entrevista con tal y entonces yo no podría, o te dedicas a escribir o te dedicas a… eso le pregunto a los jóvenes escritores: ¿tú qué quieres? ¿quieres escribir o quieres ser escritor?
LA POESÍA
La poesía como género…
Yo veo una riqueza poética en México ahora en 2008 impresionante, y creo que la tradición poética mexicana es muy buena, la conocemos muy mal. En general, la literatura, pero sobre todo la poesía. La gente está orgullosa de la pintura mexicana o de la comida mexicana, pero yo no he visto a nadie que diga “qué buena poesía se ha hecho”. Sor Juana la identificamos, desde Manuel Gutiérrez Nájera hasta hoy hay una línea de continuidad muy grande, pero siempre, yo no sé si siempre, ha sido mi comentario, si estamos exagerando. Ahora se dice no “se lee” tiene que leerse si no, no se publicarían tantos libros. Cada vez hay más gente que quiere escribir y por qué, si las posibilidades de éxito son muy pocas. Es como comprar un billete de lotería. Tienes 99.9 posibilidades de que eso no te lleve a ningún lado y lado y sobre dinero pues no hay. De repente ya cuando llegas a esta avanzada edad tienes premios. Pero imagínese nada más cuánto necesitaría, ya no digo libros de poemas, artículos ¿Cuántos necesitaría escribir -creo que toda mi vida- para obtener con artículos 100 mil pesos? Es inconcebible nadie ha pensado en eso. Lo triste es que en este momento -claro cae del cielo y se agradece mucho- ya lo dedicas a gastos médicos, de verdad. Ahora me ve bien pero he estado malísimo, tuve una infección en los ojos y le digo al oftalmólogo pero qué es eso “el aire de la ciudad de México”.
Los temas tradicionales en la poesía como el amor, la muerte, la vida han sido trastocados por la modernidad. Ya hay poesía dedicada a una grabadora o a un Ipod. ¿Qué opina de eso?
Me parece que lo que está en la realidad tiene que estar en la poesía. Yo tengo muchos poemas. Creo que eso también es una pequeña vanagloria que usted me puede destruir en cualquier momento, escribí salvo que pruebe lo contrario -nunca diría Shakespeare y en la Patagonia no lo habían hecho antes- el primer poema en computadora en 1983 y se llama Haikú de la IBM y es muy fácil, ya para usted es algo tan natural, imagínese para mí ver esto: cómo se iban haciendo las líneas, es lo único que me sé de memoria, como poesía no vale nada, pero es interesante: letras de luz trazando en la pantalla el poema que no existía. Pero todavía -eso es para que le de risa- después de eso la cara de asombro que puse al ver salir el primer fax, y ya el fax es una cosa que quedó atrás, porque para mí, yo escribía un artículo para llevarlo al Excélsior tenía que tomar un camión, el metro y un pesero. Era una locura llevarlo, ahora pensar que lo mando por correo electrónico.
O sea que tiene más tiempo para crear…
No, menos. Tengo el teléfono y no es por modesto, pero yo quisiera que nadie me conociera para poder escribir. Además me gano una cantidad de enemigos todos los días, pavorosos. Cuando me dicen “maestro” empiezo a temblar. “Maestro ya sé que usted no hace presentaciones pero conmigo sí va a hacer una excepción”, no puedo, a qué horas. Además ya con lo que implica el desplazamiento en la ciudad de México. Hago una presentación de un libro y necesito un día entero para ir y otro para descansar. Cuando dicen esto que usted está leyendo, es falsa modestia y bueno lo que yo le digo puede considerarlo falsa modestia, pero vea los libros, como ya el libro publicado lo corrigió y eso obviamente enloquece a los editores, porque les sale muy caro. Y ahí está otra ventaja inmensa de la computación, uno puede hacer las correcciones que quiera y se ajusta automáticamente. Piensa que hace 20 o 25 años si tú cambiabas una palabra había que mover todo “el plomo”, entonces tu decías la única manera es contra que ocupe el mismo número de golpes y salían cosas extravagantes, por ejemplo, en lugar de la muchacha ponías la doncella. Otra cosa problemática para mí, es la corrección, lo lees en pantalla, cambias una palabras y repites, no te das cuenta, tienes la palabra cerca, porque la habías usado dos líneas atrás. Creo también en lo que dice García Márquez, que la computadora es maravillosa para escribir una página, pero no te da lo que te daba la página. En la máquina tenías que pasar de principio a fin todo el libro, lo reescribías realmente, pero no sé…escriban de lo que quieran, lo importante es que escriban y que escriban bien.
LOS INTELECTUALES
¿Cuál es el compromiso social de los intelectuales?
Yo creo que hacer bien su trabajo. Yo quisiera contribuir pero no sólo de los intelectuales, de todos los seres humanos y de todos los mexicanos, que la persona haga bien lo que hace y eso será para beneficio de todos. Imagínate los médicos de antes es una cosa tremenda o los dentistas tienen cuartitos y son personas que están atendiendo al mismo tiempo y te dicen qué hay que hacerse unos estudios porque están de acuerdo con los laboratorios. Eso me parece que está corrompiendo y destruyendo todo, el afán de ganar, eso no puedes hacerlo, ni siquiera en la poesía, o con la literatura, decir, me voy a enriquecer.
LOS TEMAS Y SU EVOLUCIÓN Y LAS LECTURAS
¿Cómo han evolucionado sus temas?
Hablo del Esto, del Ipod pero siguen los mismo temas, fíjate que tengo el ingenio de la escalera ¿sabe lo qué es ingenio de la escalera? Me das una respuesta anonadante y yo ruedo por los suelos totalmente. Decimos que cuando vas bajando de las escalera dices “ay, debí haberle contestado esto” pero ya es tarde, este joven que me hizo una crítica muy razonable, dice “usted sólo escribe cosa del pasado” sí porque hay temas que son eternos en la poesía y uno de esos es ese “el paso del tiempo” y la poesía por eso también es impopular, es el reducto de la negatividad de todo lo que está mal en el mundo, la alegría, el placer, son mudos, es muy difícil, sólo Neruda pudo escribir un poema para celebrar al coctel de frutas.
¿Se arrepiente de algo que haya escrito?
De muchísimo, me arrepiento tanto que lo corrijo. Por eso no me hagas caso de lo que yo digo, ve las cosas escritas, porque mucha gente dice “, yo cómo lo voy a tocar si es el ingenio de 1975”. Lo importante es el texto, no el autor, cómo no lo voy a mejorar, yo no pienso que la gente que leyó el libro en 1933, lo va a releer, pienso que tú lo vas a leer por primera vez y que mi responsabilidad es contigo. Qué importa que el libro…si sale ahora, es un libro de hoy.
¿Cómo selecciona sus lecturas?
Le contaba a Ana María Jaramillo que le agradezco mucho a mis padres, era una familia totalmente de clase media, que como vieron que me gustaba leer, pero porque ellos me leían, ahí comienza la responsabilidad de los padres, nadie nace sabiendo leer, te leen tus padres y después buscas tú los libros, porque esta cosa tan triste para los mexicanos y volvemos a El Quijote. ¿Cuál fue el primer texto que yo pude leer? Era un titular del La Prensa que decía “El pan por las nubes” ahí está el lenguaje real y el lenguaje figurado, yo pensaba que el pan se sube… y me dijeron que eso quería decir que el pan estaba muy caro. Entonces después me llevaban a la librería de Cristal en la Alameda que tenía una sección infantil maravillosa, entonces me dijeron -fíjate nada más cómo no les voy a agradecer esto- “te vamos a comprar un libro, lo lees, nos lo comentas y te compramos otro, pero lo tienes que terminar”, yo tenía muchos amigos y les decía qué estás leyendo “estoy leyendo 20 novelas” y yo tomo un libro y lo termino. Primero lo hojeo y veo si lo voy a leer o no, porque si no es terrible. Yo no selecciono, uno de mis defectos es que tengo un interés enorme por muchas cosas, por ejemplo, soy un adicto a los periódicos, paso mucho tiempo leyendo y hasta ahora para colmo uno no va sustituyendo, sino añadiendo, ahora paso el tiempo leyendo los periódicos y viéndolos en Internet. También parece una declaración de falsa modestia pero es la pura verdad. De qué me arrepiento, de todo lo que me falta leer y ya no voy a alcanzar a leer, y de todo lo que me falta por aprender, escribir, por eso, es que no pude con esa novela, como me falta una cantidad de recursos literarios.
EL QUIJOTE
Sobre el El Quijote y la admiración que siente hacia Cervantes…
Yo creo que sí la tengo, pero es como un lugar común, decir que yo crecí… mis papás me lo leían y yo leo todos los días una página de El Quijote, he leído creo que dos veces El Quijote pero no estoy seguro de entenderlo del todo. Es una obra tan absolutamente compleja y maravillosa y pensar que escribió El Quijote porque falló su proyecto de venir al Soconusco, si hubiera sido un funcionario… Otra cosa muy triste, no sé si vio hace dos o tres días dijeron que el chocolate es originario de México y todo el chocolate salía de México y además la gente tomaba chocolate y no café. Entonces mandó un espía inglés de la colonia y se llevó la semilla de cacao a Ghana y ahora ni siquiera figura México, incluso creo que Cervantes no habla de chocolate, habla de Soconusco, le decían el soconusco en España y ahora no cuenta la producción.
LA CRÍTICA
¿Qué pasa con el exceso de crítica?
Es terrible, está muy bien que exista, pero está sustituyendo a la lectura de los libros originales, creo que también en eso quedo atrás, estoy anticuado, yo te puedo hablar de Borges, Kafka, Faulkner, con autoridad si haberle leído nunca una línea, pero ellos desplazado por la chismografía, es decir, ahora es mucho más interesante si Borges se acostó con tal señora o no, que la propia obra, eso me parece lamentable. Cuantas cosas descubre uno con la crítica, pero no hay que sustituir la obra. He visto en muchas escuelas de letras un curso de crítica literaria y lo que en verdad les dan es bibliografía crítica y me parece absurdo, porque tú tienes mi visión de ese libro que está determinad por mi persona, para qué vas a celebrar o a impugnar mi visión. La crítica la leen después, yo quiero su reacción que es única y nueva, cada generación y cada persona descubre las obras.
Sobre El libro de arena…
Alfonso Reyes dijo que en la carrera de los escritores hay un fenómeno que se llama cristalización y cómo es tanto lo que hay que leer, tú te quedas detenido en un momento del escritor y después ya no puedes cambiar. Cuesta tanto trabajo. Por ejemplo, ya lo vieron el otro día “ah, es un escritor nostálgico” ya cómo me quito lo de nostálgico. Entonces no te voy a decir “lee toda mi obra y cambias de opinión” qué bueno, me alegra. Yo hice también, para que no que no crea que me estoy oponiendo al día en el suplemento de ¡Siempre! en 1975 hice una reseña del Libro de arena pero tú decías el tiempo. Imagínate el problema si tú me dices: “quiero que me recomiendes a un escritor mexicano y a un poeta” y te digo Alfonso Reyes, qué hago con los 30 tomos de Alfonso Reyes y con los 75 u 85 de Neruda, por eso la única es ser autor -siempre que sean muy buenos- de libros compactos. Lo otro tiendes a desdeñarlo, encontré a una muchacha que decía ese viejo idiota del Alfonso Reyes y a Octavio Paz, y qué has leído de él, pues leí un artículo sobre el PRI. Eso no es de Octavio Paz. Pero sobre todo eso, decir lo leo porque me gusta y no porque es obligación y yo sí aconsejaría abandonar a pesar del prestigio, todo lo que no me gusta, o sea, tienes que leer La montaña mágica, a pues La montaña mágica me aburrió mucho, deja La montaña mágica y dentro de 10 años vuelve, pero nunca ponerte la obligación de leerlo.
LAS OBRAS COMPLETAS
En el ámbito editorial es común escuchar que cuando a un autor le publican sus obras completas ya lo enterraron ¿enterrarían a José Emilio Pacheco el día que veamos sus obras completas?
No, espero que no. Espero que nunca lo hagan. Yo no tengo ninguna esperanza de perduración, creo que el día que me muera nadie volvería a leerme. Pero si alguien quisiera hacerlo, yo le diría, en vez de añadir que suprimiera, es decir, un inédito de un poema que hice en Torreón. No, no, no, por eso yo creo que, estos libros -que tanto están de moda este año- de la felicidad que lo único que fomentan es la frustración. La felicidad es una cosa que se presenta pocas veces en tu vida, no puede ser un estado permanente, igual es la inspiración, el buen texto se da pocas veces en tu vida y está rodeado de borradores y fracasos.
EL BESTSELLER
¿Qué opina del bestseller?
No tengo una mala opinión del bestseller. Me pasó hace unos años que hice tres viajes de ida y vuelta. Nunca se ha leído tanto, ni se ha vendido tanto bestseller, toda la gente en el avión iba leyendo el El Código Da Vinci, entonces ahora agarré un libro de Carlos Ruiz Zafón y no pude dejarlo de leer, no pude y estaba como niño con las novelas de Salgari, leyendo, cómo voy a despreciar eso. Yo no podría tener esa velocidad y ese talento narrativo de Ruiz Zafón. Yo había escrito mucho sobre Sabines sin esperanza porque Sabines jamás me mencionaba, pero el último año de su vida coincidimos en San José de Costa Rica, ya estaba en silla de ruedas, regresé con él y nadie sabía que iba Sabines en el avión -es un caso entre miles- la gente en el avión le daba libros a dedicar y después de la bajada, todavía lo recuerdo: yo empujando, tardamos como dos horas en llegar. Y Sabines muy amablemente me decía amigo poeta.
ESCRIBIR, LEER Y LA RELECTURA
¿Relee sus libros?
Sí, hay que releer, sobre todo la poesía. Estoy seguro de que una de las dificultades de la poesía es el tiempo como lector o lectora, como no puedes decir: yo ya leí la poesía, se necesita leer muy lentamente y releerse. Es una ocupación mejor y más placentera que ver los programas de la televisión.
¿Qué es más placentero, leer o escribir?
Leer. Escribir puede ser muy placentero. Es como comer, comer es muy sabroso, pero si ya comiste un segundo desayuno sería una tortura.
LOS RECONOCIMIENTOS
Ahora que recibirá el Premio al Mérito Literario ¿Qué significa este reconocimiento?
El reconocimiento es un honor muy grande que no esperaba y que agradezco profundamente, bueno, no sólo el reconocimiento que es muy importante y muy agradecible, sino también la experiencia de convivir unos días con estos escritores sobre todo.
El reconocimiento es un honor muy grande que no esperaba y que agradezco profundamente, bueno, no sólo el reconocimiento que es muy importante y muy agradecible, sino también la experiencia de convivir unos días con estos escritores sobre todo.























No hay comentarios:
Publicar un comentario