domingo

POESÍAS - CONDE DE LAUTRÉAMONT (21)



II (12)

La modestia es tan natural en el corazón del hombre, que un obrero tiene cuidado de no jactarse, quiere tener sus admiradores. También quieren tenerlos los filósofos. ¡Sobre todo los poetas! Quienes escriben en favor de la gloria quieren tener la gloria de haber escrito bien. Quienes los leen quieren tener la gloria de haberlos leído. Yo, que escribo esto, me jacto de tener tal deseo. Quienes me lean se jactarán igualmente.

Las invenciones de los hombres van aumentando. La bondad, la malicia del mundo en general, no sigue siendo la misma.

El espíritu del más grande hombre no es tan dependiente que esté expuesto a ser perturbado por el menor ruido de la Batahola que se hace a su alrededor. No es preciso el silencio de un cañón para anular sus pensamientos. No es preciso el ruido de una veleta, de una polea. Actualmente, la mosca no razona bien. Un hombre zumba a sus oídos. Eso es suficiente para tornarla incapaz de cordura. Si quiero que pueda encontrar la verdad, expulsaré a ese animal que tiene a su razón en jaque, que perturba a esa inteligencia que gobierna los reinos.

Las tormentas de la juventud son el preludio de días brillantes.

La inconsciencia, el deshonor, la lubricidad, el odio, el desprecio de los hombres tienen su precio en dinero. La liberalidad multiplica las ventajas de las riquezas.

Los que demuestran probidad en sus placeres, la demuestran sinceramente en sus negocios. El signo de una naturaleza poco feroz es dejarse humanizar por el placer.

La moderación de los hombres sólo limita sus virtudes.

Se ofende a los humanos tributándoles elogios que amplían los límites de su mérito. Muchas gentes son lo bastante modestas para sufrir sin mortificarse que se les aprecie.

Hay que esperarlo todo, no temer nada del tiempo, de los hombres.

Si el mérito y la gloria no vuelven desdichados a los hombres, lo que se llama desdicha no merece su aflicción. Un alma acepta de buen grado la fortuna, el reposo, si es necesario añadirles el vigor de sus sentimientos, el vuelo de su genio.

Se estiman los grandes designios, cuando uno se considera capaz de los grandes éxitos.

La circunspección es el aprendizaje de los espíritus.

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Google+