jueves

HUASIPUNGO (5) - RICARDO AROCENA


Algunas cuestiones sobre las ciencias sociales latinoamericanas, el desarrollo, el subdesarrollo y la dependencia (*)


5. El conocimiento social y su cientificidad

Un pesado cargamento ideológico, filosófico y cultural, cayó con el final del milenio, sobre el mundo contemporáneo. Nuevas categorías económicas, sociológicas y de todo tipo, irrumpieron para transformarse, medios de comunicación mediante, en parte del lenguaje cotidiano, en un proceso de aculturación que sacudió a los pueblos del mundo entero.

Así, términos como "globalización", "mundialización", etc., comenzaron a ser repetidos por doquier, sin que muchas veces quienes lo utilizaban tuvieran muy en claro a qué se estaban refiriendo. Ante esto, se nos ocurre que las ciencias sociales contemporáneas, si quieren preservar su cientificidad, y no convertirse en sucedáneas de proyectos culturales dominantes, están obligadas a precisar conceptos, descartando aquellos que no son otra cosa que "mera ideología" al servicio del poder mundial.

No olvidemos, que como decía el sociólogo James Petras, la penetración cultural está estrechamente vinculada a la dominación y a la explotación económica: "en los siglos pasados, la Iglesia, el sistema educativo y las autoridades públicas jugaban un rol importante en inculcar a los pueblos nativos ideas de sumisión y de lealtad en nombre de principios divinos o absolutos. Mientras estos ´tradicionales´ mecanismos del imperialismo todavía operan, nuevas instrumentalidades modernas arraigadas en las tradiciones contemporáneas se han vuelto altamente centrales para la dominación imperial. Los medios de comunicación, la publicidad, los avisos comerciales y los entretenimientos seculares e intelectuales juegan hoy un papel capital. En el mundo contemporáneo, Hollywood, la CNN y Disneylandia son más influyentes que el Vaticano, la Biblia o la retórica de las relaciones públicas de las figuras políticas."


6. La penetración cultural

Producidos los cambios mundiales y en una nueva etapa de la espiral dialéctica, a todos aquellos planteos más arriba señalados, que como decíamos venían desde mediados de los ´70, se les suman ingredientes nuevos, conformando en una confusa mixtura, un nuevo paquete ideológico-cultural dominante, que hace hincapié en el predominio de lo efímero, de lo instintivo, de lo individual, en la sinrazón de los fines y que cuestiona el paradigma de racionalidad y humanismo.

Al respecto el profesor Julio Badía, en un trabajo titulado "Modernismo y Posmodernismo", señala: "La crítica a algunas formas de modernismo pretenden invalidar el proyecto moderno en su conjunto, pero su mayor peligro reside -según Habermas- en la indefinición del concepto ´pos´. En tal sentido, el posmodernismo aparece vinculado con el posindustrialismo del británico Arthur Penty y tiene como su mayor defensor al sociólogo Daniel Bell, conspicuo representante de la derecha estadounidense. Penty alude a un pos-industrialismo que significa un retorno al pre-industrialismo. Ni más ni menos que retroceder a la sociedad como base en la economía agraria".

Por su parte la psicóloga social Elizabeth Rodríguez, en un trabajo publicado en el mensuario NOTICIAS titulado "Posmodernismo: ¿el tiempo también está después?", citando al mexicano Adolfo Sánchez Vázquez, señalaba que lo que hoy se conoce como sociedad pos-industrial, no es otra cosa que el capitalismo, del cual, el posmodernismo es su ideología dominante.

"Adolfo Sánchez Vázquez afirma que el pensamiento posmoderno se centra pues, en el presente, en un presente que se reproduce a sí mismo y en el que lo nuevo es sólo lo mismo. Ya no cabe hablar de historia como proceso que desemboca en un presente que ha de dejar paso, sobre todo con su transformación de la sociedad, al futuro, a lo que no ha llegado aún y por cuya llegada luchamos. Es pues propio del pensamiento posmoderno esta exaltación del presente, el nuestro, conciliación que es siempre la marca del conservadurismo".

Bueno, tenemos algunas opiniones sobre el "humor social dominante" en los inicios de este milenio. Pero si el posmodernismo no es otra cosa que una expresión más o menos directa de la mundialización del capital, o dicho en otros términos, la "conciencia filosófica del neoliberalismo" o su "refractación en lo cultural", entonces ¿cómo definiríamos al proceso económico, político, cultural, etc., de concentración, al cual asistimos y al que conocemos como globalización?

(*) El presente trabajo fue realizado hace más de una década para que sirviera como ayudamemoria de una ponencia realizada en un marco académico. Mucho ha cambiado nuestro continente desde aquel entonces, pero por considerar que lo sustancial del contenido continúa vigente decidimos publicarlo para que sirva como aporte para la discusión sobre el particular momento histórico por el que transitamos.
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