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EL AMOR EN LOS TIEMPOS DE LECOR / UNA HISTORIA DE ADORACIÓN


por HUGO GIOVANETTI VIOLA

un webguión seccionado en 40 episodios y escrito como base para una miniserie televisiva que producirá elMontevideano / Laboratorio de Artes

DECIMOTERCERA ENTREGA

EPISODIO XIII

Abreu y Porto llegan a la quinta del Paso Molino, donde los recibe Juan Mendoza. Abreu es llevado a conocer el palomar y Porto se queda en la entrada intercambiando requiebros con Paloma hasta que irrumpe Magdalena totalmente enlutada y desata un escándalo.

PRIMERA HISTORIA 1 / EXT. DÍA

Los mariscales Porto y Abreu bajan de un carruaje en la quinta del Paso Molino, donde los espera Juan Mendoza. Se saludan revoleando los tricornios.

Abreu (que carga un paquete primorosamente envuelto y no puede controlar un hipo alcohólico): Vosos jardines son verdaderos Campos Elíseos, Excelencia. Nunca penséi que en la Provincia Oriental existiese tal gracia de floricultura.

Juan Mendoza: Pues están a sus pies.

Abreu: Y detrás de aquellas ceibas he visto un palomar idéntico al de Cavia.

Juan Mendoza: Son gemelos, mariscal. Obras del mismo artífice.

Abreu (ofreciendo rapé y sorbiendo una narigada que lo hace estornudar grotescamente y provoca en el otro una contención ojicerrada de la náusea): Eu gosto muito de las palomiñas.

Juan Mendoza: Por algo estáis aquí.

Abreu (festejando la ocurrencia y gargajeando en la grava): ¿Me podríais mostrar ya ese templo de las aves vestales?

Porto: Yo los espero aquí.

Juan Mendoza: Nos guiará la esclava-tutora de nuestro ejército de mensajeras.

Abreu: ¿Cómo? ¿No las cazáis?

SEGUNDA HISTORIA 1 / EXT. DÍA

Juan Mendoza llama a Pandora para que los acompañe y apenas se pierden de vista aparece Paloma y se acerca a Porto.

Paloma: ¿Santo y seña?

Porto: Sueño contigo. Mi locura encontró a su otra mano.

Paloma (estirando la mano con una sonrisa donde se mezclan la devoción y la diversión): ¿En Brasil por ventura utilizáis la expresión apadrinar en las domas de potros?

Porto (después de apoyar su boca en la mano de la muchacha, aunque sin llegar a besársela): Y en Portugal tanbéin.

Paloma: ¿Y yegüita madrina?

Porto: Esa es una expresión que usan en Río Grande.

Paloma: Me tenéis que ayudar a desmontar del dragón de la lujuria, mariscal de mi vida.

Porto: Parecería que os teméis demasiado a vos misma.

Paloma: ¿Tanto me conocéis?

Porto: Os conozco desde antes de desembarcar en este valle de lágrimas, coisiña.

PRIMERA HISTORIA 2 / EXT. DÍA

Juan Mendoza, Abreu y Pandora llegan al palomar.

Abreu (señalando hacia el Miguelete): Este arroyo es muito bonito, mais huele a saladero.

Juan Mendoza: La pena es que quien empezó a pudrirlo con los desperdicios fue un gran hombre de la colonia.

Abreu (mirándole las nalgas a Pandora): Es que el negocio de la carne siempre nos trae muito prazer.

Juan Mendoza: Hoy manducaréis el mejor asado con cuero de la provincia.

Abreu (llevando aparte a Juan Mendoza y señalando a Pandora): ¿Dónde compró esta res?

Juan Mendoza: Se rematan en la Aguada.

Abreu: Eu quero comer disto. ¿Sabe hablar español?

Juan Mendoza: Y baila como una diosa.

Abreu: ¿Sabéis que ya pertenezco a la cofradía de Yemanjá del Mar Dulce? Esa boneca sí que es un polvorín, compadre.

Juan Mendoza: El infierno es dulce pero quema, como dice la copla.

SEGUNDA HISTORIA 2 / EXT. DÍA

Paloma: ¿Tenéis hijos?

Porto: Mi esposa sofre muito de reuma y además le da paúra traer hijos a este mundo. Ella piensa que la vida es la guerra.

Paloma: ¿Y por qué se casaron?

Porto: Por amor.

Paloma (arrancando un jazmín del país y apoyándolo sobre los labios del mariscal): ¿Y sois fiel?

Porto: Sí. Pero la saudade me mata.

Paloma (besando la flor): Y yo siento que el cielo de vuestros ojos me posee desde que nos conocimos.

Porto (abanicándose con el tricornio): El sol puede matarnos, pero el cielo nos abriga. Lo malo es que las damas prefieren que las devoren.

Paloma: Es verdad.

Porto: Es mais fácil.

Paloma: Pero quedamos tristes.

PRIMERA HISTORIA 3 / EXT. DÍA

Abreu (levantando el paquete): Traigo un libro de regalo que quisiera entregarle en mano a mi prometida para que lo lea a solas.

Juan Mendoza: ¿Es un libro prohibido?

Abreu: Nada menos prohibido ni mais romántico que Pablo y Virginia de Bernardino de Saint-Pierre.

Juan Mendoza: Lo leí en mis mocedades.

Abreu: Hay que avivar la chama del romanticismo hasta mudarla en incendio.

Juan Mendoza: Eso depende de la mujer con la que viváis, Vuestra Merced.

Abreu (volviendo a hipar y a gargajear sobre el pie de Pandora): En mi corazón hay sitio para muchas mujeres.

Juan Mendoza (agachándose para limpiar con su pañuelo el zueco de la esclava): Pero el amor se lo debemos solamente a la legítima.

Abreu: Yo pienso que hay palabras y sentimientos que ya no se usan.

Juan Mendoza (suspirando): A veces siento lo mismo. Pero como dice nuestro Vicario: hay que tener cuidado con esas convicciones modernas porque Satanás no duerme.

Abreu (aullando una carcajada alcohólica): Ni Satanás ni Dios. Se la pasan fifando.

SEGUNDA HISTORIA 3 / EXT. DÍA

Paloma: Me place que me digáis coisiña.

Porto: En una iglesia de Río de Janeiro hay un vitral que representa La huída a Egipto y el día que lo descubrí me di cuenta de lo frágil que era el Niño.

Paloma: Mi prima Julia diría que lo embargó un afecto trilce. Triste y dulce a la vez.

Porto: Me sobra corazao.

Paloma: Eso también es trilce.

Porto: Y a mi hermano el corazao se le escapó galopando por la zanja reyuna.

Paloma: Escuché comentar que no murió por herida de bala. Aunque hubo un bombardeo que destrozó vidrieras.

Porto: Yo supe en todo momento que lo que estaba tronando era el peito de mi hermano.

Paloma: No tendría que haber venido al baile, mariscal.

Porto: ¿Y quién te apadrinaba en esta carnestolenda de animales?

Paloma: Vuecencia todavía no comprende lo egoísta que puedo llegar a ser.

Porto: ¿Me podés regalar el tuteo, por lo menos?

PRIMERA HISTORIA 4 / EXT. DÍA

Abreu: ¿Leéis mucho?

Juan Mendoza: Ya ni leo.

Abreu: ¿No escuchasteis hablar del revelador filosófico del supremo prazer?

Juan Mendoza: Para mí la filosofía es puro aburrimiento.

Abreu: Pues hace muy pocos años murió el genio con más yeito que conoció esa ciencia. Se llamaba Donatien Alphonse François de Sade, un aristócrata que pasó la mayor parte de su vida en prisión.

Juan Mendoza: Me parece que escuché hablar de una novela escrita por ese hombre. ¿Puede ser La nueva Justina?

Abreu: Voilà. Una sátira del Cándido de Voltaire. Sade fue encarcelado por el absolutismo, el jacobinismo y el napoleonismo.

Juan Mendoza: ¿Era tan degenerado?

Abreu: Pero muitos consideramos que foi el gran iluminado de este siglo de hipócritas.

Juan Mendoza: Hala, estoy oyendo gritar peligrosamente a mi señora esposa.

Abreu: Atendedla, os lo ruego. Y yo fico a coñecer mejor vuestro palomar de la mano de esta tora.

SEGUNDA HISTORIA 4 / EXT. DÍA

Magdalena baja por la escalinata de acceso al caserón con el mismo traje de luto que llevó a la iglesia y se recuesta en una maceta.

Paloma: Te volviste loca del todo.

Magdalena: Hace mucho. Veo tortolitos trocados, por ejemplo. Pensé que hoy te comprometías con el mariscal Abreu.

Paloma: Esta es mi fiesta, madre.

Magdalena (arrancándose el velo): ¿Y por qué yo siempre tengo que vivir en la fiesta de los otros?

Porto (acercándose a la mujer pintarrajeada): Hay demasiado dolor no mundo para vivir montando Apocalipsis caseros, señora.

Magdalena (chilla): Ca. Habló el ángel sin alas.

Paloma entra corriendo y llorando en la casa.

Magdalena: Le advertí que ya os había embrujado, mariscal. Mire que hasta las perras en celo les parecen inmaculadas a los cuzcos de longaniza fresca.

Porto: Nao pienso me ofender.

Magdalena (arrancándose la capelina y saltándole arriba): Pero pensáis bailar sobre la tumba de vuestro hermano, hereje moralista

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