domingo

CON LA DRAMATURGA BEATRIZ CORBELLA “HAY QUE SUPERARSE PERMANENTEMENTE”


¿En que momento de su vida descubre firmemente su vocación por las letras? 

No hay un momento fijo, ya venía desde niña con mucho interés en la lectura en español e inglés y recitando, me encantaban los poemas pero puede decirse que fue cuando hice un curso de capacitación en el MEC en el año 2001 cuando decidí dedicarme al mundo de las letras.

¿Cómo describe usted al gran universo de la dramaturgia?

Es enorme, inconmensurable. Con las nuevas tecnologías, los estudios en todas las disciplinas, es un universo que crece, se perfecciona se difunde, se metamorfosea, se complementa con lo nuevo, pero siempre mantendrá su perfil, un mundo que se volvió Universo.
¿Cómo fue su experiencia y pasaje por el Instituto de Cultura Hispánica en Europa?
Fue hermoso haber podido pasar por allí… conocí mucha gente de otros países que se interesaron por la literatura para niños, también hubo clases de teatro para niños, seminarios, psicología aplicada al cuento infantil. Los docentes excelentes, tales como la titular del curso, Prof. Carmen Bravo Villasante, el cubano Suárez Radillo, que también ha escrito para niños.

¿Cuando llega su primera creación literaria y por qué?

Mi primera creación habrá sido un poema. También recitaba desde niña, tan es así que la Prof. Ofelia Piegas que me conoce desde muy pequeña me llevó a hablar con Fonseca, el recitador una vez que vino al Ateneo, mis maestros querían que yo siguiera el camino de las tablas, pero no se dio, yo tenía entonces unos 9 o 10 años, también recité en la Escuela y en el Liceo en actos patrios.

¿Cuál es el espíritu de “Las voces de extramuros”? 

“Las voces de extramuros” -título de una de mis obras- son las voces de esos seres anónimos que estaban fuera de la muralla de Montevideo hacia 1811, que se sumaron a La Redota, por ansias de libertad sin importarles lo que perdían, eso lo fuimos viendo desde la escuela y se resume en el himno a Salto: Reunidos al Salto volad, libertad entonad en la marcha y al regreso decid Libertad. La obra teatral fue editada por AEDI y presentada en el IFD con ilustración a cargo de alumnas del IFD, a sala llena. Fue muy gratificante. Mi agradecimiento a su equipo de Dirección en la persona de Sirley Ferreira, la subdirectora, Sra. Jaureguy y a la profesora Ángela Russo, que hizo la presentación, alumnas etc. Fue la oportunidad para ver en acción lo que uno imagina. Si bien la idea es muy conocida, tiene algo original que es la puesta en escena, los recursos que se emplean la música, clásica y folklórica y el final abierto, la música se menciona, se indica en la obra, pero el Director le agregó música del salteño Espinosa para unir las escenas lo que le da un plus. En mis obras siempre está presente la música, pues va muy bien con lo que escribo, pequeño homenaje a mi abuelo Joaquín Corbella que tocaba el violín, en el grupo de Agides Monetti.

¿Se animaría a rememorar su viaje por el camino del Quijote y describirnos nuevamente esa historia? 

Hay varias rutas del Quijote en las guías turísticas. Yo anduve por La Mancha por los lugares muy típicos, fui a la zona donde están los Molinos de viento en Campo de Criptana que impresionan por su tamaño y tienen nombres tales como El jardinero… ello me llamó la atención y yo en la obra dije que tienen nombres de poetas. El panorama de los campos de La Mancha con sus sembradíos, muy bonito. Visité el Museo Casa de Dulcinea, en el Toboso, tomé una fotografía que está en el libro. Fui a un Mesón en Ciudad Real, donde se degustaba el menú con algunos platos típicos de la época del Quijote. Como viajaba en automóvil se podía apreciar la naturaleza, se sentía el aroma de las flores y la visión del panorama era excelente. Había un cielo muy azul, con mucha luz, todo resplandecía. Pasé y me detuve en Las Ventas, que era una especie de feria y luego pasé por Argamasilla de Alba donde compré ricos panecillos y una botella de vino Manchego. También allí encontré un labriego conduciendo un burro a quien pregunté el camino que conducía a las Lagunas de Ruidera, muy amablemente me indicó por donde ir y conversamos brevemente, son cosas que ocurren muy cálidas que te quedan, de lo contrario más vale mirar una postal o un vídeo. Fue un viaje muy lindo en especial porque iba con mi esposo, el escritor Douglas Simonet y nos encontramos allá con nuestra hija, que entonces estaba estudiando Diseño Industrial en Italia. Al regreso escribí el libro: Una ruta real e imaginaria. Obra teatral pero que puede leerse como narrativa. Por ser 2016 un año Cervantino, hago una acotación, que he seguido estudiando y creando sobre El Quijote. Este año se representó una adaptación de escenas del Quijote que titulamos: Cervantes, “Seso locura y fantasía”, en una representación magistral de Oscar Bibbó y su elenco. También tengo una obra para niños que obtuvo un premio de la Asociación de Escritores del Uruguay en su cincuenta aniversario y el mes pasado concurrí a un taller en INAE, (Instituto Nacional de artes escénicas) La palabra Cervantina, creado por un Académico de la Real Academia Española”.

¿Qué mirada hace hacia la literatura actual?

Es muy esperanzadora, debido al gran número de personas escriben editan y eso hace que a su vez tengan que procurar superarse porque el medio lo impulsa. Es como un gran abanico que se abre con las más variadas expresiones, lo que vuelve a la Literatura, una actividad más enriquecedora, variada.

Compártanos su experiencia vertida en los talleres de Lectoescritura y Creatividad. 


Fue excelente porque no solamente uno brinda conocimientos, sino porque hay intercambio y se va creciendo con el grupo. Y, de esa manera cada nuevo Taller es diferente al anterior al incorporar los aportes y experiencias del grupo para la formulación de la temática a desarrollar. También fue destacable la integración con otras artes, se representaron textos creados por los alumnos, destacamos la presencia de la Sra. Adriana Martínez, que con sus conocimientos como maestra y en la redacción del diario hizo un valioso aporte. Deberíamos haber hecho una muestra pero no se pudo por cuestión de tiempo y actividades de los alumnos, aunque disponíamos de la Biblioteca y un lugar para ensayar que me ofreció el director de Cultura de entonces, pero tenemos fotos y se hizo una reunión final. También hay un legajo, dossier, trabajos de los alumnos que fue al MEC y como resultado me dieron por expediente la aprobación del Director Nacional de Cultura Dr. Hugo Achugar. El diario La Prensa testimonió ese aspecto. Debo destacar que en el último año de taller que tuve me acompañó en el Proyecto una docente que secundó muy bien, la Dra. Sarah Ardaix Peirano, (fue el taller que ganó Fondos Concursables para la Cultura, del MEC año 2012 y se realizó en 2013).

No puedo entrar en detalles pero no podría terminar esta nota sin decir que siempre trato de rescatar lo bueno de cada alumno y potenciarlo, porque acá en Salto tenemos grandes valores, hay que apoyar, ayudar. De modo que el ser humano se pueda desarrollar, sin tener que asistir a clases, al aula, que a veces no puede o no dispone de tiempo mientras estudia.

Siempre presento algún cuento de Horacio Quiroga, también de otros autores salteños, materiales sobre Marosa di Giogio, o autores nacionales como Carlos Liscano, Felisberto Hernández, etc.

Otros aspectos que complementaron y enriquecieron los Talleres fueron el ciclo de Puertas abiertas, donde se invitó a escritores salteños para que relataran sus experiencias en escritura y publicaciones y también la presentación de libros de escritores tales como Pablo Vierci, Milton Fornaro, Graciela Martínez Montaldo. Jornada de integración de las artes. Toda esta experiencia pienso volcarla en dictados de nuevos talleres, pero lamentablemente mis actividades particulares no me lo han permitido. Veamos si en 2017 puedo retomar nuevamente el dictado de Talleres.

Organicé en el marco del taller un concurso literario con, premios en libros y de la Asoc. Española. También ha apoyado el Hotel Concordia, la Regional Norte de la Universidad con visita de su Director, Dr. Julio Irigoyen y algún profesor en Sicología.
Hubo veladas con música de Pablo Iribarne, Luciano da Costa Nunes. Lo de los talleres fue una experiencia fantástica.

Fueron muchos años donde me acompañó gente variada, asistían no solamente principiantes, sino personas ya formadas, que habían editado y hacían sus aportes, sin olvidar a algunas profesores de Literatura que desde su óptica y conocimientos dieron hasta clases o las de teatro, que complementaron varias actividades. También participamos en los 250 años de Salto.

¿Cómo se presentan las musas inspiradoras en esta etapa de su existencia? 

Están ahí, latentes, alertas, el ser creativo es así. Lo que cada uno de nosotros hace podrá o no gustar pero “la creación poética es un misterio indescifrable, como el misterio del nacimiento del hombre” (palabras de Federico García Lorca), que también dijo algo que comparto en torno al teatro: El teatro es poesía que sale del libro para hacerse humana, por eso mi gusto por la poesía desde edad temprana sumada a una cabeza teatral según el Director Oscar Bibbó, hace que me haya volcado a ese género, el teatro. Cuando me dicen dramaturga, me impresiona pero en realidad como bien dice la Prof. Mariana Percovich, no hay que asustarse: es solamente un formato. Las musas me llevan mayormente por ese camino.

¿Qué reflexión hace del arte literario y su aporte a la vida cotidiana y como alimento a nuestro desarrollo intelectual y espiritual? 

El arte literario llena gran parte de nuestra existencia, es muy importante para el desarrollo intelectual y espiritual, nos socorre en momentos tristes y alegres. Cada libro, cada poema, cada premio o reconocimiento por pequeño que sea, nos alimenta el alma.

(Diario El Pueblo, Salto, 29 / 11 / 2016)
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Google+