Cercle et carré (2)
Fue precisamente luego de
visitar la primera exposición individual de Dalí que, a fines de 1973, Torres
García le propuso a Van Doesburg formar un grupo que se opusiera al surrealismo
y que realizando exposiciones y publicando una revista le diese voz a los
artistas de tendencia constructiva. Pero ya en las primeras conversaciones se
vio que la acción conjunta era imposible debido a las radicales diferencias que
existían entre ambos. Van Doesburg, vehementemente dogmático, no admitía el
menor rastro de figuración en sus obras. La abstracción era para él sinónimo de
que no debía existir ninguna referencia a la naturaleza, a las cosas reales, y
que las obras debían estar compuestas según principios matemáticos y no
mediante la intuición. Esta posición excluyente, que hacía inviable la
formación de un grupo numeroso, reforzaba además el concepto negativo que
muchos artistas tenían sobre la áspera personalidad de Van Doesburg, a quien
algunos tenían por un jacobino intratable (53). Fue entonces que Torres
García le propuso la creación del grupo a Seuphor, quien planteó Cercle et
Carré como nombre. El núcleo del grupo estaría formado por los habituales
participantes en las reuniones en casa de este. Mondrian se integró al grupo
pero declinando asumir responsabilidades organizativas.
La brevedad de la vida del
grupo y la revista Cercle et Carré no es óbice para su gran
trascendencia. El grupo llegó a tener cerca de ochenta miembros, muchos de
ellos convocados por Torres García, que por este tiempo tenía una buena
reputación en París. Había sido admitido en las principales galerías, y los mejores
críticos habían prologado los catálogos de sus exposiciones. Aproximadamente la
mitad de los miembros de Cercle et Carré vivía en París y el resto, casi
todos en el extranjero. El mayor contingente estaba en Alemania, donde residían
Gropius, Kandinsky, Kurt Schwitters y Hans Fichter, entre otros. El precursor
carácter interdisciplinario del grupo dio cabida a otras disciplinas como el
teatro y la arquitectura, integrando arquitectos como Le Corbusier, Gideon,
Hoster, Meyer y Roth. La exposición de Cercle et Carré es considerada la
primera exposición internacional de arte abstracto, y si bien fue la única, la
disolución del grupo dio lugar a otras agrupaciones que tomaron el testigo del
arte constructivo; Abstracción-Création, Realités Nouvelles, que harían
fluir hacia París lo que el arte abstracto tenía de más remarcable en el mundo
entero (54).
Pero existían discrepancias
entre Torres García y Seuphor en cuanto a la concepción del grupo y que
determinaron su disolución antes del año de vida. Si bien el primer elemento
movilizador había sido la oposición al surrealismo -antisur, como decían
ellos- el concepto aglutinador de carácter positivo era la idea de
construcción, que debía dar cabida a una amplia variedad de artistas. Sin
embargo, Seuphor estaba fuertemente apegado al Neoplasticismo de Mondrian y era
en cierto modo tendencioso. El prestigio de Mondrian entre los artistas
constructivos era inmenso, y su Neoplasticismo, que estaba entonces plenamente
desarrollado era en el fondo para Seuphor la principal doctrina guía que le
daba soporte teórico al movimiento.
Las diferencias
comenzaron desde el nombre Crecle et Carré, que para Torres García remitía
demasiado a la geometría y por ello a la no figuración, una de las premisas de
la plástica pura y con la que no congeniaba. Sin embargo el logotipo propuesto
por Pere Daura lo convenció. Además de su innegable calidad gráfica, tal vez
haya influido su concepción, con el círculo y el cuadrado representándose a sí
mismos en forma similar en que en el constructivismo que Torres estaba
desarrollando en ese momento los símbolos tenían la cualidad de ser forma
gráfica y significado al mismo tiempo.
Notas
(53) Seuphor, 1965, p.
112. En Da Cruz, 1991, p. 16.
(54) Seuphor, 1957, p.
50. En Da Cruz, 1991, p. 16.























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