lunes

HAIKUS PARA ELLAS - HUGO GIOVANETTI VIOLA / JOSÉ LUIS MACHADO


1ra Edición Web


HUGO GIOVANETTI VIOLA


ELLAS


I



CELEBRACIÓN TRINITARIA DE EMILIA HERRERA GIOVANETTI

(para su tercer cumpleaños el 3 de octubre de 2011)



1
                                                          
                                                          
Emilia sabe
que las puertas de mi alma
no tienen llave.


2

Emilia crece
sabiendo que la luna
le pertenece.


3

Emilia brilla
pescando en los espejos
su maravilla.


4

Emilia besa
y en el cráneo del triste
llueve belleza.


5

Emilia canta
y se me azula el pozo
de la garganta.


6

A la mi nieta
la peina un terciopelo
de luna quieta.


7

A los tres años
ya forman telarañas
los desengaños.

Pero en tus alas
ya fluorecen vitrales
y no bengalas.


8

Toda la vida
llegará el ángel dulce
que no te olvida.

Es transparente
y junta el oro triste
que ora la gente.


9

Te quiero tanto
que tu color sagrado
se me hace manto.


10

Emilia sopla
tres llamas y de lo Alto
cae una copla.



II



A LA RECHERCHE DE MA DAME PERDUE

(para Bénédicte Froissart 40 años después)



1

 Aquella cava
donde supimos vernos
la cavó Abba.


2

Tu capelina
en Saint Germain peinaba
la tu hornacina.


3

Cuando tu vuelo
subió a mi hotel sin garzas
me invadió el cielo.


4

Aquel plumaje
de Virgen que trajiste
doró mi viaje.


5

Te adoré tanto
que no busqué vellones
bajo tu encanto.


6

Las caras puras
se besaban apenas
las comisuras.


7

Tu adolescencia
me transformó en el Hijo
de la Presencia.


8

La primavera
de los altos azules
fue verdadera.


9

Y sin embargo
nuestra boda fue un pacto
contra lo amargo.


10

Corrías brillando
por el lomo del mundo
pero llorando.


11

Con cuatro ojos
se ven mejor las huellas
de horrores rojos.


12

Hasta que un día
te arcoirisé el infierno
que más dolía.


13

Y tu piadoso
terciopelo de vuelo
tapó mi pozo.


14

Toda la vida
fuiste la Lux del ángel
que no se olvida.


15

Y tuve miedo
de tragar lo sagrado
pero ahora puedo.


16

Junté pedazos
de rosales quebrados
y perdí abrazos.


17

Y entre lo roto
me sostenía el rebrillo
de aquella foto.


18

En los altares
encontraba la mirra
de tus mirares.


19

Y mi esperanza
siempre soñó lo puro
que no se cansa.


20

Tan solo estaba
que le ladré a mi techo
lo que soñaba.


21

Los despertares
de los maderos muertos
traen palomares.


22

Y en los paisajes
de las resurrecciones
reinan mensajes.


23

Por eso quiero
recuperar tu luna
sin desespero.


24

Y si hay tristeza
en tu jardín lejano
mi alma la besa.
                                             



JOSÉ LUIS MACHADO

ENTRE LA LLUVIA Y LA PIEL



1

A mi alrededor
tu piel y el aguacero.
Olor a tierra.


2

Jamás llegaron
Las gotas que perdí
Entre tus lluvias.


3

Quiero la lluvia
de tu humedad en cielo
sobre mi tumba.


4

Esta es la boca
Que alguna vez besaba
Todo tu cuerpo.


5

Ya nadie ama
como ama la lluvia
a las praderas.


6

A su piel muda
no la perturba nadie.
Tal vez la lluvia.


7

Cae la lluvia.
Una mujer se descalza
de pies a cabeza.


8

Corre esa nube.
Paseando de la mano
van nuestras almas.


9

Deseo profundo
como agua de lluvia
llena mis venas.


10

Las manos rotas
de las caricias sin piel
no tienen cura.


11

Deberé atar
aquel deseo húmedo
con tus cabellos.


12

Siempre llegaron
las yemas de tus dedos
hasta mis huesos.


13

Peina el deseo
con tus desnudos dedos
y me atarás.


14

Ella se acerca
desde fuera del cielo.
Me trae estrellas.


15

Entre dos aguas
se amotina la lluvia.
Estás desnuda.


16

Olor a sexo.
Su piel acerca el cielo
y un  poco más.


17

Busco a tientas
la caricia certera
para tu alma.


18

Con cada gota
podía sentir la urgencia
bajo tu lluvia.


19

Somos más fuertes
cuando estamos solos
haciendo un cuerpo.


20

La eternidad habla,
No entiendo lo que dice
Pero la escucho.

1 comentario:

Dayana Rosas dijo...

Vaya. Hermoso trabajo, José. Gracias por compartirlo. Me encantó.

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