CUARTA ENTREGA
Capítulo 2 (II)
Cada vez que un hombre como Jesús viene, el mundo es dividido inmediatamente entre aquellos que están a favor de él y aquellos que están contra él. No puedes encontrar una sola persona que sea indiferente a Jesús. Cada vez que un tipo, un tipo de Jesús está presente, inmediatamente el mundo es dividido. Algunos están a favor de él y otros contra él, pero nadie es indiferente. Es imposible ser indiferente a Jesús. Si oyes la palabra, si ves a Jesús, inmediatamente estás dividido: bien te vuelves un amante o un enemigo; bien te alineas con él o en contra; bien lo sigues o comienzas a trabajar contra él.
¿Por qué sucede esto? Porque un hombre como Jesús es un fenómeno tan grande, y él no es de este mundo. El trae a este mundo algo del Más Allá. Aquellos que tienen temor del Más Allá, inmediatamente se vuelven sus enemigos esa es la forma de protegerse. Para aquellos que tienen un deseo, una semilla escondida en alguna parte, que han estado buscando y buscando y anhelando el Más Allá, este hombre se vuelve carismático, este hombre llega a ser una gran fuerza magnética ellos son atraídos en su amor. Por este hombre han estado esperando por muchas vidas.
Inmediatamente el mundo se divide: bien estás por Cristo o estás contra él. No hay otra alternativa, no puedes estar indiferente. No puedes decir: "No me interesa"; eso es imposible, porque una persona que pueda permanecer en el punto medio, se convertirá en sí mismo en un Jesús. Una persona que pueda ubicarse en el punto medio: ni en el amor, ni en el odio, irá más allá de la mente. Tú no puedes ubicarte en el justo medio; caerás, te volverás un "derechista" o un "izquierdista", estarás en este lado o en el otro. Él crea una gran turbulencia.
No sólo en los individuos, sino también en la sociedad; todo en la tierra llega a estar en conflicto, una gran guerra comienza. Desde Jesús, nunca ha habido paz en el mundo. Jesús creó una religión. El trajo algo al mundo que creó tal división, tal conflicto en todas las mentes, que él llegó a ser el foco de toda la historia. Por eso es que decimos: "antes de Cristo" o "después de Cristo". Él llegó a ser el punto central.
La historia está dividida, el tiempo está dividido con Jesús. El permanece en el límite. Antes de Jesús es como si el tiempo fuera de una cualidad diferente; después de Jesús el tiempo ha adquirido una cualidad diferente: con Jesús comienza la historia. Su actitud, su enfoque hacia la mente humana es muy diferente al de Buda o al de Lao Tse. La última meta es una, el último florecimiento va a ser el mismo; pero el enfoque de Jesús es absolutamente diferente. El es único.
¿Qué está diciendo? Está diciendo que por medio del conflicto se consigue el crecimiento; a través de la lucha sucede el centramiento; a través de la guerra florece la paz. Pero no lo tomes literalmente todo lo que está diciendo es una parábola. El cristianismo lo tomó literalmente y erró. Entonces los cristianos tomaron la espada en sus manos y han matado a millones innecesariamente, porque eso no era lo que Jesús quería decir. Entonces la iglesia, la iglesia de Jesús, se convirtió en una iglesia guerrera, se convirtió en una cruzada.
Los cristianos han estado peleando con los mahometanos, con los hindúes, con los budistas en todas partes han estado peleando. Pero erraron, Jesús estaba hablando de otra cosa. No estaba hablando de las espadas de este mundo, él trajo una espada de un mundo diferente. ¿Qué es esta espada? Es un símbolo. Tienes que ser cortado en dos porque en ti se unen dos cosas: este mundo la tierra y el cielo, ellos se unen en ti. Una parte de ti pertenece al barro, a la suciedad; una parte de ti pertenece a lo divino. Tú eres un punto de unión y Jesús trajo una espada para cortarte en pedazos, para que la tierra caiga a la tierra y que lo divino entre en lo divino.
Tú no puedes hacer ninguna distinción de lo que pertenece a la tierra. Cuando tienes hambre, ¿piensas que tú tienes hambre? Jesús dice: "No, toma mi espada y ¡córtalo!". El hambre pertenece al cuerpo porque es una necesidad corporal. La consciencia no tiene hambre; el hambre se refleja en la conciencia porque el cuerpo no tiene conciencia.
Debes haber escuchado una historia antigua, Panchtantra: Sucedió que un gran bosque accidentalmente se incendió. Había dos hombres, uno era ciego y el otro era cojo. El cojo no podía caminar, no podía correr, pero podía ver; y el ciego podía caminar y correr, pero no podía ver. Así que ambos hicieron un pacto: el ciego subió al cojo en sus hombros, y como el cojo podía ver y el ciego podía caminar, ambos se convirtieron en un hombre. Ellos lograron salir del bosque salvaron sus vidas.
Esto no es sólo una historia esto es lo que ha sucedido en ti. Una parte de ti siente hambre, pero no puede saberlo porque no tiene ojos para ver. Tu cuerpo siente hambre, tu cuerpo siente deseo sexual, tu cuerpo siente sed, tu cuerpo necesita confort: todas las necesidades son del cuerpo. Y tu conciencia sólo ve, tu Ser es sólo un testigo. Pero ellos han hecho un pacto porque sin el cuerpo la conciencia no puede caminar, no puede moverse, no puede hacer nada; y sin la consciencia el cuerpo no puede darse cuenta de lo que es necesario, si es que el cuerpo está con hambre o con sed.
La espada de Jesús significa que este acuerdo tiene que ser realizado conscientemente, y que luego debe hacerse una diferenciación: lo que pertenece a la tierra pertenece a la tierra; satisfácelo, pero no te obsesiones. Si tienes hambre, el cuerpo tiene hambre; sábelo bien, satisface el hambre pero no te obsesiones. Hay mucha gente que se obsesiona, van comiendo, comiendo y comiendo, y entonces algún día se frustran tanto con la comida que se ponen a ayunar, a ayunar y a ayunar. Pero ambas son obsesiones: demasiado comer es tan malo como demasiado ayuno.
Un equilibrio apropiado es necesario, pero ¿quién te va a dar el equilibrio? Tienes que llegar a ser dos, tienes que estar completamente consciente de que: "Esto es de la tierra y yo no soy de la tierra". Esta es la espada de Jesús.
Él dice: "He venido a traer divisiones sobre la tierra, fuego, espada, guerra".
¿Por qué fuego? El fuego es un antiguo símbolo cabalístico y también un antiguo símbolo hindú. Los hindúes siempre han estado hablando acerca del fuego interno. Ellos llaman al fuego interno tap porque es calor. Y encender ese fuego interno en tal forma que tu fuego esté ardiendo adentro lo llaman yagna.
Hay técnicas para encender ese fuego interno. En este momento está casi muerto, cubierto de cenizas. Tiene que ser atizado, descubierto, vuelto a prender; más combustible es necesario, entonces se le debe dar más combustible. Cuando el fuego interno prende en su totalidad, repentinamente eres transformado porque no hay transformación sin fuego. Calientas el agua hasta un grado específico, a cien grados el agua se evapora, se convierte en vapor; toda su cualidad cambia.
¿Has observado que cuando el agua cambia a vapor toda su cualidad cambia? Cuando es agua, siempre fluye hacia abajo esa es la naturaleza del agua, fluir hacia abajo. No puede fluir hacia arriba, es imposible. Pero cuando llega a los cien grados se evapora, toda su naturaleza cambia: el vapor flota hacia arriba, nunca hacia abajo. Toda la dimensión ha cambiado y sucede a través del calor. Si vas al laboratorio de un químico ¿qué encontrarás? Si quitas el fuego nada sucederá ahí, porque toda transformación, todo nuevo cambio, toda mutación, es por el fuego. ¿Y qué eres tú excepto fuego? ¿Qué estás haciendo mientras vives? Cuando respiras, ¿qué respiras? Respiras oxígeno. El oxígeno no es nada sino combustible para el fuego.
Cuando corres más fuego es necesario, así que respiras más profundamente; cuando descansas, menos fuego es necesario, así que respiras menos profundamente, porque menos oxígeno es necesario el oxígeno es el combustible para el fuego. El fuego no puede existir sin el oxígeno porque el oxígeno es el que hace arder. Tú eres fuego momento a momento, a través de la comida, a través del aire, a través del agua, el fuego se crea en ti. Cuando es demasiado tienes que liberarlo.
Cuando los animales tienen el deseo sexual decimos que están ardientes. Esto es significativo porque es un tipo de calor. Es un tipo de calor, y cuando tienes más fuego del que puedes absorber, tiene que ser liberado, y el sexo es una puerta de escape.
Recuerda, en países calurosos la gente es más sexual que en países fríos. En países calurosos aparecieron los primeros libros en sexología: El Kamasutra de Vatsayana, el Kokashastra del erudito Koka, ellos aparecieron primero. Los primeros freudianos estuvieron en el Este, ellos aparecieron antes que Freud, tres mil años antes que Freud. En el Occidente el sexo sólo recientemente se ha hecho importante. En un país frío no hay suficiente fuego en el cuerpo para crear demasiada sexualidad. Sólo en los últimos tres o cuatro siglos en el Occidente el sexo se ha hecho muy importante, porque ahora el país puede estar frío pero hay calefacción centralizada. Así que la gente no está tan fría; de otro modo el fuego del cuerpo está continuamente peleando con el frío. Por eso es que en el Este la población continúa creciendo, y es difícil evitarlo, pero el Occidente no tiene una gran explosión demográfica.
Escuché que ocurrió que cuando los primeros astronautas rusos habían aterrizado en la luna, estaban muy contentos. Pero se sorprendieron de ver a tres chinos caminando por ahí. Así es que los miraron y les dijeron: "¿Ustedes han llegado antes que nosotros? ¡Y no tienen ningún medio, ni tecnología, ni ciencia! ¿Cómo se las arreglaron? Es un milagro. ¿Cómo llegaron aquí?".
Y los chinos dijeron: "¡Nada de milagros! Algo simple: matemáticas: nos paramos uno en los hombros del otro y así sucesivamente ¡y llegamos!". Los chinos pueden llegar, los hindúes pueden llegar, no hay problema. ¡Una vez que se decidan podrán llegar a cualquier parte!
El sexo es un fenómeno de calor, un fenómeno de fuego. Así que cada vez que el fuego esté ardiendo te sentirás más sexual, cuando el fuego no esté ardiendo tanto te sentirás menos sexual. Porque todo lo que sucede en ti, ya sea una transformación sexual en el cuerpo o una transformación espiritual, depende del fuego.
Los hindúes, los cabalistas judíos, los sufis y Jesús fue entrenado en una comunidad Esenia; en una sociedad muy oculta, esotérica ellos sabían muchos métodos de cómo crear el fuego interno. Así que el fuego no sólo es el fuego que conoces, es el fuego más interno sobre el cual la vida existe.
Si este fuego puede ser elevado a un nivel particular... por eso es que todas las religiones que usan este fuego están contra el sexo, porque elevarlo a un grado particular, sólo es posible si no es liberado. Si a través del sexo es liberado, entonces no podrá ser llevado al grado particular, entonces tienes una puerta de escape.
Así que todas las salidas tienen que ser cerradas completamente, de tal manera que no haya fuga del fuego y que llegue al punto de los cien grados: a un cierto grado... de pronto sucede la transformación; el alma y el cuerpo están separados la espada ¡ha funcionado! Entonces sabes lo que es la tierra en ti y lo que es el cielo en ti; entonces sabes lo que ha venido de tu padre y de tu madre, y lo que ha venido de lo invisible.
"...fuego, espada, guerra..." Es necesario un conflicto interno profundo. No debes ser letárgico, no debes relajarte a menos que la relajación suceda y eso es totalmente diferente. Tú tienes que luchar y crear conflicto y fricción. Fricción es la palabra apropiada para la guerra interna. Gurdjieff solía trabajar con la fricción; creaba fricción en el cuerpo. Pueda ser que no estés consciente, pero recuérdalo: algún día te harás consciente de que tu cuerpo tiene muchas capas de energías. Si no estás en fricción, entonces usas sólo la capa más superficial. Si surge mucho conflicto, la capa superficial se acaba y la segunda capa comienza a funcionar.
Trátalo de esta forma: siempre vas a dormir a las diez de la noche. A las diez repentinamente sientes sueño no vayas a dormir. Los Sufis han usado ese método muchísimo y Jesús también usó la vigilia. Toda la noche no dormía; por cuarenta días y cuarenta noches no durmió en el bosque; permaneció en las montañas solo sin dormir. ¿Qué sucede? Si no duermes a las diez, por unos cuantos minutos te sentirás muy, muy letárgico, con sueño, sueño, sueño. Pero si resistes y luchas se crea una fricción; tú te conviertes en dos: el que quiere dormir y el que no quiere dormir. Ahora hay dos partes luchando. Si te aferras y no cedes, de pronto encontrarás que todo el sueño se ha ido; estarás tan fresco como nunca lo has estado en la mañana. De pronto todo el sueño se ha ido, estás fresco y aun si quieres dormir, será difícil ir a dormir ahora. ¿Qué sucedió? Hubo sólo dos posibilidades: por medio de la fricción se ha creado la energía.
Siempre por medio de la fricción se crea la energía. Toda la ciencia depende en crear fricción; entonces se crea la energía. Todos los dínamos son técnicas de fricción: cómo crear una lucha, una guerra entre dos cosas. Tú creas una guerra: tu cuerpo quiere ir a dormir y tú no quieres dormir; hay una fricción, se crea mucha energía.
Si tú cedes será muy malo, porque si cedes el cuerpo ha ganado y la conciencia ha perdido una lucha. Así que si lo intentas, sólo inténtalo con la actitud de que no vas a ceder de otro modo es mejor no intentarlo. Los métodos de fricción son peligrosos: si los intentas tienes que ganar. Si no ganas estás perdido, porque entonces pierdes la confianza en ti mismo. Tu consciencia se hará más débil y el cuerpo se hará más fuerte. Y si pierdes muchas veces, entonces la posibilidad de ganar es cada vez menor.
Una vez que decidas usar algún método de fricción, entonces que tu meta sea el ganar. No se debe perder; la batalla debe ser ganada, y una vez que ganas has logrado una capa diferente. Ahora puedes ver que si ganas, la energía que estaba en la otra parte ha sido absorbida por ti; tú te has hecho más fuerte. Entonces cada lucha te hará más fuerte, más fuerte y llega un momento cuando toda la energía del cuerpo es absorbida por el ser.
Gurdjieff solía usar la fricción muy profundamente y en formas tan peligrosas, increíblemente. Cuando estaba anciano, sólo unos cuantos años antes de su muerte, lo hizo suceder... un accidente muy peligroso, un accidente automovilístico. Él lo hizo realmente no fue un accidente; en la vida de una persona como Gurdjieff no hay accidentes. Él está tan conciente que los accidentes no son posibles. Pero él puede permitir un accidente, incluso puede provocarlo él lo provocó.
Le gustaba conducir a velocidad y en toda su vida nunca había tenido ni un solo accidente. Y era un conductor peligroso; todos aquellos que se sentaban con él siempre estaban en ascuas. En cualquier momento.... Era absolutamente loco, no creía en ninguna regla de tráfico ni en nada. Iba en esta dirección o en aquella tan rápido como le era posible, y cualquier cosa era posible en cualquier momento pero nunca sucedió.
Y en la mañana de un día, cuando iba a París desde su ashram en Fontainebleau, alguien le preguntó: "¿Cuándo regresarás?".
Él dijo: "Si todo sucede como pienso que va a suceder, por la noche; de otro modo será difícil decirlo". Y por la noche cuando estaba regresando se dio el accidente. Y el accidente fue tan severo y peligroso que los doctores dijeron que nadie podría sobrevivir ¡imposible! Todo el carro se hizo añicos.
Pero se encontró a Gurdjieff. Tenía sesenta fracturas en todo el cuerpo casi muerto. Pero se le encontró perfectamente consciente, echado bajo un árbol, muy lejos de donde estaba el carro. Había caminado en la oscuridad y estaba echado ahí perfectamente consciente. No estaba inconsciente. Se le llevó al hospital; estaba perfectamente consciente. Dijo que no se le ponga anestesia -quería permanecer perfectamente consciente. Esta fue la fricción más grande que él le dio a su cuerpo: su cuerpo estaba al borde de la muerte, él creó toda la situación y quería permanecer absolutamente alerta.
Y permaneció alerta. En este momento logró el centramiento más grande que le puede ocurrir a un ser: llegó a centrarse en su conciencia la parte terrenal fue completamente separada. Se convirtió en un vehículo: puedes usarlo, pero no estás identificado con él.
Este es el significado de Jesús cuando dice: "He traído fuego, espada, guerra" no como los hombres posiblemente piensan, que he venido a traer paz sobre este mundo...
"Porque habrán cinco en una casa: tres estarán contra dos y dos contra tres; el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; y estarán en soledad".
"Porque habrán cinco en una casa...". Esto es una parábola: en tu cuerpo hay "cinco en la casa" los cinco sentidos, los cinco indriyas. Realmente, en lo profundo, tienes cinco cuerpos, porque cada sentido tiene su propio centro. Y cada sentido va manipulándote en su propia dirección: los ojos dicen: "Mira esa belleza"; la mano dice: "Toca, es tan agradable". Los ojos no están interesados en tocar en absoluto; la mano no está interesada en ver a una persona hermosa, a un cuerpo hermoso, a un árbol hermoso, no en absoluto.
Todos los cinco sentidos existen como centros separados y tu mente es un simple coordinador; va coordinando entre estos cinco. Por eso es que me miras y me escuchas, escuchas por los oídos y miras por los ojos los ojos nunca escuchan, los oídos nunca ven; entonces ¿cómo puedes concluir que escuchas a la misma persona? ¿Cómo puedes concluir? La mente va coordinando, es un computador: cualquier cosa con que los ojos la alimenten, cualquier cosa con que los oídos la alimenten, lo combina y te da la conclusión.
El método de fricción que usaba Gurdjieff, que usaba Jesús... y aquellos que saben la historia secreta más interna de la vida de Jesús, ellos dicen que él no fue crucificado, que él hizo los arreglos para ser crucificado, tal como Gurdjieff. El se las arregló para ser crucificado fue un drama que él arregló.
Quienes lo crucificaban pensaban que lo estaban matando, pero tal hombre como Jesús no puede ser forzado a morir. El pudo haber escapado muy fácilmente, y era sabido, era muy bien sabido que él iba a ser apresado. Él podía haber escapado de la capital o podía haber escapado del país, no había ningún problema. Pero él vino a la capital. Se dice que él dio el libreto de todo el asunto y que Judas no fue su enemigo, sino su amigo quien lo ayudó, quien ayudó a Jesús a ser apresado. Y todo el asunto fue dirigido y controlado por él.
Esta fue la última guerra interna que le sucedió en la cruz, la última, la mayor fricción: cuando él está muriendo, pero sin perder confianza en lo divino; cuando la tierra está regresando nuevamente a la tierra; cuando la división es absoluta, total él no está identificado en absoluto. Él lo permite.
Gurdjieff solía decir que esto la crucifixión de Jesús era un drama, y que realmente el autor del drama no es ni Poncio Pilatos ni los altos sacerdotes de los Judíos, sino el mismo Jesús. Él lo dirigió, y lo dirigió tan bellamente que aun hasta la fecha no ha sido descubierto, no exactamente descubierto, cómo fue el asunto, cómo sucedió. Y no podrás pensarlo, dirigir tu propia crucifixión... pero eso es lo que es la religión: dirigir tu propia crucifixión. Ir a la cruz significa ir al clímax de la fricción cuando la muerte está ahí.
Jesús dice: "Porque habrán cinco en una casa: tres estarán contra dos y dos contra tres..."
Debe crearse una fricción. Los sentidos deben luchar y la lucha debe hacerse consciente; ellos continuamente luchan, pero la lucha no es consciente; estás profundamente dormido, la lucha continúa. Los ojos continuamente están luchando con los oídos, y los oídos continuamente con los ojos porque son competidores.
¿Has observado que un ciego tiene una capacidad auditiva mayor que un hombre que tiene ojos? Por eso es que los ciegos pueden llegar a ser grandes músicos, cantantes. ¿Por qué sucede? Tienen más capacidad para el sonido, para el ritmo, tienen más sensibilidad en los oídos. ¿Por qué? Porque los ojos ya no son competidores, la energía que iba a ser usada por los ojos queda disponible para los oídos ellos son los competidores y tus ojos están usando ochenta por ciento de la energía, y sólo veinte por ciento para los otros cuatro sentidos... están en estado de inanición, están continuamente en una lucha.
Los ojos han alcanzado supremacía, se ha vuelto la fuerza dictatorial. Vives a través de los ojos y algunos de los sentidos han muerto completamente. Mucha gente no tiene olfato, ese sentido ha muerto completamente, nadie se preocupa ni siquiera están conscientes de que no pueden oler. Los ojos han explotado completamente a la nariz; está tan cerca que puede ser explotada. Los niños tienen olfato, pero poco a poco se pierde porque los ojos van usando más y más energía. Los ojos han llegado a ser el centro de tu ser, lo cual no es bueno.
Los métodos de fricción usan un sentido contra el otro. Muchos métodos lo usan... el buscador permanece con los ojos cerrados por muchos meses; la energía comienza a fluir, puedes sentirla. Si por tres meses permaneces completamente con los ojos cerrados, podrás sentir que la energía fluye continuamente hacia los oídos, hacia la nariz tu olfato puede regresar, ¡puedes volver a oler! Han habido buscadores, métodos, escuelas, donde un sentido es cortado completamente contra otro: se crea una lucha. Entonces por tres meses cierra los oídos y simplemente ve, no escuches; entonces verás que hay un constante movimiento de energía.
Y si puedes ver tus sentidos en lucha, llegarás a estar separado, porque llegas a ser un testigo. Ya no eres los ojos, ya no los oídos, ya no las manos, ya no el cuerpo eres un testigo. La lucha continúa dentro del cuerpo; tú eres el observador. Este es el significado de la parábola, el significado más profundo, pero en otro sentido también es verdad.
"...el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; y estarán en soledad".
En otro sentido, también esto es verdad: que en una familia de cinco, tres estarán contra dos y dos estarán contra tres; porque cada vez que surge una persona religiosa en una familia, comienza una fricción, porque para una familia una persona religiosa es la persona más peligrosa. La familia puede tolerar cualquier cosa pero no la religión, porque una vez que te vuelves religioso, ya no estarás identificado con el cuerpo.
Y la familia está relacionada con el cuerpo: tu padre es tu padre por tu cuerpo. Si piensas que eres el cuerpo, entonces estarás relacionado a tu padre. Pero si te has dado cuenta que no eres el cuerpo, ¿quién es tu padre? ¿Cómo estás relacionado con él? Tu madre ha dado a luz a tu cuerpo, pero no a ti. Estás tan identificado con el cuerpo que piensas: "Mi madre me ha dado a luz a mí". Cuando no estás identificado, la identificación se rompe, ¿quién es la madre? Ella no te ha hecho nacer a ti, sino tan solo a tu cuerpo que va a morir. Así que tu madre no te ha dado la vida mas bien, al contrario, tu madre te ha dado una muerte más. Tu padre no te ha dado la vida, te ha dado una posibilidad más de morir. Una vez que no estás identificado con el cuerpo, quedas cortado de la familia, desenraizado.
Así que la familia puede tolerarte si vas donde una prostituta; está bien, nada de malo. Más bien, al contrario, te estás identificando más y más con el cuerpo. Si te vuelves alcohólico, si te vuelves un borracho, está bien porque te estás identificando más y más con el cuerpo nada de malo en ello. Pero si te vuelves un meditador, si llegas a ser un sannyasin, entonces no está bien. Entonces es difícil porque estás siendo desenraizado, entonces el poder de la familia ya no está sobre ti; entonces ya no eres más parte de la familia, porque ya no eres parte de este mundo.
Así que Jesús dice: "El padre estará contra el hijo, el hijo estará contra el padre. Y yo he venido a perturbar, a dividir, a crear conflicto y fricción".
Esto es verdad. Puedes venerar a Buda, pero pregúntale al padre de Buda, él está contra Buda; pregúntale a los familiares de Buda, ellos están contra él porque este hombre ha salido fuera de su control. No sólo eso: él está ayudando a que otros salgan del control de la sociedad, de la familia.
La familia es la unidad básica de la sociedad. Cuando vas más allá de la sociedad, tienes que ir más allá de la familia. No significa que tú debas odiar ese no es el asunto; o que tú vayas en contra ese no es el asunto. Eso va a suceder. Una vez que comienzas a encontrarte a ti mismo, todo lo que has sido antes será perturbado, va a ser un caos. Así que, ¿qué debes hacer? Tratarán de jalarte para que regreses, tratarán de traerte de vuelta, harán todo esfuerzo. ¿Qué hacer entonces?
Hay dos formas. Una es la antigua: el antiguo método es escapar de ellos; no darles ninguna oportunidad pero creo que ese método ya no es aplicable. El otro es estar con ellos, pero ser un actor: no darles la oportunidad de saber que tú estás saliendo de su control. ¡Sal! Que eso sea tu camino interno, pero externamente cumple con todas las formalidades: toca los pies del padre y de la madre, y sé un buen actor.
El antiguo método no puede ser seguido por muchos. Por eso es que la tierra no pudo volverse religiosa porque ¿cuánta gente puede escapar de la sociedad? Y aun si escapa de la sociedad, la sociedad tiene que cuidar de ellos. Cuando Buda estaba aquí, o Mahavira, o Jesús, entonces miles dejaron sus familias. Pero aun así solamente miles y millones quedan y tienen que cuidarse... Toda la tierra no podría llegar a ser religiosa si ese fuera el único camino, y eso tampoco está bien. Puede ser hecho en una forma más hermosa, y esa forma hermosa es ser un buen actor.
Un sannyasin debe ser un buen actor. Cuando digo que debe ser un buen actor quiero decir que no estás vinculado en absoluto, pero que continúas cumpliendo las formalidades. En lo profundo has cortado las raíces, pero ni siquiera les das una insinuación de que has cortado las raíces ¿y para qué siquiera insinuarles? Porque entonces ellos comenzarán a tratar de cambiarte. No les des ninguna oportunidad; haz que esto sea un camino interno y externamente sé completamente formal. Y ellos estarán completamente felices porque ellos viven de formalidades. Viven hacia afuera; no necesitan tu veneración interna, no necesitan tu amor interno simplemente los gestos serán suficientes.
Estas son las dos formas: una es la de Buda y Jesús, y la otra es la de Janak y la mía. Permanece donde estás. No hagas ningún espectáculo por eso, que estás cambiando y volviéndote religioso, porque eso puede crear problemas y tú puedes no estar suficientemente fuerte todavía. Crea el conflicto internamente, pero no lo crees externamente. Lo interno es demasiado y suficiente; eso te dará el crecimiento, la madurez necesaria.
"...el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; y estarán en soledad".
La palabra "soledad" tiene que ser entendida profundamente. Cuando te vuelves religioso te vuelves solitario; entonces ya no hay sociedad para ti, estás solo. Y aceptar que estás solo es la transformación más grande que te puede suceder, porque la mente tiene miedo de estar sola, la mente quiere alguien en quién apoyarse, a quién aferrarse.
Estando solo te sientes temblar, un temor te sobrecoge. ¿Solo? -e inmediatamente te apuras hacia la sociedad, hacia el club, a la conferencia, a la secta, a la iglesia; a algún lugar donde haya una multitud, donde puedas sentir que no estás solo, donde puedas perderte en la muchedumbre. Por eso es que la muchedumbre se ha vuelto tan importante: ve al hipódromo, ve al cinema pero es necesaria una muchedumbre donde ya no más estés solitario, te puedes relajar.
Pero un hombre religioso es un solitario porque está tratando de alcanzar el pico más alto. Él no se va a perder entre los otros. Él tiene que recordar, hacerse más atento, tiene que hacerse más consciente y alerta y tiene que aceptar la verdad. Esta es la verdad: que todos estamos solos y que no hay posibilidad de ninguna unión. Tu conciencia es un pico solitario, y esa es su belleza; innecesariamente tienes temor de eso. Piensa en el Everest, en una multitud de Everests entonces toda la belleza se habrá perdido. El Everest es bello y es un reto porque está solo, un pico solitario. Un hombre religioso es como el Everest: se vuelve un pico solitario, solo, y lo vive y lo disfruta.
Eso no quiere decir que él no se desenvolverá en la sociedad, eso no quiere decir que no amará. Al contrario, solamente él podrá amar. Al contrario, solamente él podrá participar en la sociedad. Porque él es. Tú no eres ¿cómo podrás amar? Él podrá amar, pero su amor no va a ser como una droga, él no se va a perder. El puede compartir, puede darse a sí mismo completamente y aun permanecer él mismo. Él puede entregarse completamente a ti y aun él no se pierde; su atención permanece siendo su pico más interno. Ahí, en ese altar, él permanece solo. Nadie entra ahí, nadie puede entrar ahí.
En el centro más interno de tu ser, estás solo la pureza de la soledad y la belleza de la soledad...
Pero sucede al contrario, tienes temor. Porque has vivido en la sociedad naces en la sociedad, has sido criado en la sociedad completamente te has olvidado de que tú puedes estar solo también. Así que entrar en la soledad por unos cuantos días es hermoso, tan solo siente tu soledad y luego regresa a la sociedad, pero trae tu soledad contigo. No te pierdas ahí. Permanece conciente y alerta. Participa en la sociedad, entra en la multitud, pero permanece solo. Puedes estar solo en la muchedumbre si así lo quieres; y puedes estar en la muchedumbre aun mientras estés solo si así lo quieres: puedes ir a los Himalayas y sentarte ahí y pensar en la sociedad entonces estás en la muchedumbre.
Sucedió que cuando Junaid fue donde su Maestro, él estaba solo y su Maestro estaba sentado en el templo. Junaid entró y el Maestro estaba solo. El Maestro dijo: "¡Junaid, entra solo! ¡No traigas a la muchedumbre contigo!". Así que Junaid miró hacia atrás, por supuesto, porque pensaba que había alguien más viniendo con él. Pero no había nadie. El Maestro se rió y dijo: "No mires hacia atrás, mira hacia adentro". Entonces Junaid cerró los ojos y se dio cuenta de que su Maestro estaba en lo cierto. El había dejado a su esposa en la mente... el apego; había dejado a sus hijos, pero sus imágenes estaban ahí; y sus amigos que habían ido a darle el último adiós, permanecían aún en la mente.
El Maestro dice: "¡Fuera! entra solo, porque con esta multitud ¿cómo puedo hablar?". Y Junaid tuvo que esperar un año fuera del templo para liberarse de esta muchedumbre. Y después de un año el Maestro lo llamó: "Ahora, Junaid estás listo, entra. Ahora estás solo y es posible un diálogo".
Puedes estar llevando a la muchedumbre; puedes estar en la muchedumbre solo. Trátalo: la próxima vez que estés en una gran muchedumbre en la sociedad, simplemente siéntete solo y estás solo, así que no hay problema, podrás sentirlo. Así que una vez que sientas que estás solo, te has vuelto un solitario. Y Jesús dice: "He venido para hacerlos solitarios, para que estén solos...".
"Te daré lo que el ojo no ha visto, y lo que el oído no ha escuchado, y lo que la mano no ha tocado, y lo que no ha brotado en el corazón del hombre".
Tus ojos pueden ver aquello que está afuera, pero no pueden ver tu interior, no hay manera. Tus oídos pueden escuchar aquello que está afuera, pero no pueden escuchar tu interior, no hay manera. Están orientados hacia el exterior, todos los sentidos están orientados hacia el exterior. No hay un solo sentido que esté orientado hacia adentro. Así que cuando todos estos sentidos dejan de funcionar, de pronto estás adentro. No hay ningún sentido que se dirija hacia adentro.
Jesús dice: "Te daré lo que el ojo no ha visto" pero primero hazte solitario. Esto es lo que quiero decir cuando digo sannyasin: un solitario. Primero vuélvete un sannyasin, primero date cuenta de que estás solo y estate tranquilo con esta soledad. No tengas temor. Más bien disfrútala, más bien ve su belleza, el silencio, la pureza y la inocencia. La suciedad jamás ha entrado ahí porque nadie ha entrado en ese altar. Ha permanecido eternalmente puro, es virgen, nadie ha estado ahí.
Tu virginidad está escondida dentro de ti. Hazte un sannyasin, un solitario, entonces Jesús dice: "Te daré lo que el ojo no ha visto...".
Cuando te haces solitario, totalmente solo, repentinamente te das cuenta de aquello que ningún ojo puede ver, de lo que ningún oído puede oír, y de lo que la mano no ha tocado. ¿Cómo puedes tocar tu ser? Podrás tocar tu cuerpo, pero eso no es tu ser. La mano no puede ingresar hacia adentro, no puede tocar tu conciencia no hay forma.
Y la última frase es la más hermosa jamás pronunciada por ninguna persona en esta tierra:
"...y lo que no ha brotado en el corazón del hombre".
Porque tu alma está aun más allá de tu corazón. Por supuesto, tu corazón está en la profundidad; pero en lo que respecta a tu alma también está afuera, no está adentro. Las manos están hacia afuera, los ojos están hacia afuera, el corazón también está hacia afuera, en la periferia. El punto más profundo ni siquiera es el corazón. El hambre surge en tu cuerpo, el amor surge en tu corazón no la oración.
La oración está aun más profunda, más profunda que el corazón. El hambre es una necesidad corporal; el amor es una necesidad del corazón. Dios es una necesidad del más allá, ni siquiera del corazón. Uno tiene que trascender la mente, uno también tiene que trascender el corazón. Uno tiene que trascender todas las periferias. Sólo el centro permanece.
¿Y qué cosa no ha surgido en el corazón del hombre? Dios no ha surgido en el corazón del hombre. En la mente surge la ciencia, surge la filosofía; en el corazón surge el arte, la poesía pero no la religión. La religión surge en una capa más profunda, en la más profunda, más allá de la cual ya no hay dónde ir; en tu mismo centro, ni siquiera es en el corazón.
"Y te daré lo que no ha brotado en el corazón del hombre", aquello que está más allá, más allá y más allá. No podrás agarrarlo, no podrás verlo, no podrás oírlo, no podrás ni siquiera sentirlo. Aquí Jesús trasciende aun a aquellos místicos que son del corazón.
Hay tres tipos de místicos: místicos de la cabeza hablan en términos de teología, de filosofía, tienen las pruebas de la existencia de Dios. No hay ninguna prueba en absoluto, o a su vez todo es una prueba. Pero no hay necesidad de ninguna prueba; y uno no puede probarlo, porque todas las pruebas pueden ser discutidas y se puede demostrar que todas las pruebas están erradas. Luego están los místicos del corazón: hablan de amor, del amado, de lo divino, de Krishna; hablan en canciones, en poesías son románticos. Su búsqueda es más profunda que la de los que usan la cabeza, pero aún no suficientemente profunda.
Jesús dice: "Te daré lo que no ha brotado en el corazón, donde no llega ninguna teología y donde ninguna poesía puede darte un vislumbre, ni la lógica ni el amor donde ambas se detienen. Te daré lo que no ha brotado en el corazón del hombre".
Esta es la más profunda posibilidad y Jesús la abre. Pero en el cristianismo se ha perdido. El cristianismo comenzó a tejer teorías entorno a ello, se convirtió en un asunto de la cabeza ni siquiera en un asunto del corazón, se volvió un asunto cerebral. Los cristianos han producido grandes teólogos. Mira a la Suma Teológica de Santo Tomás de Aquino, cientos de volúmenes de teología. Pero erraron, porque Jesús no está en la cabeza. Y por causa de estos teólogos orientados a la cabeza, los místicos que eran del corazón fueron expulsados de la iglesia ellos estaban un poco más profundo. Eckhart o San Francisco fueron expulsados; se les creyó tontos, o locos, o herejes porque estaban hablando del corazón, estaban hablando del amor.
Y ambos se equivocaron con Jesús. Él no está orientado ni a la cabeza ni al corazón no está orientado a nada en absoluto. El simplemente dice que dejes todas las orientaciones, que dejes todo lo que está hacia afuera y que entres al centro más interno donde solamente tú estás, donde solamente vibra el ser, donde solamente la existencia es. Y tú puedes llegar a esto; y si llegas a esto, entonces se te revelará todo misterio y se te abrirán las puertas. Pero puedes fallar aun estando en la puerta. Si permaneces orientado a la cabeza, puedes estar parado en la puerta y teorizando, puedes estar parado en la puerta y poetizando hablando en poesía y cantando.
Escuché una vez: Mulla Nasruddin fue a ver al psiquiatra y dijo: "Estoy muy extrañado, ahora haga algo, se ha vuelto imposible. Todas las noches tengo el mismo sueño, que estoy parado en la puerta y estoy empujando y empujando y empujando. Y hay un aviso en la puerta y empujo y empujo sin parar. Todas las noches despierto sudando y la puerta nunca se abre".
El psiquiatra comenzó a tomar nota de todo lo que estaba diciendo. Después de conversar por media hora, el psiquiatra preguntó: "Y dígame Nasruddin, ¿qué dice en el aviso de la puerta?".
Y Nasruddin dijo: "Dice 'jale'".
Si en la puerta está escrito "jale", entonces ¡no continúes empujando! De otro modo, tendrás el mismo sueño recurrente, ¡eternamente continuarás empujando! Y no habrá problema en absoluto, simplemente ve lo que está escrito en la puerta. Jesús dice que en la puerta no está escrito ni 'cabeza' ni 'corazón' -está más allá de ambos.
Así que haz una cosa: anda más allá. Ni caigas víctima de la lógica, del intelecto, ni te vuelvas una víctima de las emociones, del sentimentalismo. Anda más allá. La cabeza también está en el cuerpo, y el corazón también está en el cuerpo anda más allá. ¿Qué cosa es más allá? Donde sólo hay simple existencia, tú simplemente eres.
El ser no tiene ningún atributo. Ese simple estado del ser es dhyan, ese simple estado del ser es meditación y eso es lo que está escrito en la puerta.
Repentinamente se abre la puerta cuando eres un ser simple sin emociones, sin pensamiento; sin ninguna nube a tu alrededor, sin humo en torno a la llama, sólo la llama -has entrado.
"...y lo que no ha brotado en el corazón del hombre, yo te lo daré".
Capítulo 2 (II)
Cada vez que un hombre como Jesús viene, el mundo es dividido inmediatamente entre aquellos que están a favor de él y aquellos que están contra él. No puedes encontrar una sola persona que sea indiferente a Jesús. Cada vez que un tipo, un tipo de Jesús está presente, inmediatamente el mundo es dividido. Algunos están a favor de él y otros contra él, pero nadie es indiferente. Es imposible ser indiferente a Jesús. Si oyes la palabra, si ves a Jesús, inmediatamente estás dividido: bien te vuelves un amante o un enemigo; bien te alineas con él o en contra; bien lo sigues o comienzas a trabajar contra él.
¿Por qué sucede esto? Porque un hombre como Jesús es un fenómeno tan grande, y él no es de este mundo. El trae a este mundo algo del Más Allá. Aquellos que tienen temor del Más Allá, inmediatamente se vuelven sus enemigos esa es la forma de protegerse. Para aquellos que tienen un deseo, una semilla escondida en alguna parte, que han estado buscando y buscando y anhelando el Más Allá, este hombre se vuelve carismático, este hombre llega a ser una gran fuerza magnética ellos son atraídos en su amor. Por este hombre han estado esperando por muchas vidas.
Inmediatamente el mundo se divide: bien estás por Cristo o estás contra él. No hay otra alternativa, no puedes estar indiferente. No puedes decir: "No me interesa"; eso es imposible, porque una persona que pueda permanecer en el punto medio, se convertirá en sí mismo en un Jesús. Una persona que pueda ubicarse en el punto medio: ni en el amor, ni en el odio, irá más allá de la mente. Tú no puedes ubicarte en el justo medio; caerás, te volverás un "derechista" o un "izquierdista", estarás en este lado o en el otro. Él crea una gran turbulencia.
No sólo en los individuos, sino también en la sociedad; todo en la tierra llega a estar en conflicto, una gran guerra comienza. Desde Jesús, nunca ha habido paz en el mundo. Jesús creó una religión. El trajo algo al mundo que creó tal división, tal conflicto en todas las mentes, que él llegó a ser el foco de toda la historia. Por eso es que decimos: "antes de Cristo" o "después de Cristo". Él llegó a ser el punto central.
La historia está dividida, el tiempo está dividido con Jesús. El permanece en el límite. Antes de Jesús es como si el tiempo fuera de una cualidad diferente; después de Jesús el tiempo ha adquirido una cualidad diferente: con Jesús comienza la historia. Su actitud, su enfoque hacia la mente humana es muy diferente al de Buda o al de Lao Tse. La última meta es una, el último florecimiento va a ser el mismo; pero el enfoque de Jesús es absolutamente diferente. El es único.
¿Qué está diciendo? Está diciendo que por medio del conflicto se consigue el crecimiento; a través de la lucha sucede el centramiento; a través de la guerra florece la paz. Pero no lo tomes literalmente todo lo que está diciendo es una parábola. El cristianismo lo tomó literalmente y erró. Entonces los cristianos tomaron la espada en sus manos y han matado a millones innecesariamente, porque eso no era lo que Jesús quería decir. Entonces la iglesia, la iglesia de Jesús, se convirtió en una iglesia guerrera, se convirtió en una cruzada.
Los cristianos han estado peleando con los mahometanos, con los hindúes, con los budistas en todas partes han estado peleando. Pero erraron, Jesús estaba hablando de otra cosa. No estaba hablando de las espadas de este mundo, él trajo una espada de un mundo diferente. ¿Qué es esta espada? Es un símbolo. Tienes que ser cortado en dos porque en ti se unen dos cosas: este mundo la tierra y el cielo, ellos se unen en ti. Una parte de ti pertenece al barro, a la suciedad; una parte de ti pertenece a lo divino. Tú eres un punto de unión y Jesús trajo una espada para cortarte en pedazos, para que la tierra caiga a la tierra y que lo divino entre en lo divino.
Tú no puedes hacer ninguna distinción de lo que pertenece a la tierra. Cuando tienes hambre, ¿piensas que tú tienes hambre? Jesús dice: "No, toma mi espada y ¡córtalo!". El hambre pertenece al cuerpo porque es una necesidad corporal. La consciencia no tiene hambre; el hambre se refleja en la conciencia porque el cuerpo no tiene conciencia.
Debes haber escuchado una historia antigua, Panchtantra: Sucedió que un gran bosque accidentalmente se incendió. Había dos hombres, uno era ciego y el otro era cojo. El cojo no podía caminar, no podía correr, pero podía ver; y el ciego podía caminar y correr, pero no podía ver. Así que ambos hicieron un pacto: el ciego subió al cojo en sus hombros, y como el cojo podía ver y el ciego podía caminar, ambos se convirtieron en un hombre. Ellos lograron salir del bosque salvaron sus vidas.
Esto no es sólo una historia esto es lo que ha sucedido en ti. Una parte de ti siente hambre, pero no puede saberlo porque no tiene ojos para ver. Tu cuerpo siente hambre, tu cuerpo siente deseo sexual, tu cuerpo siente sed, tu cuerpo necesita confort: todas las necesidades son del cuerpo. Y tu conciencia sólo ve, tu Ser es sólo un testigo. Pero ellos han hecho un pacto porque sin el cuerpo la conciencia no puede caminar, no puede moverse, no puede hacer nada; y sin la consciencia el cuerpo no puede darse cuenta de lo que es necesario, si es que el cuerpo está con hambre o con sed.
La espada de Jesús significa que este acuerdo tiene que ser realizado conscientemente, y que luego debe hacerse una diferenciación: lo que pertenece a la tierra pertenece a la tierra; satisfácelo, pero no te obsesiones. Si tienes hambre, el cuerpo tiene hambre; sábelo bien, satisface el hambre pero no te obsesiones. Hay mucha gente que se obsesiona, van comiendo, comiendo y comiendo, y entonces algún día se frustran tanto con la comida que se ponen a ayunar, a ayunar y a ayunar. Pero ambas son obsesiones: demasiado comer es tan malo como demasiado ayuno.
Un equilibrio apropiado es necesario, pero ¿quién te va a dar el equilibrio? Tienes que llegar a ser dos, tienes que estar completamente consciente de que: "Esto es de la tierra y yo no soy de la tierra". Esta es la espada de Jesús.
Él dice: "He venido a traer divisiones sobre la tierra, fuego, espada, guerra".
¿Por qué fuego? El fuego es un antiguo símbolo cabalístico y también un antiguo símbolo hindú. Los hindúes siempre han estado hablando acerca del fuego interno. Ellos llaman al fuego interno tap porque es calor. Y encender ese fuego interno en tal forma que tu fuego esté ardiendo adentro lo llaman yagna.
Hay técnicas para encender ese fuego interno. En este momento está casi muerto, cubierto de cenizas. Tiene que ser atizado, descubierto, vuelto a prender; más combustible es necesario, entonces se le debe dar más combustible. Cuando el fuego interno prende en su totalidad, repentinamente eres transformado porque no hay transformación sin fuego. Calientas el agua hasta un grado específico, a cien grados el agua se evapora, se convierte en vapor; toda su cualidad cambia.
¿Has observado que cuando el agua cambia a vapor toda su cualidad cambia? Cuando es agua, siempre fluye hacia abajo esa es la naturaleza del agua, fluir hacia abajo. No puede fluir hacia arriba, es imposible. Pero cuando llega a los cien grados se evapora, toda su naturaleza cambia: el vapor flota hacia arriba, nunca hacia abajo. Toda la dimensión ha cambiado y sucede a través del calor. Si vas al laboratorio de un químico ¿qué encontrarás? Si quitas el fuego nada sucederá ahí, porque toda transformación, todo nuevo cambio, toda mutación, es por el fuego. ¿Y qué eres tú excepto fuego? ¿Qué estás haciendo mientras vives? Cuando respiras, ¿qué respiras? Respiras oxígeno. El oxígeno no es nada sino combustible para el fuego.
Cuando corres más fuego es necesario, así que respiras más profundamente; cuando descansas, menos fuego es necesario, así que respiras menos profundamente, porque menos oxígeno es necesario el oxígeno es el combustible para el fuego. El fuego no puede existir sin el oxígeno porque el oxígeno es el que hace arder. Tú eres fuego momento a momento, a través de la comida, a través del aire, a través del agua, el fuego se crea en ti. Cuando es demasiado tienes que liberarlo.
Cuando los animales tienen el deseo sexual decimos que están ardientes. Esto es significativo porque es un tipo de calor. Es un tipo de calor, y cuando tienes más fuego del que puedes absorber, tiene que ser liberado, y el sexo es una puerta de escape.
Recuerda, en países calurosos la gente es más sexual que en países fríos. En países calurosos aparecieron los primeros libros en sexología: El Kamasutra de Vatsayana, el Kokashastra del erudito Koka, ellos aparecieron primero. Los primeros freudianos estuvieron en el Este, ellos aparecieron antes que Freud, tres mil años antes que Freud. En el Occidente el sexo sólo recientemente se ha hecho importante. En un país frío no hay suficiente fuego en el cuerpo para crear demasiada sexualidad. Sólo en los últimos tres o cuatro siglos en el Occidente el sexo se ha hecho muy importante, porque ahora el país puede estar frío pero hay calefacción centralizada. Así que la gente no está tan fría; de otro modo el fuego del cuerpo está continuamente peleando con el frío. Por eso es que en el Este la población continúa creciendo, y es difícil evitarlo, pero el Occidente no tiene una gran explosión demográfica.
Escuché que ocurrió que cuando los primeros astronautas rusos habían aterrizado en la luna, estaban muy contentos. Pero se sorprendieron de ver a tres chinos caminando por ahí. Así es que los miraron y les dijeron: "¿Ustedes han llegado antes que nosotros? ¡Y no tienen ningún medio, ni tecnología, ni ciencia! ¿Cómo se las arreglaron? Es un milagro. ¿Cómo llegaron aquí?".
Y los chinos dijeron: "¡Nada de milagros! Algo simple: matemáticas: nos paramos uno en los hombros del otro y así sucesivamente ¡y llegamos!". Los chinos pueden llegar, los hindúes pueden llegar, no hay problema. ¡Una vez que se decidan podrán llegar a cualquier parte!
El sexo es un fenómeno de calor, un fenómeno de fuego. Así que cada vez que el fuego esté ardiendo te sentirás más sexual, cuando el fuego no esté ardiendo tanto te sentirás menos sexual. Porque todo lo que sucede en ti, ya sea una transformación sexual en el cuerpo o una transformación espiritual, depende del fuego.
Los hindúes, los cabalistas judíos, los sufis y Jesús fue entrenado en una comunidad Esenia; en una sociedad muy oculta, esotérica ellos sabían muchos métodos de cómo crear el fuego interno. Así que el fuego no sólo es el fuego que conoces, es el fuego más interno sobre el cual la vida existe.
Si este fuego puede ser elevado a un nivel particular... por eso es que todas las religiones que usan este fuego están contra el sexo, porque elevarlo a un grado particular, sólo es posible si no es liberado. Si a través del sexo es liberado, entonces no podrá ser llevado al grado particular, entonces tienes una puerta de escape.
Así que todas las salidas tienen que ser cerradas completamente, de tal manera que no haya fuga del fuego y que llegue al punto de los cien grados: a un cierto grado... de pronto sucede la transformación; el alma y el cuerpo están separados la espada ¡ha funcionado! Entonces sabes lo que es la tierra en ti y lo que es el cielo en ti; entonces sabes lo que ha venido de tu padre y de tu madre, y lo que ha venido de lo invisible.
"...fuego, espada, guerra..." Es necesario un conflicto interno profundo. No debes ser letárgico, no debes relajarte a menos que la relajación suceda y eso es totalmente diferente. Tú tienes que luchar y crear conflicto y fricción. Fricción es la palabra apropiada para la guerra interna. Gurdjieff solía trabajar con la fricción; creaba fricción en el cuerpo. Pueda ser que no estés consciente, pero recuérdalo: algún día te harás consciente de que tu cuerpo tiene muchas capas de energías. Si no estás en fricción, entonces usas sólo la capa más superficial. Si surge mucho conflicto, la capa superficial se acaba y la segunda capa comienza a funcionar.
Trátalo de esta forma: siempre vas a dormir a las diez de la noche. A las diez repentinamente sientes sueño no vayas a dormir. Los Sufis han usado ese método muchísimo y Jesús también usó la vigilia. Toda la noche no dormía; por cuarenta días y cuarenta noches no durmió en el bosque; permaneció en las montañas solo sin dormir. ¿Qué sucede? Si no duermes a las diez, por unos cuantos minutos te sentirás muy, muy letárgico, con sueño, sueño, sueño. Pero si resistes y luchas se crea una fricción; tú te conviertes en dos: el que quiere dormir y el que no quiere dormir. Ahora hay dos partes luchando. Si te aferras y no cedes, de pronto encontrarás que todo el sueño se ha ido; estarás tan fresco como nunca lo has estado en la mañana. De pronto todo el sueño se ha ido, estás fresco y aun si quieres dormir, será difícil ir a dormir ahora. ¿Qué sucedió? Hubo sólo dos posibilidades: por medio de la fricción se ha creado la energía.
Siempre por medio de la fricción se crea la energía. Toda la ciencia depende en crear fricción; entonces se crea la energía. Todos los dínamos son técnicas de fricción: cómo crear una lucha, una guerra entre dos cosas. Tú creas una guerra: tu cuerpo quiere ir a dormir y tú no quieres dormir; hay una fricción, se crea mucha energía.
Si tú cedes será muy malo, porque si cedes el cuerpo ha ganado y la conciencia ha perdido una lucha. Así que si lo intentas, sólo inténtalo con la actitud de que no vas a ceder de otro modo es mejor no intentarlo. Los métodos de fricción son peligrosos: si los intentas tienes que ganar. Si no ganas estás perdido, porque entonces pierdes la confianza en ti mismo. Tu consciencia se hará más débil y el cuerpo se hará más fuerte. Y si pierdes muchas veces, entonces la posibilidad de ganar es cada vez menor.
Una vez que decidas usar algún método de fricción, entonces que tu meta sea el ganar. No se debe perder; la batalla debe ser ganada, y una vez que ganas has logrado una capa diferente. Ahora puedes ver que si ganas, la energía que estaba en la otra parte ha sido absorbida por ti; tú te has hecho más fuerte. Entonces cada lucha te hará más fuerte, más fuerte y llega un momento cuando toda la energía del cuerpo es absorbida por el ser.
Gurdjieff solía usar la fricción muy profundamente y en formas tan peligrosas, increíblemente. Cuando estaba anciano, sólo unos cuantos años antes de su muerte, lo hizo suceder... un accidente muy peligroso, un accidente automovilístico. Él lo hizo realmente no fue un accidente; en la vida de una persona como Gurdjieff no hay accidentes. Él está tan conciente que los accidentes no son posibles. Pero él puede permitir un accidente, incluso puede provocarlo él lo provocó.
Le gustaba conducir a velocidad y en toda su vida nunca había tenido ni un solo accidente. Y era un conductor peligroso; todos aquellos que se sentaban con él siempre estaban en ascuas. En cualquier momento.... Era absolutamente loco, no creía en ninguna regla de tráfico ni en nada. Iba en esta dirección o en aquella tan rápido como le era posible, y cualquier cosa era posible en cualquier momento pero nunca sucedió.
Y en la mañana de un día, cuando iba a París desde su ashram en Fontainebleau, alguien le preguntó: "¿Cuándo regresarás?".
Él dijo: "Si todo sucede como pienso que va a suceder, por la noche; de otro modo será difícil decirlo". Y por la noche cuando estaba regresando se dio el accidente. Y el accidente fue tan severo y peligroso que los doctores dijeron que nadie podría sobrevivir ¡imposible! Todo el carro se hizo añicos.
Pero se encontró a Gurdjieff. Tenía sesenta fracturas en todo el cuerpo casi muerto. Pero se le encontró perfectamente consciente, echado bajo un árbol, muy lejos de donde estaba el carro. Había caminado en la oscuridad y estaba echado ahí perfectamente consciente. No estaba inconsciente. Se le llevó al hospital; estaba perfectamente consciente. Dijo que no se le ponga anestesia -quería permanecer perfectamente consciente. Esta fue la fricción más grande que él le dio a su cuerpo: su cuerpo estaba al borde de la muerte, él creó toda la situación y quería permanecer absolutamente alerta.
Y permaneció alerta. En este momento logró el centramiento más grande que le puede ocurrir a un ser: llegó a centrarse en su conciencia la parte terrenal fue completamente separada. Se convirtió en un vehículo: puedes usarlo, pero no estás identificado con él.
Este es el significado de Jesús cuando dice: "He traído fuego, espada, guerra" no como los hombres posiblemente piensan, que he venido a traer paz sobre este mundo...
"Porque habrán cinco en una casa: tres estarán contra dos y dos contra tres; el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; y estarán en soledad".
"Porque habrán cinco en una casa...". Esto es una parábola: en tu cuerpo hay "cinco en la casa" los cinco sentidos, los cinco indriyas. Realmente, en lo profundo, tienes cinco cuerpos, porque cada sentido tiene su propio centro. Y cada sentido va manipulándote en su propia dirección: los ojos dicen: "Mira esa belleza"; la mano dice: "Toca, es tan agradable". Los ojos no están interesados en tocar en absoluto; la mano no está interesada en ver a una persona hermosa, a un cuerpo hermoso, a un árbol hermoso, no en absoluto.
Todos los cinco sentidos existen como centros separados y tu mente es un simple coordinador; va coordinando entre estos cinco. Por eso es que me miras y me escuchas, escuchas por los oídos y miras por los ojos los ojos nunca escuchan, los oídos nunca ven; entonces ¿cómo puedes concluir que escuchas a la misma persona? ¿Cómo puedes concluir? La mente va coordinando, es un computador: cualquier cosa con que los ojos la alimenten, cualquier cosa con que los oídos la alimenten, lo combina y te da la conclusión.
El método de fricción que usaba Gurdjieff, que usaba Jesús... y aquellos que saben la historia secreta más interna de la vida de Jesús, ellos dicen que él no fue crucificado, que él hizo los arreglos para ser crucificado, tal como Gurdjieff. El se las arregló para ser crucificado fue un drama que él arregló.
Quienes lo crucificaban pensaban que lo estaban matando, pero tal hombre como Jesús no puede ser forzado a morir. El pudo haber escapado muy fácilmente, y era sabido, era muy bien sabido que él iba a ser apresado. Él podía haber escapado de la capital o podía haber escapado del país, no había ningún problema. Pero él vino a la capital. Se dice que él dio el libreto de todo el asunto y que Judas no fue su enemigo, sino su amigo quien lo ayudó, quien ayudó a Jesús a ser apresado. Y todo el asunto fue dirigido y controlado por él.
Esta fue la última guerra interna que le sucedió en la cruz, la última, la mayor fricción: cuando él está muriendo, pero sin perder confianza en lo divino; cuando la tierra está regresando nuevamente a la tierra; cuando la división es absoluta, total él no está identificado en absoluto. Él lo permite.
Gurdjieff solía decir que esto la crucifixión de Jesús era un drama, y que realmente el autor del drama no es ni Poncio Pilatos ni los altos sacerdotes de los Judíos, sino el mismo Jesús. Él lo dirigió, y lo dirigió tan bellamente que aun hasta la fecha no ha sido descubierto, no exactamente descubierto, cómo fue el asunto, cómo sucedió. Y no podrás pensarlo, dirigir tu propia crucifixión... pero eso es lo que es la religión: dirigir tu propia crucifixión. Ir a la cruz significa ir al clímax de la fricción cuando la muerte está ahí.
Jesús dice: "Porque habrán cinco en una casa: tres estarán contra dos y dos contra tres..."
Debe crearse una fricción. Los sentidos deben luchar y la lucha debe hacerse consciente; ellos continuamente luchan, pero la lucha no es consciente; estás profundamente dormido, la lucha continúa. Los ojos continuamente están luchando con los oídos, y los oídos continuamente con los ojos porque son competidores.
¿Has observado que un ciego tiene una capacidad auditiva mayor que un hombre que tiene ojos? Por eso es que los ciegos pueden llegar a ser grandes músicos, cantantes. ¿Por qué sucede? Tienen más capacidad para el sonido, para el ritmo, tienen más sensibilidad en los oídos. ¿Por qué? Porque los ojos ya no son competidores, la energía que iba a ser usada por los ojos queda disponible para los oídos ellos son los competidores y tus ojos están usando ochenta por ciento de la energía, y sólo veinte por ciento para los otros cuatro sentidos... están en estado de inanición, están continuamente en una lucha.
Los ojos han alcanzado supremacía, se ha vuelto la fuerza dictatorial. Vives a través de los ojos y algunos de los sentidos han muerto completamente. Mucha gente no tiene olfato, ese sentido ha muerto completamente, nadie se preocupa ni siquiera están conscientes de que no pueden oler. Los ojos han explotado completamente a la nariz; está tan cerca que puede ser explotada. Los niños tienen olfato, pero poco a poco se pierde porque los ojos van usando más y más energía. Los ojos han llegado a ser el centro de tu ser, lo cual no es bueno.
Los métodos de fricción usan un sentido contra el otro. Muchos métodos lo usan... el buscador permanece con los ojos cerrados por muchos meses; la energía comienza a fluir, puedes sentirla. Si por tres meses permaneces completamente con los ojos cerrados, podrás sentir que la energía fluye continuamente hacia los oídos, hacia la nariz tu olfato puede regresar, ¡puedes volver a oler! Han habido buscadores, métodos, escuelas, donde un sentido es cortado completamente contra otro: se crea una lucha. Entonces por tres meses cierra los oídos y simplemente ve, no escuches; entonces verás que hay un constante movimiento de energía.
Y si puedes ver tus sentidos en lucha, llegarás a estar separado, porque llegas a ser un testigo. Ya no eres los ojos, ya no los oídos, ya no las manos, ya no el cuerpo eres un testigo. La lucha continúa dentro del cuerpo; tú eres el observador. Este es el significado de la parábola, el significado más profundo, pero en otro sentido también es verdad.
"...el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; y estarán en soledad".
En otro sentido, también esto es verdad: que en una familia de cinco, tres estarán contra dos y dos estarán contra tres; porque cada vez que surge una persona religiosa en una familia, comienza una fricción, porque para una familia una persona religiosa es la persona más peligrosa. La familia puede tolerar cualquier cosa pero no la religión, porque una vez que te vuelves religioso, ya no estarás identificado con el cuerpo.
Y la familia está relacionada con el cuerpo: tu padre es tu padre por tu cuerpo. Si piensas que eres el cuerpo, entonces estarás relacionado a tu padre. Pero si te has dado cuenta que no eres el cuerpo, ¿quién es tu padre? ¿Cómo estás relacionado con él? Tu madre ha dado a luz a tu cuerpo, pero no a ti. Estás tan identificado con el cuerpo que piensas: "Mi madre me ha dado a luz a mí". Cuando no estás identificado, la identificación se rompe, ¿quién es la madre? Ella no te ha hecho nacer a ti, sino tan solo a tu cuerpo que va a morir. Así que tu madre no te ha dado la vida mas bien, al contrario, tu madre te ha dado una muerte más. Tu padre no te ha dado la vida, te ha dado una posibilidad más de morir. Una vez que no estás identificado con el cuerpo, quedas cortado de la familia, desenraizado.
Así que la familia puede tolerarte si vas donde una prostituta; está bien, nada de malo. Más bien, al contrario, te estás identificando más y más con el cuerpo. Si te vuelves alcohólico, si te vuelves un borracho, está bien porque te estás identificando más y más con el cuerpo nada de malo en ello. Pero si te vuelves un meditador, si llegas a ser un sannyasin, entonces no está bien. Entonces es difícil porque estás siendo desenraizado, entonces el poder de la familia ya no está sobre ti; entonces ya no eres más parte de la familia, porque ya no eres parte de este mundo.
Así que Jesús dice: "El padre estará contra el hijo, el hijo estará contra el padre. Y yo he venido a perturbar, a dividir, a crear conflicto y fricción".
Esto es verdad. Puedes venerar a Buda, pero pregúntale al padre de Buda, él está contra Buda; pregúntale a los familiares de Buda, ellos están contra él porque este hombre ha salido fuera de su control. No sólo eso: él está ayudando a que otros salgan del control de la sociedad, de la familia.
La familia es la unidad básica de la sociedad. Cuando vas más allá de la sociedad, tienes que ir más allá de la familia. No significa que tú debas odiar ese no es el asunto; o que tú vayas en contra ese no es el asunto. Eso va a suceder. Una vez que comienzas a encontrarte a ti mismo, todo lo que has sido antes será perturbado, va a ser un caos. Así que, ¿qué debes hacer? Tratarán de jalarte para que regreses, tratarán de traerte de vuelta, harán todo esfuerzo. ¿Qué hacer entonces?
Hay dos formas. Una es la antigua: el antiguo método es escapar de ellos; no darles ninguna oportunidad pero creo que ese método ya no es aplicable. El otro es estar con ellos, pero ser un actor: no darles la oportunidad de saber que tú estás saliendo de su control. ¡Sal! Que eso sea tu camino interno, pero externamente cumple con todas las formalidades: toca los pies del padre y de la madre, y sé un buen actor.
El antiguo método no puede ser seguido por muchos. Por eso es que la tierra no pudo volverse religiosa porque ¿cuánta gente puede escapar de la sociedad? Y aun si escapa de la sociedad, la sociedad tiene que cuidar de ellos. Cuando Buda estaba aquí, o Mahavira, o Jesús, entonces miles dejaron sus familias. Pero aun así solamente miles y millones quedan y tienen que cuidarse... Toda la tierra no podría llegar a ser religiosa si ese fuera el único camino, y eso tampoco está bien. Puede ser hecho en una forma más hermosa, y esa forma hermosa es ser un buen actor.
Un sannyasin debe ser un buen actor. Cuando digo que debe ser un buen actor quiero decir que no estás vinculado en absoluto, pero que continúas cumpliendo las formalidades. En lo profundo has cortado las raíces, pero ni siquiera les das una insinuación de que has cortado las raíces ¿y para qué siquiera insinuarles? Porque entonces ellos comenzarán a tratar de cambiarte. No les des ninguna oportunidad; haz que esto sea un camino interno y externamente sé completamente formal. Y ellos estarán completamente felices porque ellos viven de formalidades. Viven hacia afuera; no necesitan tu veneración interna, no necesitan tu amor interno simplemente los gestos serán suficientes.
Estas son las dos formas: una es la de Buda y Jesús, y la otra es la de Janak y la mía. Permanece donde estás. No hagas ningún espectáculo por eso, que estás cambiando y volviéndote religioso, porque eso puede crear problemas y tú puedes no estar suficientemente fuerte todavía. Crea el conflicto internamente, pero no lo crees externamente. Lo interno es demasiado y suficiente; eso te dará el crecimiento, la madurez necesaria.
"...el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; y estarán en soledad".
La palabra "soledad" tiene que ser entendida profundamente. Cuando te vuelves religioso te vuelves solitario; entonces ya no hay sociedad para ti, estás solo. Y aceptar que estás solo es la transformación más grande que te puede suceder, porque la mente tiene miedo de estar sola, la mente quiere alguien en quién apoyarse, a quién aferrarse.
Estando solo te sientes temblar, un temor te sobrecoge. ¿Solo? -e inmediatamente te apuras hacia la sociedad, hacia el club, a la conferencia, a la secta, a la iglesia; a algún lugar donde haya una multitud, donde puedas sentir que no estás solo, donde puedas perderte en la muchedumbre. Por eso es que la muchedumbre se ha vuelto tan importante: ve al hipódromo, ve al cinema pero es necesaria una muchedumbre donde ya no más estés solitario, te puedes relajar.
Pero un hombre religioso es un solitario porque está tratando de alcanzar el pico más alto. Él no se va a perder entre los otros. Él tiene que recordar, hacerse más atento, tiene que hacerse más consciente y alerta y tiene que aceptar la verdad. Esta es la verdad: que todos estamos solos y que no hay posibilidad de ninguna unión. Tu conciencia es un pico solitario, y esa es su belleza; innecesariamente tienes temor de eso. Piensa en el Everest, en una multitud de Everests entonces toda la belleza se habrá perdido. El Everest es bello y es un reto porque está solo, un pico solitario. Un hombre religioso es como el Everest: se vuelve un pico solitario, solo, y lo vive y lo disfruta.
Eso no quiere decir que él no se desenvolverá en la sociedad, eso no quiere decir que no amará. Al contrario, solamente él podrá amar. Al contrario, solamente él podrá participar en la sociedad. Porque él es. Tú no eres ¿cómo podrás amar? Él podrá amar, pero su amor no va a ser como una droga, él no se va a perder. El puede compartir, puede darse a sí mismo completamente y aun permanecer él mismo. Él puede entregarse completamente a ti y aun él no se pierde; su atención permanece siendo su pico más interno. Ahí, en ese altar, él permanece solo. Nadie entra ahí, nadie puede entrar ahí.
En el centro más interno de tu ser, estás solo la pureza de la soledad y la belleza de la soledad...
Pero sucede al contrario, tienes temor. Porque has vivido en la sociedad naces en la sociedad, has sido criado en la sociedad completamente te has olvidado de que tú puedes estar solo también. Así que entrar en la soledad por unos cuantos días es hermoso, tan solo siente tu soledad y luego regresa a la sociedad, pero trae tu soledad contigo. No te pierdas ahí. Permanece conciente y alerta. Participa en la sociedad, entra en la multitud, pero permanece solo. Puedes estar solo en la muchedumbre si así lo quieres; y puedes estar en la muchedumbre aun mientras estés solo si así lo quieres: puedes ir a los Himalayas y sentarte ahí y pensar en la sociedad entonces estás en la muchedumbre.
Sucedió que cuando Junaid fue donde su Maestro, él estaba solo y su Maestro estaba sentado en el templo. Junaid entró y el Maestro estaba solo. El Maestro dijo: "¡Junaid, entra solo! ¡No traigas a la muchedumbre contigo!". Así que Junaid miró hacia atrás, por supuesto, porque pensaba que había alguien más viniendo con él. Pero no había nadie. El Maestro se rió y dijo: "No mires hacia atrás, mira hacia adentro". Entonces Junaid cerró los ojos y se dio cuenta de que su Maestro estaba en lo cierto. El había dejado a su esposa en la mente... el apego; había dejado a sus hijos, pero sus imágenes estaban ahí; y sus amigos que habían ido a darle el último adiós, permanecían aún en la mente.
El Maestro dice: "¡Fuera! entra solo, porque con esta multitud ¿cómo puedo hablar?". Y Junaid tuvo que esperar un año fuera del templo para liberarse de esta muchedumbre. Y después de un año el Maestro lo llamó: "Ahora, Junaid estás listo, entra. Ahora estás solo y es posible un diálogo".
Puedes estar llevando a la muchedumbre; puedes estar en la muchedumbre solo. Trátalo: la próxima vez que estés en una gran muchedumbre en la sociedad, simplemente siéntete solo y estás solo, así que no hay problema, podrás sentirlo. Así que una vez que sientas que estás solo, te has vuelto un solitario. Y Jesús dice: "He venido para hacerlos solitarios, para que estén solos...".
"Te daré lo que el ojo no ha visto, y lo que el oído no ha escuchado, y lo que la mano no ha tocado, y lo que no ha brotado en el corazón del hombre".
Tus ojos pueden ver aquello que está afuera, pero no pueden ver tu interior, no hay manera. Tus oídos pueden escuchar aquello que está afuera, pero no pueden escuchar tu interior, no hay manera. Están orientados hacia el exterior, todos los sentidos están orientados hacia el exterior. No hay un solo sentido que esté orientado hacia adentro. Así que cuando todos estos sentidos dejan de funcionar, de pronto estás adentro. No hay ningún sentido que se dirija hacia adentro.
Jesús dice: "Te daré lo que el ojo no ha visto" pero primero hazte solitario. Esto es lo que quiero decir cuando digo sannyasin: un solitario. Primero vuélvete un sannyasin, primero date cuenta de que estás solo y estate tranquilo con esta soledad. No tengas temor. Más bien disfrútala, más bien ve su belleza, el silencio, la pureza y la inocencia. La suciedad jamás ha entrado ahí porque nadie ha entrado en ese altar. Ha permanecido eternalmente puro, es virgen, nadie ha estado ahí.
Tu virginidad está escondida dentro de ti. Hazte un sannyasin, un solitario, entonces Jesús dice: "Te daré lo que el ojo no ha visto...".
Cuando te haces solitario, totalmente solo, repentinamente te das cuenta de aquello que ningún ojo puede ver, de lo que ningún oído puede oír, y de lo que la mano no ha tocado. ¿Cómo puedes tocar tu ser? Podrás tocar tu cuerpo, pero eso no es tu ser. La mano no puede ingresar hacia adentro, no puede tocar tu conciencia no hay forma.
Y la última frase es la más hermosa jamás pronunciada por ninguna persona en esta tierra:
"...y lo que no ha brotado en el corazón del hombre".
Porque tu alma está aun más allá de tu corazón. Por supuesto, tu corazón está en la profundidad; pero en lo que respecta a tu alma también está afuera, no está adentro. Las manos están hacia afuera, los ojos están hacia afuera, el corazón también está hacia afuera, en la periferia. El punto más profundo ni siquiera es el corazón. El hambre surge en tu cuerpo, el amor surge en tu corazón no la oración.
La oración está aun más profunda, más profunda que el corazón. El hambre es una necesidad corporal; el amor es una necesidad del corazón. Dios es una necesidad del más allá, ni siquiera del corazón. Uno tiene que trascender la mente, uno también tiene que trascender el corazón. Uno tiene que trascender todas las periferias. Sólo el centro permanece.
¿Y qué cosa no ha surgido en el corazón del hombre? Dios no ha surgido en el corazón del hombre. En la mente surge la ciencia, surge la filosofía; en el corazón surge el arte, la poesía pero no la religión. La religión surge en una capa más profunda, en la más profunda, más allá de la cual ya no hay dónde ir; en tu mismo centro, ni siquiera es en el corazón.
"Y te daré lo que no ha brotado en el corazón del hombre", aquello que está más allá, más allá y más allá. No podrás agarrarlo, no podrás verlo, no podrás oírlo, no podrás ni siquiera sentirlo. Aquí Jesús trasciende aun a aquellos místicos que son del corazón.
Hay tres tipos de místicos: místicos de la cabeza hablan en términos de teología, de filosofía, tienen las pruebas de la existencia de Dios. No hay ninguna prueba en absoluto, o a su vez todo es una prueba. Pero no hay necesidad de ninguna prueba; y uno no puede probarlo, porque todas las pruebas pueden ser discutidas y se puede demostrar que todas las pruebas están erradas. Luego están los místicos del corazón: hablan de amor, del amado, de lo divino, de Krishna; hablan en canciones, en poesías son románticos. Su búsqueda es más profunda que la de los que usan la cabeza, pero aún no suficientemente profunda.
Jesús dice: "Te daré lo que no ha brotado en el corazón, donde no llega ninguna teología y donde ninguna poesía puede darte un vislumbre, ni la lógica ni el amor donde ambas se detienen. Te daré lo que no ha brotado en el corazón del hombre".
Esta es la más profunda posibilidad y Jesús la abre. Pero en el cristianismo se ha perdido. El cristianismo comenzó a tejer teorías entorno a ello, se convirtió en un asunto de la cabeza ni siquiera en un asunto del corazón, se volvió un asunto cerebral. Los cristianos han producido grandes teólogos. Mira a la Suma Teológica de Santo Tomás de Aquino, cientos de volúmenes de teología. Pero erraron, porque Jesús no está en la cabeza. Y por causa de estos teólogos orientados a la cabeza, los místicos que eran del corazón fueron expulsados de la iglesia ellos estaban un poco más profundo. Eckhart o San Francisco fueron expulsados; se les creyó tontos, o locos, o herejes porque estaban hablando del corazón, estaban hablando del amor.
Y ambos se equivocaron con Jesús. Él no está orientado ni a la cabeza ni al corazón no está orientado a nada en absoluto. El simplemente dice que dejes todas las orientaciones, que dejes todo lo que está hacia afuera y que entres al centro más interno donde solamente tú estás, donde solamente vibra el ser, donde solamente la existencia es. Y tú puedes llegar a esto; y si llegas a esto, entonces se te revelará todo misterio y se te abrirán las puertas. Pero puedes fallar aun estando en la puerta. Si permaneces orientado a la cabeza, puedes estar parado en la puerta y teorizando, puedes estar parado en la puerta y poetizando hablando en poesía y cantando.
Escuché una vez: Mulla Nasruddin fue a ver al psiquiatra y dijo: "Estoy muy extrañado, ahora haga algo, se ha vuelto imposible. Todas las noches tengo el mismo sueño, que estoy parado en la puerta y estoy empujando y empujando y empujando. Y hay un aviso en la puerta y empujo y empujo sin parar. Todas las noches despierto sudando y la puerta nunca se abre".
El psiquiatra comenzó a tomar nota de todo lo que estaba diciendo. Después de conversar por media hora, el psiquiatra preguntó: "Y dígame Nasruddin, ¿qué dice en el aviso de la puerta?".
Y Nasruddin dijo: "Dice 'jale'".
Si en la puerta está escrito "jale", entonces ¡no continúes empujando! De otro modo, tendrás el mismo sueño recurrente, ¡eternamente continuarás empujando! Y no habrá problema en absoluto, simplemente ve lo que está escrito en la puerta. Jesús dice que en la puerta no está escrito ni 'cabeza' ni 'corazón' -está más allá de ambos.
Así que haz una cosa: anda más allá. Ni caigas víctima de la lógica, del intelecto, ni te vuelvas una víctima de las emociones, del sentimentalismo. Anda más allá. La cabeza también está en el cuerpo, y el corazón también está en el cuerpo anda más allá. ¿Qué cosa es más allá? Donde sólo hay simple existencia, tú simplemente eres.
El ser no tiene ningún atributo. Ese simple estado del ser es dhyan, ese simple estado del ser es meditación y eso es lo que está escrito en la puerta.
Repentinamente se abre la puerta cuando eres un ser simple sin emociones, sin pensamiento; sin ninguna nube a tu alrededor, sin humo en torno a la llama, sólo la llama -has entrado.
"...y lo que no ha brotado en el corazón del hombre, yo te lo daré".
























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