domingo

EL MANUSCRITO ORIGINAL DE “LA BIBLIOTECA DE BABEL” DE BORGES FUE ENCONTRADO EN UNA CARPÈTA MUGRIENTA


Verónica Abdala

Son nueve folios de un cuaderno de contabilidad en los que Jorge Luis Borges escribió con esa letra minúscula a través de la que era capaz de evocar el infinito. Se trata del original de La biblioteca de Babel, uno de sus cuentos célebres, que el escritor y actual director de la Biblioteca Nacional, Alberto Manguel, halló en Brasil y trajo en préstamo a Buenos Aires desde San Pablo después de dar con él de manera casi fortuita: un coleccionista privado lo abordó tras una conferencia para invitarlo a ver el material. “El documento estaba en un ambiente recargado de papeles, cuadros, fotos, mapas, cartas de reinas y próceres como San Martín y Rivadavia. Me sorprendió que, en una carpeta mugrienta, apareciera algo de tanto valor. Me temblaba la voz, fue una emoción muy grande", relató el escritor.
Como en un juego de espejos, esos que tanto le gustaban a Borges, la Biblioteca exhibe ahora –y por primera vez- el original del cuento –publicado en El jardín de los senderos que se bifurcan (1941) y luego en Ficciones (1944)-, que remite a esa otra biblioteca, ilimitada, que Borges imaginó; una metáfora del universo y su naturaleza inagotable, prefigurada ya en el ensayo La Biblioteca total (1939). Cargado de múltiples significados –matemáticos, filosóficos, acaso místicos-, el texto ha sido objeto de las más diversas interpretaciones y es uno de los más citados en publicaciones científicas.
“Es un auténtico tesoro”, definió Manguel en relación al manuscrito. Él mismo comunicó el hallazgo en un desayuno que compartió con un grupo de periodistas y del que participaron también Elsa Barber, subdirectora de la entidad, y el director de Programación Cultural, Ezequiel Martínez. “Estos papeles tienen un valor material indiscutible y por otro lado un valor simbólico. Hay pocos elementos que conforman la simbología universal y debemos a Borges uno de estos elementos: el concepto de la biblioteca de Babel, que hoy podemos asociar a Internet”, expresó el escritor y traductor.
En el marco de este intercambio, Manguel comunicó, a su vez, la adquisición de un ejemplar del número 76 de la Revista Sur, donde se publicó el cuento La lotería en Babilonia y en el que Borges realizó correcciones a mano (el ejemplar, pertenecía a la colección del conductor Antonio Carrizo, que era amigo del escritor y fue donado por su familia a la institución).
Más allá de su valor bibliográfico, ¿qué información acerca del proceso de escritura de Borges proveen al lector esas hojas con meticulosas correcciones, marcas, búsquedas?, consultó Clarín. Según Manguel “además del fetichismo del objeto mismo, el manuscrito permite “ver a Borges pensar, entender la evolución de una idea en el papel. Sirven para conocer el lugar de la técnica en su escritura y cómo fue evolucionando el texto.” Para el autor de "El Aleph", que decía que “el concepto de texto definitivo no corresponde sino a la religión o al cansancio”, la corrección era esencial, una instancia de depuración del material.
“Estos documentos refieren, además, a nuestra historia, son nuestro patrimonio intelectual. Ojalá sean comprados por particulares que puedan donarlos a la Biblioteca para incorporarlos definitivamente al patrimonio público”, concluyó. El valor estimado del original de “La biblioteca de Babel”, rondaría los 500 mil dólares, aunque la biblioteca invirtió un millón para asegurarlo.
El material incorporado al acervo de la biblioteca integra ahora la muestra “Borges el mismo, otro” que ocupa tres salas y que estará abierta hasta diciembre (puede visitarse lunes a viernes de 9 a 21 hs, sábados y domingos de 12 a 19 hs).
Con la nueva incorporación, la muestra contiene buena parte de los originales de Ficciones. Ese libro, compuesto por siete relatos -entre los que se incluyen "Las ruinas circulares", "El jardín de los senderos que se bifurcan", "Pierre Menard, autor del Quijote" y "Examen de la obra de Herbert Quain"- significó un punto de inflexión en la vida literaria de Borges e inició el camino de su consagración internacional.

La Biblioteca de Babel (Fragmento)
El universo (que otros llaman la Biblioteca) se compone de un número indefinido, y tal vez infinito, de galerías hexagonales, con vastos pozos de ventilación en el medio, cercados por barandas bajísimas. Desde cualquier hexágono se ven los pisos inferiores y superiores: interminablemente. 
(...)
“Quizá me engañen la vejez y el temor, pero sospecho que la especie humana -la única- está por extinguirse y que la Biblioteca perdurará: iluminada, solitaria, infinita, perfectamente inmóvil, armada de volúmenes preciosos, inútil, incorruptible, secreta.
Acabo de escribir infinita. No he interpolado ese adjetivo por una costumbre retórica; digo que no es ilógico pensar que el mundo es infinito. Quienes lo juzgan limitado, postulan que en lugares remotos los corredores y escaleras y hexágonos pueden inconcebiblemente cesar, lo cual es absurdo. Quienes la imaginan sin límites, olvidan que los tiene el número posible de libros. Yo me atrevo a insinuar esta solución del antiguo problema: La biblioteca es ilimitada y periódica. Si un eterno viajero la atravesara en cualquier dirección, comprobaría al cabo de los siglos que los mismos volúmenes se repiten en el mismo desorden (que, repetido, sería un orden: el Orden). Mi soledad se alegra con esa elegante esperanza.”
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