domingo

VERSOS AL AIRE - SAÚL IBARGOYEN


Primera edición WEB: elMontevideano Laboratorio de Artes

PRIMERA ENTREGA


NOTA CASI OCIOSA

Este libro no pretende ser un libro sino un gesto metafórico contra el sucio ruido de la banalidad, el estruendo mediático y los agresivos bramidos del capitalismo salvaje. Y menos se insinúa como realizado por un solo autor. Más bien niega la creencia todavía vigente de que cada obra literaria (salvo la afectada por plagios descarados o semiocultos bajo la intertextualidad) es un resultado personal, intransferible. Es tema añejo que a veces recupera vigencia. Para este auctor el asunto se esclarece a partir de sus lecturas del Ingenioso Hidalgo o Cavallero Don Quixote de la Mancha, pues aparece explícita la participación de Cervantes, del árabe Cide Hamete Benengeli, del traductor de este, de varios escritores de los que don Miguel aprovechó directamente, del rico refranero que el pueblo español creó y entregó a Sancho Panza y otros personajes, etcétera.

A fin de cuentas, como la novela de las novelas está planteada en cuanto una serie de sucesos históricos, era obvio que los personajes tuvieran estatus de personas para insertarse como seres de tinta y carne en los laberintos del barroco y en los caminos de una España entendida como una no cuestionada realidad. 

Con relación a este Versos al aire, redactado en 2013 -salvo tres textos de enero de 2014, en Montevideo-, quien firma como auctor ha recurrido a múltiples voces que -aquí lo confiesa o reconoce- se menean de continuo en sus neuronas, alertando un amasijo de imágenes, representaciones, esbozos de “ideas poéticas”, sonidos como átomos sueltos en el Cosmos, grietas oscuras penetradas por la angustia, golpes de luz llegados de algún desierto que la memoria reconstruye, brotes de energía nerviosa como “extrañas figuras”… En parte, sin duda, debido a muchas experiencias conscientes o fuera de la conciencia, pero también a los defectos auditivos y visuales que aumentan con el discurrir del tiempo biológico. Alucinaciones (percepción deformada de un objeto o sonido) e ilusiones (percepción sin objeto) se han desarrollado hasta ser primero “traducidas”, y luego representadas y socializadas -“cálamo currente”- por medio de la escritura versal.

Además, la estructura del conjunto está dada por el orden en que fueron redactados los poemas. Y para terminar, podría detectarse en estos versos la misma o similar modalidad escrituraria aplicada en mi poemario Poeta semi-automático (Universidad de Guanajuato, 2006), aunque tal vez llevada a un mayor grado de intensidad y liberación compartida. Vale.

EL AUTOR                                        


DOS ZAPATOS

Dos zapatos simplemente caminan
Obligados a un oficio sin mayor destino.
Ni piernas ni pies los acompañan
Tampoco el raído cuerpo
Que por mera necedad sigue en lo alto.
¿Cómo lograr que estos dos pedazos
De más abajo deshagan
La añeja esclavitud que liberó a la especie?
Pues si abandonan su modo de operar
Sobre campos senderos desiertos charcos
asuras urbanas pasillos de templos
Salas de hospital habitaciones solas
Calles de sangre trincheras inundadas
Una singular unidad habrá de romperse:
Alguien cantó que salimos y entramos en el barro
Hacia los astros escondidos
Que en otra eternidad
Se transforman sin término
Y así nos esperan:
Los dos zapatos sí se van borrando
Como huellas de sí mismos
Porque los caminos también se fatigan
Del peso del viento y de la noche.


REALIDADES

No hay palabra sin realidad
O sea no hay sonido sin su cuerpo de aire
Ni trazo o dibujo o caligrafía
Sin piedra o corteza o pergamino o papiro
O seda o papel o pizarra o pantalla
O piel o arena o ceniza o tableta de barro 
O memoria.
Pero existe otra realidad
Traída por la luz irregular
Que de modo inevitable nos alcanza
Desde una intocada lejanía
Sin color conocido ni materia imaginada.
Y nuestra verba deberá mezclarse
Con distintas vibraciones y sucesos
Con leyes y acuerdos y espacios
Que nadie de seguro inventó:
Nadie de nosotros los torpes ciudadanos
De naciones genuflexas 
De países naciendo y deshaciéndose
De fronteras absurdas selladas con sangre
De nerviosas ciudades que el humo corroe
De reinos que la espada diseñó
De dolidos pueblos en tránsito perenne
De banderas secas y olvidadas
De paraísos construidos sobre el polvo.
Nadie entonces ha inventado
Esas realidades que tanto nos aplastan:
Solo podremos reunir un poco de saliva
Para escribir a punta de lengua
El nombre silencioso de la amada.



SONETO SOÑADO

Ayer imaginé que te soñaba
Entre un fragor de sábanas bermejas.
No escuché ni lamentos ni las quejas
Ni tu modo aquel cuando suspirabas.

Pues siempre son así los resultados
De inventar cualquier sueño en lo despierto:
Solo cenizas crecen en lo muerto
Que estas débiles manos no han borrado.

En la oscura ciudad de lluvia y tierra
Todas las calles se hunden lentamente
En un hervor diabólico que entierra

Tu nombre como flor ya calcinada.
Pienso entonces soñar sí torpemente
Con la ausencia que tienes destinada.



SONETO “FILOSÓFICO”

Qué principio pudo haber para las cosas
Si la Nada se encuentra entre nosotros.
De qué lugar vinieron las hermosas
Figuras siempre ajenas a los otros.

Entre el todo y la Nada quién pregunta
Si el inicio fugaz del Universo
Se incluye en esta luz que ahora se junta
Con la sombra de aquel espejo inverso.

Podremos ver el eco del vacío
Rodando entre las fibras de un espacio
Que nos aterra tan oscuro y frío.

Porque todo es veloz y va despacio
En la alta dimensión que apenas vemos
Como un mar que naufraga entre tus remos.



VISIÓN BAJO EL SOL

En las arrugas del pálido pasto
Las lagartijas vuelan:
Los pájaros populares degüellan tenazmente
Migajas de panes despreciados:
Hay edificios que crecen multiplicando
Ladrillos fierros cristales
Manos rompidas y solas:
Las puertas de una casa se derrumban
Para que el vacío salga a la calle:
Un zapato de inédita mujer
Cabalga sin orden entre el polvo:
Ruidos sombríos se alzan
Como los huesos de un pecho partido:
Hilachas de carne se descuelgan
En torno de un hombre que duerme:
Y una lengua como animal en desespero
Recorre el entremuslo de la infanta mancillada
Mientras una viva inmundicia ilumina
El pellejo total del bajo cielo.



EL GRAN MRITIÚ
(Al modo de un poeta de la antigua Persia)

¡Oh Gran Mritiú no sé para qué te entrego mi cántico!
No he sabido nunca de quién has nacido
Solo la muerte puede engendrar más muerte
Pero las estaciones se suceden tan veloces
Como la respiración del ciervo perseguido
Por un cazador implacable.
¡Oh Gran Mritiú busca otros caminos
Crea otras veredas en el bosque
No hagas caer la piedra transparente
Que te separa de los vivos!
Tú debes ser nada más que la ilusión de lo que se va
Déjame en medio de la lluvia
No me apartes de la Madre Sol
Permíteme seguir los pasos de la hormiga
Quiero tocar con mi lengua el sabor del aire
Y escuchar la música naciente
En los sueños de la amada solitaria.
¡Oh Gran Mrtiú no vengas a nosotros
No abandones tu morada de sombra
Permanece para siempre en tu cruel oscuridad!



A BOCA DE NOCHE

La noche de todos los afueras
De los distantes cuerpos que rozaron tu sombra
Ha depositado sustancias intactazas
Figuras de roída presencia
Frutas perdidas que posibles ratas devoran.
Y tú caminas pie a pie
Descalza como una araña
Que por un momento desconoce
Los hilos y rincones de su casa de cristal.
Porque en ellos hay señales
De atroces cacerías
Alas muertas
Cadáveres de polvo
Cabezas chupadas
Vientres vacíos.
Y tus pies pasan volando
A través del horror del pudridero
Y del jugo destilado por la noche irredenta.
En algún sitio estará el cielo
Que nunca podrás pisar
Que ya nunca podrás ver.



TRES ESTROFAS
(A la manera del poeta iraní Guma Din Ashkaron)

     Cuando lleguen a ti los vientos del Este
Sentirás el olor de los huesos que se pudren
En las altas Torres del Silencio:
Allí los buitres tal vez despedacen
Las sutiles carnes de la mujer
Que respiró una noche junto a ti.

     La extensión de las montañas
Encuentra su lugar en los cielos
Cuya raíz nunca conoceremos.
Toda altura es la tentación
Que puede conducirnos
A la hondura de un infierno insospechado.

     Antes de que logres descifrarlos
Las patas de los camellos escriben en la arena
Signos que se mueven y se borran.
Así sucede con las palabras de la mujer
Que por error amaste:
Al nacer se disolvieron
En un aire de ceniza y estiércol.
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