<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539</id><updated>2012-02-18T14:02:41.760-08:00</updated><category term='Recomendamos Ver'/><category term='Ricardo Arocena'/><category term='Bítacora celeste'/><category term='TV Digital'/><category term='Pareja Individuo y Persona'/><category term='Reportajes'/><category term='Editorial-ex'/><category term='MPU'/><category term='Arnaldo Gomensoro'/><category term='Dossier Susana Soca'/><category term='Artigas'/><category term='Poesía'/><category term='Emmanuel Mounier'/><category term='Contenedor'/><category term='Arnaldo Gomensoro / Elvira Lutz'/><category term='Simbolismo'/><category term='In Memorian'/><category term='Convocatorias'/><category term='Erich Neumann'/><category term='Jung'/><category term='Carlos Saura'/><category term='Nietzsche'/><category term='35 años desués / Triple tributo a la tristeza de Brigitte Bardot'/><category term='No puedo con todo'/><category term='Digital'/><category term='SAN JUAN DE LA CRUZ Y CARLOS SAURA EN NUESTRA NOCHE OSCURA / H.G.V.'/><category term='UNA EDUCACIÓN Y UNA TERAPIA PARA INQUIETOS'/><category term='Kafka'/><category term='Maryse Renaud'/><category term='El Caldero de la Bruja'/><category term='Manuales'/><category term='Martín Buber'/><category term='Malcolm Lowry'/><category term='Moure Clouzet'/><category term='La Heroicidad Uruguaya'/><category term='Mijaíl Bajtín'/><category term='Jorge Boccanera'/><category term='Ensayo'/><category term='Sallinger'/><category term='Escuela de Cineastas del Uruguay'/><category term='Leo Brouwer'/><category term='Lecturas Recomendadas'/><category term='Fe de un Seminarista'/><category term='Hugo Giovanetti Viola'/><category term='Paulo Freire'/><category term='Zarpes desde Catalunya'/><category term='La América Latina del Siglo XXI'/><category term='Hombre con Tetas'/><category term='TV'/><category term='Dossier Carlos Saura'/><category term='Teilhard de Chardin'/><category term='Recomendamos Escuchar'/><category term='Dossier Onetti'/><category term='Milagros de una puta'/><category term='Video Poemas'/><category term='Belleza Uruguaya'/><category term='Yo el protector'/><category term='Actualidad'/><category term='Lunes'/><category term='Capitanes del Vuelo'/><category term='Bicentenario'/><category term='Osho'/><category term='BLOG NOVELA'/><category term='Palma Real - Jorge Boccanera'/><category term='Guiones Escuela'/><category term='La brecha generacional'/><category term='La última curda de Juan Carlos Onetti'/><category term='Una Visión de la Locura y la Muerte'/><category term='Jesus de Punta del Este'/><category term='Desde la intemperie Brasilera'/><category term='Saúl Ibargoyen'/><category term='Elvira Lutz'/><category term='El Mundo de la Nena'/><category term='Aniversario'/><category term='La Pareja &quot;despareja&quot;'/><category term='Capote'/><category term='Confesiones'/><category term='Jaime Roos'/><category term='La rebelión de las masas'/><category term='Diario de una Señora'/><category term='El violinista en el desván'/><category term='Beatriz Bayce'/><category term='Presentaciones'/><category term='INGMAR BERGMAN'/><title type='text'>elMontevideano - Laboratorio de Artes</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1371</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-7652426251980558707</id><published>2012-02-18T14:02:00.002-08:00</published><updated>2012-02-18T14:02:41.777-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Kafka'/><title type='text'>FRANZ KAFKA (1883 - 1924)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-oprPgVTasUw/Txs9rI95AvI/AAAAAAAACOo/TWysuzRbeLE/s1600/Kafka5jahre.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5700217564718236402" src="http://3.bp.blogspot.com/-oprPgVTasUw/Txs9rI95AvI/AAAAAAAACOo/TWysuzRbeLE/s320/Kafka5jahre.jpg" style="cursor: hand; cursor: pointer; display: block; height: 263px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 187px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;LA METAMORFOSIS&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;QUINTA ENTREGA&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;III (2)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Como los huéspedes a veces tomaban la cena en el cuarto de estar, la puerta permanecía algunas noches cerrada, pero Gregorio renunciaba gustoso a abrirla, incluso algunas noches en las que había estado abierta no se había aprovechado de ello, sino que, sin que la familia lo notase, se había tumbado en el rincón más oscuro de la habitación. Pero en una ocasión la asistenta había dejado un poco abierta la puerta que daba al cuarto de estar y se quedó abierta incluso cuando los huéspedes llegaron y se dio la luz. Se sentaban a la mesa en los mismos sitios en que antes habían comido el padre, la madre y Gregorio, desdoblaban las servilletas y tomaban en la mano cuchillo y tenedor. Al momento aparecía por la puerta la madre con una fuente de carne, y poco después lo hacía la hermana con una fuente llena de patatas. La comida humeaba. Los huéspedes se inclinaban sobre las fuentes que había ante ellos como si quisiesen examinarlas antes de comer, y, efectivamente, el señor que estaba sentado en medio y que parecía ser el que más autoridad tenía de los tres, cortaba un trozo de carne en la misma fuente con el fin de comprobar si estaba lo suficientemente tierna, o quizá tenía que ser devuelta a la cocina. La prueba le satisfacía, la madre y la hermana, que habían observado todo con impaciencia, comenzaban a sonreír respirando profundamente.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;La familia comía en la cocina. A pesar de ello, el padre, antes de entrar en ésta, entraba en la habitación y con una sola reverencia y la gorra en la mano, daba una vuelta a la mesa. Los huéspedes se levantaban y murmuraban algo para el cuello de su camisa. Cuando ya estaban solos, comían casi en absoluto silencio. A Gregorio le parecía extraño el hecho de que, de todos los variados ruidos de la comida, una y otra vez se escuchasen los dientes al masticar, como si con ello quisieran mostrarle a Gregorio que para comer se necesitan los dientes y que, aun con las más hermosas mandíbulas, sin dientes no se podía conseguir nada.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;-Pero si yo no tengo apetito -se decía Gregorio preocupado-, pero me apetecen estas cosas. ¡Cómo comen los huéspedes y yo me muero!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Precisamente aquella noche -Gregorio no se acordaba de haberlo oído en todo el tiempo- se escuchó el violín. Los huéspedes ya habían terminado de cenar, el de en medio había sacado un periódico, les había dado una hoja a cada uno de los otros dos, y los tres fumaban y leían echados hacia atrás. Cuando el violín comenzó a sonar escucharon con atención, se levantaron y, de puntillas, fueron hacia la puerta del vestíbulo, en la que permanecieron quietos de pie, apretados unos junto a otros. Desde la cocina se les debió oír, porque el padre gritó:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;-¿Les molesta a los señores la música? Inmediatamente puede dejar de tocarse.&lt;br /&gt;-Al contrario -dijo el señor de en medio-. ¿No desearía la señorita entrar con nosotros y tocar aquí en la habitación, donde es mucho más cómodo y agradable?&lt;br /&gt;-Naturalmente -exclamó el padre, como si el violinista fuese él mismo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Los señores regresaron a la habitación y esperaron. Pronto llegó el padre con el atril, la madre con la partitura y la hermana con el violín. La hermana preparó con tranquilidad todo lo necesario para tocar. Los padres, que nunca antes habían alquilado habitaciones, y por ello exageraban la amabilidad con los huéspedes, no se atrevían a sentarse en sus propias sillas; el padre se apoyó en la puerta, con la mano derecha colocada entre dos botones de la librea abrochada; a la madre le fue ofrecida una silla por uno de los señores y, como la dejó en el lugar en el que, por casualidad, la había colocado el señor, permanecía sentada en un rincón apartado.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;La hermana empezó a tocar; el padre y la madre, cada uno desde su lugar, seguían con atención los movimientos de sus manos; Gregorio, atraído por la música, había avanzado un poco hacia delante y ya tenía la cabeza en el cuarto de estar. Ya apenas se extrañaba de que en los últimos tiempos no tenía consideración con los demás; antes estaba orgulloso de tener esa consideración y, precisamente ahora, hubiese tenido mayor motivo para esconderse, porque, como consecuencia del polvo que reinaba en su habitación, y que volaba por todas partes al menor movimiento, él mismo estaba también lleno de polvo. Sobre su espalda y sus costados arrastraba consigo por todas partes hilos, pelos, restos de comida... Su indiferencia hacia todo era demasiado grande como para tumbarse sobre su espalda y restregarse contra la alfombra, tal como hacía antes varias veces al día. Y, a pesar de este estado, no sentía vergüenza alguna de avanzar por el suelo impecable del comedor.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Por otra parte, nadie le prestaba atención. La familia estaba completamente absorta en la música del violín; por el contrario, los huéspedes, que al principio, con las manos en los bolsillos, se habían colocado demasiado cerca detrás del atril de la hermana, de forma que podrían haber leído la partitura, lo cual sin duda tenía que estorbar a la hermana, hablando a media voz, con las cabezas inclinadas, se retiraron pronto hacia la ventana, donde permanecieron observados por el padre con preocupación. Realmente daba a todas luces la impresión de que habían sido decepcionados en su suposición de escuchar una pieza bella o divertida al violín, de que estaban hartos de la función y sólo permitían que se les molestase por amabilidad. Especialmente la forma en que echaban a lo alto el humo de los cigarrillos por la boca y por la nariz denotaba gran nerviosismo. Y, sin embargo, la hermana tocaba tan bien... Su rostro estaba inclinado hacia un lado, atenta y tristemente seguían sus ojos las notas del pentagrama. Gregorio avanzó un poco más y mantenía la cabeza pegada al suelo para, quizá, poder encontrar sus miradas. ¿Es que era ya una bestia a la que le emocionaba la música?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Le parecía como si se le mostrase el camino hacia el desconocido y anhelado alimento. Estaba decidido a acercarse hasta la hermana, tirarle de la falda y darle así a entender que ella podía entrar con su violín en su habitación porque nadie podía recompensar su música como él quería hacerlo. No quería dejarla salir nunca de su habitación, al menos mientras él viviese; su horrible forma le sería útil por primera vez; quería estar a la vez en todas las puertas de su habitación y tirarse a los que le atacasen; pero la hermana no debía quedarse con él por la fuerza, sino por su propia voluntad; debería sentarse junto a él sobre el canapé, inclinar el oído hacía él, y él deseaba confiarle que había tenido la firme intención de enviarla al conservatorio y que si la desgracia no se hubiese cruzado en su camino la Navidad pasada -probablemente la Navidad ya había pasado- se lo hubiese dicho a todos sin preocuparse de réplica alguna. Después de esta confesión, la hermana estallaría en lágrimas de emoción y Gregorio se levantaría hasta su hombro y le daría un beso en el cuello, que, desde que iba a la tienda, llevaba siempre al aire sin cintas ni adornos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;-¡Señor Samsa! -gritó el señor de en medio al padre y señaló, sin decir una palabra más, con el índice hacia Gregorio, que avanzaba lentamente. El violín enmudeció. En un principio el huésped de en medio sonrió a sus amigos moviendo la cabeza y, a continuación, miró hacia Gregorio. El padre, en lugar de echar a Gregorio, consideró más necesario, ante todo, tranquilizar a los huéspedes, a pesar de que ellos no estaban nerviosos en absoluto y Gregorio parecía distraerles más que el violín. Se precipitó hacia ellos e intentó, con los brazos abiertos, empujarles a su habitación y, al mismo tiempo, evitar con su cuerpo que pudiesen ver a Gregorio. Ciertamente se enfadaron un poco, no se sabía ya si por el comportamiento del padre, o porque ahora se empezaban a dar cuenta de que, sin saberlo, habían tenido un vecino como Gregorio. Exigían al padre explicaciones, levantaban los brazos, se tiraban intranquilos de la barba y, muy lentamente, retrocedían hacia su habitación.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Entre tanto, la hermana había superado el desconcierto en que había caído después de interrumpir su música de una forma tan repentina, había reaccionado de pronto, después de que durante unos momentos había sostenido en las manos caídas con indolencia el violín y el arco, y había seguido mirando la partitura como si todavía tocase, había colocado el instrumento en el regazo de la madre, que todavía seguía sentada en su silla con dificultades para respirar y agitando violentamente los pulmones, y había corrido hacia la habitación de al lado, a la que los huéspedes se acercaban cada vez más deprisa ante la insistencia del padre. Se veía cómo, gracias a las diestras manos de la hermana, las mantas y almohadas de las camas volaban hacia lo alto y se ordenaban. Antes de que los señores hubiesen llegado a la habitación, había terminado de hacer las camas y se había escabullido hacia fuera. El padre parecía estar hasta tal punto dominado por su obstinación, que olvidó todo el respeto que, ciertamente, debía a sus huéspedes. Sólo les empujaba y les empujaba hasta que, ante la puerta de la habitación, el señor de en medio dio una patada atronadora contra el suelo y así detuvo al padre.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;-Participo a ustedes -dijo, levantando la mano y buscando con sus miradas también a la madre y a la hermana- que, teniendo en cuenta las repugnantes circunstancias que reinan en esta casa y en esta familia -en este punto escupió decididamente sobre el suelo-, en este preciso instante dejo la habitación. Por los días que he vívido aquí no pagaré, naturalmente, lo más mínimo: por el contrario, me pensaré si no procedo contra ustedes con algunas reclamaciones muy fáciles, créanme, de justificar.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Calló y miró hacia delante como si esperase algo. En efecto, sus dos amigos intervinieron inmediatamente con las siguientes palabras:&lt;br /&gt;-También nosotros dejamos en este momento la habitación.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;A continuación agarró el picaporte y cerró la puerta de un portazo. El padre se tambaleaba tanteando con las manos en dirección a su silla y se dejó caer en ella. Parecía como si se preparase para su acostumbrada siestecita nocturna, pero la profunda inclinación de su cabeza, abatida como si nada la sostuviese, mostraba que de ninguna manera dormía. Gregorio yacía todo el tiempo en silencio en el mismo sitio en que le habían descubierto los huéspedes. La decepción por el fracaso de sus planes, pero quizá también la debilidad causada por el hambre que pasaba, le impedían moverse. Temía con cierto fundamento que dentro de unos momentos se desencadenase sobre él una tormenta general, y esperaba. Ni siquiera se sobresaltó con el ruido del violín que, por entre los temblorosos dedos de la madre, se cayó de su regazo y produjo un sonido retumbante.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;-Queridos padres -dijo la hermana y, como introducción, dio un golpe sobre la mesa-, esto no puede seguir así. Si ustedes no se dan cuenta, yo sí me doy. No quiero, ante esta bestia, pronunciar el nombre de mi hermano, y por eso solamente digo: tenemos que intentar quitárnoslo de encima. Hemos hecho todo lo humanamente posible por cuidarlo y aceptarlo; creo que nadie puede hacernos el menor reproche.&lt;br /&gt;-Tienes razón una y mil veces -dijo el padre para sus adentros. La madre, que aún no tenía aire suficiente, comenzó a toser sordamente sobre la mano que tenía ante la boca, con una expresión de enajenación en los ojos.&lt;br /&gt;La hermana corrió hacia la madre y le sujetó la frente. El padre parecía estar enfrascado en determinados pensamientos; gracias a las palabras de la hermana, se había sentado más derecho, jugueteaba con su gorra por entre los platos, que desde la cena de los huéspedes seguían en la mesa, y miraba de vez en cuando a Gregorio, que permanecía en silencio.&lt;br /&gt;-Tenemos que intentar quitárnoslo de encima -dijo entonces la hermana, dirigiéndose sólo al padre, porque la madre, con su tos, no oía nada-. Los va a matar a los dos, ya lo veo venir. Cuando hay que trabajar tan duramente como lo hacemos nosotros no se puede, además, soportar en casa este tormento sin fin. Yo tampoco puedo más- y rompió a llorar de una forma tan violenta, que sus lágrimas caían sobre el rostro de la madre, la cual las secaba mecánicamente con las manos.&lt;br /&gt;-Pero hija -dijo el padre compasivo y con sorprendente comprensión-. ¡Qué podemos hacer!&lt;br /&gt;Pero la hermana sólo se encogió de hombros como signo de la perplejidad que, mientras lloraba, se había apoderado de ella, en contraste con su seguridad anterior.&lt;br /&gt;-Sí él nos entendiese... -dijo el padre en tono medio interrogante.&lt;br /&gt;La hermana, en su llanto, movió violentamente la mano como señal de que no se podía ni pensar en ello.&lt;br /&gt;-Sí él nos entendiese... -repitió el padre, y cerrando los ojos hizo suya la convicción de la hermana acerca de la imposibilidad de ello-, entonces sería posible llegar a un acuerdo con él, pero así...&lt;br /&gt;-Tiene que irse -exclamó la hermana-, es la única posibilidad, padre. Sólo tienes que desechar la idea de que se trata de Gregorio. El haberlo creído durante tanto tiempo ha sido nuestra auténtica desgracia, pero ¿cómo es posible que sea Gregorio? Si fuese Gregorio hubiese comprendido hace tiempo que una convivencia entre personas y semejante animal no es posible, y se hubiese marchado por su propia voluntad: ya no tendríamos un hermano, pero podríamos continuar viviendo y conservaríamos su recuerdo con honor. Pero esta bestia nos persigue, echa a los huéspedes, quiere, evidentemente, adueñarse de toda la casa y dejar que pasemos la noche en la calle. ¡Mira, padre -gritó de repente-, ya empieza otra vez!&lt;br /&gt;Y con un miedo completamente incomprensible para Gregorio, la hermana abandonó incluso a la madre, se arrojó literalmente de su silla, como si prefiriese sacrificar a la madre antes de permanece cerca de Gregorio, y se precipitó detrás del padre que, principalmente irritado por su comportamiento, se puso también en pie y levantó los brazos a media altura por delante de la hermana para protegerla.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Pero Gregorio no pretendía, ni por lo más remoto, asustar a nadie, ni mucho menos a la hermana. Solamente había empezado a darse la vuelta para volver a su habitación y esto llamaba la atención, ya que, como consecuencia de su estado enfermizo, para dar tan difíciles vueltas tenía que ayudarse con la cabeza, que levantaba una y otra vez y que golpeaba contra el suelo. Se detuvo y miró a su alrededor; su buena intención pareció ser entendida; sólo había sido un susto momentáneo, ahora todos lo miraban tristes y en silencio. La madre yacía en su silla con las piernas extendidas y apretadas una contra otra, los ojos casi se le cerraban de puro agotamiento. El padre y la hermana estaban sentados uno junto a otro, y la hermana había colocado su brazo alrededor del cuello del padre.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;«Quizá pueda darme la vuelta ahora», pensó Gregorio, y empezó de nuevo su actividad. No podía contener los resuellos por el esfuerzo y de vez en cuando tenía que descansar. Por lo demás, nadie le apremiaba, se le dejaba hacer lo que quisiera. Cuando hubo dado la vuelta del todo comenzó enseguida a retroceder todo recto... Se asombró de la gran distancia que le separaba de su habitación y no comprendía cómo, con su debilidad, hacía un momento había recorrido el mismo camino sin notarlo. Concentrándose constantemente en avanzar con rapidez, apenas se dio cuenta de que ni una palabra, ni una exclamación de su familia le molestaba. Cuando ya estaba en la puerta volvió la cabeza, no por completo, porque notaba que el cuello se le ponía rígido, pero sí vio aún que tras de él nada había cambiado, sólo la hermana se había levantado. Su última mirada acarició a la madre que, por fin, se había quedado profundamente dormida. Apenas entró en su habitación se cerró la puerta y echaron la llave.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Gregorio se asustó tanto del repentino ruido producido detrás de él, que las patitas se le doblaron. Era la hermana quien se había apresurado tanto. Había permanecido en pie allí y había esperado, con ligereza había saltado hacia delante, Gregorio ni siquiera la había oído venir, y gritó un «¡Por fin!» a los padres mientras echaba la llave.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;«¿Y ahora?», se preguntó Gregorio, y miró a su alrededor en la oscuridad.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Pronto descubrió que ya no se podía mover. No se extrañó por ello, más bien le parecía antinatural que, hasta ahora, hubiera podido moverse con estas patitas. Por lo demás, se sentía relativamente a gusto. Bien es verdad que le dolía todo el cuerpo, pero le parecía como si los dolores se hiciesen más y más débiles y, al final, desapareciesen por completo. Apenas sentía ya la manzana podrida de su espalda y la infección que producía a su alrededor, cubiertas ambas por un suave polvo. Pensaba en su familia con cariño y emoción, su opinión de que tenía que desaparecer era, si cabe, aún más decidida que la de su hermana. En este estado de apacible y letárgica meditación permaneció hasta que el reloj de la torre dio las tres de la madrugada. Vivió todavía el comienzo del amanecer detrás de los cristales. A continuación, contra su voluntad, su cabeza se desplomó sobre el suelo y sus orificios nasales exhalaron el último suspiro.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Cuando, por la mañana temprano, llegó la asistenta -de pura fuerza y prisa daba tales portazos que, aunque repetidas veces se le había pedido que procurase evitarlo, desde el momento de su llegada era ya imposible concebir el sueño en toda la casa- en su acostumbrada y breve visita a Gregorio nada le llamó al principio la atención. Pensaba que estaba allí tumbado tan inmóvil a propósito y se hacía el ofendido, le creía capaz de tener todo el entendimiento posible. Como tenía por casualidad la larga escoba en la mano, intentó con ella hacer cosquillas a Gregorio desde la puerta. Al no conseguir nada con ello, se enfadó, y pinchó a Gregorio ligeramente, y sólo cuando, sin que él opusiese resistencia, le había movido de su sitio, le prestó atención. Cuando se dio cuenta de las verdaderas circunstancias abrió mucho los ojos, silbó para sus adentros, pero no se entretuvo mucho tiempo, sino que abrió de par en par las puertas del dormitorio y exclamó en voz alta hacia la oscuridad.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;-¡Fíjense, ha reventado, ahí está, ha reventado del todo!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;El matrimonio Samsa estaba sentado en la cama e intentaba sobreponerse del susto de la asistenta antes de llegar a comprender su aviso. Pero después, el señor y la señora Samsa, cada uno por su lado, se bajaron rápidamente de la cama. El señor Samsa se echó la colcha por los hombros, la señora Samsa apareció en camisón, así entraron en la habitación de Gregorio. Entre tanto, también se había abierto la puerta del cuarto de estar, en donde dormía Greta desde la llegada de los huéspedes; estaba completamente vestida, como si no hubiese dormido, su rostro pálido parecía probarlo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;-¿Muerto? -dijo la señora Samsa, y levantó los ojos con gesto interrogante hacia la asistenta a pesar de que ella misma podía comprobarlo e incluso podía darse cuenta de ello sin necesidad de comprobarlo.&lt;br /&gt;-Digo, ¡ya lo creo! -dijo la asistenta y, como prueba, empujó el cadáver de Gregorio con la escoba un buen trecho hacia un lado. La señora Samsa hizo un movimiento como si quisiera detener la escoba, pero no lo hizo.&lt;br /&gt;-Bueno -dijo el señor Samsa-, ahora podemos dar gracias a Dios -se santiguó y las tres mujeres siguieron su ejemplo.&lt;br /&gt;Greta, que no apartaba los ojos del cadáver, dijo:&lt;br /&gt;-Miren qué flaco estaba, ya hacía mucho tiempo que no comía nada. Las comidas salían tal como entraban.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Efectivamente, el cuerpo de Gregorio estaba completamente plano y seco, sólo se daban realmente cuenta de ello ahora que ya no le levantaban sus patitas, y ninguna otra cosa distraía la mirada.&lt;br /&gt;-Greta, ven un momento a nuestra habitación -dijo la señora Samsa con una sonrisa melancólica, y Greta fue al dormitorio detrás de los padres, no sin volver la mirada hacia el cadáver. La asistenta cerró la puerta y abrió del todo la ventana. A pesar de lo temprano de la mañana ya había una cierta tibieza mezclada con el aire fresco. Ya era finales de marzo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Los tres huéspedes salieron de su habitación y miraron asombrados a su alrededor en busca de su desayuno; se habían olvidado de ellos:&lt;br /&gt;-¿Dónde está el desayuno? -preguntó de mal humor el señor de en medio a la asistenta, pero ésta se colocó el dedo en la boca e hizo a los señores, apresurada y silenciosamente, señales con la mano para que fuesen a la habitación de Gregorio. Así pues, fueron y permanecieron en pie, con las manos en los bolsillos de sus chaquetas algo gastadas, alrededor del cadáver, en la habitación de Gregorio ya totalmente iluminada.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Entonces se abrió la puerta del dormitorio y el señor Samsa apareció vestido con su librea, de un brazo su mujer y del otro su hija. Todos estaban un poco llorosos; a veces Greta apoyaba su rostro en el brazo del padre.&lt;br /&gt;-Salgan ustedes de mi casa inmediatamente -dijo el señor Samsa, y señaló la puerta sin soltar a las mujeres.&lt;br /&gt;-¿Qué quiere usted decir? -dijo el señor de en medio algo aturdido, y sonrió con cierta hipocresía. Los otros dos tenían las manos en la espalda y se las frotaban constantemente una contra otra, como si esperasen con alegría una gran pelea que tenía que resultarles favorable.&lt;br /&gt;-Quiero decir exactamente lo que digo -contestó el señor Samsa, dirigiéndose con sus acompañantes hacia el huésped. Al principio éste se quedó allí en silencio y miró hacia el suelo, como si las cosas se dispusiesen en un nuevo orden en su cabeza.&lt;br /&gt;-Pues entonces nos vamos -dijo después, y levantó los ojos hacia el señor Samsa como si, en un repentino ataque de humildad, le pidiese incluso permiso para tomar esta decisión.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;El señor Samsa solamente asintió brevemente varias veces con los ojos muy abiertos. A continuación el huésped se dirigió, en efecto, a grandes pasos hacia el vestíbulo; sus dos amigos llevaban ya un rato escuchando con las manos completamente tranquilas y ahora daban verdaderos brincos tras de él, como si tuviesen miedo de que el señor Samsa entrase antes que ellos en el vestíbulo e impidiese el contacto con su guía. Ya en el vestíbulo, los tres cogieron sus sombreros del perchero, sacaron sus bastones de la bastonera, hicieron una reverencia en silencio y salieron de la casa. Con una desconfianza completamente infundada, como se demostraría después, el señor Samsa salió con las dos mujeres al rellano; apoyados sobre la barandilla veían cómo los tres, lenta pero constantemente, bajaban la larga escalera, en cada piso desaparecían tras un determinado recodo y volvían a aparecer a los pocos instantes. Cuanto más abajo estaban tanto más interés perdía la familia Samsa por ellos, y cuando un oficial carnicero, con la carga en la cabeza en una posición orgullosa, se les acercó de frente y luego, cruzándose con ellos, siguió subiendo, el señor Samsa abandonó la barandilla con las dos mujeres y todos regresaron aliviados a su casa.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Decidieron utilizar aquel día para descansar e ir de paseo; no solamente se habían ganado esta pausa en el trabajo, sino que, incluso, la necesitaban a toda costa. Así pues, se sentaron a la mesa y escribieron tres justificantes: el señor Samsa a su dirección, la señora Samsa al señor que le daba trabajo, y Greta al dueño de la tienda. Mientras escribían entró la asistenta para decir que ya se marchaba porque había terminado su trabajo de por la mañana. Los tres que escribían solamente asintieron al principio sin levantar la vista; cuando la asistenta no daba señales de retirarse levantaron la vista enfadados.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;-¿Qué pasa? -preguntó el señor Samsa.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;La asistenta permanecía de pie junto a la puerta, como si quisiera participar a la familia un gran éxito, pero que sólo lo haría cuando la interrogaran con todo detalle. La pequeña pluma de avestruz colocada casi derecha sobre su sombrero, que, desde que estaba a su servicio, incomodaba al señor Samsa, se balanceaba suavemente en todas las direcciones.&lt;br /&gt;-¿Qué es lo que quiere usted? -preguntó la señora Samsa que era, de todos, la que más respetaba la asistenta.&lt;br /&gt;-Bueno- contestó la asistenta, y no podía seguir hablando de puro sonreír amablemente-, no tienen que preocuparse de cómo deshacerse de la cosa esa de al lado. Ya está todo arreglado.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;La señora Samsa y Greta se inclinaron de nuevo sobre sus cartas, como si quisieran continuar escribiendo; el señor Samsa, que se dio cuenta de que la asistenta quería empezar a contarlo todo con todo detalle, lo rechazó decididamente con la mano extendida. Como no podía contar nada, recordó la gran prisa que tenía, gritó visiblemente ofendida: «¡Adiós a todos!», se dio la vuelta con rabia y abandonó la casa con un portazo tremendo.&lt;br /&gt;-Esta noche la despido- dijo el señor Samsa, pero no recibió una respuesta ni de su mujer ni de su hija, porque la asistenta parecía haber turbado la tranquilidad apenas recién conseguida. Se levantaron, fueron hacia la ventana y permanecieron allí abrazadas. El señor Samsa se dio la vuelta en su silla hacia ellas y las observó en silencio un momento, luego las llamó:&lt;br /&gt;-Vamos, vengan. Olviden de una vez las cosas pasadas y tengan un poco de consideración conmigo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Las mujeres lo obedecieron enseguida, corrieron hacia él, lo acariciaron y terminaron rápidamente sus cartas. Después, los tres abandonaron la casa juntos, cosa que no habían hecho desde hacía meses, y se marcharon al campo, fuera de la ciudad, en el tranvía. El vehículo en el que estaban sentados solos estaba totalmente iluminado por el cálido sol. Recostados cómodamente en sus asientos, hablaron de las perspectivas para el futuro y llegaron a la conclusión de que, vistas las cosas más de cerca, no eran malas en absoluto, porque los tres trabajos, a este respecto todavía no se habían preguntado realmente unos a otros, eran sumamente buenos y, especialmente, muy prometedores para el futuro. Pero la gran mejoría inmediata de la situación tenía que producirse, naturalmente, con más facilidad con un cambio de casa; ahora querían cambiarse a una más pequeña y barata, pero mejor ubicada y, sobre todo, más práctica que la actual, que había sido escogida por Gregorio.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Mientras hablaban así, al señor y a la señora Samsa se les ocurrió casi al mismo tiempo, al ver a su hija cada vez más animada, que en los últimos tiempos, a pesar de las calamidades que habían hecho palidecer sus mejillas, se había convertido en una joven lozana y hermosa. Tornándose cada vez más silenciosos y entendiéndose casi inconscientemente con las miradas, pensaban que ya llegaba el momento de buscarle un buen marido, y para ellos fue como una confirmación de sus nuevos sueños y buenas intenciones cuando, al final de su viaje, fue la hija quien se levantó primero y estiró su cuerpo joven.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-7652426251980558707?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/7652426251980558707/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=7652426251980558707&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/7652426251980558707'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/7652426251980558707'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/franz-kafka-1883-1924_18.html' title='FRANZ KAFKA (1883 - 1924)'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-oprPgVTasUw/Txs9rI95AvI/AAAAAAAACOo/TWysuzRbeLE/s72-c/Kafka5jahre.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-8610616947664098093</id><published>2012-02-17T12:27:00.000-08:00</published><updated>2012-02-17T12:27:48.788-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Contenedor'/><title type='text'>BORGES VALE EL VIAJE</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-SEMFHwvE3wo/Tz64J12mXUI/AAAAAAAACT4/3PNShndfdLY/s1600/rochelle5.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-SEMFHwvE3wo/Tz64J12mXUI/AAAAAAAACT4/3PNShndfdLY/s1600/rochelle5.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;PIERRE DRIE LA ROCHELLE&lt;/strong&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: x-small; text-align: justify;"&gt;(Rossina Salcedo desde Buenos Aires)&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;En Junio de 1932, luego de años de sentidos anhelos, amagues y frustrados intentos, el escritor francés Pierre Drieu La Rochelle (París, 3 de enero de 1893 - París, 15 de marzo de 1945) arribó a Buenos Aires en el que fue un viaje organizado por la revista&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Sur&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;y Victoria Ocampo.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Su primera sensación fue de sorpresa. Drieu llegaba a la Argentina como colaborador regular en la mencionada&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Sur&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;y tras ser publicado en el periódico&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;La Nación&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Su llegada, de alguna forma homenajeaba a la figura del escritor francés tan importante para la cultura literaria sudamericana y -particularmente- la argentina.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Se conocen con Jorge Luís Borges, quien inmediatamente lo lleva a recorrer el Buenos Aires verdadero en lo que sería un extenso paseo nocturno. Ambos hombres visitan los bares bajos, algunos apagados cabarets; los barrios populares, plagados de pura identidad porteña, aquellas calles humedecidas por el exceso y marcadas de igual manera por grandeza y decadencia. Ese irrepetible encuentro dejaría una marca imborrable en Drieu quien en octubre del mismo año, y en pleno regreso a bordo del inmortaliza su sentir en un artículo para la revista&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Megáfono&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Borges vale el viaje&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;".&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Borges es esto, Borges es aquello. ¡Me han dicho tantas cosas en Buenos Aires sobre Borges! Hay quien me ha confiado que era un intelectual. Pero se equivocan de palabra, porque lo que quieren decir es que es inteligente, muy inteligente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente a la que no le gusta la inteligencia suele emplear a menudo la palabra “intelectual”. Pero nosotros no les haremos caso y seguiremos apreciando a las personas inteligentes, por su rareza, por su vitalidad y por su variedad. Ser inteligente es, después de todo, estar vivo. No se puede ser inteligente sin estar vivo y cuando se es inteligente es, sobre todo, porque se es muchas cosas más. ¿Se ha visto a algún hombre inteligente que no tenga corazón, que no tenga sentidos? En caso afirmativo, es que no era inteligente. O bien se cree que un hombre inteligente no tiene corazón ni sentidos porque las manifestaciones de su corazón y de sus sentidos son sutiles y pueden pasar inadvertidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ustedes, los señores anti intelectuales, se muestran fastidiados porque leen DISCUSIÓN, pero se ven obligados a leer también los poemas de Borges. Entonces, ¿Cómo librarse? ¿Insistiendo en decir que es demasiado intelectual?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Borges es un hermoso carácter. Es alegre y es triste, inteligente y sentimental, enamorado y privador de todo, nada conferenciante, pero muy instruido, igualmente capaz de análisis que de lirismo. ¿Por qué no ha de ser así? El hecho les sorprende.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Borges, que lo comprende todo, tiene pasiones demoledoras. Es todo pasión porque es inteligente. El hombre inteligente no teme sus pasiones, y las sirve con esta delicadeza, esta nobleza en sus opciones que lo distingue del fanático idiota. Borges escribe sobre el mito del infierno con una insensibilidad aparente que sólo puede engañar a los necios. Sabe muy bien que esto que niega tiene una lejana raíz auténtica en el corazón del hombre, y su experiencia del infierno se transparenta a través de sus líneas vigorosamente incrédulas. Un hombre verdaderamente inteligente, ni escéptico ni fanático, que tiene opiniones y que detrás de estas opiniones hace un meditación que matiza secretamente la expresión más tajante. Tranquiliza pensar que en todo país hay hombres con cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta rara población del mundo es la única cosa que justifica los viajes.&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-8610616947664098093?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/8610616947664098093/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=8610616947664098093&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/8610616947664098093'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/8610616947664098093'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/borges-vale-el-viaje.html' title='BORGES VALE EL VIAJE'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-SEMFHwvE3wo/Tz64J12mXUI/AAAAAAAACT4/3PNShndfdLY/s72-c/rochelle5.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-5148976612997533920</id><published>2012-02-17T12:22:00.000-08:00</published><updated>2012-02-17T12:22:36.805-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>CUATRO POEMAS DE JUAN CARLOS MACEDO (1943 - 2002)</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-3bS1AfBiOi4/Tz623vwOCYI/AAAAAAAACTw/PBvKJuBtIgs/s1600/macedo.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/-3bS1AfBiOi4/Tz623vwOCYI/AAAAAAAACTw/PBvKJuBtIgs/s320/macedo.jpg" width="229" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif;"&gt;&lt;strong style="font-size: 16px;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;ASUNTO PERSONAL&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-size: 16px;"&gt;(nocturno para mi caballo)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Un tiento debilita la pasión de su cuerda;&lt;br /&gt;juega a existir, pues morirá sin falta,&lt;br /&gt;para que todos nosotros&lt;br /&gt;hagamos nuestras vidas, normalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En torno a esta materia, es de buena costumbre&lt;br /&gt;reservar episodios para el llanto.&lt;br /&gt;Con arreglo a esas normas no olvido a mi caballo,&lt;br /&gt;con el final sin fiesta que aprendimos los dos,&lt;br /&gt;esfera de silencio&lt;br /&gt;las capitales con su provisoriedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comparado con el mundo para qué este dolor,&lt;br /&gt;que aquí venga la noche con ya aprobada historia&lt;br /&gt;y que se moje la luna entre sus círculos, como última bandera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque el orden no es ajeno a estas circunstancias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En sus planes las aves&lt;br /&gt;deberán considerar nuevos aliados,&lt;br /&gt;pues ya nos habremos ido&lt;br /&gt;un sábado con sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-size: 16px;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;PUEBLOS: RESISTENCIAS&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: left;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: left;" /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;En los pueblos pequeños&lt;br /&gt;las tareas del hombre son sencillas,&lt;br /&gt;la esperanza&lt;/div&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: left;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: left;" /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;El pueblo no repara&lt;br /&gt;si es tregua o desamparo&lt;br /&gt;Pertenecemos a un mundo&lt;br /&gt;más vasto que nosotros&lt;/div&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: left;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: left;" /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Piedad; estilo alto del silencio alto&lt;br /&gt;las manos que sostienen la certeza&lt;br /&gt;de los lugares diarios&lt;/div&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: left;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: left;" /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Hacer es estar solos&lt;br /&gt;con el sueño de todos cuando duermen,&lt;br /&gt;a veces, aún más solos:&lt;br /&gt;Construir es la única decencia, eso es saber.&lt;br /&gt;La novedad que insiste&lt;br /&gt;hasta el estado de naturaleza&lt;/div&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: left;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: left;" /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;El prolongado camino de las explicaciones&lt;br /&gt;la historia no es un tiempo, son fragmentos,&lt;br /&gt;de la inocencia imposible de por qué o para qué&lt;br /&gt;El día que la palabra cuenta&lt;br /&gt;no da cuenta del día: recortes,&lt;br /&gt;de las buenas, trozos de una dirección;&lt;br /&gt;desatención&lt;br /&gt;u ocultamiento atento de su identidad.&lt;/div&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: left;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: left;" /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Apenas la poesía es reconocimiento, los derrotados,&lt;br /&gt;son la realidad&lt;/div&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: left;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: left;" /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;La palabra que cuenta en cada instancia&lt;br /&gt;es el silencio doble de su compañía,&lt;br /&gt;el aliento que pesa&lt;br /&gt;el amor vuelto a casa&lt;br /&gt;la noche desigual. La actual viveza de,&lt;br /&gt;aquella y esta&lt;br /&gt;noche desigual&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;BUENA JORNADA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: left;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: left;" /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;No me pidas que explique por qué ha salido el sol&lt;br /&gt;o no ha salido,&lt;br /&gt;y es la tierra que gira.&lt;/div&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: left;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: left;" /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;No me pidas que exija a cada acto&lt;br /&gt;una regla precisa, imprescindible,&lt;br /&gt;que logre la victoria.&lt;/div&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: left;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: left;" /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Mejor pregunta por qué con cada día&lt;br /&gt;despierta la sorpresa.&lt;br /&gt;O ya no lo preguntes,&lt;br /&gt;descúbrelo.&lt;/div&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: left;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: left;" /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;La eterna novedad es la vida que no acaba.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: left;" /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;RAZÓN E HIPÓTESIS DE JUEGO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;Este trabajo de soledad -y olvido-&lt;br /&gt;Sin obligada audiencia o acierto colectivo,&lt;br /&gt;sin la evidencia que lo frecuente otorga&lt;br /&gt;al gesto repetido sin el vigor&lt;br /&gt;con que el sudor de brazos&lt;br /&gt;desde antiguo&lt;br /&gt;elabora sus frutos y el destino&lt;br /&gt;jamás correspondido.&lt;br /&gt;Aún sin la esperanza de esos brazos reunidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no sitio de llanto&lt;br /&gt;de excusa&lt;br /&gt;o adjetivos;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;este trabajo: poesía,&lt;br /&gt;de organizar el sol&lt;br /&gt;doblar los días,&lt;br /&gt;mantener en las noches un ojo que vigila,&lt;br /&gt;no es menos justo&lt;br /&gt;que los otros oficios repartidos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay racionalidad sin afecto compartido,&lt;br /&gt;que sea necesaria,&lt;br /&gt;que pueda ser muralla,&lt;br /&gt;que llegue a ser,&lt;br /&gt;este trabajo: poesía,&lt;br /&gt;de enlazar las palabras&lt;br /&gt;de inventar cada voz en las palabras, de juntar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;las palabras con la vida,&lt;br /&gt;esta mi vida&lt;br /&gt;tal vez&lt;br /&gt;unas pocas palabras&lt;br /&gt;que no puedo guardar&lt;br /&gt;para que vivan.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-5148976612997533920?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/5148976612997533920/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=5148976612997533920&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/5148976612997533920'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/5148976612997533920'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/cuatro-poemas-de-juan-carlos-macedo.html' title='CUATRO POEMAS DE JUAN CARLOS MACEDO (1943 - 2002)'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-3bS1AfBiOi4/Tz623vwOCYI/AAAAAAAACTw/PBvKJuBtIgs/s72-c/macedo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-3958051877456179931</id><published>2012-02-16T12:20:00.000-08:00</published><updated>2012-02-16T12:20:17.708-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Osho'/><title type='text'>OSHO / MÁS ALLÁ DE LA PSICOLOGÍA - CHARLAS DADAS EN URUGUAY (PUNTA DEL ESTE)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-GhC7vgCSZXw/Tlpn5yx5_II/AAAAAAAAB6s/07vpjrRU58s/s1600/Osho_black.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5645939325443636354" src="http://1.bp.blogspot.com/-GhC7vgCSZXw/Tlpn5yx5_II/AAAAAAAAB6s/07vpjrRU58s/s400/Osho_black.jpg" style="cursor: hand; display: block; height: 400px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 276px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;Capítulo 24&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;Cuando el Ego Gana,&lt;br /&gt;Tú Eres el Perdedor&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Amado Osho,&lt;br /&gt;Durante cierto tiempo has estado diciendo que Tú eres nuestro amigo y que somos amigos. Me está resultando difícil entenderlo de verdad.&lt;br /&gt;Osho, para mí Tú eres el maestro más querido. Por favor, muéstrame dónde me pierdo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;La pregunta es de Vivek.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puedo entender su dificultad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los que están cerca de mí, los que me quieren, los que me han recibido en sus corazones como maestro tendrán la misma dificultad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He estado diciendo que soy vuestro amigo y sois mis amigos por una razón muy extraña que puede no ser obvia para ti. Había otra pregunta de Milarepa, ¿por qué hay algunos sannyasins que se resienten contra ti, que están enfadados contigo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es algo histórico, entre mis discípulos siempre ha habido unos pocos que son accidentales. El viento soplaba hacia aquí y vinieron. Vieron una tremenda energía en los discípulos y sintieron codicia. Pero lo que les atraía no era una búsqueda de la verdad, no era una búsqueda del amor; era simple avaricia. Además querían ser espiritualmente poderosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se hicieron sannyasins, se hicieron discípulos, pero la distancia entre ellos y yo seguía siendo la misma. Nunca podrían ser íntimos míos. Nunca podrían convertirse en mi gente. Aunque estaban conmigo, en lo profundo se sentían resentidos, enfadados. Yo quería que ellos dejaran su resentimiento, que dejaran su enfado. No era mi problema sino el suyo, y quería ayudarles de todas las formas posibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue por esta simple razón por la que dije: «Soy vuestro amigo, sois mis amigos.» Aquellos que no estaban realmente conmigo se sintieron muy contentos de que ahora su estatus y el mío fuera el mismo. Y entre ellos había gente que nunca te habrías imaginado...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro día recibí un mensaje de un sannyasin de que Teertha está diciendo a la gente que su estado y mi estado son el mismo: somos amigos. Para esto se ha quedado por aquí durante quince años. Rajen está diciendo a la gente: «Ahora ya no soy un discípulo sino un amigo, y tengo el mismo estatus.»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas son las personas de las que me quería librar tan pacíficamente, tan amorosamente como fuera posible. Pero los que me han querido se sienten heridos, porque me han querido como discípulos, y ser discípulo es algo tan valioso que ¿a quién le importa ser amigo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay una historia de la vida de Gautama Buda... Se descubrió que uno de sus discípulos más cercanos, Sariputta, no meditaba lo suficiente. La gente que había llegado después que él entraba más profunda-mente en la meditación, gente con menos genio y menos inteligencia. Buda llamó a Sariputta una mañana y le dijo: «¿Qué está pasando?».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él respondió: «Ya lo sabes. No quiero iluminarme mientras tú estés vivo. Simplemente quiero sentarme a tus pies como siempre lo he hecho. Ser tu discípulo, recibir la ducha de tu amor... ¿a quién le importa la iluminación? iEsa es mi iluminación!».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso puedo entender la dificultad de Vivek. Ha estado conmigo durante dieciséis años. Cuando llegó sólo tenía veinte años; ahora tiene treinta y seis, casi el doble. Durante estos dieciséis años ha estado cuidando de mí, día tras día, con todo el amor posible, con una profunda devoción. Le cuesta pensar en sí misma como en una amiga. Para ella no sería una ganancia, sino una pérdida. Los que han conocido la alegría y la celebración de ser un discípulo, de estar enamorados del maestro, sentirán lo mismo: que ser un amigo no es nada en comparación; se pierde todo. Ser un amigo se convierte en algo formal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que realmente estaban conmigo se sienten tambaleados, dolidos, y los que no estaban realmente conmigo están tremendamente felices. Simplemente porque diga que sois mis amigos no alcanzáis el estado en el que yo estoy. Si fuera tan fácil habría llamado amigo mío a todo el mundo, y habrían entrado en el mismo estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pregunta de Milarepa tiene que ver con esto. Después de que el Gobierno americano destruyera la comuna, ilegal pero sistemáticamente -fue un acto criminal contra a consciencia humana y su evolución- la gente se tuvo que ir de ella. Ahora, algunas de estas personas están resentidas; eso simplemente significa que estaban a mi lado por cierta razón. Había cierta avaricia; aunque he estado destruyendo insistentemente toda avaricia, todo ego, todos los celos, toda competición, toda ambición. Pero están tan profundamente enraizados que aunque intelectualmente sientas que se han ido de ti, siguen ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta gente se siente resentida porque en lo profundo sentían la avaricia de que si morían en el campo de budas se iluminarían, y ahora el campo de budas ha desaparecido. Están enfadados, y están enfadados conmigo, porque a pesar de que les decía que no creo en los milagros, ellos seguían creyendo, y por eso fue una conmoción para ellos que yo fuera arrestado. Les hubiera encantado que hubiera podido traspasar las paredes de la celda, habría hecho un milagro... Esos eran sus deseos... la comuna había sido destruida y yo debería haber hecho algo para impedir su destrucción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Naturalmente, están enfadados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ahí reside su incomprensión. No pueden ver los verdaderos milagros; no pueden ver cómo viví esos doce días en la cárcel, cómo la gente de la cárcel -las autoridades y los reclusos- casi se hicieron sannyasins. Toda esta gente de la cárcel decía que lo que estaba pasando era absolutamente injusto, desleal, que iba en contra de la constitución, y cuando salí de la cárcel tenían lágrimas en los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los carceleros dijo: «Es la primera vez que lloro al liberar a un presidiario; suelo sentirme feliz de liberar a las personas. Pero, si me lo preguntas, ¡en realidad quiero que te quedes aquí para siempre! Has cambiado totalmente el ambiente. No se cómo lo has hecho; quizá sólo con tu presencia.»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba en la sección hospitalaria y la jefa de enfermeras me dijo: «Ésta es la primera vez que los carceleros, los ayudantes y los demás empleados vienen constantemente a este departamento; nadie suele venir por aquí. Se sienten heridos porque has sido acosado, y están avergonzados porque ellos han sido instrumentos del acoso sobre ti.»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dispusieron todo tipo de cuidados para mí, lo que no habían hecho por nadie anteriormente. A esto le llamo yo un milagro, no a salir por las paredes o a romper las cadenas; eso no son milagros. Pero este impacto en la consciencia humana… Las seis enfermeras y el médico que también era una mujer se quedaron llorando cuando me fui. Dijeron: «Sabemos que tienes que irte... sabemos que sólo has estado tres días con nosotros, y nos sentimos tan vinculadas a ti; ¿qué debe estar pasán¬dole a tu gente, que ha vivido contigo durante años? Tienes que irte, pero nuestros sentimientos personales no responden a la lógica; te queremos aquí. Has cambiado el ambiente completamente.»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los reclusos incluso dejaron de fumar para que no me afectara. Intentaban por todos los medios que el Gobierno pensara que me estaban acosando, pero yo no estaba siendo acosado. No me duchaba porque la cabina de la ducha de los prisioneros estaba tan sucia que sentí que era mejor no ducharme; las enfermeras se enteraron y pusieron a mi disposición su propia ducha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pusieron a mi disposición su propios lugares -el consultorio de enfermeras, el del doctor- para que cuando quisiera sentarme, pudiera hacerlo; para que cuando quisiera tumbarme, pudiera tumbarme; no me obligaban a ir a la celda. Y cuando lo deseaba, simplemente tenía que llamar y abrían la celda para sacarme. Yo dije: «No os preocupéis, estoy perfectamente bien en mi celda.»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos me contestaron: «No se trata de que estés perfectamente bien en tu celda; nos encanta que estés en el consultorio. Siempre recordaremos que éste es el lugar en el que te solías sentar.»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Creta ocurrió lo mismo: la silla en la que estuve sentado durante casi siete horas... Poco a poco el superintendente se fue relajando, empezó a hablar conmigo y finalmente me dijo; «Me siento orgulloso de que estés sentado en mi despacho. Como viene tanta de tu gente, yo había visto tu fotografía en sus medallones. Ahora podré decirles: "Esta es la silla en la que vuestro maestro ha estado sentado durante siete horas conmigo."»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Telefoneó a su esposa para decirle: «No iré hasta que Osho sea enviado a Atenas de manera segura.» Estaba tan preocupado que permitió que Devaraj me condujera al aeropuerto. Los oficiales de policía estaban sentados en la parte de atrás, yo iba sentado delante ¡y Devaraj conducía! Esto nunca habría ocurrido...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente también puede tener resentimiento por otras causas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro día Anando me mostró un libro publicado contra mí en Australia por una pareja que han sido sannyasins durante tres años y han estado en la comuna. Pero al leer lo que piensan de mí parece que nunca me hayan conocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que estaban trabajando, trabajando duro, y que yo me compraba Rolls Royces con su trabajo. Puedes ver el absurdo: su trabajo no producía ningún dinero. Su trabajo estaba produciendo casas para que ellos mismos pudieran vivir en ellas, estaba produciendo carreteras... que requerían dinero, no lo producían. Pero en su mente -durante esos tres años- deben haber estado resentidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Rolls Royces no eran producidos por la comuna. Eran regalos de fuera, de todo el mundo. Y yo no era su dueño, yo los había dado a la comuna. Eran propiedad de la comuna, y no he traído ninguno de ellos conmigo; los he dejado en la comuna. Todo lo que tenía se ha quedado en la comuna. Nunca fui propietario de nada. Pero parece que estaba presente la idea de que ellos ganaban dinero y yo lo derrochaba. De ahí su resentimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué dinero estabais ganando? De hecho necesitabais dinero para construir casas, para hacer carreteras, para hacer un pantano: un pantano cuya construcción costaba dos millones y medio de dólares. Contribuíais con vuestro trabajo, pero no sacábamos dinero de ello para que pudiera comprarme Rolls Royces o cualquier otra cosa. No me he comprado nada con el dinero producido por la comuna porque la comuna nunca produjo dinero. La comuna absorbía dinero. De hecho todos mis derechos de autor, todos mis libros, todos los beneficios que producían iban a la comuna. La situación es justamente la contraria: yo di todo a la comuna. Ahora bien, cuatrocientos libros en todas las lenguas estaban aportando millones de dólares en derechos, y esos derechos iban a la comuna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si hubiera querido comprarme Rolls Royces, podría haberme comprado mis propios Rolls Royces, todos los que hubiera querido, sólo con los derechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el resentimiento, la ira, son ciegos. Invertimos doscientos millones de dólares en la comuna. ¡Esos sannyasins quizá piensen que fueron ellos los que pusieron los doscientos millones de dólares! Sin mí y sin la gente que me ama en todo el mundo no se habrían podido reunir esos doscientos millones de dólares. Y ahora lo puedes ver: Sheela a pesar de sus esfuerzos no consigue reunir suficiente dinero para pagar los abogados. Ningún sannyasin va a verle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Shanti B y a Puja el magistrado les ha impuesto una fianza de diez millones de dólares a cada uno. Pero si no pueden reunir ni diez dólares, ¡cómo van a reunir diez millones! ¿Quién va a poner los diez millo¬nes de Puja, los diez millones de Shanti B? Esta gente ha jugado con dos¬cientos millones de dólares, ¡y seguían con la ilusión de que ese dinero les llegaba a ellos! El dinero me lo daban a mí, pero como yo no recibo nada, daba todo el dinero a la comuna. Y siguen estando resentidos conimigo. Están enfadados conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hice de todo para pacificar a esta gente antes de irme: disolví la religión, porque eso da esperanzas a la gente; y ellos empezaron a creer que la responsabilidad de que ellos crecieran en la consciencia y finalmente se iluminaran era mía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo les liberé -les dije que ya no hace falta vestir de rojo, no hace falta llevar el mala, ya no es obligatorio- simplemente para soltar toda la carga de responsabilidad que estaban imponiéndome sin saberlo. Esperaban que con sólo ponerse ropa roja y colgarse un mala su trabajo había terminado, que era mi responsabilidad hacer de ellos seres iluminados. Yo dejé todo eso atrás. Piensan que les estaba dando libertad; de hecho, simplemente estaba aligerando mi vida todo lo posible. Simplemente estaba dejando atrás responsabilidades innecesarias. Y finalmente, para no hacerles sentir que eran inferiores a mí en ningún sentido, les dije: «Yo soy vuestro amigo y vosotros sois mis amigos.»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la gente que lo quería así, la gente que lo había estado esperando, se alegró.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la gente que comprendía, lloró y sollozó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora en el grupo de Rajen ni siquiera se menciona mi nombre.. ¿Para qué mencionar el nombre de un amigo? Uno suele tener muchos amigos y no suele mencionar sus nombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teertha ha abierto una academia. Devageet estuvo allí; trabajó duro para encontrar el lugar y para ponerlo a punto, porque esperaba que iba a ser la academia de meditación de Osho. Pero cuando pusieron el cartel, sólo decía: «Academia de Meditación.»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces preguntó: «¿No va a haber ninguna mención a Osho?» y Teertha, Vedana y los demás implicados simplemente dijeron: «Todos somos amigos, ¿por qué poner el nombre de Osho en el cartel?».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imprimieron un programa, y Devageet me dijo: «Lloré y casi tuve que luchar a nivel físico porque no mencionaban tu nombre en aquel programa. Ni siquiera se mencionaba que las meditaciones que se iban a enseñar tenían algo que ver contigo. Todos ellos tenían sus fotografías en el programa pero la tuya no estaba.» Como él lucho e insistió tanto, finalmente acordaron poner una fotografía mía, una fotografía extraña; que nadie reconocería -debe haber sido tomada hacia el año 74- y además en un formato muy pequeño, y sin mencionar mi nombre ni hacer referencia alguna a mi persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Devageet, disgustado, se fue de allí. Y ahora esta misma gente está intentando hacer un festival mundial, en el que no se menciona mi nombre. Naturalmente no hay necesidad de mencionar el nombre de alguien que es tu amigo; itienes muchos amigos! Pero ellos explotarán a los sannyasins.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estrategia está muy clara, porque he estado viendo que cuando anuncian sus grupos en nuestros periódicos, circulares, revistas, entonces se ponen ropa naranja y mala. Ninguno de ellos utiliza la ropa naranja y el mala, y en sus grupos no se menciona mi nombre. Pero en los anuncios, para atraer a participantes sannyasins, todos ellos publican sus fotografías con malas, con ropa naranja, como si fueran viejos sannyasins. Me retiré de sus vidas para hacer que esta gente se sintiera tranquila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, Vivek, no tienes que preocuparte por ello. Los que me quieren, los que me conocen, saben perfectamente bien que soy su maestro, y han viajado un largo camino conmigo, en devoción y amor. Y por supuesto, es imposible que ellos en ningún momento me llamen amigo, aunque se iluminen. Eso simplemente sería ingratitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez más me acuerdo de Sariputta. Un día por fin se iluminó y Buda le dijo: «Tienes que ir a predicar. Ahora estás iluminado, ya no hace falta que te sientes a mis pies.»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él dijo: «¡Éste era el problema! Estaba dispuesto a renunciar a la idea de iluminarme. Me obligaste a entrar más profundamente en meditación y ahora estoy en un aprieto. Sabía que esto iba a ocurrir, una vez que me iluminara tú me dirías que me fuera a extender la palabra. No quiero ir a ninguna parte. Mientras vivas, quiero ser tu sombra.»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Buda, le persuadió. Finalmente, como Buda insistía tanto, Sariputta accedió, pero dijo: «Quiero una libertad...» Observa el uso de la palabra «libertad», y podrás ver la libertad que tienen los supuestos sannyasins resentidos e iracundos: «Quiero una libertad, que estés donde estés, se me permita hacerte la reverencia y tocarte los pies, a distancia, mirando en tu dirección.»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y Buda dijo: «Ya estás iluminado: ¡no necesitas tocar mis pies!» Él insistió: «Tienes que darme esa libertad.»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor demanda una libertad que la lógica no puede comprender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Sariputta se le preguntaba una y otra vez durante sus viajes...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada mañana se levantaba, tomaba su baño, y lo primero que hacía era hacer una reverencia inclinándose hasta el suelo con las manos dobladas, mirando en la dirección donde sabía que estaba Buda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le decían: «¿A quién rezas de esta forma?», porque en el budismo no hay Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y él respondía: «No estoy rezando a ningún Dios, pero Buda es Dios para mí; es mi maestro.»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ellos le decían: «¡Pero estás iluminado!»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo que respondía: «Eso no importa. Estoy iluminado gracias a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin su ayuda no creo que me hubiera ocurrido en muchas vidas, no puedo concebir que haya ocurrido. Quizá él diga que no es responsable del suceso, pero yo no puedo aceptar esa idea. Le he pedido esta libertad, es un privilegio especial.»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me siento muy aliviado, aliviado por todos los que no eran mi gente sin embargo estaban merodeando a mi alrededor; ahora sólo quiero a los que verdaderamente están conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer, mientras Vivek me leía las preguntas, cuando leyó su propia pregunta se puso a llorar. Yo le dije: «¿Qué pasa?: ¿Qué pregunta es ésa?»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella dijo: «Es mi pregunta.»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sé que la situación es la misma para muchos corazones, pero sólo para esos corazones que han aprendido a amar al maestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos esos egoístas que aparentan ser discípulos. No quería herirles, por eso la mejor forma de hacerlo, la más grácil, fue declarar: sois mis amigos y os doy la libertad total. Y la aceptaron inmediatamente, alegremente, sin saber lo que estaban aceptando. Eran libres... se encontraron conmigo; ahora vuelven a ser libres, están en la misma posición. Han perdido algo, pero piensan que sus egos han ganado algo. Cuando el ego gana, tú eres el perdedor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una de las razones por las que no quiero otra comuna. Sólo quiero una escuela de misterios, para que los que están realmente interesados puedan venir, aprender y volver. Ha sido una experiencia tremendamente significativa, pero no era nada nuevo. En cada giro de la vida he tenido que dejar atrás a alguna gente. Y yo no quiero decirle a nadie: «Te estoy dejando atrás.» No puedo ser así de rudo, así de torpe. He arreglado las cosas para que ellos abandonen por sí mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha ocurrido muchas veces, no es la primera. Y es natural que a medida que uno avanza vaya reuniendo algunos trastos viejos, equipaje innecesario, y llega el momento en que tiene que dejarlo. Pero ellos son personas vivas. Aunque sean trastos viejos, aunque sólo sean equipaje, sin utilidad, sigo sintiendo respeto por ellos. Por eso tengo que encontrar la forma de que puedan irse felices, sin sentir que les he dejado atrás, sino al contrario, que han conseguido lo que deseaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando leí la carta de Teertha simplemente me pareció cómica. Al final escribe: «Estoy haciendo el mismo trabajo que tú; la única diferencia es que tú lo haces a gran escala y yo lo hago a escala personal, individuo a individuo. Pero el trabajo es el mismo.» Y a continuación me llegó esa segunda noticia que había dicho por teléfono a otra persona que después me informó a mí: «Estoy en el mismo estado.»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es bueno que se sientan bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo tocante a la realidad, los que eran discípulos siguen siéndolo; no perderán el discipulado aunque se iluminen. De hecho, han conseguido el discipulado último. Su gratitud y su amor por el maestro no será menor, sino mayor que nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Amado Osho,&lt;br /&gt;Escuchándote hablar recientemente, he tenido muchos momentos en los que tus palabras entran y rasgan una cuerda sensible. Cuando esto ocurre parece que sucedieran dos cosas simultáneamente: por un lado es como oír algo por primera vez, y por otro lado es como recor¬dar algo recientemente olvidado.&lt;br /&gt;¿Puedes comentar algo al respecto?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;No son fenómenos opuestos. Mi trabajo no consiste en hacer algo en ti, sino en ayudarte a recordar algo. Tu realidad más interna, tu verdad, no tiene que ser llevada a ti; ya está allí. Sólo hace falta recordarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La palabra «remember» (en inglés, recodar/remembrar) es muy hermosa. Ordinariamente no se piensa en las palabras. «Remember» significa: «Volver a hacer miembro.» Su significado raíz es que has olvidado algún miembro de tu ser. «Remember» (recordar / remembrar) significa que de repente vuelves a tomar consciencia de que está allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mi discurso con vosotros no es el discurso de un profesor, porque no enseño ninguna teología, no enseño ningún culto, ninguna doctrina, ningún credo. Os hablo en un contexto completamente diferente. Os hablo de forma que se cree en vosotros una sincronicidad, que se rasgue en vosotros una cuerda sensible. Y en ese momento, simultáneamente, se recuerda algo... Sientes que lo oyes por primera vez y también sientes que es una verdad que siempre ha estado contigo, sólo que la habías olvidado. Ambas cosas son verdad. Desde fuera lo oyes por primera vez. Desde dentro es parte de tu ser; lo habías olvidado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conozco a tanta gente, y tan íntimamente, sin embargo a veces olvido sus nombres; pero nunca sus caras, nunca olvido sus ojos. Los podría identificar incluso en una muchedumbre de millones de personas. Pero en lo que a nombres se refiere... porque en lo profundo se que los nombres son simplemente algo que te dan, no son parte de tu realidad. Por eso me olvido. Y después suelo usar una técnica muy simple para recordar... Es extraño que olvide algunos nombres una y otra vez. Los recuerdo y los vuelvo a olvidar...; debe haber algo en esos nombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces lo que hago es simplemente cerrar los ojos y repetir el alfabeto -de la A a la Z, lentamente- y eso me ayuda. Me digo a mí mismo «A» y espero un momento para ver si recuerdo algo, si «A» me recuerda algo..., después paso a «B», después a «C». Y nunca falla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, Gita está aquí sentada. Ahora bien, Gita es uno de los nombres que no debería olvidar; es la Biblia de los hindúes: en India el Gita es el libro más respetado, el más sagrado. ¡Pero quizá sea por esa razón que sigo olvidándolo! Y esta pobre Gita sufre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer respondí a su pregunta, pero no podía recordar su nombre, y mientras respondía no tenía tiempo de repasar todo el alfabeto. Más tarde, subiendo los escalones, repasé el alfabeto y me vino inmediatamente en la «G»; lo recordé de inmediato: es Gita. Y después me quedé sorprendido porque es un nombre tan común; no es inusual. Pero quizá sea por los hindúes y su libro sagrado: esa parece ser la razón. He hablado de él... pero no es inglés, por eso no lo conocéis, pero he hablado de él: doce grandes volúmenes, doce mil páginas, a pesar de que es un libro breve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero siempre tenía que ir... no ocurrió sólo una vez. Una vez que puedo entender... uno se puede olvidar. Al día siguiente la vi venir a lim¬piar mi baño y pensé: «¡Dios mío! ¡Tengo que volver a repasar el alfabeto! Y lo pillé inmediatamente en la «G», la «G» me sonaba de algo y recordé: «Gita». Hay muchos nombres de este tipo que sigo olvidando. Pero están allí, esperando que se les pronuncie correctamente, entonces recobran la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Distinta gente utiliza técnicas diferentes para recordar los nombres olvidados; la gente hace asociaciones. Por ejemplo, si no quiero olvidar el nombre de Gita puedo asociado con Krishna. Nunca me olvido del nombre de Krishna y el Gita es su mensaje. Así, puedo vincularlos y cuando veo a Gita no tengo que preocuparme de su nombre; tengo que pensar en Krishna y entonces recuerdo inmediatamente el Gita. Lo he probado esta misma mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al entrar, he dicho: «¡Oye, Krishna!» Y entonces recordé que ella es Gita y nadie más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso si cuando hablo hay algo que rasga una cuerda sensible en ti, sientes que lo que oyes es algo nuevo. Pero de repente, una parte aún más profunda y remota de tu ser recuerda otra cosa. Y de repente te parece un rompecabezas: ¿lo has oído de nuevo o simplemente lo habías olvidado, y oírlo de nuevo te ha hecho recordar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambas cosas son verdad; no hacer falta ningún rompecabezas. Es nuevo en lo que a ti te concierne; es antiguo en lo que le concierne a tu ser. Para tu ego es nuevo, pero para tu ser sólo es un mensaje olvidado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces sientes que sabes algo, recuerdas algo. Estás absolutamente seguro. Esta frase existe en todos los idiomas: «Lo tengo en la punta de la lengua.» Está ahí, pero no puedes decirlo. Y te parece muy, muy extraño, te sientes raro, por dentro pasan las dos cosas a la vez: lo sabes, estás perfectamente seguro de tenerlo en la punta de la lengua, pero no puedes verbalizarlo, sencillamente no puedes decirlo. Cuanto más lo intentas, más tenso te pones..., tenso porque está muy cerca. Y está cerca, pero algo te dificulta el camino, algo se interpone: una delgada capa de algo, alguna otra palabra. Como te vas poniendo tenso, no puedes recordarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además distinta gente utiliza distintos métodos. Por ejemplo puedes empezar a fumar un cigarro y olvidarte de todo. Mientras estás fumando el cigarrillo, de repente aparece. O sales al jardín y empiezas a regar las plantas: te olvidas de todo. Y cuando ya no estás tenso, cuando ya no te preocupa recordarlo, en ese mismo momento lo recuerdas. Parece que la relajación tiene mucho que ver con dejarlo salir a la superficie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá cuando yo digo algo te relaja en lo más profundo y eso ayuda. El hecho de sentarse a mi lado, de escucharme, no es un asunto que implique tensión. No es una conferencia de un catedrático en la que tengas que tomar notas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En India tenía que decir constantemente a la gente: «Por favor, dejad de tomar notas porque estáis alterando el ambiente. No soy un profesor, no estamos en clase; si tomáis notas mientras hablo, no podéis escucharme. Os concentráis en tomar las notas y os perdéis muchas cosas significativas.»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuchándome, tranquilamente sentado, de repente dentro se produce una profunda relajación, y algo que habías olvidado...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora me gustaría recordaros una vez más el significado de la palabra «pecado.» Las religiones han destruido la belleza de la palabra; tanto es así que se ha vuelto casi imposible usarla por todas las conno¬taciones que se le han dado y que están presentes en la mente de todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en realidad palabra «pecado» significa “olvidado”. En este sentido la acepto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro único pecado es que nos hemos olvidado de nosotros mismos, y nuestra única iluminación será volver a recordar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-3958051877456179931?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/3958051877456179931/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=3958051877456179931&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/3958051877456179931'/><link rel='self' type='application/atom+xml' 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x-small;"&gt;o recorte y pegue en el navegador el siguiente enlace:&amp;nbsp;&lt;a href="http://youtu.be/ZiWa9caAhdw" target="_blank"&gt;http://youtu.be/ZiWa9caAhdw&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-8423416596012793636?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/8423416596012793636/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=8423416596012793636&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/8423416596012793636'/><link rel='self' 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width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-1069638419284621176</id><published>2012-02-15T02:38:00.000-08:00</published><updated>2012-02-15T02:38:00.118-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paulo Freire'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-i1quyuo49Oc/TwQxh7V-ZgI/AAAAAAAACKU/m_TO0r_X8Go/s1600/paulo-freire21.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5693730287838455298" src="http://4.bp.blogspot.com/-i1quyuo49Oc/TwQxh7V-ZgI/AAAAAAAACKU/m_TO0r_X8Go/s320/paulo-freire21.jpg" style="cursor: hand; display: block; height: 249px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 300px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;EDUCACIÓN Y ACCIÓN CULTURAL&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; text-align: justify;"&gt;(Antología de 5 artículos del pedagogo brasileño)&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: x-small; text-align: justify;"&gt;SÉPTIMA ENTREGA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;INVESTIGACIÓN Y METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN DEL “TEMA GENERADOR” – REDUCCIÓN Y CODIFICACIÓN TEMÁTICAS (III)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Lo que se debe hacer es plantear al pueblo su situación existencial, concreta, presente, como un problema que, por ello mismo lo desafía y, así le exige una respuesta. Esta respuesta, a su vez, tiende a ser dada, no solamente a nivel intelectual sino de la acción.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Esto se debe a que, al planteársele su situación existencial concreta, como un problema, su tendencia es a organizarse reflexivamente para la captación del desafío. Al organizarse reflexiva y críticamente se encauza hacia la acción, también crítica, sobre el desafío.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Para evitar que se piense que estamos defendiendo la dicotomía que ya combatimos, es necesario aclarar que no separamos los momentos, el uno de reflexión, el otro de acción. En el mismo instante en que el hombre ejerce una reflexión crítica sobre una situación concreta que lo desafía, esta reflexión ya constituye un momento especial de su acción.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;El papel del educador, por todo eso, no es propiamente hablar al pueblo sobre su visión del mundo o imponerle esa visión, sino dialogar con él sobre la suya y la de él. Su tarea no es hablar, disertar, puesto que es problematizar la realidad concreta del educando, mientras igualmente se problematiza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Tenemos que estar convencidos de que la visión del mundo que tiene el pueblo, que refleja su situación en el mundo y envuelve todos los aspectos de su quehacer, es una totalidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La acción educativa no puede prescindir del conocimiento crítico de esta situación, so pena de tornarse “bancaria” o de predicar en el desierto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Esta es la razón por la que, muchas veces, los educadores hablan y no son entendidos. Su lenguaje no sintoniza con la situación concreta del hombre concreto a quien hablan. Y su habla es un discurso alienado y alienante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;En la concepción que estamos defendiendo y, que plantea la exigencia de un problema elaborado dialógicamente, se realiza una educación iluminada por una visión humanista de carácter científico. Visión que reconoce al hombre como persona, sin embargo un hombre concreto, insertado en una realidad concreta, en una estructura que lo condiciona. De ahí que esta concepción no se pierda en devaneos líricos, no se entretenga con modelos prefabricados para la solución de los problemas, sino que tenga como base ir hacia la misma realidad que genera los problemas y en la cual están los hombres. Y además ir hacia esta con los hombres que la viven y no sin ellos, para, juntos, sacar de la realidad que los mediatiza, el contenido programático de la educación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La fuerte tentación, sin embargo, es la del falso testimonio de la concepción antidialógica. Es imponer caminos. Es “entregar conocimiento”, como si conocer no fuera crear, recrear, buscar inquietamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Es manejar, los que se dejan llevar por esta tentación parten, de modo general, de una falsa visión del conocimiento y absolutizan la ignorancia del pueblo. Y, al hacerlo, no les queda otro camino sino imponer caminos. “Entregar, llevar, conocimiento”. Hay, incluso quienes hablan de “salvar esas pobres masas ciegas e incultas” y, con “salvar” significan exactamente conducirlas hacia donde les parece que ellas deben ir. Si estas masas son realmente ciegas e ignorantes absolutas, urge que sean enseñadas y educadas. Quienes así piensan concluyen fácilmente que el contenido de esta enseñanza y de esta educación debe ser no sólo buscado sino que elaborado por ellos. Elaborado por ellos, dentro de los marcos de su visión, raramente coincidente en algún punto, con la del pueblo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;O nos convencemos de que nadie educa a nadie, o no superaremos la concepción antidiálogica de la educación. (8)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Solamente en la realidad mediatizadora, en la conciencia que de ella tengamos, especialistas y pueblo, podremos buscar el contenido programático de la educación que debe ser planteado al pueblo como problema, jamás como temas de exclusiva disertación. Contenido programático que nacerá de un acto previo a su organización, que es la investigación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La investigación, que llamamos investigación del “universo temático significativo” o del “tema generador”, implica, obviamente, una metodología.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Lo importante, sin embargo, es que esta metodología sea en sí concientizadora. Y, al mismo tiempo que posibilite la aprensión de la temática significativa, profundice la toma de conciencia de los individuos en torno de la misma temática.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;De ahí que la propia metodología deba ser pedagógica.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;No se trata de mirar a los hombres como el objeto, del cual el investigador sería el sujeto. El sujeto de la investigación no es realmente el hombre, visto como una cosa, sino su pensar. Lo que él piensa, cómo piensa, en torno de qué piensa. Cuál es su visión del mundo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;En nuestro caso, no se pretende propiamente investigar al pueblo, como si fuera una pieza anatómica, sino con él, su pensar, su conjunto de ideales, sus inquietudes, su temática.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;El investigador no se comporta con él como si él fuera algo frío, incidencia de su acción, objeto de su análisis.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La metodología que defendemos implica por ello mismo, la supe ración inicial de cualquier establecimiento de principios fijos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Los investigadores profesionales y el pueblo (que sería, en otra concepción, objeto de la acción de los primeros) en el flujo de la investigación se hacen, ambos, sujetos de ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Esta superación origina la conciliación, en el mismo comienzo de la investigación entre investigador y supuesto investigado. Cuanto más los hombres asuman una postura activa en la investigación de su temática, tanto más profundizarán su toma de conciencia en torno de la realidad y, explicitando su temática significativa, se apropiarán de ella. Para nosotros, el gran riesgo de la investigación no está en que el supuesto investigado se descubra investigador y así, “corrompa” los resultados del análisis, para localizarlo en el pueblo y, de esta forma, hacerlo objeto de la investigación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La investigación de la temática, en que se basa la elaboración del programa educativo, en cuya práctica educador y educando se funden, tiene que basarse igualmente, en la reciprocidad de la acción. Y ahora, la misma acción de investigar. Más aun -porque la educación humanista tiene como uno de sus objetivos básicos no la adaptación del hombre al mundo, sino la transformación de éste por el hombre- la investigación temática no puede perderse en los esquemas estrechos de las visiones parciales de la realidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;No puede perderse en lo que llamamos irónicamente “visión focal” de la realidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La investigación temática no puede reducirse a un acto puramente mecánico, puesto que es proceso de la búsqueda, de conocimiento, de creación. De ahí, que sea necesario que los sujetos investigadores vayan descubriendo en el encadenamiento de los temas significativos la interpretación de los problemas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La investigación se hace tanto más pedagógica como más crítica, y tanto más crítica como se base en la categoría de totalidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La problematización de los temas, sus vinculaciones con otros, su envoltura histórico-cultural, todo esto debe estar presente en el proceso de la búsqueda de la temática significativa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Así como no es posible -lo que enfatizamos en el inicio de este trabajo- elaborar un programa y donarlo al pueblo, tampoco lo es elaborar elaborar rutas para la investigación del universo temático a partir de puntos prefijados por los investigadores que se juzguen a sí mismos sujetos de la investigación. Sujetos exclusivos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Tanto como lo es la educación, la investigación que sirven a ella, tiene que ser una operación simpática, en el sentido etimológico de la expresión. Esto es, tiene que constituirse en la comunicación, en el sentir de la realidad que no puede ser vista mecanicistamente llena de compartimientos, simplistamente que “se comporte bien”, sino en la complejidad de su devenir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Está aun en el carácter pedagógico que abogamos para la investigación temática, el énfasis que debe ser dado, en su proceso, a la categoría de finalidad. (9) Pero, si todo existir implica finalidades propuestas por el existente, estas no se realizan o se procesan en las suma de las existencias individuales, sino en la comunión de ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Esta comunión, sin embargo, no puede darse cuando algunos prescriben sus finalidades a los otros y los reducen a meros objetos. En este caso, los que actúan así, prohíben a los demás que tengan finalidades, puestos que, las finalidades de los segundos con las de los primeros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La investigación temática, sin la cual no hay programación educativa auténtica, no puede ser instrumento de la imposición de finalidades al pueblo, sino una búsqueda común de finalidades. Los especialistas y el pueblo, ambos investigadores, se encuentran para una tarea existencial, por ello, no fría y tecnicista, cual es la de encontrar juntos el camino para una acción en la que ambos crezcan y se humanicen, y esta es la finalidad máxima de la existencia humana: humanizarse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Es necesario que nos convenzamos que las aspiraciones, los motivos, las finalidades que se encuentran implícitas en la temática significativa, o la explicitan, son aspiraciones, finalidades, motivos humanos. Por ello, no están ahí, en un determinado espacio, como cosas estáticas, petrificadas, sino que están siendo. Son tan históricos como el hombre, que no sólo está en el mundo, sino con él.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;No pueden ser captados fuera del hombre concreto, que existe en una situación concreta. Captarlos y entenderlos es entender los hombres que los encarnan. Pero, precisamente porque no es posible entenderlos fuera de los hombres concretos que los encarnan, es necesario que estos hombres también lo entiendan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La investigación temática se hace así, entonces, un esfuerzo común de conciencia de la realidad y de auto-conciencia, que la inscribe como punto de partida del proceso educativo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Podría decirse que, si los propios hombres son, al igual que los investigadores profesionales, sujetos de la búsqueda de su temática significativa, esto perjudicaría la “objetividad” de la investigación. Que los hallazgos ya no serían “puros” porque habrían sufrido una interferencia “intrusa” por parte de aquellos que, en último análisis, son o deben ser los mayores interesados en su propia educación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Esto revela una conciencia ingenua de la investigación temática, para la cual los temas existían en la pureza objetiva y original, fuera de los hombres, como si fueran cosas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Para esta visión ingenua cuanto más sean los hombres, cuya temática se busca pasivos, en el proceso de la investigación, tanto más pura será esta. El investigador ingenuo no percibe que mucho mayor y más grave perturbación puede causar su presencia curiosa, que no establezca relación comunicativa con los demás.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;No percibe, por otro lado, en su visión estática de la realidad, que es imposible la captación, en estado puro, de una temática, puesto que, si ella no existe “fuera “del hombre es a través de él que se expresa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Al expresarse, sin embargo, en un momento dado, puede ya no ser exactamente lo que era en el momento anterior. Lo importa está en que estas alteraciones, que son, en algún aspecto, inevitables, no llegan a perjudicar la validez de la investigación. Porque la investigación se realiza en el dominio de lo humano y no en el dominio de las cosas, es de su naturaleza que sea así.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;El investigador de la temática significativa del pueblo que, en nombre de la objetividad científica, transforma lo orgánico en inorgánico, lo que está siendo en lo que es, lo vivo en lo muerto, en el fondo, teme el cambio, teme la transformación. Quiere conocer el cambio, no para estimularlo, para profundizarlo, sino parta frenarlo, o, a veces, para oriental en el sentido de finalidades contrarias a la humanización del pueblo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Pero, al temer el cambio, al hacer del pueblo objeto pasivo de su acción investigadora; al ver en la mudanza el anuncio de la muerte, mata la vida y no puede esconder su marca necrófila.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La investigación de la temática, como ya dijimos, es la investigación del propio pensar del pueblo. Pensar que no se da fuera de los hombres, ni tampoco en el hombre solo, ni en el vacío. Pensar que se da en los hombres, entre los hombres, referido a una realidad, que no es solamente geográfica porque, siendo humana, es histórica.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;El objetivo fundamental de la investigación es sorprender cómo piensan los individuos su realidad; lo que piensan sobre ella, no propiamente para hacer que ellos sean “consumidores” de “cultura”, sino para que sean creadores de cultura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;De ahí que la investigación del pensar sea ya un acto de creación cultural y no de “consumo”. Y, porque es un acto de creación, como deben ser los actos humanos, no puede dejar de ser comunicativo, dialógico, participante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;No puedo investigar el pensar del pueblo si no pienso. Pero, no puedo pensar auténticamente si el otro también no piensa. Simplemente, no puedo pensar por el otro, ni para el otro, ni sin el otro. La investigación del pensar del pueblo no puede ser hecha sin el pueblo, sino con él, como sujeto de su pensar. Y, si su pensar es “mágico” o “ingenuo”, será pensado su pensar, envuelto en la acción, que él mismo se superará. Y la superación no se da en el acto de consumir ideas, como intenta la visión ingenua, sino en el de crearlas y transformarlas a través de la inserción en la realidad que mediatiza a los hombres.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La objetividad, insistimos, como exigencia de todo método científico, según la cual, el analista debe acercarse a la realidad para verla como ella es y no como le parezca que deba ser, no se deforma en la metodología que defendemos. Solamente no consideramos privilegio del investigador profesional de la temática significativa del pueblo, que se acerque a la realidad a que está referido el pensar del pueblo. Más aun: para acercarse a esta realidad sin deformarla, tendrá que hacerla con el pueblo también, como sujeto de su pensar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Ahora bien, el hombre, porque es un ser en “situación”, se encuentra enraizado en condiciones tiempo-espaciales que lo marcan y a las cuales él marca igualmente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Su tendencia es reflexionar sobre su propia situacionalidad, en la medida en que, desafiado por ella, actúa sobre ella. Esta reflexión implica por ello mismo, algo más que estar en situacionalidad, que es su posición fundamental. El hombre es porqué&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;está&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;en situación. Y será tanto más, cuanto más piense críticamente su&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;estar&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;. Esta reflexión sobre la situacionalidad es un pensar la propia condición del existir. El “engajamento” (10) resulta inclusive de ahí. Resulta de la reflexión sobre la situacionalidad. No es por otra razón que el “engajamento” es una auténtica forma de comprometerse. Y es por ello también que las formas puramente activistas no llegan a caracterizar propiamente el “engajamento”. Su carga -la de las formas activistas- preponderamente emocional las coloca en una órbita de acción sectaria. Sólo existe “engajamento” cuando el hombre, descubriéndose en “situación”, se pregunta sobre su situacionalidad. En la medida en que la situacionalidad deja de parecerle una realidad espesa que lo envuelve, alguna cosa más o menos nublada en la que y “bajo” la que está: un callejón sin salida que lo angustia o en el que se siente abrumado y, reflexionando sobre su situacionalidad, emerge de ella. Esta emersión le posibilita captar el significado de su momento. Solamente entonces será capaz de interferir en él adecuadamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: x-small; text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Notas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;8) Es importante subrayar que hacemos esta advertencia exclusivamente a aquellos cuya andialogicidad no tiene otra explicación sino en su equivocación.&lt;br /&gt;9) Esta es la razón por la cual los hombres a quienes se les niega el derecho de tener sus finalidades se “reifican” y quedan alienados a las finalidades que se le imponen.&lt;br /&gt;10) Giro brasileño que tiene como imagen al soldado que terminado el Servicio Militar Obligatorio decide continuar en el ejército voluntariamente: reenganche.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-1069638419284621176?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/1069638419284621176/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=1069638419284621176&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/1069638419284621176'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/1069638419284621176'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/educacion-y-accion-cultural-antologia.html' title=''/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-i1quyuo49Oc/TwQxh7V-ZgI/AAAAAAAACKU/m_TO0r_X8Go/s72-c/paulo-freire21.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-2280854290419626467</id><published>2012-02-14T14:29:00.001-08:00</published><updated>2012-02-14T14:29:30.889-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='TV Digital'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escuela de Cineastas del Uruguay'/><title type='text'>JUBILACIÓN PARA LOS ARTISTAS</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;iframe allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/tjmF0_IDfgg" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;(Si tiene problemas para visualizar el video &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=tjmF0_IDfgg" target="_blank"&gt;CLICK AQUÍ&lt;/a&gt;, o recorte y pegue en el navegador el siguiente enlace:&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=tjmF0_IDfgg"&gt;http://www.youtube.com/watch?v=tjmF0_IDfgg&lt;/a&gt;&amp;nbsp;)&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1329248735314285" style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;El Gobierno del uruguay reglamentó el artículo 11º de la &lt;a href="http://suacasting.com/wp-content/themes/sua_theme/pdf/Ley_de_Seguridad_Social.pdf" target="_blank"&gt;Ley 18.384&lt;/a&gt;, que reconoce los ensayos de una actividad artística como parte del período de trabajo computable para la seguridad social, además, remitió un proyecto de ley que reconoce la compatibilidad entre el cobro de una jubilación y la labor artística.&lt;/div&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1329248735314285" style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1329248735314291" style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;La &lt;a href="http://suacasting.com/wp-content/themes/sua_theme/pdf/Ley_de_Seguridad_Social.pdf" target="_blank"&gt;ley 18384&lt;/a&gt; entiende por artista intérprete o ejecutante a todo aquel que represente un papel, cante, recite, declame, interprete o ejecute en cualquier forma una obra artística, la dirija o realice cualquier actividad similar a las mencionadas, sea en vivo o registrada en cualquier tipo de soporte para su exhibición pública o privada. Se entiende por oficios conexos, aquellas actividades que impliquen un proceso creativo.&lt;/div&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1329248735314291" style="background-color: white; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;La reglamentación además establece que en los contratos deberán figurar los períodos de ensayo, la remuneración y la fecha de estreno. Esta iniciativa complementa al &lt;a href="http://archivo.presidencia.gub.uy/_web/proyectos/2008/06/T995_26%2006%202008_00001.PDF" style="color: #454545;" target="_blank"&gt;Estatuto de Artistas y Oficios Conexos&lt;/a&gt; que establece la propia Ley &lt;a href="http://suacasting.com/wp-content/themes/sua_theme/pdf/Ley_de_Seguridad_Social.pdf" style="color: #454545;"&gt;18.384&lt;/a&gt; y reconoce, a efectos de la cobertura en seguridad social, el tiempo que insume los ensayos de una puesta en escena; reconoce un año de trabajo íntegro si existen 150 días de actuación al año ó un año íntegro cuando existan 4 actuaciones (si entre una y otra actuación no exceden los 3 meses).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1329248735314291" style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1329248735314294" style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;El ministro de Trabajo, Eduardo Brenta también anunció una campaña de comunicación para que los artistas conozcan sus derechos sociales, en especial los del interior del país. Informó que hasta el momento se registraron unos 1.800 trabajadores culturales al &lt;a href="http://archivo.presidencia.gub.uy/_web/decretos/2009/06/T1363.pdf" target="_blank"&gt;Registro Nacional de Artistas&lt;/a&gt;, de los cuales un 20% tiene entre 20 años y 30 años, un 55% entre 31 años y 60 años y un 26% supera los 60 años.&lt;/div&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1329248735314294" style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1329248735314294" style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: verdana, helvetica, sans-serif; text-align: left;"&gt;El presidente del Banco de Previsión Social (&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.bps.gub.uy/" style="background-color: transparent; color: #00316f; font-family: verdana, helvetica, sans-serif; text-align: left; text-decoration: none;" target="_blank" title="http://www.bps.gub.uy/"&gt;BPS)&lt;/a&gt;&lt;span style="color: black; font-family: verdana, helvetica, sans-serif; text-align: left;"&gt;,&amp;nbsp;Ernesto Murro, explicó que tanto la reglamentación del decreto 11º de la ley citada como el registro de artistas, sumado a la campaña de difusión y las futuras modificaciones que serán realizadas en el marco del&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black; font-family: verdana, helvetica, sans-serif; text-align: left;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.mtss.gub.uy/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=3349&amp;amp;Itemid=100014" style="background-color: transparent; color: #00316f; font-family: verdana, helvetica, sans-serif; text-align: left; text-decoration: none;" target="_blank" title="http://www.mtss.gub.uy/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=3349&amp;amp;Itemid=100014"&gt;Diálogo Nacional por la Seguridad Social&lt;/a&gt;&lt;span style="color: black; font-family: verdana, helvetica, sans-serif; text-align: left;"&gt;, se protegerá la seguridad social de los artistas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1329248735314294" style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: verdana, helvetica, sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1329248735314294" style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: verdana, helvetica, sans-serif; text-align: left;"&gt;Finalmente, el director de la Secretaría General del Ministerio de Educación y Cultura (&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.mec.gub.uy/" style="background-color: transparent; color: #00316f; font-family: verdana, helvetica, sans-serif; text-align: left; text-decoration: none;" target="_blank" title="http://www.mec.gub.uy/"&gt;MEC&lt;/a&gt;&lt;span style="color: black; font-family: verdana, helvetica, sans-serif; text-align: left;"&gt;), Pablo Álvarez, explicó la necesidad por avanzar en una legislación que proteja a los artistas. Recordó que los Centros MEC firmaron unos 1.200 contratos artísticos que se suman a los 750 contratos ejecutados por la Dirección de Cultura. En ese sentido, reconoció el papel de la Ley &lt;a href="http://suacasting.com/wp-content/themes/sua_theme/pdf/Ley_de_Seguridad_Social.pdf" target="_blank"&gt;18.384&lt;/a&gt; al instaurar las cooperativas de artistas, pero subrayó que es preciso avanzar en la materia para reconocer plenamente a los artistas como trabajadores de la cultura.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1329248735314294" style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="font-size: 12px;"&gt;_____________________________________________________________&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 12px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2011/11/otra-television-es-posible.html" target="_blank"&gt;&lt;b&gt;CLICK AQUÍ PARA CONTINUAR&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1329248735314294" style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="copete" style="color: #999999; font-size: 0.9em; font-weight: bold; padding-bottom: 0.3em; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0.3em; text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="desarrollo" style="font-size: 0.85em; padding-bottom: 3em; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 1em; text-align: left;"&gt;&lt;br class="Apple-interchange-newline" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-2280854290419626467?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/2280854290419626467/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=2280854290419626467&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/2280854290419626467'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/2280854290419626467'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/jubilacion-para-los-artistas.html' title='JUBILACIÓN PARA LOS ARTISTAS'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/tjmF0_IDfgg/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-7026976882687699567</id><published>2012-02-14T02:33:00.000-08:00</published><updated>2012-02-14T02:33:00.589-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hugo Giovanetti Viola'/><title type='text'>CREER O REVENTAR</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-gFNtCXWU8bQ/Tpyc9fEzKzI/AAAAAAAACAo/xEoN95VnusA/s1600/paris-gargola-A.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5664575011452824370" src="http://3.bp.blogspot.com/-gFNtCXWU8bQ/Tpyc9fEzKzI/AAAAAAAACAo/xEoN95VnusA/s320/paris-gargola-A.jpg" style="cursor: hand; display: block; height: 181px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 320px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;NOVELÓN DE LOS POETAS MUERTOS&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; text-align: justify;"&gt;HUGO GIOVANETTI VIOLA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1ra edición 1990 / 1ra edición web 2011&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: x-small; text-align: justify;"&gt;DECIMOSÉPTIMA ENTREGA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;DOS: LA PRUEBA DEL INOCENTE (9)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;SAINT-TROPEZ&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;UN HOMBRE semicalvo se despierta en la pieza de una pensión ubicada en el Impasse del Conquêtes, un callejón muy cercano al puerto de Saint-Tropez. En la pieza sigue durmiendo un adolescente mientras el hombre se incorpora de un salto que hace cimbrar su cama. Se viste y busca un peine entre la ropa sucia y se enfrenta al espejo del lavatorio. Cuando se está peinando ve sus ojos hinchados por el brillo del fuego del sótano del mundo: suelta el peine y se escapa de la habitación. Entra en el único water que hay en el corredor, pero al salir liberado del hedor de sus vísceras sigue espantosamente iluminado: entonces vuelve a la pieza y pone a calentar agua en una cacerola, mientras prepara el mate. Después agarra una máquina de escribir que está ubicada en el mismo rincón del lavatorio, evitando mirarse al espejo. Se sienta a tomar mate frente a un ventanal, bajo el dulce sol ocre. Acomoda una silla enfrente y destapa la máquina que tiene una hoja puesta: la da vuelta y escribe enceguecidamente. A medida que escribe le chorrean por la cara el sudor y las lágrimas. Chupa el mate leyendo lo que acaba de hacer, y lo corrige a máquina y salta a buscar más hojas. Un momento después el adolescente se incorpora en su cama, protegido del encandilamiento por su azabache melena charrúa. El hombre toma un mate y lo mira hondamente, con los ojos lavados por la resurrección.&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;DE MAÑANA mateamos con Colette, y después la invité a desayunar en el Sporting. Comió con ganas. Estuvimos hablando y riéndonos de muchas cosas, pero yo me di cuenta de que tardaría meses en recuperarse. Se iba para Niza, a pedir trabajo en el restaurant de unos auverneses conocidos. Le ofrecí plata y aceptó nada más que veinte francos. “Me vas a tener que dejar sola” dijo cuando llegamos a la calle flanqueada por los galpones del puerto donde ya se podía empezar a hacer auto-stop: “Así es mucho más fácil que alguien me lleve”. “Cierto” sonrió Abel, sin ganas: “¿Y si me escondo por aquí atrás?”. Entonces la muchacha lo abrazó con violencia y le frotó la nuca como si lo hubiera parido. “Quiero quedarme sola” jadeó, descomponiéndome con su perfume: “Me lo merezco por ser boluda. ¿Te das cuenta de que quería casarme y tener hijos, loco?”. Me estaba hablando casi completamente en español.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Hay que bancárselas y chau, hermanita -pensó Abel en la esquina, mientras levantaba el brazo para despedirse. Torcí la cabeza y caminé de vuelta hacia el Impasse des Conquêtes. La desesperación me hacía doler los dientes. La desesperación la soledad y el cansancio y la bronca, pensé después: Pero no el miedo, hermano Caín De Deus. El miedo se nos había pasado para siempre, acaso: había cosas peores de por medio, ahora. “Y mejores también” dijo Abel en voz alta: “Y mejores también. Carajo”. De golpe se sintió llamado por su nombre y se tanteó el gabán dándose cuenta de que no llevaba el cuchillo. Me llamaban desde un café perchento que estaba en la esquina de la pensión. Era Mozart.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;“Pero si es mi viejo y querido Amadeus” protocolaricé acercándome sonrientemente al mostrador desde donde me hacía señas. Lo encontré muy borracho y pagándole copas a un marinero. “Qué va a tomar” me preguntó, haciendo remolinear las pestañas. “Tres medidas de whisky con dos de agua con gas” dije: “Sin hielo. Por favor”. Mozart pidió la bebida y me presentó al marinero, que era un muchachón italiano con olor a paella. “Me voy esta tarde” dijo después: “Esta ciudad da asco”. Abel tomó un gran trago y le dio la razón con la cabeza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;“Lo peor es que la culpa la tenemos todos” filosofó el marica, fabricando una trompita dramática para aguantar el llanto. “Algunos más que otros” retruqué sin pensar: “Pasa lo mismo que con la inocencia. Algunos somos más inocentes que otros, compañero”. Las Gárgolas rosáceas de los ojos de Mozart se pusieron al rojo como nunca las había visto. “La odio” ladró, con tono de caniche: “Mierda. Cómo la odio”. “A quién” le pregunté, empezando a emborracharme: “¿A Lilith? ¿O a tu mamá?”. El marica pidió otra cerveza y se tomó la mitad de un trago, casi mordiendo la botella. “A la injusticia” dijo: “Con mi madre no hay problema porque ya no sé ni quién es. Estoy solo, muchacho. A veces como hay que estar y a veces como no hay que estar. Y Lilith se odia sola: tampoco hay problema. Cualquier día la encuentran más muerta que un salami. Pero la vida es de una injusticia que enloquece”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;No me sentí capaz de retrucar, en ese momento. Ahora estaba terminando la copa y recordando que no había dormido. Había velado el sueño de Colette imaginándome un Ray altísimo y ya casi completamente canoso, que caminaba a las zancadas por el puerto de Saint-Tropez tratando de localizarme. Se me cerraban los ojos. Le di la mano a Mozart en silencio y tambaleé hasta la pensión. Oroiné erizadamente, cerré la puerta con llave y dormí nueve horas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;ME DESPERTÓ un suavísimo percutir de nudillos en la puerta. Abel saltó en la oscuridad y preguntó quién era mientras tanteaba dentro de la valija roja. Cuando escuché la voz de Ramón solté el cuchillo prendí la luz me puse un pantalón y abrí la puerta y me abracé al gigante sin mirarlo a la cara. “Principito” me dijo, con voz titilante: “Qué de tu vida”. “Mi vida está jodida, viejo” contesté: “Vení. Pasá y sentate a tomar unos verdes. Ya deben ser como las siete ¿no? ¿Y Eva y la nena?”. “Están en un hotel” dijo Ramón, sentándose en mi cama. Yo seguía sin mirarlo, mientras armaba el mate. “Así que todavía tomás esa porquería, petiso” observó el gigante, con admirada tristeza. “Sí. Pero ya no cuelgo fotos de Liverpool” dije: “Estoy adelantando”. Entonces puse a calentar agua y me senté en el suelo en posición fetal y conté de un tirón lo que me estaba pasando con Ray. Era la primera vez que lo contaba en todos sus detalles.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;“Apagá el fuego” murmuró Ramón: “Se te va a achicharrar la cacerola. Está hirviendo hace cinco minutos”. “¿De veras?” preguntó Abel, y levantó los ojos hacia el otro con desahogado alivio. El otro desvió la mirada. Entonces vi la Gárgola brillándole también a Ramón -como un fondo de aljibe hediondamente negro- y sentí ganas de escaparme saltando por la ventana, igual que la noche anterior. Abel renunció al mate y apagó el fuego y prendió un peter Stuyvesant con un temblor mucho más emergido del asombro que de la desesperación. “&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Mal año tienes, abuelo&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;” dijo la voz de adentro -que por lo visto conocía la&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Muerte del pastor&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;. Yo le di la razón sacudiendo la cabeza en el momento en que Ramón trataba de tranquilizarme, con tono de cumplido: “Mirá, petiso: ¿sabés una cosa? Me da la impresión como que dentro de diez años vamos a hablar de este tema y nos vamos a matar de risa, no sé. No sé qué querés que te diga, loco-”. La voz fue endureciéndose, hasta desembocar en una agriedad tan negra como la del ajibe.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;“No digas nada, entonces” lo corté: “No hay por qué decir nada”. La sensación que Abel llegó a tener -pasados muchos años- fue la de que Ramón no podía perdonar que&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;lo estuvieran&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;metiendo a él en la batalla&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;. “Merde” casi grité: “Y para colmo voy a tener que mandarle pedir la guita del pasaje a mi viejo. No creo que me dé el cuero para juntarla. Claro que igual hay tiempo, porque yo no me voy a ir de París hasta que no se vaya Ray. Primero se va a ir él. Te lo puedo asegurar”. “Qué lo parió” dijo Ramón, parándose: “Este bayano te quiso matar y te mató, nomás. Yo te lo estuve por decir un día, que no anduvieras tanto con ese fantasma. Y te tendría que haber avisado que yo también soy un hijo de puta, Principito. Entre nosotros nos conocemos enseguida, perdé cuidado. Así que no te fíes de mí, loco. Pero no te enloquezcas. No te va a pasar nada, en serio. Aquí te dejo un&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;France-Soir&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;que tiene un articulito sobre el Uruguay: leélo, y vas a ver qué linda que está la cosa. Como para volver, está. ¿Nos vemos esta noche en el puerto?”. “Nos vemos” le hizo la venia Abel.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Después de terminar en Chez Marlene fuimos a buscar a Ramón y a Eva, y subimos caminando hasta la Citadelle. Ella llevaba a su hija sostenida por un colgante tipo canguro. A Abel le pareció evidente que Ramón ya le había contado el asunto de Ray, porque la muchacha lo relojeaba con apiadada curiosidad. Estuvimos sentados un rato frente a la belleza insondable del Mediterráneo hinchado por la luna, pero Ramón pidió para cobijarse bajo los pinos -al otro lado de la fortaleza. “Ya está muy fresco para la gurisa” dijo mirando el mar con repugnancia. Cuando acampamos bajo los pinos el gigante armó un petardo y Abel no quiso pitar. Eva tampoco. Pedrito y el Cordobés estaban enloquecidos de felicidad, porque ya hacía semanas que no conseguían hasch. “¿Leíste el articulito del&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;France-Soir&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;, petiso?” me preguntó Ramón al rato, sin mirarme. “No” dije: “Todavía no lo viché. Pero te quiero aclarar que -como decía el abuelo Bill-&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;entre la pena y la&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;nada elijo la pena&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;, loco”. “Bárbaro” se rio Ramón: “Es como decir que entre la buena y la mala elegís la buena. Bárbaro, Principito”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Abel torció y vio fosforecer la negrura repugnante de la Gárgola en la mirada del otro. Entonces volví a imaginarme al Ray alto y canosísimo buscándome por el empedrado del puerto, y tirité. La luna se filtraba entre los troncos torcidos y Eva tendió la mano con algo que relampagueó impolutamente antes de entrar en mi zona de sombra. “Te debía un pañuelo. ¿Te acordás? Dijo: “De allá de Épinay. No sé si es el mismo, pero no importa. No le hagas caso a mi marido. Yo me voy a morir sin entenderlo, pero lo quiero tanto que lo entiendo igual”. Abel agradeció mientras gateaba para acercarse a contemplar a la niña, que dormía sobre el pasto. Entonces el gigante saltó y agarró a la criatura y la mantuvo envuelta con los brazos. Me miraba fijo. “&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;No la toqués ni&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;con los ojos&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;” parecía decirme: “&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Te infectaron, enano&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;”. “Voy a volver” le contesté en voz alta: “Todo esto está podrido. Y yo voy a-”. “¿Pero de qué estás hablando, guaso?” preguntó el Cordobés, desperezándose. “De la batalla” roncó Ramón: “Él cree que hay algo por hacer, además de joderse y reventar. Pero yo entre la pena y la nada elijo la nada, viejo. Tomá la gurisa, Eva. Agarrala vos, mejor”. Entonces Pedrito sugirió darse un yiro por el puerto y arrancamos disgregadamente colina abajo. De vez en cuando Abel sacaba el pañuelo y lo hacía relampaguear entre la noche azul, como si fuese una linterna mágica. En el puerto estuvimos mirando durante mucho rato la blancura de los yates. Ramón buscaba algo que no pudo encontrar. “Mañana de mañana nos vamos” murmuró de repente: “Chau, vo. Nos vemos en París. Mirá que me mudé y le dejá la dirección a Pedrito. Yo me llevo el teléfono de Chez Marlene, por si las moscas. Adiós, Principito”. Y me acarició la calva con un dedo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;A las once de la noche del día siguiente recién habían empezado a tocar en el piano-bar cuando Marlene llamó a Abel desde la pieza intercomunicante con el restaurant. “Teléfono para vos” me dijo: “Llamada desde Saint-Raphael”. Abel estuvo a punto de negarse a atender pero llegó al aparato lo más rápido que pudo. “Hola” grité en español: “¿Quién habla?”. “Soy yo” roncó Ramón, desde muy cerca: “Mirá que localicé a Ray y le dije que ustedes andaban por Venecia. Hasta siempre, maestro. Y no se me desespere”. La comunicación se cortó suavemente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;EL OTOÑO avanzaba. La posibilidad de que Ray no viniera me había amansado tanto, que hasta dejé de escuchar la voz del Otro. Ya casi ni silabeaba el salmo, ahora. Retomé la lectura crespuscular en la Citadelle y el recorrido del puertito -cada vez más vacío- a la búsqueda de callejones rembrandtianos. A fin de mes tendríamos que subir a París y empezaría todo de nuevo. Y terminaría todo de una buena vez, además -pensé sentado en el Sporting exactamente a los tres días de la ida de Ramón. Un día claro y ningún recuerdo, viejo Wallace -me divagué: No conocemos policías disfrazados de matoncitos ni músicos angolanos nacidos en Bahía ni rubias platinadas onda Roman Polanski. Nada de esas locuras. Eran las dos de la tarde y Abel ya había pedido la comida y estaba paladeando una copa de rosado frente al resplandecer polvoriento de la plaza cuando vio entrar al bar a Isabelle, acompañada por el Ceja y Pedrito. Sólo el Ceja me saludó. “¿Ya los echaron de Hamburgo?” sonrió Abel. El marido de Isabelle le contestó que no, pero que el contrato era una estafa viva. Nos miramos con Pedrito.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Esa noche nos acostamos relativamente temprano y yo me decidí a leer el artículo del&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;France-Soir&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;que me había recomendado tanto Ramón, y el chiquilín me pidió algún poema de los míos. Le di uno solo, largo. Era un poema de amor cruel inspirado por&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;The sun also rises&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;. “Uy, nono” falseteó Pedrito, después de la segunda lectura: “A usted le van a rezar las viejas”. “Favor que usted me hace” ladré: “Y a vos te van a matar los maridos, si no te cuidás un poco”. “¿Vos decís por el Ceja?” se rio el chiquilín: “Tas loco. Si cuando vino nos encontró prácticamente en la cama y nos invitó a comer chucrut. Estamos en otro planeta, nono. En otro tiempo, estamos. Usted perdió la-”. “Ta” dije: “Alcanza. Dejalo por ahí”. Me dediqué al&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;France-Soir&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;, que traía un inefable artículo sobre la decadencia uruguaya escrito por un corresponsal franco-mexicano. La cosa estaba planteada en términos menos sentimentales que apocalípticos, a saber: en los bares del otrora floreciente Pocitos ya no había más que tacuruses de arena entre butacones rengos y butacones entelarañados donde se oía la amenaza del oleaje, etc. (Y uno se imaginaba que por la rambla girarían pelotones de paja en vez de coches, como en las escenografías del Far-West.) En definitiva, colofoneaba -envalentonándose- el corresponsal:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Una ciudad y un país que tienden a&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;desaparecer&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Abel sintió como si le pegaran un marronazo en la entrepierna. Mierda, pensé: Estás en Saint-Tropez dándote dique con las fotos que te sacás con la B.B. y masturbándote con tu novela andante y tus odas de amor-odio y jodiendo la paciencia con&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;tu horrible tragedia personal&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;. ¿Viste la patria, ahora? ¿La viste de una vez? No es solamente&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;el único cielo concebible para&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;morirse abajo&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;. Son los&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;pobres&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;, los tuyos. Esa es tu historia, macho.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Esa noche Abel Rosso soñó que era un centauro con ojazos de Gárgola que galopaba persiguiendo a un infante desnudo (y con su propio rostro) y al despertarse tableteó una proclama de resurrección.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Pero la patria triste / me dolió más que todo&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;proferían los dos primeros versos. Después le escribí a mi viejo lo más eufemísticamente posible, aceptando su tan reiterado ofrecimiento de ayudarme con el pasaje de vuelta si me las veía mal. “&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Mal&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;no” le puse: “Pero&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;pobre&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;, siempre”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;EL CLIMA ya oscilaba, y con el primer frescor tuve un ataque de asma bastante fuerte. Hacía tiempo que se me había acabado la betametasona (que no se vendía sin receta) y Marlene se ofreció a financiarme una consulta con su médico cuando yo lo dispusiera. Pero esa noche no pude dormir. Abel aprovechó para liquidar&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;A la sombra de las muchachas en flor&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;y tomó mate electrificantemente, hasta que a las cinco y media de la mañana se decidió a salir a dar una vuelta por el pueblo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;El pecho se me empezaba a abrir. Recorrí las dos cuadras de la plaza entre una semiclaridad sedosa y después se me ocurrió subir a la Citadelle por el lado opuesto al que lo hacía siempre. Los árboles de los viejos chalets y el macadam de los repechos se veían como a través de un filtro azul cobalto, y Abel se sintió al borde de algo identificable con la felicidad. Al empezar la ascensión final de la colina tuve miedo de que la cosa se estropeara, y en ese exacto momento se me cruzó por el sendero (caminando) un enorme pájaro del tamaño de un pavorreal. El pájaro voló a ras de tierra hasta esfumarse entre el claror turquesa que filtraban los pinos. La cosa viene bien -pensé. Y caminé hasta ver el panorama de los tejados de Saint-Tropez, que parecían penetrados por el color exacto de la vida: un rojo húmedo y hondo, de gredosa grandeza. Más allá estaba la franja del resplandor marino y la aterciopelada bruma azul de los Alpes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Abel sintió que tenía que doblar a la derecha, bordeando la fortaleza. Cada vuelta de tuerca que le daba al camino le abría una luz más ancha. Y no podía frenarse. El rebrillo del golfo creció hasta circunvalar el horizonte, y al dar la última vuelta vi el sol recién alzado y miré hacia mi izquierda en el momento en que dos velas emergían por detrás del cementerio: daba la sensación de que los marineros podían ir conversando de una borda a la otra, de tan juntas que estaban. O de que las dos barcas eran algo así como la metáfora de una pareja, llegó a pensar Abel. Entonces clavé la mirada en el cementerio blanco lavado por las olas y festejé la vida hasta el estremecimiento. “Es justa” murmuré: “Con todo lo que tiene. Y con todo lo que le falta y hy que hacerle tener. Es justa”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Y metí la mano en el gabán y encontré un papel y un lápiz que no recordé haber puesto allí en ningún momento y empecé a transcribir inconexamente lo que veía y sentía y bajé a la ciudad totalmente borracho por la felicidad y versificando por la calle y casi me pisa un auto pero seguí escribiendo y a veces ponía primero lo que iba a pasar ponía Tomé un vaso de leche y tuve que ir a tomármelo al Sporting y al sentarme en la plaza con la gente del pueblo a la vista y el pecho abierto y la batalla de todos los pueblos estrellada en los ojos sentí mansa y maravilladamente que ya podía morirme.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;QUEDABAN MUY pocos días para irnos, pero por las dudas me largué aquella tarde mismo hasta Chez Marlene a ver si conseguía la cita con el médico. Encontré cerrado. Pregunté en el restaurant conexo y me dijeron que Marlene acababa de irse a la villa de Li. “La llamaron por teléfono hace cinco minutos” me explicó el chef, en mangas de camisa: “Es una lástima. Recién se fue. ¿Puedo ayudarte en algo?”. “Necesito un remedio” dije poniendo cara de moribundo: “¿Cómo hago para llegar a la villa de Li? Ya me llevaron una vez, pero ahora no tengo la menor-”. El muchacho sonrió, entre disciplicente y simpático. “Mirá” murmuró: “No tendría que decírtelo. Pero si caminás por acá abajo -bordeando las costas privadas- llegás en un rato. Yendo por allá arriba tenés que tomar un taxímetro y dar doscientas vueltas. Abajo hay un muellecito con un cartel que dice&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Werewolves&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;”. “¿Cómo?” puso cara de curioso inofensivo Abel. “&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Werewolves&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;” repitió el chef: “Es una palabra perteneciente a una vieja superstición judía. Son las personas que se vuelven lobos y se comen a otras, o algo así. Lo sé porque soy judío, of course”. Abel agradeció levantando un pulgar, aunque sin sonreír.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;No fue nada complicado caminar por las rocas. Me hizo acordar a mi niñez, en la playita de los Ingleses. Acá también había alguna que otra playita, al pie de los acantilados señoriales. “Eh, los de arriba” jadeó Abel en cierto momento, sudando como un chivo: “¿Tienen felicidad?”. Después trepó un rocaje color sangre vieja y encontró el&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Werewolves&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;casi frente a su cara mientras oía una especie de graznido humano, explotando allá arriba. Abel trató de remontar lo más rápidamente posible la escalera que llevaba a la villa. Claro que no me ahogaba el asma, solamente: el graznido pasó a ser chillido y después aullido, a medida que me acercaba. Se sucedía con cortísimas interrupciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Lo primero que vi a través de los ventanales traseros fue la irradiación verdosa de la piscina: no vi ninguna sombra colgando del trampolín, en ese momento. O mejor dicho: no vi el trampolín. Atravesé un jardín cubierto oyendo con asombro la vibración que producía el griterío en los cristales. Cuando entré al suntuoso espacio abierto de la piscina Marlene levantó la cabeza y me observó como si yo fuera de la casa. Yo torcí la cabeza y vi primero al San José cornudo que parecía mirar burlonamente a Li desde abajo del agua. Li colgaba -desnuda y ahorcada- del trampolín.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;“Y vos qué hacés aquí, si se puede saber” demoró mucho en preguntarme el muchacho, cuando se le pasó la pataleta. “Andaba buscando a Marlene” dije: “La fui a buscar al restaurant y me explicaron que recién había salido para acá”. En ese momento Marlene estaba mirando a Li desde muy cerca, me dio la impresión. La capté apenas de reojo, porque no quería profundizar mi visión del cadáver. Ya había tenido suficiente con Sinclair. El policía se secó bien la cara y prendió un cigarrillo. Marlene taconeó hacia nosotros: ahora le relampagueaba intermitentemente la furia, debajo de la gelidez. “Como lo veo mucho más calmo se lo voy a volver a preguntar. Y a ver si no le da otro ataque” casi gritó, dirigiéndose al muchacho: “¿Por qué están&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;tan&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;seguro que no la mataron?”. “Perdone, pero yo no se lo voy a volver a explicar” la cortó el ex-matoncito, amablemente: “Ya está por venir la técnica y eso va a confirmar todo, no se preocupe”. La mujer dio una patada en el suelo y se fue de la villa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Abel prendió un Peter Stuyvesant y se sentó al lado del muchacho. Se dio cuenta de que el otro tendría su edad, más o menos: sus ojos ya no le parecieron ni inocentes ni degenerados. “¿Hace cuánto pasó?” pregunté. “Una hora y media, más o menos. Acabábamos de hacer el amor en serio, por primera vez. Yo salí a buscar un champagne especial en el auto, para festejar. El champagne especial lo pidió ella. Yo soy del pueblo, viejo. Soy policía, pero me cago en los explotadores”. Entonces puso los ojos en la ahorcada y murmuró: “Cómo me enamoré, mierda. Jamás podré entender cómo me fui a meter de esa manera”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Abel terminó el cigarrillo en silencio y le pidió permiso al muchacho para irse. Él movió la cabeza, asintiendo. “¿Qué hay del caso de París? El del ex-marido de ella” me animé a preguntar, ya parado. “No sé” me contestó, levantando los hombros: “Yo tenía mi función de vigilancia acá. Hace días que no sé nada de cómo va lo otro”. “¿Y los negros?”. “Los negros están presos en Cannes desde ayer” dijo el muchacho: “Se les fue la mano con la carga que trajeron. Pero pueden zafar. Con un poco de suerte, zafan”. Abel le dio la mano al ex-matoncito. “&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Si va pal montón del&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;rico / el pobre que piensa poco / detrás de los equivócos / se vienen los perjudicos&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;” le recité en español. No sé si me entendió, pero me hizo una melancólica guiñada de complicidad. Abel salió por la escalera del fondo, sin volver a mirar la desnudez de Li. Cuando pasé junto al&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Werewolves&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;me pregunté si la superstición judía contemplaría los casos de las mujeres-lobo que terminaban por devorarse a sí mismas. “Malditos matriarcados” dije tirando una piedra contra el Mediterráneo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;AQUELLA NOCHE decidieron irse de Saint-Tropez. Pedrito y el Cordobés habían enganchado a otras dos italianas que subían a París y me ofrecieron acomodarme con ellos. “No, gracias” ladró Abel: “No me gusta viajar en la valija”. La verdad es que hubiera ahorrado bastante yéndome en coche, pero de golpe me tentó la idea de quedarme unos días más en el puertito. Tranquilo. Escribiendo. Laburando con canilla libre en Chez Marlene. Y no teniendo que enfrentarme con Ray De Deus, por supuesto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Pedrito y el Cordobés salieron a las diez de la noche y yo me fui a cenar al Gorille. Ya casi no quedaba turismo a la vista. La noche estaba triste pero muy serena, y no me importó quemar unos francos tomando un whisky antes de los calamaretti. Qué mal viven los pobres -pensó Abel ensoñándose, en el momento en que una voz muy conocida le pidió que mirara hacia su derecha. Abel torció la cabeza y la Miguela le sacó una foto desde una mesa donde se acababa de sentar con un viejo teñido. “Listo, majo” cacareó el marica, levantándose para venir a saludarme: “Me voy a Italia en yate ¿sabes? Me ha invitado este tío, que es una de las maravillas del mundo. Si me das tu dirección puedo mandarte la fotografía. Ahora soy un gran fotógrafo. Mira la camarota que me regaló mi Amadeus”. Y me alcanzó la Pentax.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;“Oye: ¿pero por qué te has puesto a temblar de esa manera?” me preguntó el marica, entre divertido y asustado. “Nada” le dije: “Rien de tout, varón. Estoy tomando un poco de más últimamente. ¿No sabés si tu Amadeus traía esta Pentax de París, por casualidad?”. “Sí” dijo la Miguela, con un rictus de orgullo: “Me dijo que era una Pentax recién comprada en París. Está un poquito chamuscada aquí ¿ves? Pero es maravillosa”. “Sí” dije: “Fui yo el que la quemé. Esta Pentax se la robó tu Amadeus a un tipo que era mi mejor amigo”. “Uy, pero qué horror” chilló el marica. “Oye, majo. ¿Y qué le vas a decir a tu mejor amigo cuando vuelvas a verlo?”. Abel terminó el whisky y se pasó las manos por la frente. “No sé” murmuró: “Lo que sé es que pensaba quedarme unos días pero me voy esta noche mismo. Ahora mismo, después que coma”. “Vale. Pero no me mires así que yo no te hice nada, majo” suspiró la Miguela: “A la verdad que asustan esos ojos que tienes”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;ERA IMPOSIBLE cargar la valija el bolso la guitarra y la máquina de escribir al mismo tiempo. Abel los iba transportando por turno, cómicamente: avanzaba con dos cosas durante unos metros, y dejaba las otras a la vista y volvía a buscarlas corriendo. Y así sucesivamente desde la terminal de ómnibus tropeziana hasta la estación de Saint-Raphael.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Estuve un rato solo y a oscuras en el compartimiento del tren, antes de que arrancara. ¿En dónde andaría Mozart? ¿Sería cierta mi teoría del asesino-ladrón, entonces? ¿Qué baraja se guardaba el ex-matoncito para asegurar con tanto desparpajo que a Li no la habían limpiado? ¿Ray estaría en París o seguiría por aquí cerca? “&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;El de la triste figura / tiene de nuevo&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;aventura. / ¿Qué se fizo su locura&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;?” murmuré sonriendo. Pero qué terriblemente difícil que es investigar de verdad, pensé después. Tengo que llamar a Marc apenas baje del tren. Marc no me va a perdonar nunca que no le haya contado lo de la Pentax. Nunca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;En el corredor del tren se encendió una luz suave que me hizo ver reflejado sobre la ventanilla. La Gárgola no estaba: ni en la noche, ni en mí. Abel prendió un Peter Stuyvesant y miró la noche sin fondo sobre la que brillaba el reflejo de su rostro. Sintió necesidad -por primera vez en la vida- de tener hijos.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-7026976882687699567?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/7026976882687699567/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=7026976882687699567&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/7026976882687699567'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/7026976882687699567'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/creer-o-reventar_14.html' title='CREER O REVENTAR'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-gFNtCXWU8bQ/Tpyc9fEzKzI/AAAAAAAACAo/xEoN95VnusA/s72-c/paris-gargola-A.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-7130695423076811494</id><published>2012-02-13T10:57:00.000-08:00</published><updated>2012-02-13T14:00:52.114-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Contenedor'/><title type='text'>CUATRO POEMAS DE LUIS ALBERTO SPINETTA (1950 - 2012)</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-WpbkgwLIUWo/Tzlc_kdyNgI/AAAAAAAACTk/-XoVwiwXcIY/s1600/Luis+Alberto+Spinetta+spinetta_1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="187" src="http://3.bp.blogspot.com/-WpbkgwLIUWo/Tzlc_kdyNgI/AAAAAAAACTk/-XoVwiwXcIY/s320/Luis+Alberto+Spinetta+spinetta_1.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;incluidos en Guitarra negra&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;I&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;la orquídea ha muerto&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;con su mano desierta e inquieta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;que la ha estrangulado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;un músico dormido&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;inclina su fatigada cabeza&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;pereciendo entre la neblina del teatro&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;este cuadro me asombra más que mi espejo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;cuando oigo el roer de los monstruos que viran en mi cráneo!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;II&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;los puentes de mi conciencia&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;están desplegados de sus extremos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;y flotan en el aire tibio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;como cosas dispersas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;unas tremendas manos vacías&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;sobresaltan mi soledad&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;haciéndola aun más inexistente&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;pronunciando a tientas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;las sucesivas muertes de mi alma&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;mi alma de jarrón&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;hoy veo sólo la espuma&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;sobre la que retozan&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;los enternecidos desechos de mi esqueleto&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;III&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;estoy en una playa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;en la que los vientos hablan a mis oídos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;en la que la arena se humedeció como una mejilla&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;y las botellas le han sido incrustadas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;estoy tan amigablemente solo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;mirando la orilla que va cambiando&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;que escucho varias voces internas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;y no sé cuál es la que me habla&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;es un momento para pensar en Dios&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;(comprender que somos partes de una&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;totalidad que nos contiene)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;es la hora en la que toda luz se desespera por brillar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;y toda mi sombra se estremece al sentirse sabida&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;IV&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;VOZ DE DIOS&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;oigo su gemido de papiro&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;de suceso que dice&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;de inabarcable reposo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;de pensamiento&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;y le oigo desde aquí&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;desde donde sólo soy su desierto&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;desde el desierto de su alma&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;desde la soledad del silencio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;y desde las voces de la mía&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;es una flor transparente&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;murmurada por sus pétalos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;y vociferada por su tallo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;sencilla es su mirada que retorna&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;todos los colores son la luz que se ahuyenta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;mas le oigo decir innumerables veces:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;“yo soy de otro reino&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;venid a mí&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;venid a mí”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;_______________________________________&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/papel-robado-en-spinettalandia.html"&gt;&lt;b&gt;CLICK AQUÍ PARA CONTINUAR&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-7130695423076811494?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/7130695423076811494/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=7130695423076811494&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/7130695423076811494'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/7130695423076811494'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/cuatro-poemas-de-luis-alberto-spinetta.html' title='CUATRO POEMAS DE LUIS ALBERTO SPINETTA (1950 - 2012)'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-WpbkgwLIUWo/Tzlc_kdyNgI/AAAAAAAACTk/-XoVwiwXcIY/s72-c/Luis+Alberto+Spinetta+spinetta_1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-6794584814348520815</id><published>2012-02-13T10:53:00.000-08:00</published><updated>2012-02-13T10:53:44.031-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Contenedor'/><title type='text'>HUGO BERVEJILLO (Uruguay, 1948)</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-uRN3uHhd-10/Tzlb7-hHI6I/AAAAAAAACTc/vh7UnZWvVg8/s1600/Hugo-Bervejillo.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-uRN3uHhd-10/Tzlb7-hHI6I/AAAAAAAACTc/vh7UnZWvVg8/s1600/Hugo-Bervejillo.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;HIJOS DEL SOL&lt;/strong&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Es cierto que nos prepararon para una vida eterna.&lt;br /&gt;Es cierto que somos eternos.&lt;br /&gt;Pero nadie se imagina.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Los Sabios lo habían dicho, aunque sus cálculos no resultaron exactos.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Y uno tiene tanto tiempo para sumar las vidas, que el ver demorarse su momento, el constatar que lo dicho por los Sabios no era tan exacto, resultó todo un triste acontecimiento, porque después de tanto tiempo, para los que esperamos -todos los de aquí-, es un momento excepcional.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Puedo decir con certeza que el cálculo resultó corto en cuatro generaciones, pero para los que somos eternos, eso es bien poca cosa.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Pero finalmente se produjo.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Un pequeño grupo de sabios de alguna parte del Mundo Desconocido, encontró la entrada de la tumba, ayudados por un grupo de gente del desierto.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Como de costumbre, derribaron la puerta sin leer las advertencias, ni las invocaciones, ni los saludos. Gente de naturaleza bestial, ignora lo que rompe y desconoce lo que encuentra.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Una vez más, rompieron los Lacres que guardaban la entrada y entraron al ámbito de mi tumba.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Ingenuamente simples, se maravillaron de lo que encontraron, alabaron formas y materiales, abrieron mucho los ojos y sacaron impresiones -algunos hasta lloraron- y se sentaron a contar los objetos, como escribas, y a tratar de leer las paredes.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Midieron nuestra importancia en la cantidad y calidad del tesoro, y nos envidiaron.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Pero no es cierto que entiendan.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Creen saber.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Raza de hormigas, su tesón los impulsa a derribar puertas y conceptos, y su soberbia, a pretender que pueden saber todo y recrear la vida que jamás vieron y dialogar con los que ya están muertos.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Torpes.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Si hubieran tenido algo de humildad, algo más del conocimiento que pretenden tener -por ejemplo, si hubieran tratado de entender las advertencias que figuran en todas las puertas-, entonces serían más sabios, no se admirarían tanto de las joyas y riquezas que encuentran aquí, y entonces, tal vez, cerrarían nuevamente la puerta de la tumba y no volverían jamás.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Las advertencias lo dicen claramente,&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Somos los Reyes.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Hijos del Sol.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Hijos de un dios. Únicos.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Y malditos.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Ese dios nos designa para gobernar -no podemos eludir ese designio-, y eso nos condena.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Nos convence de que somos los que hacemos nuestra propia riqueza, tenemos el poder -y entonces cargamos de impuestos a la plebe para disfrutar la opulencia-, y que podemos aplastar a nuestros vecinos y hacerlos nuestros esclavos para que trabajen para nosotros.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Ese dios nos señala como su descendencia y ese sitial hace que nos rodeemos de todo lo que es apetecible en nuestras tierras o hasta los confines del Mundo Conocido -riquezas en oro, plata o pedrería; tapices, monumentos, joyas, perfumes, coronas de los reyes vencidos, mantos, muebles y adornos, y también mujeres: de las castas vencidas, de los pueblos humillados: esclavas-, y que vayamos ocupando más piezas de Palacio para guardarlas, ciegos, sin imaginar nuestro destino.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Los dioses ciegan a los que quieren perder, y uno sabe eso solamente cuando ya está perdido.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Como Reyes, somos los hijos del Sol, pero los Sabios son sus albaceas, sus vigilantes.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Cuando los Sabios entienden que llegó la hora, un día, sin aviso, nos cierran las primeras puertas de la tumba.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Es una cena cualquiera; por lo tanto, bebemos en demasía como en todas las cenas. Nada hace suponer que ésta sea una cena distinta.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Cuando recobramos la lucidez, sólo entonces, nos recuerdan que, como hijos de Sol, habíamos sido designados para gobernar, y honrar al dios, pero no para acumular riquezas,&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Al Sol no le interesan las riquezas.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Le interesa la cosecha, la fertilidad, la producción y la distribución de la producción, que es la felicidad de la plebe, sus adoradores.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Entonces, ya que nos olvidamos del dios y nos hicimos devotos de la riqueza, sea ésta nuestra compañía por la eternidad.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Y entonces nos abandonan en la tumba.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Solos, tan solos como estuvimos en la vida social, rodeados de algo que sólo tiene valor y significación para lucir ante terceros y que ni siquiera podemos ver en la oscuridad; cuando entendemos que cambiaríamos todo esto por una simple rata para poder alimentarnos, es cuando el cuerpo va muriendo sin más afecto que nuestras propias manos en la cara.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Cuando es seguro que el cuerpo ya no hiede, es cuando abren la tumba y nos evisceran.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Ya saben que los oímos y que los vemos desde todos los poros anquilosados.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Por eso nos llenan las vísceras correosas con perlas y zafiros, las desfondan con collares y anillos y alhajas: todas las riquezas no caben en nuestras vísceras. Tenemos más de lo que podemos comer, más de lo que podemos almacenar: pecado de demasía.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;A eso consagramos nuestra vida social.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Y entonces nos rodean de capas de gasa, de tela , de madera y de alhajas: una armadura fría. Para que ninguna mano nos lleve una caricia, para que nos olvidemos de cómo era un beso, para que ningún aliento nos devuelva la tibieza.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;No sé si lo dije.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Somos los Reyes.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Los hijos del Sol.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La raza maldita.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;_________________________________________&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2009/06/hugo-bervejillo-el-apocaliptico.html"&gt;CLICK AQUÍ PARA CONTINUAR&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-6794584814348520815?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/6794584814348520815/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=6794584814348520815&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/6794584814348520815'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/6794584814348520815'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/hugo-bervejillo-uruguay-1948.html' title='HUGO BERVEJILLO (Uruguay, 1948)'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-uRN3uHhd-10/Tzlb7-hHI6I/AAAAAAAACTc/vh7UnZWvVg8/s72-c/Hugo-Bervejillo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-8858260373949122396</id><published>2012-02-12T07:34:00.000-08:00</published><updated>2012-02-12T07:34:29.942-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Convocatorias'/><title type='text'>LA PRODUCCIÓN CLOUZET FILMS SOLICITA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-1t5ue9eViEo/TzfbfzIt5oI/AAAAAAAACTU/dmG70GC_SP0/s1600/clouzet+films.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="53" src="http://2.bp.blogspot.com/-1t5ue9eViEo/TzfbfzIt5oI/AAAAAAAACTU/dmG70GC_SP0/s320/clouzet+films.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px;" /&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;PARA LARGOMETRAJE DE UNA COMEDIA DE HUMOR&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px;" /&gt;&lt;br style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px;" /&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px;"&gt;-UN 2º ASISTENTE DE DIRECCIÓN&lt;/span&gt;&lt;br style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px;" /&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px;"&gt;-20 EXTRAS DE TODAS LAS EDADES&lt;/span&gt;&lt;br style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px;" /&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px;"&gt;- 1 ACTOR DE DE REPARTO ENTRE&amp;nbsp; 60 A 70 AÑOS&lt;/span&gt;&lt;br style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px;" /&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px;"&gt;- 2 EXTRAS MUJERES MAYORES DE 50 AÑOS CON MÁS DE 90KG. DE PESO (PARA UNA&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px;"&gt;ESCENA DE PARODIA)&lt;/span&gt;&lt;br style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px;" /&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px;"&gt;- 1 ACTRIZ COPROTAGONISTA ENTRE 30 A 35 AÑOS MUY BUENA FIGURA&lt;/span&gt;&lt;br style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px;" /&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px;"&gt;- 1 ACTOR (BOLO) ENTRE 30 A 35 AÑOS.&lt;/span&gt;&lt;br style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px;" /&gt;&lt;br style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px;" /&gt;&lt;span style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px;"&gt;&lt;b&gt;ENVIAR CURRICULUM CON FOTO haciendo referencia a elMontevideano - Escuela Popular de Cine a&lt;/b&gt;:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;a href="mailto:contacto@clouzetfilms.com" style="background-color: white; color: #234786; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px; outline-color: initial; outline-style: initial; outline-width: 0px;" target="_blank" ymailto="mailto:contacto@clouzetfilms.com"&gt;contacto@clouzetfilms.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.clouzetfilms.com/" target="_blank"&gt;http://www.clouzetfilms.com/&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-8858260373949122396?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/8858260373949122396/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=8858260373949122396&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/8858260373949122396'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/8858260373949122396'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/la-produccion-clouzet-films-solicita.html' title='LA PRODUCCIÓN CLOUZET FILMS SOLICITA'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-1t5ue9eViEo/TzfbfzIt5oI/AAAAAAAACTU/dmG70GC_SP0/s72-c/clouzet+films.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-1996365453455823055</id><published>2012-02-12T02:33:00.000-08:00</published><updated>2012-02-12T02:33:00.345-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reportajes'/><title type='text'>ZENIA GARCÍA RÍOS Y WILSON JAVIER CARDOZO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-j0S4JqN6OFs/Ty6G20due8I/AAAAAAAACSM/zsnZqjEx8Uw/s1600/abrelabios-WEB.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="312" src="http://2.bp.blogspot.com/-j0S4JqN6OFs/Ty6G20due8I/AAAAAAAACSM/zsnZqjEx8Uw/s320/abrelabios-WEB.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;LA FUERZA DE “ABRELABIOS”&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Hace ya casi dos décadas que&amp;nbsp;&lt;strong&gt;Zenia García Ríos&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;y&amp;nbsp;&lt;strong&gt;Wilson Javier Cardozo&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;empezaron a organizar ciclos artísticos donde se respiraba ese particular e imprescindible amor a la cosa que conocimos -en la década del 50- los que tuvimos un padre en el Taller Torres García, por ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Actualmente abrelabios se ha transformado en un potente colectivo multidisciplinario de alcance internacional y vuelve a demostrar que la verdadera diversidad (la desinteresada en el exclusivismo dogmático o los egos enroscados o la manipulación arribista) es capaz de pelearle la cancha al cambalache no siempre hegemónico con que el consumismo salvaje ha saturado esta pos-posmodernidad cada vez más desflecada en variantes de la misma “culturita” hipócrita y pirotécnica destinada a adaptarnos inocuamente al establishment global.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que ellos han sido capaces de sacrificarse proyectándose en el duro deseo de durar que sostiene, desde siempre, lo mejor de la vida.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;¿En qué momento de los ciclos de lecturas iniciados en pubs y teatros a mediados de los 90 comenzaron a sentir, junto a Wilson Javier Cardozo, que&amp;nbsp;&lt;em&gt;abrelabio&lt;/em&gt;s podía constituirse en una prospectiva de largo aliento para nuestra cultura popular?&lt;/strong&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Creo que fue cuando, a instancias del público asistente a los ciclos de lecturas, surgió la idea de editar libros. La propuesta inicial fue publicar a la gente que leía en lo que llamábamos “la segunda parte”, es decir, en su mayoría “escritores” inéditos.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Era claro que se trataría de una colección de libros colectivos que recogiera una muestra de esa experiencia; pero, apenas estábamos embarcados en el diseño del segundo libro de esa serie cuando fuimos seleccionados, por parte del Círculo de Escritores del Cerro, para editar un libro colectivo producto de un concurso literario de esa zona de la ciudad. La presentación de ese volumen, dicho sea de paso, se realizó en ocasión de la reapertura del Teatro Florencio Sánchez, con un despliegue importante de público y de prensa local.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;De allí en más, con una frecuencia inesperada, fueron apareciendo opciones de edición de libros individuales y no solo de gente vinculada a los ciclos de lecturas en vivo. Esta derivación también nos permitió visualizar la conveniencia de finalizar la experiencia de los ciclos que, además de desgastantes (por la intensidad y por la dedicación que poníamos) no contaban con apoyos económicos suficientes para sustentarlo.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;¿Cuáles son las características específicas que hacen que ustedes mismos definan a Abrelabios como una gestoría cultural a la uruguaya?&lt;/strong&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;“A la uruguaya” alude a dos cosas: una, procura consolidar una buena imagen del producto nacional (cosa que es muy difícil en un mercado tan invadido y en una época tan globalizada y que contradice la idea de que “a la uruguaya” es idéntico a decir “a como salga”); otra, busca la identidad con una manera de hacer que aproxima al destinatario con los intermediarios (eso es el gestor, en última instancia) del hecho o producto cultural.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Esta proximidad con los destinatarios de los productos culturales se favorece porque hablamos el mismo léxico, despreocupados de las complejidades informáticas de los medios de publicación electrónicos, utilizando la tecnología simplemente como un medio, jamás como un fin en sí mismo; porque no aprovechamos la gestión cultural como pretexto para la venta de equipos o programas informáticos ni para la captación de clientes de talleres de tal o cual disciplina, lo que muestra independencia; porque los escritores que publicamos son los más beneficiados en cuanto a cantidad de ejemplares, contrario a lo que indica cualquier rutina de comportamiento empresarial de las editoras multinacionales. Y acaso, lo más uruguayo que tenemos es la diversificación de tareas. ¿Qué uruguayo que se precie no sabe hacer de todo un poco o es un siete-oficios? En nuestro caso, diseñamos webs, diagramamos libros y revistas, corregimos trabajos literarios y científicos, traducimos, editamos CD de plástica, de poesía y de música, organizamos espectáculos, representamos a algunos músicos, realizamos entrevistas a escritores y artistas para medios nacionales e internacionales, somos fotógrafos… en fin, una suma de actividades cuya sola enumeración evidencia el peligro de que la diversidad disminuya la calidad de los resultados, cosa que siempre ha sido una preocupación fundamental en nuestras actividades.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Ustedes conservan una profundidad de objetivos -léase: impulsar la necesidad de comunicación revulsiva y no de figuración fatua- que los emparenta con el impulso que caracterizó a la llamada cultura de la resistencia y los desliga de toda modalidad o moda posmo adaptada a las exigencias del establishment global. Eso hace recordar al maravilloso verso-consigna de María Elena Walsh:&lt;em&gt;Porque no hay guerra pero sigue la lucha&lt;/em&gt;. ¿Piensan que es posible pararle el carro al consumismo salvaje?&lt;/strong&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Gracias por tu valoración de siempre para con nuestro trabajo.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;En realidad no habíamos interpretado nuestra labor de gestores culturales desde una perspectiva militante hasta que un compañero que concurrió a uno de los tantos ciclos de lecturas iniciales le comentó a otra persona sobre nosotros diciéndole, precisamente, que esto que hacíamos era otra forma de continuar la militancia. Con el paso del tiempo, hemos confirmado su acierto. Porque el ámbito cultural nos permitió mantener una conducta y una independencia de criterios que nos hizo más libres (respecto de estructuras político-partidarias) pero más firmes en cuanto a las convicciones primarias de nuestro trabajo. En alguna oportunidad publicamos minilibros con la consigna de “la literatura que no se vende”, aludiendo no a la comercialización del objeto en sí, sino a los contenidos del mensaje estético.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La maquinaria del capitalismo se muestra muy consolidada y se retroalimenta permanentemente. Es capaz de convertir cualquier propuesta u opción de vida en moda y en cosa factible de reproducción en serie. No obstante, la apuesta a la vida sigue estando en dinamitarlo usando los intersticios del sistema, los descuidos sobre la vigilancia del comportamiento humano, aquellas formas de respuesta de los individuos que escapan de lo previsible, los números que no se aproximan a las curvas típicas de las gráficas.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Nacidos en medio de esta maquinaria, no es tan fácil prever o visualizar cómo salirse de ella. Pero el arte, en su conjunto, juega siempre contra lo establecido, lo cuestiona, lo pone en tela de jucio y, a la larga, muestra la cara que el sistema no publicita. Así que, inevitablemente, actúa desde y para otra cosa.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Actualmente la difusión multiplicadora de las redes sociales -a nivel nacional e internacional- abre mucho más la cancha para generar masividad sana. ¿Cómo funciona el intercambio creativo que realizan a nivel de blog?&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Te aclaro que, en realidad, somos conscientes que no tenemos capacidad para sostener la atención frecuente que exige un blog, por lo cual (desde el principio) aprendimos a diagramar páginas web y todas las que elaboramos (la mayoría todavía en línea; además de las páginas oficiales de la revista LSD y del propio grupo abrelabios) jamás han tenido una actualización permanente.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Entre los primeros mitos que descubrimos sobre internet está el de que es una absoluta mentira la multiplicación de las ventas o de los compradores. El teletrabajo y la globalización del mercado seguramente son opciones redituables donde ya eran redituables las opciones tradicionales. Las cifras que divulgan seguramente son falsas o están convenientemente maquilladas.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Lo que sí nos permitió esta telaraña informática fue aprovechar, al igual que buena parte de Latinoamérica (según estudios en la materia), para divulgar productos culturales e intentar superar el fraccionamiento que las divisiones políticas e históricas impusieron a la región. Así, entre los primeros internautas que establecieron contacto con nosotros apareció gente de México, de Brasil, de Argentina y de Chile, entre otros.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;En cuanto a vínculos productivos y multiplicadores para la cultura, es innegable que internet nos habilitó una red de posibilidades con la que jamás habíamos soñado.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Como ejemplos suficientes, van estos:&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;1) en el 2009 se contactó, por correo electrónico y a partir de nuestra web oficial, un docente de Tacuarembó consultándonos sobre aspectos de edición de un trabajo de su autoría. Recién lo conocimos personalmente el día de la presentación de su primer libro, en el 2010, en la ciudad de Tacuarembó. Es decir, absolutamente toda la gestión de recepción, corrección, diagramación de sus materiales y demás aspectos administrativos editoriales, fueron resueltos electrónicamente, a pesar que se trataba de un uruguayo que residía a menos de 500 km. de Montevideo. El año pasado editamos su segundo libro, ahora en una relación de camaradería casi absoluta.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;2) supimos, por intermedio de Washington Benavides, de la visita a Montevideo de un investigador norteamericano que produjo la primera antología de poesía uruguaya bilingüe; él deseaba presentar su trabajo en ocasión de esa visita pero no tenía resuelto cómo se realizaría. En cuestión de mes y medio logramos (en su mayor parte mediante correspondencia electrónica) no solo la coordinación de detalles de toda índole con el antólogo, sino también con los ámbitos oficiales que nos habilitaron tres locales (el Teatro de la Facultad de Artes de la Universidad de la República, el Anfiteatro del Instituto de Profesores “Artigas” y el Salón Azul del Centro de Conferencias de la Intendencia de Montevideo) para realizar presentaciones especialmente.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;3) a mediados del año pasado, se contactó desde Ginebra, Suiza, un intelectual que estuvo abocado en los últimos años a la musicalización de poesía latinoamericana. Cinco meses más tarde, ya estábamos organizando una presentación de la muestra de su trabajo en la Ciudad Vieja de Montevideo, con él mismo participando. Y, para mediados del 2012, estamos previendo una serie de presentaciones, también con su participación, tanto en Montevideo e interior del país como en Buenos Aires, del CD que integra esos trabajos y que está grabando ahora en estudios de Suiza.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-1996365453455823055?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/1996365453455823055/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=1996365453455823055&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/1996365453455823055'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/1996365453455823055'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/zenia-garcia-rios-y-wilson-javier.html' title='ZENIA GARCÍA RÍOS Y WILSON JAVIER CARDOZO'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-j0S4JqN6OFs/Ty6G20due8I/AAAAAAAACSM/zsnZqjEx8Uw/s72-c/abrelabios-WEB.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-3326735801179335643</id><published>2012-02-12T01:33:00.000-08:00</published><updated>2012-02-12T04:53:18.076-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Convocatorias'/><title type='text'>Convocatoria de FLORIANÓPOLIS AUDIOVISUAL MERCOSUL</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-1lD_7eJF_g0/TzexaH0teHI/AAAAAAAACTE/C7dXoJ014gU/s1600/fam2011_banner_blog.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="99" src="http://1.bp.blogspot.com/-1lD_7eJF_g0/TzexaH0teHI/AAAAAAAACTE/C7dXoJ014gU/s320/fam2011_banner_blog.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;table border="0" cellpadding="1" cellspacing="0" style="background-color: white; width: 380px;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="notiB" style="color: #019cb1; font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-size: 12px; font-weight: bold; text-decoration: underline;"&gt;FAM 2012 abre su inscripción para cortometrajes y largometrajes del Mercosur y asociados&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td height="5"&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="notiC" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 10px;"&gt;El Florianópolis Audiovisual Mercosul (FAM) convoca a participar de su 16° edición, a desarrollarse del 15 al 22 de junio de 2012 en la capital del estado de Santa Catarina (Brasil). La inscripción está abierta para películas de productoras del Mercosur y países asociados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Al igual que en las otras 15 ediciones, el FAM cumple un papel decisivo en la difusión de la producción audiovisual de los países del Mercosur, independientemente de su lengua, formato y forma de producción”, destacó Marilha Naccari, productora del evento que el año pasado reunió a 25.000 espectadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscando ser espacio para la integración latinoamericana, permitiendo el acceso del público a la producción de la región, FAM invita a participar a cortos y largos inéditos en el estado de Santa Catarina para sus secciones competitivas 2012.&lt;br /&gt;El festival cuenta con cuatro apartados a concurso: la Muestra de Cortos Mercosul –eje central del evento, destinado a cortos de hasta 30 minutos-, la Muestra Infanto-Juvenil, Muestra DOC-FAM –medio y largos documentales- y la Muestra Catarinense.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Organizado por la Associação Cultural Panvision, la inscripción es gratuita y permanecerá abierta hasta el 5 de marzo. Las bases y condiciones se pueden consultar en la web de&amp;nbsp;&lt;a _blank"="" href="http://www.panvision.com.br/"&gt;FAM 2012&lt;/a&gt;.&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;______________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.panvision.com.br/audiovisualmercosul/orientacoes.asp" target="_blank"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;PARA MAYOR INFORMACIÓN CLICK AQUÍ&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-3326735801179335643?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/3326735801179335643/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=3326735801179335643&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/3326735801179335643'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/3326735801179335643'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/convocatoria-de-florianopolis.html' title='Convocatoria de FLORIANÓPOLIS AUDIOVISUAL MERCOSUL'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-1lD_7eJF_g0/TzexaH0teHI/AAAAAAAACTE/C7dXoJ014gU/s72-c/fam2011_banner_blog.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-7638789984420910199</id><published>2012-02-12T01:21:00.000-08:00</published><updated>2012-02-12T04:53:46.990-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Convocatorias'/><title type='text'>Convocado el 8º Festival Internacional de Cine de Monterrey</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-7WrJmHO0Y0s/Tzeujdsui8I/AAAAAAAACS8/q-HKKUsE7Lo/s1600/Monterrrey.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-7WrJmHO0Y0s/Tzeujdsui8I/AAAAAAAACS8/q-HKKUsE7Lo/s1600/Monterrrey.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;table border="0" cellpadding="1" cellspacing="0" style="background-color: white; width: 380px;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td height="5"&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="notiC" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 10px;"&gt;El pasado 2 de febrero quedó abierto el plazo de inscripción para participar en el 8º Festival de Cine de Monterrey, que llevará a la capital del estado de Nuevo León un completo panorama del cine internacional con especial énfasis en el nuevo cine de autor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al igual que en ediciones anteriores, el certamen contará con una Competencia Internacional abierta a realizadores de todo el mundo con largometrajes y cortometrajes terminados después del 1 de enero de 2011.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El certamen, que se celebrará del 16 al 26 de agosto, también contará con secciones dedicadas al cine de Nuevo León, programas especiales del país invitado, encuentros académicos y el ya tradicional ‘Día de la Industria Cinematográfica’ que ofrecerá una serie de conferencias y actividades dedicadas promover la creciente industria local.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La convocatoria finaliza el 27 de abril y las bases del certamen están disponibles en la página web del&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.monterreyfilmfestival.com/" target="_blank"&gt;festival&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;______________________________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://8.monterreyfilmfestival.com/espanol/convocatoria-2012/" target="_blank"&gt;&lt;b&gt;PARA MAYOR INFORMACIÓN CLICK AQUÍ&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-7638789984420910199?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/7638789984420910199/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=7638789984420910199&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/7638789984420910199'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/7638789984420910199'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/convocado-el-8-festival-internacional.html' title='Convocado el 8º Festival Internacional de Cine de Monterrey'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-7WrJmHO0Y0s/Tzeujdsui8I/AAAAAAAACS8/q-HKKUsE7Lo/s72-c/Monterrrey.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-3938490690487618129</id><published>2012-02-12T01:13:00.000-08:00</published><updated>2012-02-12T04:54:11.764-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Convocatorias'/><title type='text'>Taller Documental Al Jazeera - DocMontevideo</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-6CuvO5bWq-U/TzesApjLjOI/AAAAAAAACS0/SL6cNLbrNH4/s1600/aljazeera.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="113" src="http://3.bp.blogspot.com/-6CuvO5bWq-U/TzesApjLjOI/AAAAAAAACS0/SL6cNLbrNH4/s320/aljazeera.png" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;table border="0" cellpadding="1" cellspacing="0" style="background-color: white; width: 380px;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="notiB" style="color: #019cb1; font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-size: 12px; font-weight: bold;"&gt;Jane Garner y Luis González, organizadores del Taller Documental Al Jazeera - DocMontevideo&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td height="15"&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="notiC" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 10px;"&gt;&lt;b&gt;Historias que reflejen la transformación de Latinoamérica es lo que busca la cadena Al Jazeera English que, en colaboración con DocMontevideo, mantiene abierta la convocatoria para participar de su Taller de Documental que se celebrará en Montevideo, entre el 6 y el 13 de mayo.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El objetivo de la convocatoria de Al Jazeera y el taller es llegar a los cineastas de América Latina que mejor conocen la historia de esta región; los directores y productores que están viviendo con los cambios, la evolución y la transformación que se da cada día en el continente. Queremos identificar a estos narradores de historias y llevar sus documentales a nuestra audiencia global”, precisó Jane Garner, productora del programa Witness de Al Jazeera English, en diálogo con LatAm Cinema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La estructura del taller nos permitirá reunirnos directamente con los directores, estudiar su trabajo previo, explorar plenamente sus propuestas y ayudarles a desarrollar su estilo narrativo de observación”, agregó, detallando el tipo de historias que procuran: “Estamos buscando ideas acerca de lo que está sucediendo hoy en día, los cambios en la sociedad, la transformación económica, el despertar artístico, los cambios culturales que están en marcha. Estos son todos los temas que queremos ver explorados en un estilo documental de observación. Queremos que estas películas tengan la voz y naturaleza de sus personajes centrales. No queremos un narrador que nos cuenta una historia o una serie de entrevistas interesantes e imágenes que acompañan. Queremos ver un arco en la historia, un principio, un desarrollo y un final. No estamos buscando una película al estilo de Hollywood, sino una donde el espectador salga informado y tal vez iluminado”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cadena trabaja los formatos de 25 y 48 minutos, siendo el primero al que está orientado el taller, aunque podrían ser considerados los proyectos de mayor duración. Para Garner, el taller servirá para identificar a directores que “pueden producir un documental de gran alcance para nuestra audiencia”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué tipo de ofertas se puede esperar de los productores del canal? Explicó: “Si un director de cine recibe el encargo de producir un documental para nuestra red, se le dará nuestro apoyo estándar para películas por encargo, con un presupuesto que empieza en 45.000 dólares y aumenta a partir de ahí, dependiendo de las necesidades del proyecto y nuestro aporte editorial, que está disponible hasta la entrega de la película completa”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Garner manifestó el interés de desarrollar alianzas de coproducción en la región, como así también dar regularidad al taller, ya que Latinoamérica ofrece “una historia única y personajes fascinantes”. Muestra de ello es que de los alrededor de 500 títulos realizados por encargo o adquiridos, 200 son latinoamericanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siendo coorganizado por DocMontevideo, los proyectos seleccionados se integrarán a este encuentro anual de las televisoras latinoamericanas. “Todavía estamos desarrollando las vías para integrar lo que sucederá en el taller con nuestra propuesta más amplia de actividades. Tanto desde Al Jazeera como desde DocMontevideo estamos interesados en ver los resultados que emergen de la convocatoria y evaluar el proceso de producción y desarrollo a futuro que marcan esos proyectos. El encuentro de DocMontevideo en julio será una excelente oportunidad para dar seguimiento de los mismos luego del primer taller”, explicó Luis González, director de DocMontevideo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;González añadió que espera “que esta iniciativa de Al Jazeera sirva de estímulo para motivar a otros canales panregionales a invertir en producción documental latinoamericana”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El plazo de inscripción de proyectos finaliza el día 28 de febrero de 2012 y se puede obtener más información en la página web de&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.ajeviewfinder.com/Page_O6MN.html" target="_blank"&gt;Al Jazeera&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;______________________________________________&lt;br /&gt;&lt;a href="http://taller%20documental%20al%20jazeera%20-%20docmontevideo/" target="_blank"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;CLICK AQUÍ PARA MAYOR INFORMACIÓN&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-3938490690487618129?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/3938490690487618129/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=3938490690487618129&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/3938490690487618129'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/3938490690487618129'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/taller-documental-al-jazeera.html' title='Taller Documental Al Jazeera - DocMontevideo'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-6CuvO5bWq-U/TzesApjLjOI/AAAAAAAACS0/SL6cNLbrNH4/s72-c/aljazeera.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-5711852776584876834</id><published>2012-02-12T01:10:00.000-08:00</published><updated>2012-02-12T04:54:25.844-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Convocatorias'/><title type='text'>Bolivia Lab abrió las convocatorias de su cuarta edición</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-yIDQ8dM_r4I/Tze1hbzkq9I/AAAAAAAACTM/QS-T5_a5gq0/s1600/bolivia+lab.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="167" src="http://4.bp.blogspot.com/-yIDQ8dM_r4I/Tze1hbzkq9I/AAAAAAAACTM/QS-T5_a5gq0/s320/bolivia+lab.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;table border="0" cellpadding="1" cellspacing="0" style="background-color: white; width: 380px;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td height="5"&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="notiC" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 10px;"&gt;Bolivia Lab - Laboratorio y Clínica de Proyectos Cinematográficos presentó oficialmente su cuarta edición, anunciando la apertura de sus cuatro convocatorias y algunos adelantos de las actividades de este año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nuevo capítulo de Bolivia Lab tendrá lugar en el mes de junio en La Paz y Cochabamba, con Chile como país invitado. Se desarrollarán cuatro talleres de formación y especialización, que actualmente tienen su inscripción abierta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El IV Bolivia Lab. 2012, Proyectos con altura (11-12 de junio) contará con un total de 20 proyectos iberoamericanos, con vías a la coproducción, que serán desarrollados en este espacio que contempla conferencias, diálogos y mesas de análisis de profesionales de la industria, un taller de guión y encuentros con medios nacionales e internacionales. Los participantes gozarán de becas otorgadas por el Programa Ibermedia, que cubrirá matrícula, hospedaje y alimentación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los 20 proyectos participantes serán elegidos de la siguiente manera: 4 proyectos por Bolivia, 11 proyectos iberoamericanos (un proyecto por país), dos proyectos del país invitado Chile, un proyecto seleccionado por Lagarto Cine, un proyecto seleccionado por BR Lab y un proyecto seleccionado por Iberdoc. El 31 de marzo es el plazo final para esta convocatoria que otorgará una serie de incentivos en servicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra convocatoria abierta es la del II Premio Cine en Construcción (14-16 de junio) para películas en fase final o primer corte, tanto bolivianas como iberoamericanas. Se seleccionarán tres películas finalistas para participar de todas las actividades del Bolivia Lab, y se premiará a una película boliviana y otra sudamericana. Se recibirá material hasta el 10 de abril.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El II Mercado de Películas y Proyectos (14-16 de junio) está destinado a películas y proyectos iberoamericanos, y se enmarca en la formación de estrategias y rutas del mercado cinematográfico. Doce títulos se escogerán para participar de este taller que ofrece reuniones uno a uno, clases magistrales de agentes de ventas, distribuidores y/o exhibidores de la región. La fecha límite para inscribirse es el 10 de abril.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El II Taller Internacional de Guión de Cochabamba convoca a guionistas, directores y/o productores bolivianos e iberoamericanos o profesionales residentes en cualquier país iberoamericano, que tengan un guión en proceso de trabajo. Los postulantes deberán tener un guión de ficción por lo menos en una segunda versión. Trece guiones serán trabajados con los asesores, aunque tres son becados por Bolivia Lab, por lo cual son diez las plazas que se seleccionarán por medio de la convocatoria. Abierta hasta el 30 de marzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las bases de las convocatorias, como así también la ficha de inscripción, están disponibles en la web del&amp;nbsp;&lt;a _blank"="" href="http://www.bolivialab.com.bo/"&gt;evento&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dirigido por Fernando Martínez, el Bolivia Lab es convocado por el Ministerio de Culturas del Estado Plurinacional de Bolivia con su departamento de Industrias Culturales, Producen Bolivia, CONACINE Bolivia (Consejo Nacional del Cine), junto a Filmosonido Chile, el Programa Ibermedia, Cinenomada (Bolivia) y el Gobierno autónomo municipal de la ciudad de La Paz.&lt;br /&gt;_______________________________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.bolivialab.com.bo/" target="_blank"&gt;&lt;b&gt;PARA MAYOR INFORMACIÓN CLICK AQUÍ&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-5711852776584876834?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/5711852776584876834/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=5711852776584876834&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/5711852776584876834'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/5711852776584876834'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/bolivia-lab-abrio-las-convocatorias-de.html' title='Bolivia Lab abrió las convocatorias de su cuarta edición'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-yIDQ8dM_r4I/Tze1hbzkq9I/AAAAAAAACTM/QS-T5_a5gq0/s72-c/bolivia+lab.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-2827812593425072201</id><published>2012-02-11T02:30:00.000-08:00</published><updated>2012-02-11T02:30:00.496-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Kafka'/><title type='text'>FRANZ KAFKA (1883 - 1924)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-oprPgVTasUw/Txs9rI95AvI/AAAAAAAACOo/TWysuzRbeLE/s1600/Kafka5jahre.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5700217564718236402" src="http://3.bp.blogspot.com/-oprPgVTasUw/Txs9rI95AvI/AAAAAAAACOo/TWysuzRbeLE/s320/Kafka5jahre.jpg" style="cursor: hand; cursor: pointer; display: block; height: 263px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 187px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif;"&gt;&lt;div style="font-size: 16px;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;LA METAMORFOSIS&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;CUARTA ENTREGA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="font-size: 16px;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;III (1)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;La grave herida de Gregorio, cuyos dolores soportó más de un mes -la manzana permaneció empotrada en la carne como recuerdo visible, ya que nadie se atrevía a retirarla-, pareció recordar, incluso al padre, que Gregorio, a pesar de su triste y repugnante forma actual, era un miembro de la familia, a quien no podía tratarse como a un enemigo, sino frente al cual el deber familiar era aguantarse la repugnancia y resignarse, nada más que resignarse.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Y si Gregorio ahora, por culpa de su herida, probablemente había perdido agilidad para siempre, y por lo pronto necesitaba para cruzar su habitación como un viejo inválido largos minutos -no se podía ni pensar en arrastrarse por las alturas-, sin embargo, en compensación por este empeoramiento de su estado, recibió, en su opinión, una reparación más que suficiente: hacia el anochecer se abría la puerta del cuarto de estar, la cual solía observar fijamente ya desde dos horas antes, de forma que, tumbado en la oscuridad de su habitación, sin ser visto desde el comedor, podía ver a toda la familia en la mesa iluminada y podía escuchar sus conversaciones, en cierto modo con el consentimiento general, es decir, de una forma completamente distinta a como había sido hasta ahora.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Naturalmente, ya no se trataba de las animadas conversaciones de antaño, en las que Gregorio, desde la habitación de su hotel, siempre había pensado con cierta nostalgia cuando, cansado, tenía que meterse en la cama húmeda. La mayoría de las veces transcurría el tiempo en silencio. El padre no tardaba en dormirse en la silla después de la cena, y la madre y la hermana se recomendaban mutuamente silencio; la madre, inclinada muy por debajo de la luz, cosía ropa fina para un comercio de moda; la hermana, que había aceptado un trabajo como dependienta, estudiaba por la noche estenografía y francés, para conseguir, quizá más tarde, un puesto mejor. A veces el padre se despertaba y, como si no supiera que había dormido, decía a la madre: «¡Cuánto coses hoy también!», e inmediatamente volvía a dormirse mientras la madre y la hermana se sonreían mutuamente.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Por una especie de obstinación, el padre se negaba a quitarse el uniforme mientras estaba en casa; y mientras la bata colgaba inútilmente de la percha, dormitaba el padre en su asiento, completamente vestido, como si siempre estuviese preparado para el servicio e incluso en casa esperase también la voz de su superior. Como consecuencia, el uniforme, que no era nuevo ya en un principio, empezó a ensuciarse a pesar del cuidado de la madre y de la hermana. Gregorio se pasaba con frecuencia tardes enteras mirando esta brillante ropa, completamente manchada, con sus botones dorados siempre limpios, con la que el anciano dormía muy incómodo y, sin embargo, tranquilo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;En cuanto el reloj daba las diez, la madre intentaba despertar al padre en voz baja y convencerle para que se fuese a la cama, porque éste no era un sueño auténtico y el padre tenía necesidad de él, porque tenía que empezar a trabajar a las seis de la mañana. Pero con la obstinación que se había apoderado de él desde que se había convertido en ordenanza, insistía en quedarse más tiempo a la mesa, a pesar de que, normalmente, se quedaba dormido y, además, sólo con grandes esfuerzos podía convencérsele de que cambiase la silla por la cama. Ya podían la madre y la hermana insistir con pequeñas amonestaciones, durante un cuarto de hora daba cabezadas lentamente, mantenía los ojos cerrados y no se levantaba. La madre le tiraba del brazo, diciéndole al oído palabras cariñosas, la hermana abandonaba su trabajo para ayudar a la madre, pero esto no tenía efecto sobre el padre. Se hundía más profundamente en su silla. Sólo cuando las mujeres lo cogían por debajo de los hombros, abría los ojos, miraba alternativamente a la madre y a la hermana, y solía decir: «¡Qué vida ésta! ¡Ésta es la tranquilidad de mis últimos días!», y apoyado sobre las dos mujeres se levantaba pesadamente, como si él mismo fuese su más pesada carga, se dejaba llevar por ellas hasta la puerta, allí les hacía una señal de que no las necesitaba, y continuaba solo, mientras que la madre y la hermana dejaban apresuradamente su costura y su pluma para correr tras el padre y continuar ayudándolo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;¿Quién en esta familia, agotada por el trabajo y rendida de cansancio, iba a tener más tiempo del necesario para ocuparse de Gregorio? El presupuesto familiar se reducía cada vez más, la criada acabó por ser despedida. Una asistenta gigantesca y huesuda, con el pelo blanco y desgreñado, venía por la mañana y por la noche, y hacía el trabajo más pesado; todo lo demás lo hacía la madre, además de su mucha costura. Ocurrió incluso el caso de que varias joyas de la familia, que la madre y la hermana habían lucido entusiasmadas en reuniones y fiestas, hubieron de ser vendidas, según se enteró Gregorio por la noche por la conversación acerca del precio conseguido. Pero el mayor motivo de queja era que no se podía dejar esta casa, que resultaba demasiado grande en las circunstancias presentes, ya que no sabían cómo se podía trasladar a Gregorio. Pero Gregorio comprendía que no era sólo la consideración hacia él lo que impedía un traslado, porque se le hubiera podido transportar fácilmente en un cajón apropiado con un par de agujeros para el aire; lo que, en primer lugar, impedía a la familia un cambio de casa era, aún más, la desesperación total y la idea de que habían sido azotados por una desgracia como no había igual en todo su círculo de parientes y amigos. Todo lo que el mundo exige de la gente pobre lo cumplían ellos hasta la saciedad: el padre iba a buscar el desayuno para el pequeño empleado de banco, la madre se sacrificaba por la ropa de gente extraña, la hermana, a la orden de los clientes, corría de un lado para otro detrás del mostrador, pero las fuerzas de la familia ya no daban para más. La herida de la espalda comenzaba otra vez a dolerle a Gregorio como recién hecha cuando la madre y la hermana, después de haber llevado al padre a la cama, regresaban, dejaban a un lado el trabajo, se acercaban una a otra, sentándose muy juntas. Entonces la madre, señalando hacia la habitación de Gregorio, decía: «Cierra la puerta, Greta», y cuando Gregorio se encontraba de nuevo en la oscuridad, fuera las mujeres confundían sus lágrimas o simplemente miraban fijamente a la mesa sin llorar.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Gregorio pasaba las noches y los días casi sin dormir. A veces pensaba que la próxima vez que se abriese la puerta él se haría cargo de los asuntos de la familia como antes; en su mente aparecieron de nuevo, después de mucho tiempo, el jefe y el encargado; los dependientes y los aprendices; el mozo de los recados, tan corto de luces; dos, tres amigos de otros almacenes; una camarera de un hotel de provincias; un recuerdo amado y fugaz: una cajera de una tienda de sombreros a quien había hecho la corte seriamente, pero con demasiada lentitud; todos ellos aparecían mezclados con gente extraña o ya olvidada, pero en lugar de ayudarle a él y a su familia, todos ellos eran inaccesibles, y Gregorio se sentía aliviado cuando desaparecían. Pero después ya no estaba de humor para preocuparse por su familia, solamente sentía rabia por el mal cuidado de que era objeto y, a pesar de que no podía imaginarse algo que le hiciese sentir apetito, hacía planes sobre cómo podría llegar a la despensa para tomar de allí lo que quisiese, incluso aunque no tuviese hambre alguna. Sin pensar más en qué es lo que podría gustar a Gregorio, la hermana, por la mañana y al mediodía, antes de marcharse a la tienda, empujaba apresuradamente con el pie cualquier comida en la habitación de Gregorio, para después recogerla por la noche con el palo de la escoba, tanto si la comida había sido probada como si -y éste era el caso más frecuente- ni siquiera hubiera sido tocada. Recoger la habitación, cosa que ahora hacía siempre por la noche, no podía hacerse más deprisa. Franjas de suciedad se extendían por las paredes, por todas partes había ovillos de polvo y suciedad.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Al principio, cuando llegaba la hermana, Gregorio se colocaba en el rincón más significativamente sucio para, en cierto modo, hacerle reproches mediante esta posición. Pero seguramente hubiese podido permanecer allí semanas enteras sin que la hermana hubiese mejorado su actitud por ello; ella veía la suciedad lo mismo que él, pero se había decidido a dejarla allí. Al mismo tiempo, con una susceptibilidad completamente nueva en ella y que, en general, se había apoderado de toda la familia, ponía especial atención en el hecho de que se reservase solamente a ella el cuidado de la habitación de Gregorio. En una ocasión la madre había sometido la habitación de Gregorio a una gran limpieza, que había logrado solamente después de utilizar varios cubos de agua -la humedad, sin embargo, también molestaba a Gregorio, que yacía extendido, amargado e inmóvil sobre el canapé-, pero el castigo de la madre no se hizo esperar, porque apenas había notado la hermana por la tarde el cambio en la habitación de Gregorio, cuando, herida en lo más profundo de sus sentimientos, corrió al cuarto de estar y, a pesar de que la madre suplicaba con las manos levantadas, rompió en un mar de lágrimas, que los padres -el padre se despertó sobresaltado en su silla-, al principio, observaban asombrados y sin poder hacer nada, hasta que, también ellos, comenzaron a sentirse conmovidos. El padre, a su derecha, reprochaba a la madre que no hubiese dejado al cuidado de la hermana la limpieza de la habitación de Gregorio; a su izquierda, decía a gritos a la hermana que nunca más volvería a limpiar la habitación de Gregorio. Mientras que la madre intentaba llevar al dormitorio al padre, que no podía más de irritación, la hermana, sacudida por los sollozos, golpeaba la mesa con sus pequeños puños, y Gregorio silbaba de pura rabia porque a nadie se le ocurría cerrar la puerta para ahorrarle este espectáculo y este ruido.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Pero incluso si la hermana, agotada por su trabajo, estaba ya harta de cuidar de Gregorio como antes, tampoco la madre tenía que sustituirla y no era necesario que Gregorio hubiese sido abandonado, porque para eso estaba la asistenta. Esa vieja viuda, que en su larga vida debía haber superado lo peor con ayuda de su fuerte constitución, no sentía repugnancia alguna por Gregorio. Sin sentir verdadera curiosidad, una vez había abierto por casualidad la puerta de la habitación de Gregorio y, al verle, se quedó parada, asombrada con los brazos cruzados, mientras éste, sorprendido y a pesar de que nadie le perseguía, comenzó a correr de un lado a otro.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Desde entonces no perdía la oportunidad de abrir un poco la puerta por la mañana y por la tarde para echar un vistazo a la habitación de Gregorio. Al principio le llamaba hacia ella con palabras que, probablemente, consideraba amables, como: «¡Ven aquí, viejo escarabajo pelotero!» o «¡Miren al viejo escarabajo pelotero!» Gregorio no contestaba nada a tales llamadas, sino que permanecía inmóvil en su sitio, como si la puerta no hubiese sido abierta. ¡Si se le hubiese ordenado a esa asistenta que limpiase diariamente la habitación en lugar de dejar que le molestase inútilmente a su antojo! Una vez, por la mañana temprano -una intensa lluvia golpeaba los cristales, quizá como signo de la primavera que ya se acercaba- cuando la asistenta empezó otra vez con sus improperios, Gregorio se enfureció tanto que se dio la vuelta hacia ella como para atacarla, pero de forma lenta y débil. Sin embargo, la asistenta, en vez de asustarse, alzó simplemente una silla, que se encontraba cerca de la puerta, y, tal como permanecía allí, con la boca completamente abierta, estaba clara su intención de cerrar la boca sólo cuando la silla que tenía en la mano acabase en la espalda de Gregorio.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;-¿Conque no seguimos adelante? -preguntó, al ver que Gregorio se daba de nuevo la vuelta, y volvió a colocar la silla tranquilamente en el rincón.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Gregorio ya no comía casi nada. Sólo si pasaba por casualidad al lado de la comida tomaba un bocado para jugar con él en la boca, lo mantenía allí horas y horas y, la mayoría de las veces acababa por escupirlo. Al principio pensó que lo que le impedía comer era la tristeza por el estado de su habitación, pero precisamente con los cambios de la habitación se reconcilió muy pronto. Se habían acostumbrado a meter en esta habitación cosas que no podían colocar en otro sitio, y ahora había muchas cosas de éstas, porque una de las habitaciones de la casa había sido alquilada a tres huéspedes. Estos señores tan severos -los tres tenían barba, según pudo comprobar Gregorio por una rendija de la puerta- ponían especial atención en el orden, no sólo ya de su habitación, sino de toda la casa, puesto que se habían instalado aquí, y especialmente en el orden de la cocina. No soportaban trastos inútiles ni mucho menos sucios. Además, habían traído una gran parte de sus propios muebles. Por ese motivo sobraban muchas cosas que no se podían vender ni tampoco se querían tirar. Todas estas cosas acababan en la habitación de Gregorio. Lo mismo ocurrió con el cubo de la ceniza y el cubo de la basura de la cocina. La asistenta, que siempre tenía mucha prisa, arrojaba simplemente en la habitación de Gregorio todo lo que, de momento, no servía; por suerte, Gregorio sólo veía, la mayoría de las veces, el objeto correspondiente y la mano que lo sujetaba. La asistenta tenía, quizá, la intención de recoger de nuevo las cosas cuando hubiese tiempo y oportunidad, o quizá tirarlas todas de una vez, pero lo cierto es que todas se quedaban tiradas en el mismo lugar en que habían caído al arrojarlas, a no ser que Gregorio se moviese por entre los trastos y los pusiese en movimiento, al principio obligado a ello porque no había sitio libre para arrastrarse, pero más tarde con creciente satisfacción, a pesar de que después de tales paseos acababa mortalmente agotado y triste, y durante horas permanecía inmóvil.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-2827812593425072201?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/2827812593425072201/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=2827812593425072201&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/2827812593425072201'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/2827812593425072201'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/franz-kafka-1883-1924_11.html' title='FRANZ KAFKA (1883 - 1924)'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-oprPgVTasUw/Txs9rI95AvI/AAAAAAAACOo/TWysuzRbeLE/s72-c/Kafka5jahre.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-2689029356257352510</id><published>2012-02-10T05:26:00.000-08:00</published><updated>2012-02-10T05:26:00.993-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Contenedor'/><title type='text'>HERMENEGILDO SABAT / SIN PALABRAS</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-GGXXOp1RluE/Ty6DfGMD-dI/AAAAAAAACSE/wDm_XdhSjqY/s1600/sabat1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-GGXXOp1RluE/Ty6DfGMD-dI/AAAAAAAACSE/wDm_XdhSjqY/s1600/sabat1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;“NI MURIÓ NI FUE GARDEL”&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;(de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Adioses tardíos&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;, Ed. Clarín-Aguilar, 1998)&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;A nadie en Buenos Aires le complace admitir que el tango produce disgusto, pero no hay que desesperar. Evidencias sobrevivientes, pálidas y escasas, sucumben ante aluviones de sonidos monótonos -en el mejor de los casos, pésimos- habitualmente bendecidos y multiplicados por imitaciones y plagios que embelesan a empresarios, idólatras descerebrados e incluso supuestos intelectuales, unidos para defender apropiaciones rotuladas como “nacionales”. El tango resiste los avances y no ha desaparecido, aun. Diseñado por dos argentinos inteligentes, un complejo espectáculo cosechó hace pocos años ovaciones masivas en capitales importantes y ciudades poderosas. Ante la absoluta indiferencia local, empresas extranjeras se animan a desempolvar discos inconseguibles. Un japonés solitario edita los CD de grupos que actuaron durante la década del 20 (Francisco Pracánico, Cayetano Puglisi, Juan Guido, ¿quién se acuerda de ellos?) mientras que aquí se decreta que encarar tales proyectos sería una suma de fracasos.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;En Japón y en Miami se siguen contratando orquestas e instrumentistas que prefieren estar alejados de afectos a permanecer desocupados. El costado bailable del tango sigue interesando al cine. Tanto Al Pacino como Arnold Schwarzenegger se prodigaron con pasos y movimientos reminiscentes de Rodolfo Valentino en versiones coincidentes de Por una cabeza; el embajador de EEUU James Cheek, nativo de Arkansas (pronúnciese Ar-kan-só) proclamó que es su tango favorito, lo cante Carlos Gardel o no. En los barrios de La Boca o Barracas ya no interesa si Gardel canta o no, siquiera si canta como siempre, mucho menos si cada día canta mejor. Ausente la música se ha generado un entretenimiento demostrar que Gardel no nació en Toulouse, aunque su madre estaba allí cuando dio a luz. Como el Guerrero que citaba Enrique Santos Discépolo, Gardel ni murió ni fue Gardel por lo que existirían fundadas esperanzas de que no haya nacido en ningún lado, como Homero, el ciego de Esmirna.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La búsqueda de raíces culturales es labor de países jóvenes. Esa gestión ha sido encarada por fanáticos que mimetizan el tango con un partido político y se esmeran en utilizar una dialéctica afín a las dictaduras:&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;1)“No es cierto que Gardel haya nacido en Francia. Se acabaron los simposios en Toulouse.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;2) “Los papeles que garantizan el ingreso de Berthe Gardés son su hijo Caharles al puerto de Buenos Aires en un viaje desde Burdeos, no tienen valor porque no existen”.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;3) En Uruguay hasta los espásticos saben que Gardel nació en Tacuarembó.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Si en un exabrupto subjuntivo surgiesen los papiros que avalan estas deducciones indignas de John Dickson Carr y Gardel es declarado, finalmente, nativo de esta zona, por lo menos habría que festejar: guste o no Gardel vivió, y cuando aparece en algún barco, en alguna de sus películas, no escuchamos a un impostor. Ese origen dudoso excita las convenciones burguesas que confunden la pobreza con el sida y serviría para tranquilizar y aplaudir que Jorge Luis Borges haya nacido en Buenos Aires, pero todavía no: Georgie cambió -para bien- el idioma castellano pero nunca adhirió al peronismo.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Gardel fue afortunado por efecto transitivo. Si su voz disimula las macanas que muchas veces consintió cantar, su sonrisa mejora nuestra sangre. No es necesario ser gorila ni muy lúcido para confirmar la prolijidad demostrada por el general Juan Domingo Perón observando la vestimenta cinematográfica de Gardel. Ni hablar de la sonrisa. Cuando apareció en el balcón de la Casa Rosada la tarde del 17 de octubre de 1945 muchos de los obreros de las destilerías de Berisso o Ensenada lo confundieron con Gardel. Que nadie se entusiasme. Las semejanzas fueron exteriores, deliberadas. Perón censuró letras de tango e insistió que el folklore válido para su régimen había nacido lejos de la capital.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Una de las letras censuradas decía:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;tal vez será mi alcohol&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;. Luego de la corrección se popularizó:&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;tal vez será su voz&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La supuesta incitación al alcohol aparentó ser un desacato a las autoridades militares. Mientras tanto, los especialistas en estrategia literaria omitieron (¿bendijeron?) otras contribuciones que hubieran merecido, por lo menos, cárcel vitalicia en Ushuaia:&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Ningún gaucho jamás pudo / alcanzar el corazón de Lucía. / Hasta que al pago llegó un día / un gaucho que nadie conocía&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Ningún oficial, jamás, mucho menos el general José Félix Uriburu (a quien Gardel dedicara un “sertido” homenaje grabado el mismo mes del derrocamiento de Hipólito Yrigoyen), se molestó por el humanitario y protector trato concedido a las mujeres:&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Y ahura / tanto me asusta una mina / que si en la calle me afila / me pongo al lao’el botón&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Los machos coincidían que eran jocosas, inocentes para nada censurables:&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Victoria! / Saraca Victoria! / Pianté de la noria / Se fue mi mujer!&lt;/em&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Ni qué hablar de joyas de la lírica universal, capítulo&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;lazos familiares / Para vengar el ultraje /&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;lleno de ira y coraje / sin compasión los maté.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;No era incitación al crimen, apenas venganza contra la gramática. Las evidencias insistieron y arrinconaron la verdad revelada: la única mujer defendible es la madre (con o sin mayúscula), eran cinco hijos y ella era una santa. El resto de esta antología pudorosa no salvaba siquiera a las esposas: eran malvadas, traidoras, prostitutas o todo eso. Entre otros atentados de 78 revoluciones por minuto, militares y civiles de pro festejaron a coro esta perla, producto de universitarios uruguayos:&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;yo quisiera que me casques pa’quererte / mi papito, mi papito / yo quisiera que me dejes de ambulancia / mi papito, por favor&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Cuando esta obra del terror fue regrabada, hace veinticinco años, se consultó a Tita Merello, su difusora original, quien rogó se incendiaran las matrices originales.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-2689029356257352510?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/2689029356257352510/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=2689029356257352510&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/2689029356257352510'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/2689029356257352510'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/hermenegildo-sabat-sin-palabras.html' title='HERMENEGILDO SABAT / SIN PALABRAS'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-GGXXOp1RluE/Ty6DfGMD-dI/AAAAAAAACSE/wDm_XdhSjqY/s72-c/sabat1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-7936843846647407299</id><published>2012-02-10T02:20:00.000-08:00</published><updated>2012-02-10T02:20:00.245-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Contenedor'/><title type='text'>INÉDITO EXCLUSIVO DESDE MÉXICO - PECADOS EN LA CAPITAL</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-ARcs8cqs_PU/Ty6By6uBqLI/AAAAAAAACR8/9g3GLotJLvU/s1600/Virginia_La_Lujuriosa.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-ARcs8cqs_PU/Ty6By6uBqLI/AAAAAAAACR8/9g3GLotJLvU/s1600/Virginia_La_Lujuriosa.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;PECADOS EN LA CAPITAL&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif;"&gt;&lt;strong style="font-size: 16px;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;(Monólogos de sátira religiosa)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;SEGUNDA ENTREGA&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;ANGÉLICA SANTA OLAYA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-size: 16px;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;SIN PECADO CONCEBIDA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Se escucha voz en off del sacerdote que dice “Ave María Purísima”…&lt;br /&gt;-Sin pecado concebida padre.&amp;nbsp;&lt;em style="font-size: 16px;"&gt;(Se persigna&lt;/em&gt;) Soy Virginia padre… le aviso para no agarrarlo desprevenido… Como un día me dijo que cada vez que vengo se queda usté temblando mejor le aviso… No padre, hoy no voy a contarle mis sueños… sino una inquietud que traigo clavada aquí… (&lt;em style="font-size: 16px;"&gt;Se pone la mano en el seno izquierdo y se acaricia, pone voz libidinosa&lt;/em&gt;) aquí en el mero corazón… (&lt;em style="font-size: 16px;"&gt;Con voz seria&lt;/em&gt;) Padre, acúsome de querer, (&lt;em style="font-size: 16px;"&gt;Se abraza los pechos&lt;/em&gt;) con toda mi alma, hacer feliz a mi marido. (&lt;em style="font-size: 16px;"&gt;Pausa&lt;/em&gt;) Sí, padre… yo también pensaba que no, pero creo que sí es pecado… y no sólo pecado sino también delito… por eso vine, para que usté me saque de dudas porque yo ya no sé padre… ayer pasaron en el radio una noticia que me espantó… anoche no pude ni pegar el ojo… sí, ya sé, que tenía mucho tiempo de no venir… pero es que la última vez que vine usté me dejó cien padres nuestros y la verdad a mí ya me andaba por irme a mi casa a seguir pecando… no, perdón… quise decir a seguir tratando de no pecar… Y le digo tratando porque, de verdad padre, se lo juro que trato y trato… pero por más que trato no puedo dejar de pensar en eso… ¿cómo en qué padre? En eso… en hacer feliz a mi marido. Diosito sabe que, desde que me casé, es mi mayor preocupación. A eso me he dedicado en cuerpo y alma… sobre todo en cuerpo… pero, para conseguirlo, pues he tenido que hacer algunas cositas… Ay padre… no se haga que ya se las he contado… ya no se acuerda que por eso me dejó los cien padres nuestros la otra vez… ¿No me dijo que rezara un padrenuestro por cada una de las veces que me acosté con un hombre que no era mi marido este año? Pues sí, ya sé que apenas estábamos en febrero, celebrando la Candelaria… pero mi marido nomás aguanta una vez al día y pues una tiene que buscar la especialidad en otros lados… Si no fuera por esas dos veces más que le robo al día, mi marido no sería tan feliz, ni podría gozar de esos minutos interminables que yo le doy… Ay, padre, perdón que le hable así, pero si no ¿cómo se lo digo? No creo que quiera que hablemos de la abejita que fecunda la flor… ¿o sí? Ese cuento está muy aburrido… No, no me estoy desviando y tampoco me estoy burlando… ¡Dios me libre! Lo que pasa es que usté luego luego se me alebresta… y luego luego me reclama que no vengo a confesarme… ¿Cómo va una a venir si nomás se la pasan regañándola? Le decía que esto de hacer feliz al marido no es fácil… hay que investigar… aprender… hacer… porque, como dice el dicho, hechos son amores y no buenas razones… de palabras y promesas está lleno este mundo… y si no me cree pregúntele a los polìticos… a mí me gusta cumplir lo que prometo… y yo le prometí a Diosito, aquí, frente al altar, hacer feliz a mi marido… y lo he cumplido… Pero investigar y aprender no son cosas fáciles… hay que arriesgarse… pero, la mera verdad, es bien emocionante padre… pero sobre todo sabroso… sí padre… sabroso… no me diga que no se lo imagina… ya sé que usté dice que no le hace a eso, pero si quiere que le sea sincera… yo creo que usté sabe muy bien de estas cosas porque siempre me perdona… Sí, ya sé que el que nos perdona es Dios… Por eso mismo, también, es que no me resisto mucho al pecado padre… ¿Cómo que por qué? Pues porque si no pecamos ¿de qué nos va a perdonar Dios? Si fuéramos blancos angelitos el pobre no tendría chamba… Y yo no soy quien para quitársela… Eso sí no quiero que quede en mi epitafio… ¿Se imagina? “Perdónala, Señor, si es que puedes…” Por eso hago uso de lo que él me dio… Este cuerpo con el que puedo ver, tocar, lamer… (&lt;em style="font-size: 16px;"&gt;Con voz libidinosa&lt;/em&gt;) Porque usté me va a perdonar padre, pero a mí no me va a pasar lo que a San Agustín… que tenía remordimientos de conciencia hasta porque le gustaba oír cantar a los pajaritos… o ver los colores de las flores… No padre… Si Dios nos dio los ojitos fue para ver, si nos dio las manitas fue para tentar… si nos dio aquellito fue para usarlo padre… y para gozarlo… Sí, padre, para gozarlo… Si no, no nos los hubiera dado… Si Diosito hizo a Adán como lo hizo y a Eva también… fue para usar todo el equipo… no para embodegarlo y dejarlo pudrir antes de tiempo… Sí padre… yo sé que me voy a morir algún día… eso lo tengo muy clarito… pero no me voy a morir con lo que Dios me dio empolvado y enmohecido… eso sí que no… que no se diga que Virginia no supo de la vida… Porque… A ver, dígame la verdad, aquí entre nos… ¿A poco de veras usté se cree ese cuento de que María no pecó? Yo, la verdad, no me lo creo… Nada más hay que ver los ojitos de borrego a medio morir que tiene en todas esas fotos donde el espíritu santo le vuela por encima de la cabeza… Que espíritu santo ni qué ojo de hacha… esos ojitos en blanco son de puro placer… a mí que no me vengan con cuentos… yo sé muy bien lo que una mujer siente cuando pone esos ojitos de oveja en el matadero… En esa historia hay mano negra… o blanca… no sé… con eso de que a San José siempre lo pintan como un hombre blanco… El otro día vi una pintura bien bonita de San José en su taller, trabajando, vestido de carpintero, como Pepe el Toro, con su martillo en la mano y su mandil de cuero, y una barba bien tupidita… y se ve bien guapo… y musculoso… ¿como no iba a caer la Mariquita con él? No padre, no se enoje… yo sólo digo la verdad… ¿o quiere que venga aquí a contarle mentiras? ¿No, verdad? Mejor déjeme seguir… porque si no, no me va a dar tiempo de contarle todo lo que tengo que contarle… Y ahora sí viene lo bueno… Fíjese que el otro día, queriendo hacer más feliz a mi marido, me metí a una página de internet que decía: “Veinte consejos para romper con la rutina sexual”… Ay padre… nomás viera la de cosas que hay ahí… hasta la dirección de una escuela de tubo me encontré… y me dije: Virginia, es hora de que, ahora sí, hagas con tu cuerpo algo de provecho… y que anoto la dirección y que me lanzo para allá… está por el centro… ahí cerquita de la estación Salto del Agua… por donde está el cine Teresa… ¿Lo conoce padre? Pasan unas películas bien buenas… “El plomero cumplidor”… “Tócamela otra vez”… “Star Warras”… (&lt;em style="font-size: 16px;"&gt;Suspira&lt;/em&gt;) Ahí recibí mis primeras lecciones… Enfrentito hay unas tiendas donde se encuentra de todo… En la más grande me compré el disfraz de Sor Juana que tanto excita a mi marido… Hasta unos versitos me aprendí para hacer más real el show: (&lt;em style="font-size: 16px;"&gt;Engola la voz&lt;/em&gt;) “Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis: si con ansia sin igual solicitáis su desdén, ¿por qué queréis que obren bien si la incitáis al mal?” Porque la Sor Juana, la chica de la Cruz, como dice el hijo de la Verónica Castro, sería muy monja, pero bien que sabía de amores… Para mí que esto de los hábitos es nomás una pantalla pa’ taparle el ojo al macho… (&lt;em style="font-size: 16px;"&gt;Con&lt;/em&gt;&amp;nbsp;&lt;em style="font-size: 16px;"&gt;suspicacia&lt;/em&gt;) Usté me dirá… Había de ver padre el éxito de ese disfraz… A mi marido le gusta más que el de tigresa… y eso que está bien bonito… es un traje de baño negro con rayas anaranjadas, así… bien aterciopelado… hasta mis bigotes y mis colmillos tengo… pero a mi marido le gusta más pensar que está con una monja… Yo creo que es por tanta tapadera… Destapar lo tapado es algo que les encanta a los hombres… Pues le decía que me subí al metro para ir a la escuela de tubo… y ¿qué cree? Justo en la estación Pino Suárez… ¿Se ha subido usté a la estación Pino Suárez? Es como una lata de sardinas, pero con manos… hay manos por todas partes… donde una menos se lo espera… Nomás hay que ver las caras de todos para saber quien es el agasajado y quien el que agasaja… El agasajado pone una carita así como de estar chiflando en la loma y mirando al techo… El que agasaja está viéndose en el cristal de la ventana y tiene una sonrisita de gato relamiéndose los bigotes… Pues en esas estaba yo… mirando al techo… cuando, de pronto, se me ocurrió una gran idea… que el metro también podía ser un lugar de aprendizaje… y entonces bajé una de mis manitas y busqué… busqué… y busqué… hasta que encontré… ¿Cómo qué padre? Pues la lección… dije lección padre… lec-ción… para aprender a tocar a mi marido… hay que aprovechar las oportunidades para practicar… ¡Ay padre! Lo primero que aprendí fue que hay lecciones bieeen grandes, nomás hay que saberlas agarrar… No había yo conocido una lección como esa padre… valía como doscientos padres nuestros… ¡Ay, para qué le doy ideas…! Con decirle que el dueño de la lección en vez de chiflar y mirar el techo… se relamió los bigotes… y yo me quedé mirando el techo para despistar… Ahí aprendí que chiflar y relamerse los bigotes son cosas que no pueden hacerse al mismo tiempo… o como decía mi abuelita, no se puede chiflar y comer pinole… Total, que al final ni encontré la escuela de tubo… pero sí un hotelito muy bueno y barato a la vuelta de la sex shop… Sí, padre, puede apuntarme desde ahorita trescientos padres nuestros porque me soplé la lección completita… Por cierto, le recomiendo esa tienda que está por el hotel, hay de todo para aprender… Digo… con eso de que dizque no sabe nada… No sería malo que un día de estos fuera aprendiendo…&amp;nbsp;&lt;em style="font-size: 16px;"&gt;(Insinuante&lt;/em&gt;) Cuando quiera lo acompaño… Bueno, le cuento que desde ese día le agarré más gusto al metro… Pino Suárez, Balderas, Hidalgo, Pantitlán… Ah… como decía mi mamá… todo tiene su parte bonita… nomás hay que sabérsela encontrar… La ventaja de mi nueva actividad es que puedo saber el tamaño de la lección antes de tragármela entera… si es chiquita, le doy su pasón y la dejo ir… contenta para que no haya disgustos… a menos que sea una lección de gran envergadura… entonces sí me lo pienso dos veces… si es medianita también la dejo ir… para medianeces en mi casa… pero si la lección es de doscientos padres nuestros… o más… me la llevo al San Juan… así se llama el hotel porque está en la calle San Juan de Letrán… ¿Ve como hasta los santos acompañan mis aprendizajes? Cuando vi el nombre del hotel, me dije: Virginia, es una señal del Señor… Tu labor es noble… No sólo haces feliz a tu marido, a él más que a nadie, Dios lo sabe, pero también a estos hombres del Señor… El caso, padre, es que ayer me llevé un susto marca diablo… Estaba preparándole a mi marido unos ostiones con mucha cebolla, porque es afrodisiaca padre, ¿lo sabía? Le paso el tip... nomás no hay que picarla muy finita para que no pierda sus jugos… los jugos son muy importantes… (&lt;em style="font-size: 16px;"&gt;En secreto&lt;/em&gt;) le dan sabor al asunto… pues estaba picando la cebolla cuando escuché en la radio una noticia que me puso los pelos de punta… todos padre… todos los pelos… dijeron que a partir de hoy van a meter a la cárcel a los tocadores del metro… “prisión por tocar el trasero de las mujeres en el metro”… dijo la locutora… y yo lo que digo es que, en primer lugar, yo no soy hombre, y esta noticia se refiere, claramente, (&lt;em style="font-size: 16px;"&gt;Enfatiza&lt;/em&gt;) a los tocadores, y, en segundo lugar, yo no toco traseros, sino… lecciones… Ay padre… dígame usté que dice ser tan amigo de don Marcelo… ¿Serán capaces de meter a la cárcel a una mujer inocente cuyo único pecado es querer aprender a hacer feliz a su marido? Porque yo amo a mi marido… Lo único que quiero es hacerlo feliz para que me ame… Dios dice ama a tu prójimo como a ti mismo… y yo lo único que hago es seguir los preceptos del Señor… Por eso me pregunto… ¿Serán capaces de meter a la cárcel a esta hija de María? ¿A esta hija de la santa madre de Dios -como quien dice su hermana- que fue, como usté dice, porque conste que lo dice usté y no yo eh… sin pecado concebida? (&lt;em style="font-size: 16px;"&gt;Pausa&lt;/em&gt;) Ay padre… ahora sí se mandó… ¿Quinientos padres nuestros? ¿Y a qué hora voy a ir a mi clase en el metro? ¿Qué no piensa cerrar hoy la parroquia? Está bien… está bien… ya no digo nada… déjemelo en quinientos… me lo voy a meter en la cabeza…&amp;nbsp;&lt;em style="font-size: 16px;"&gt;(Por lo bajo hacia el público&lt;/em&gt;) aunque no lo crea… (&lt;em style="font-size: 16px;"&gt;Se va yendo hacia la salida&lt;/em&gt;) Sin pecado concebida… sin pecado concebida… sin pecado concebida… Y a ver si se me va antojando volver por los mil eh…? (&lt;em style="font-size: 16px;"&gt;Entusiasmada&lt;/em&gt;) Y apúrate Virginia porque hoy te toca la línea roja… tu preferida…&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif;"&gt;___________________________________________&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif;"&gt;&lt;a href="http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/inedito-exclusivo-desde-mexico.html"&gt;PARA IR A LA PRIMERA ENTREGA (CLICK AQUÍ)&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-7936843846647407299?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/7936843846647407299/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=7936843846647407299&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/7936843846647407299'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/7936843846647407299'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/inedito-exclusivo-desde-mexico-pecados.html' title='INÉDITO EXCLUSIVO DESDE MÉXICO - PECADOS EN LA CAPITAL'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-ARcs8cqs_PU/Ty6By6uBqLI/AAAAAAAACR8/9g3GLotJLvU/s72-c/Virginia_La_Lujuriosa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-1967210135920424755</id><published>2012-02-09T14:01:00.000-08:00</published><updated>2012-02-09T14:01:16.521-08:00</updated><title type='text'>PAPEL ROBADO EN SPINETTALANDIA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-Xf043VXa0r8/TzRCBwbTHcI/AAAAAAAACSs/7Tv4hBHSwGw/s1600/Luis-Alberto-Spinetta-09-02-12.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="283" src="http://4.bp.blogspot.com/-Xf043VXa0r8/TzRCBwbTHcI/AAAAAAAACSs/7Tv4hBHSwGw/s320/Luis-Alberto-Spinetta-09-02-12.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;HUGO GIOVANETTI VIOLA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Con el trabajo adulto de Luis Alberto Spinetta -el máximo maestro prolijamente radiado por los aplausos fáciles- sucedió más o menos lo mismo que con el de Wolgfang Amadeus Mozart.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Fue tan increíble la precocidad del autor de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Muchacha (ojos de papel)&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;&amp;nbsp;o&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Fermín&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;&amp;nbsp;o&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Plegaria para&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;un niño dormido&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;&amp;nbsp;en aquel primer LP adolescente de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Almendra&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;, que a medida que sus años le fueron amontonando un talento más alto y menos oportunista, el reino del revés le ofreció desinterés.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Hasta ya en los 80 al Flaco se le había hecho evidente, como lo demuestra el texto de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Barro tal&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;vez&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;, de que el mundito prefería borrarlo.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Y en el muy posterior making-off de la grabación de ese tema junto a la Negra Sosa, el autor de Muchacha reconoce alegremente que ya puede morirse.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Junto al cantautor uruguayo Gonzalo Varela compuse un tema que figuró en su CD&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Naranjas en&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;celo&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;, editado cerca de 2000, inspirado en una profundísima prosa donde el Flaco analiza aquel texto fundador que ofreció al numen de la Inmaculada posado en una infanta.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;" /&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Robé una muchacha / con ojos blindados / tuve que hipnotizarla / para que se durmiera / con el alma desnuda / le libé su maná.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero después que pude / desangrarme en su gruta / la humanidad entera / se nos vistió de novia / y ella voló llorando entre perlas de arroz.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Y en la segunda frase del estribillo intertextualicé al ya crucificado&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;ídolo juvenil&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;&amp;nbsp;que recuerda los tiempos de la ilusión terrestre:&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;" /&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Y yo grito: /&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;SOCORRO A LOS DAMNIFICADOS POR LA INCERTIDUMBRE DE ESTAR&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;SOLO&lt;/strong&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;&amp;nbsp;/ socorro a los palidecidos por los pequeños pasos del rayón sin alba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Robé una muchacha / con pechos vendados / tuve que descorcharla / para que renaciera / sobre un altar desnudo / le clavé la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero después que pude / incendiar su castillo / la intemperie del mundo / nos empapó de tiza / y ella murió cantando / entre granos de Dios.&lt;/em&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Ahora Luis Alberto Spinetta ya sobrevuela todo el barro venenoso con su inmaculada gracia palomar.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Él nunca se quejó de ninguna incomprensión.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;" /&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Aplaudan, manadas sordas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-1967210135920424755?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/1967210135920424755/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=1967210135920424755&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/1967210135920424755'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/1967210135920424755'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/papel-robado-en-spinettalandia.html' title='PAPEL ROBADO EN SPINETTALANDIA'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-Xf043VXa0r8/TzRCBwbTHcI/AAAAAAAACSs/7Tv4hBHSwGw/s72-c/Luis-Alberto-Spinetta-09-02-12.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-2084706859218573752</id><published>2012-02-09T02:09:00.000-08:00</published><updated>2012-02-09T02:09:00.192-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Osho'/><title type='text'>OSHO / MÁS ALLÁ DE LA PSICOLOGÍA - CHARLAS DADAS EN URUGUAY (PUNTA DEL ESTE)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-GhC7vgCSZXw/Tlpn5yx5_II/AAAAAAAAB6s/07vpjrRU58s/s1600/Osho_black.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5645939325443636354" src="http://1.bp.blogspot.com/-GhC7vgCSZXw/Tlpn5yx5_II/AAAAAAAAB6s/07vpjrRU58s/s400/Osho_black.jpg" style="cursor: hand; display: block; height: 400px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 276px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;Capítulo 23&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;Los Árboles Crecen&lt;br /&gt;sin que se les Enseñe&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; text-align: justify;"&gt;Amado Osho,&lt;br /&gt;Haberte oído hablar la otra mañana sobre nuestra infancia y el espíritu competitivo me ha hecho pensar en mi propia educación. Me&amp;nbsp;he dado cuenta de que durante veintiún años seguidos, cada suceso&lt;br /&gt;escolar -desde jugar en el jardín y los deportes oficiales hasta la gramática latina- ha sido básicamente un ejercicio sobre cómo ganar al de al lado. Me parece que ha sido la experiencia más dañina de mi vida. No puedo pensar en un sistema más perfecto para destruir a los niños y hacer que estemos completamente desarmonizados con el mundo que nos rodea.&lt;br /&gt;¿Cómo podemos ayudar a los niños a crecer hasta su pleno potencial sin favorecer este espíritu competitivo?&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: x-small; text-align: justify;"&gt;Desde el momento en que te planteas ayudar a los niños a crecer sin espíritu competitivo estás en un camino equivocado, porque cualquier cosa que hagas dará a los niños cierto programa. Puede que sea distinto del que tú recibiste, pero estás condicionando a los niños, aunque lo hagas con las mejores intenciones del mundo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Los árboles crecen y siguen creciendo sin que nadie les enseñe cómo. Los animales, los pájaros, la existencia toda no necesita programación. La idea misma de programar implica básicamente crear esclavitud, y durante miles de años el hombre ha estado creando esclavos con distintos nombres. Cuando la gente se harta de un nombre, lo reemplaza inmediatamente por otro. Unas cuantas modificaciones en el programa, unos cuantos cambios aquí y allá en el condicionamiento, pero la cosa fundamental sigue siendo la misma: que los padres, la generación anterior, quiere que sus hijos sean de cierta forma. Por eso preguntas por el «cómo».&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;En mi opinión, la función de los padres no es ayudar a crecer a los hijos: ellos crecerán sin ti. Tu función es apoyar, nutrir, ayudar a lo que ya está creciendo. No des directrices y no des ideales. No les digas lo que está bien y lo que está mal: deja que lo descubran por propia experiencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Sólo hay una cosa que puedes hacer, y es compartir tu propia vida. Diles que has sido condicionado por tus padres, que has vivido con ciertos límites, de acuerdo a ciertos ideales, que debido a estos límites e ideales has perdido la vida completamente y que no quieres destruir la vida de tus hijos. Quieres que sean totalmente libres: libres de ti, porque para ellos tú representas el pasado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Hace falta valor y hace falta un inmenso amor en un padre, en una madre, para decir a sus hijos: «Tenéis que ser libres de nosotros. No nos obedezcáis; depended de vuestra propia inteligencia. Incluso equivocarse es mejor que tener la razón si para ello tienes que ser esclavo. Es mejor cometer errores por cuenta propia y aprender de ellos, que seguir a otra persona y no cometerlos. De esa forma no vas a aprender más que a ser un seguidor, y eso es veneno, puro veneno.»&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Es muy fácil si amas. No preguntes «cómo», porque el «cómo» significa que estás pidiendo un método, una metodología, una técnica; y el amor no es una técnica.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Ama a tus hijos, disfruta de su libertad. Permite que comentan errores. Diles: «No está mal cometer errores. Cometed todos los errores posibles, porque de esa forma aprenderéis más. Pero no cometáis el mismo error una y otra vez, porque eso os hará estúpidos.»&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Por eso, de mi no obtendrás una respuesta simple. Tendrás que descifrarla viviendo con tus hijos momento a momento, dándoles todas las libertades posibles en las cosas pequeñas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Por ejemplo, en mi infancia..., y es algo que ha ocurrido durante siglos, a los niños se les enseña: «Ve a la cama temprano y levántate pronto por la mañana. Eso te hará sabio.»&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Yo le dije a mi padre: «Me parece raro: me obligas a ir a dormir temprano por la noche, cuando aún no tengo sueño.» Y en los hogares jainas temprano significa muy temprano, porque se cena a las cinco de la tarde, como mucho a las seis. Y después no hay nada que hacer, los niños deben irse a la cama.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Le dije:. «Me obligas a ir a dormir cuando mi energía no está preparada para ello. Y cuando tengo sueño por la mañana me arrastras fuera de la cama. ¡Parece una forma muy extraña de hacerme sabio! Y no veo la conexión: ¿Cómo voy a hacerme sabio porque me obligues: a dormir cuando no tengo sueño? Estoy tumbado en la cama durante horas, en la oscuridad..., es un tiempo que podría ser usado de alguna forma, para algo creativo, y tú me obligas a dormir. Pero mi sueño no es algo que esté en tu mano. Uno no puede simplemente cerrar los ojos e irse a dormir. El sueño viene cuando viene; no sigue tus órdenes ni las mías, por eso estoy perdiendo muchas horas de mi tiempo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Y después, por la mañana, cuando verdaderamente tengo mucho sueño, me obligas a despertar -muy temprano, a las cinco- y me sacas a dar un paseo por el bosque. Tengo tanto sueño que tienes que arrastrarme. No puedo entender que todo esto vaya a hacerme muy sabio. ¡Por favor, explícamelo!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;»¿Cuánta gente se ha hecho sabia gracias a éste proceso? Muéstrame algunas personas sabias: no veo ninguna a mi alrededor. He hablado con mi abuelo y me ha dicho que todo esto son tonterías. Él es la única persona sincera de toda la casa. No le importan lo que digan los demás, y me ha dicho que todo esto son tonterías: "La sabiduría no viene por irse pronto a la cama. Yo he estado acostándome temprano toda mi vida -setenta años- y aún no soy sabio, ¡y no creo que vaya a serlo! Ahora lo que me sobrevendrá será la muerte, no la sabiduría. No te dejes engañar por esos proverbios."»&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Yo le dije a mi padre: «Piénsatelo otra vez y por favor se auténtico y verdadero. Concédeme esta parcela de libertad: quiero poder ir a dormir cuando sienta ganas de hacerlo, y levantarme cuando sienta que ha llegado el momento y ya no tenga ganas de dormir.»&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Lo pensó durante un día y al día siguiente me dijo: «De acuerdo, quizá tengas razón. Hazlo según tu propio criterio. Escucha a tu cuerpo en lugar de escucharme a mí.»&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Este debería ser el principio: se debe ayudar a los niños a escuchar a su cuerpo, a escuchar a sus propias necesidades. Lo básico para los padres es proteger a sus hijos para que no caigan en un hoyo. La función de su disciplina es negativa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Recuerda la palabra «negativa»...; no una programación positiva sino una protección negativa: porque los niños son niños, y pueden hacer algo que les dañe, que les deje lisiados. Asimismo, no hay que darles órdenes de no hacer las cosas, sino explicárselas. No hay que hacer de ello una cuestión de obediencia; hay que permitirles decidir. Simplemente hay que explicarles toda la situación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Los niños son muy receptivos, y si eres respetuoso con ellos, están dispuestos a escuchar, dispuestos a entender; entonces déjales con su entendimiento. Sólo es cuestión de unos años, al principio; pronto se asentarán en su inteligencia y tu protección no será necesaria en absoluto. Pronto podrán moverse por sí mismos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Puedo entender el miedo que sienten los padres de que sus hijos sigan direcciones que a ellos no les gustan; pero eso es un problema de los padres. Tus hijos no han nacido para satisfacer tus gustos y disgustos. Tienen que vivir su vida, y debes alegrarte de que vivan su vida, sea la que sea. Pueden convertirse en unos músicos mediocres...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Yo conocí a un hombre muy rico que quería que su hijo, tras ingresar en la universidad, se hiciera médico. Pero al hijo sólo le interesaba la música. Ya no era un aficionado; era conocido por la zona, y donde quiera que hubiera una función, él se presentaba a tocar el sitar y se estaba haciendo cada vez más famoso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Quería ir a una universidad que está básicamente dedicada a la música. Quizá sea la única universidad del mundo dedicada por completo a la música; tiene todos los departamentos -danza, distintos instrumentos- y todo el entorno de la universidad es musical.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;El padre estaba completamente en contra. Me llamó -porque yo era muy amigo de su hijo- y dijo: «Será un mendigo toda su vida», porque en la India los músicos no ganan mucho dinero. «Como mucho será profesor de música de alguna escuela. ¿Y cuánto ganará? Lo mismo que pagamos a muchos de los sirvientes de nuestra casa. Y se asociará con la gente equivocada» porque en India, la música ha estado y sigue estando muy conectada con las prostitutas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La prostituta india es diferente de cualquier prostituta del resto del mundo. La palabra «prostituta» no hace justicia a su contraparte india, porque realmente la prostituta india está muy versada en música, en danza; e India tiene tanta variedad. Si realmente quieres aprender los aspectos más profundos de la música, del canto, de la danza, tienes que estar con alguna prostituta famosa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Hay familias famosas; se les llama gharanas. Gharana significa familia. No tienen nada que ver con la familia ordinaria; es la familia formada por el maestro y los discípulos. Hay ciertas gharanas famosas que tienen prácticas que les son propias. En la presentación de un pieza musical o de un baile, las distintas gharanas lo interpretarán de distintas formas con matices sutiles. Por eso, si alguien quiere realmente introducirse en el mundo de la música, tiene que formar parte de alguna gharana; y no son una buena compañía. Según la gente rica, ciertamente no son una buena compañía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Pero al hijo no le interesaba la compañía. Desoyó a su padre y fue a esa universidad musical. Y el padre se enfadó tanto le desheredó. Como su padre le había desheredado y no tenía otros medios&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;-porque esta universidad estaba en una área montañosa remota en la que no se podía encontrar empleo- volvió y tuvo que hacer exactamente lo que su padre había predicho, hacerse profesor de una escuela.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Su padre me llamó y me dijo: «Mira, justo lo que te había dicho. De mis otros hijos, uno es ingeniero, otro es profesor universitario, pero este idiota no ha querido escucharme. Lo he desheredado, no recibirá ni un céntimo de mí. Y se quedará en la más pobre de las profesiones: maestro de escuela.»&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Pero mi amigo era inmensamente feliz... no le preocupaba verse abandonado por su familia, ni tener que ser pobre toda la vida, ni dejar de recibir su herencia. Estas cosas no le preocupaban; era feliz: «Es bueno que hayan hecho todo esto, ahora puedo formar parte de una gharana. Me sentía preocupado por ellos, porque se iban a sentir humillados. Ahora que me han abandonado, ya no soy parte de ellos y puedo ser parte de una gharana.»&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Mientras enseñaba en una escuela, se hizo parte de una gharana y ahora es uno de los mejores músicos de la India. La cuestión no es ser uno de los mejores músicos; lo importante es que desarrolló lo que sentía que era su potencial. Y cuando sigues tu potencial siempre te conviertes en el mejor. Cuando te desvías del potencial es cuando eres mediocre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Toda la sociedad está formada por gente mediocre por la simple razón de que nadie es lo que está destinado a ser; es otra cosa. Entonces, haga lo que haga, uno no puede ser el mejor ni puede alcanzar la realización; no puede disfrutar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Por eso el trabajo de los padres es muy delicado, y es precioso, porque toda la vida del niño depende de él. No le des ningún programa positivo; ayúdale de cualquier manera que él desee.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Por ejemplo, yo solía trepar a los árboles. Ahora bien, hay unos pocos árboles a los que se puede trepar con seguridad porque tienen las ramas y el tronco recios. Puedes ir hasta la misma copa sin temor a que alguna rama se rompa. Pero algunos árboles son muy blandos. Como yo solía trepar a los árboles para coger mangos, jamuns -una fruta deliciosa-, mi familia estaba muy preocupada y siempre enviaban a alguien para impedírmelo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Yo le dije a mi padre: «En lugar de impedírmelo, por favor explícame qué árboles son peligrosos -para que pueda evitarlos- y cuáles no son peligrosos para que pueda treparlos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;»Pero si tratas de impedirme trepar hay un peligro: puede que trepe al árbol equivocado, y la responsabilidad será tuya. No voy a dejar de trepar porque me encanta hacerlo.» Verdaderamente, estar en la copa de un árbol, al sol, cuando sopla el viento y todo el árbol danza, es una de las experiencias más hermosas, es muy reconfortante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Yo dije: «No voy a dejar de hacerlo. Tu trabajo consiste en decirme exactamente cuáles son los árboles a los que no debo trepar, porque puedo caerme de ellos, puedo hacerme fracturas, puedo hacerme daño corporal. Pero no me des una orden estricta como "deja de trepar" porque no lo voy a seguir.» Tuvo que venir conmigo, dar una vuelta por la ciudad y mostrarme qué árboles eran los peligrosos. Después le planteé otra pregunta: «¿Conoces en la ciudad a algún buen escalador que pueda enseñarme a escalar incluso los árboles peligrosos?»&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Él dijo: «¡Eres demasiado! Estás yendo demasiado lejos. Me habías dicho, yo había entendido que...»&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Yo dije: «Lo cumpliré porque yo mismo te lo he propuesto. Pero los árboles que dices que son peligrosos son los más irresistibles, porque en ellos crece el jamun», que es un fruto indio. «Es verdaderamente delicioso cuando está maduro y puede que no resista la tentación. Eres mi padre, es tu deber...; debes conocer a alguien que pueda ayudarme.»&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Me dijo: «Si hubiera sabido que ser padre iba a ser tan difícil, no lo habría sido, ¡al menos tuyo! Sí, conozco a un hombre»; y me presentó a un anciano que era un trepador muy especial, el mejor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Era leñador, y era tan mayor que uno no podía creerse que pudiera cortar leña. Sólo hacía trabajos esporádicos, trabajos que nadie más quería hacer...; cortaba las ramas de grandes árboles que se extendían hacia las casas. Era un experto, y lo hacía sin dañar las raíces ni las casas. En primer lugar ataba las ramas a otras ramas con cuerdas. Después las cortaba y tiraba de ellas con las cuerdas, alejándolas de las casas y dejándolas caer al suelo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;¡Y era tan viejo! Pero cuando se daba una situación en la que ningún otro leñador estaba dispuesto a acudir, él sí lo estaba. Por eso mi padre le dijo: «Enséñale cosas, en particular sobre los árboles peligrosos, los que se pueden romper.» Las ramas pueden romperse... y yo ya me había caído dos o tres veces; todavía tengo las marcas en las piernas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;El anciano me miró y elijo: «Nunca había venido nadie, ¡sobre todo un padre que trae a su hijo...! Es peligroso, pero si a él le gusta, yo estaré encantado de enseñarle.» Y me enseñó a trepar los árboles peligrosos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Me mostró todo tipo de estrategias para protegerme: si quieres escalar a lo alto de un árbol y no quieres caer al suelo, en primer lugar átate con una cuerda a un punto del árbol que sientas lo suficientemente fuerte y después sube. Si te caes, te quedarás colgando de la cuerda, pero no caerás al suelo. Y aquello me ayudó mucho, ¡desde entonces no me caído nunca!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La función de un padre o de una madre es genial porque trae un nuevo invitado al mundo, que no sabe nada, pero trae consigo un potencial. Y a menos que el potencial se desarrolle, no será feliz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;A ningún padre le gusta pensar que su hijo va a ser infeliz; todos quieren que sus hijos sean felices. Sencillamente, lo que ocurre es que la forma de pensar de los padres está equivocada. Piensan que si sus hijos se hacen médicos, si se hacen profesores, ingenieros, científicos, entonces serán felices. iPero los hijos no saben! Sólo pueden ser felices si hacen lo que han venido a hacer. Sólo pueden desarrollar la semilla que llevan dentro de sí mismos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Por eso, ayuda de la forma que puedas a dar libertad, a dar oportunidades. Ordinariamente, si un niño pregunta algo a su madre, la madre simplemente dice no, sin ni siquiera escuchar al niño y lo que está pidiendo. «No» es una palabra de autoridad; «sí» no lo es. Por eso ni el madre, ni la madre, ni nadie que tenga autoridad quiere decir sí a las cosas más ordinarias.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;El niño quiere jugar fuera de la casa: «¡No!» El niño quiere salir fuera mientras llueve y quiere jugar bajo la lluvia: “iNo! Te vas a enfriar.” Un resfriado no es cáncer, pero al niño que se le impide bailar bajo la lluvia y nunca vuelve a bailar, se ha perdido algo grande, algo realmente hermoso. El resfriado habría merecido la pena; y no es que se vaya a resfriar necesariamente. De hecho, cuanto más le protejas, más vulnerable será. Cuanto más permisivo seas con él, más inmune será.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Los padres tienen que aprender a decir sí. El noventa y nueve por ciento de las veces que dicen no, lo hacen simplemente para mostrar su autoridad. No todo el mundo puede ser presidente de un país, no todo el mundo puede tener poder sobre millones de personas. Pero todo el mundo puede ser un marido y puede tener autoridad sobre su esposa; cada esposa puede ser madre y tener autoridad sobre el niño; cada niño puede tener un osito de peluche y tener autoridad sobre él, darle patadas de una esquina a la otra, darle bofetones, bofetones que en realidad le gustaría dar a su padre o a su madre. Y el pobre osito de peluche no tiene a nadie por debajo de él.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Ésta es una sociedad autoritaria.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Lo que digo es que si creamos niños que tengan libertad, que hayan oído muchos «síes» y pocos «noes», la sociedad autoritaria desaparecerá. Tendremos una sociedad más humana.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Por tanto, no es sólo una cuestión que atañe a los niños. Estos niños formarán la sociedad del mañana: el niño es el padre del hombre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Amado Osho:&lt;br /&gt;India, Tu patria, Te ha tratado mal y sin el debido respeto. Sin embargo, cuando Te oigo hablar, ¿no detecto en Ti un afecto sutil por India y su gente?&lt;br /&gt;Osho, ¿qué es lo que amas de India?&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;India, para mí, no es sólo un país, sino un concepto...; no es sólo una tierra, sino una forma de vida, una filosofía tremendamente significativa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Por eso, cuando hablo de India, no importa en absoluto que me hayan tratado mal, que les hubiera gustado verme muerto. Han hecho esfuerzos; desgraciadamente fracasaron. Son pequeñas cosas, no las tomo en consideración.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Lo que sí quiero tomar en consideración es India como concepto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Es la única parte del mundo que ha profundizado en la interioridad del ser humano, la que descubrió por primera vez el aspecto último de la consciencia, la universalidad de los seres individuales.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La ciencia ha descubierto mucho, pero ningún descubrimiento científico es comparable con los descubrimientos que India hizo en el pasado. Durante diez mil años ha dedicado toda su energía ha descubrir el significado de la vida, la esencia misma de la existencia; y la encontró.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Por eso, cuando hablo de India, no estoy hablando de la India que ves en el mapa, no hablo de la India que existe hoy. Estoy hablando de un concepto que ha surgido de siglos de trabajo, de descubrimientos. En ningún otro lugar ha alcanzado la religión alturas semejantes. Ninguna otra comunidad ha dedicado todos sus genios al descubrimiento del mundo interno del hombre. Y eso es lo más precioso de la vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Puedes tenerlo todo, pero si no te tienes a ti mismo...; puedes conocer todo lo que tienes alrededor, pero si no conoces lo que está dentro de ti, todo tu conocimiento, toda tu riqueza, todo tu poder es inútil; y antes o después te ahogarás en tu propia riqueza, en tu propio poder. Te destruirá porque irá aumentando, se hará cada vez mayor, y tú irás disminuyendo, te ¡irás haciendo cada vez más pequeño.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;El científico niega que él es y afirma verdades sobre las cosas y los objetos. Es un fenómeno extraño. ¿Quién está descubriendo todas estas cosas y objetos? Cada genio científico genuino -la gente como Albert Einstein- se siente avergonzado porque no puede decir nada sobre sí mismo... y conoce la estrella más lejana del mundo, toda su historia millones de años antes de que fuera creada, y sabe cuantos millones de años más seguirá antes de disolverse. Su conocimiento es vasto, pero no conoce nada del conocedor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;¿Y para qué le sirve su conocimiento? No sólo es inútil, sino que va a resultar dañino. Sabemos que toda la ciencia está al servicio de la maquinaria de guerra: es decir, al servicio de la muerte. La experimentación objetiva, la investigación del mundo externo, ha llegado a un estadío que sólo puede ser denominado suicidio global; mientras en India la búsqueda era interna y culminó en la experiencia universal de vida, de alegría, de dicha, de nirvana.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;No me importa India como unidad geográfica, sino como búsqueda espiritual. Puedo condenar la situación actual. Es repugnante y va en contra de todos los valores humanos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;El país se empobrece cada día y los políticos no pueden evitarlo, por la simple razón de que si intentan evitarlo... La única forma de evitarlo es extender los métodos de control de la natalidad. Esto va en contra de la mentalidad india ortodoxa, e ir en contra de la mentalidad ortodoxa significa perder el poder; en las próximas elecciones desaparecerás. Por eso sabes que si haces algo para impedirlo, estás acabado; si quieres mantenerte en el poder, ha de ser sabiendo que el país va a morir de hambre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;India ya tiene novecientos millones de personas. Cuando comencé a hablar en público sólo tenía cuatrocientos millones. Si me hubieran escuchado, la situación no habría empeorado tanto. Pero me tiraron piedras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Ahora los países tratan incluso de impedirme aterrizar en sus aeropuertos; la cuestión de entrar en el país ni se plantea. Incluso en países en los que nunca había pensado...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Hoy mismo Anando me informó de que Venezuela -¡nunca he pensado en ella!- ha emitido una resolución por la que me prohíbe el acceso, no puedo entrar en el país. Incluso en Irlanda, donde estuvimos durante quince días, el Gobierno ahora lo niega. No tienen el coraje de decir: «Sí, estuvieron aquí y después se fueron.» Están negándolo, están diciendo: «No han estado aquí. ¿Cómo podrían entrar en el país?, tienen prohibido el acceso.» En cuanto salimos de allí deben haber aprobado una resolución en el parlamento prohibiendo nuestra permanencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;El Parlamento europeo ha aprobado una resolución que me prohíbe el acceso colectivamente en lugar de separadamente, por tanto todos los países europeos que son miembros del Parlamento están automáticamente cerrados para mí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;En India se dio la misma situación. En algunas estaciones mi tren se detenía durante dos horas porque había personas que no querían que me bajara en sus ciudades, y obligaban al tren a llevarme a otro lado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Estaba hablando en una ciudad india y se cortaba la electricidad. Y ocurría tan frecuentemente, una y otra vez, que no podía ser fruto de la casualidad. Cincuenta mil personas se quedaban sentadas en la oscuridad durante media hora, durante una hora, y la electricidad no volvía. Finalmente tenía que informarles: «Seguir aquí es inútil, por favor vuelvan a casa. Me quedaré un poco más en la ciudad para que no tengan que perderse ninguna conferencia de la serie.» Y cuando la gente se estaba yendo y yo también me iba, volvía la electricidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La última vez el gobierno indio quería que me quedara en India, pero con condiciones. Uno: no se permitiría que ningún discípulo occidental viniera a verme. Dos: a ningún medio de comunicación se le permitiría entrevistarme. Tres: No saldría del país. Si respetaban estas tres condiciones podía quedarme allí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Yo dije: «¿Por qué no me disparáis simplemente? iEsas condiciones son mortales!». Y tuve que salir del país porque... hay sannyasins en puestos elevados del Gobierno que me informaron de que debía salir inmediatamente porque iban a confiscar mi pasaporte para que no pudiera salir del país.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Dijeron que no me quedaba tiempo suficiente para conseguir un visado para otro país. Además habían informado a todas las embajadas de Delhi de que no debían concederme visado para sus países. Por eso; el único país disponible era Nepal, porque no se necesita visado; existe un tratado de libre circulación entre India y Nepal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Pero el Gobierno americano presionó a Nepal, el Gobierno alemán presionó a Nepal, el Gobierno indio presionó a Nepal para que no me permitiesen quedarme allí. Y cuando estaba completamente seguro de que iban a dar pasos -podrían haberme arrestado, haberme enviado de vuelta a India- tal como me habían informado, tuve que irme inmediatamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Cuando digo algo de India, no estoy hablando de esta India: de esta India que está absolutamente corrompida y políticamente deteriorada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Cientos de personas son asesinadas cada día; y siguen declarando que es una democracia. Pero a los periódicos no les permiten publicar cuánta gente muere; ante el mundo externo parece que todo está en paz. La realidad es que India nunca ha sido un país, siempre ha sido muchos países.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;En los tiempos del Buda Gautama en India había dos mil reinos. Los mahometanos intentaron unificarla; no lo lograron del todo, pero consiguieron que la mitad de India se convirtiera en una nación. Gran Bretaña, de manera más brutal, se las arregló para obligar a la totalidad de India a convertirse en una nación; en cualquier caso «nación» y «nacionalidad» no son conceptos indios. La unidad de India fue forzada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Winston Churchill dijo antes de retirarse: «El día que India recupere la libertad, se hará pedazos.» Tenía razón. Tenía esta comprensión política porque sabía que de alguna forma habían conseguido juntar las piezas y hace falta mucho poder para mantenerlas juntas! Si se retira ese poder, las piezas empiezan a separarse; y eso es lo que está ocurriendo actualmente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;En primer lugar se separaron Pakistán y Bangladesh, ahora Punjab también quiere separarse de India. Assam ha estado luchando durante cuarenta años para separarse de India, Bengala quiere separarse y Tamil Nadu también.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;En India hay treinta lenguas. Durante cuarenta años han estado intentando hacer de una de las lenguas, el hindi, la lengua nacional, pero no han podido conseguirlo. Si no puedes tener ni una lengua nacional, ¿cómo vas a tener una nación? Y todas estas entidades no son pequeñas. India casi es un continente. Todos estos estados -Punjab o Maharashtra o Tamil Nadu- son tan grandes como Francia, Inglaterra o Alemania, y cada uno tiene su propia cultura, su propia lengua, su propia forma de vestir, su propia forma de hacer cada cosa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Ahora, para impedir la separación, han aprobado una ley por la que nadie puede hablar en favor de la separación de ningún estado. Cualquiera que hable a favor de la división de India será arrestado inmediatamente, y no dispondrá de derechos legales, de un juicio. ¡Y esto es una democracia!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;En Punjab han matado a miles de sikhs; los sikhs, han matado a miles de hindúes; y esto sigue así cada día. Y va a ocurrir lo mismo en toda India. Y puede resolverse muy fácilmente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;India se enfrenta hoy a la cuestión de la separación. No hace falta matar a la gente. India debe seguir siendo una. Mi solución es simple, sólo hace falta un poco de entendimiento. La libertad es un derecho de nacimiento de todo el mundo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Por eso no estoy a favor de esta India, que está absolutamente corrompida. Pero para mí, según mi visión, hay otra India completamente diferente, una India gloriosa, que está compuesta de hombres como el Buda Gautama, Nagarjuna, Vasubundhu, Shankara... toda una línea de miles de iluminados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Esa es mi India.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Amado Osho,&lt;br /&gt;¿Cómo puedo afirmarme a mí mismo si me disuelvo y acepto cualquier cosa que ocurra?&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;En el momento en que empiezas a pensar en este tipo de cosas, surgen los problemas. Simplemente hazlo y ve qué pasa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Te disuelves en la totalidad, y si la situación requiere afirmación, no serás tú quien se esté afirmando; la totalidad se estará afirmando. No serás menos, serás más. No estarás solo, la totalidad te apoyará.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La experiencia disuelve los problemas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Pero simplemente seguimos pensando, y si piensas, naturalmente el problema parece muy relevante: «Si me disuelvo, ¿cómo voy a afirmarme?». Naturalmente, parece algo contradictorio. A nivel lógico es contradictorio, pero existencialmente no lo es.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Disuélvete y ve qué pasa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Si la situación requiere afirmación, la habrá...; no tuya, porque ahora eres parte de la totalidad. Ahora la totalidad se afirmará contigo. Nunca pierdes nada. Disuelto en el todo, siempre saldrás ganando.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Pero antes de pensar en ello, hazlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Sólo haciéndolo se resuelve la contradicción.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Amado Osho,&lt;br /&gt;Antes de verte cada día, el pensamiento de verte me pone muy contento. Pero cuando esto me ocurre, me quedo en blanco, como si no tuviera rostro, ni sonrisa. Incluso me resulta difícil decirte namasté, como si ante Ti me volviera invisible.&lt;/em&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Cualquier cosa que haga mi corazón parece infantil, y me siento como si cualquier acto que hiciera sería como tirarte mi basura encima.&lt;/em&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;¡Osho, nunca te he expresado cuanta gratitud siento, aunque mi corazón está lleno de ella.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Lo sé. Y lo que está ocurriendo es absolutamente correcto, lo que sientes está perfectamente sintonizado con mi enseñanza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;No puedes expresar tu gratitud. Puedes estar lleno de ella, pero cualquier acto... te parecerá demasiado pequeño. Y puede ocurrir, es muy natural, que te sientas excitado cuando yo voy a venir, pero cuando llego, te sientes casi ausente. Esto es bueno, así es como debe ser.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Cuando estoy aquí, tú no deberías estar aquí, porque en esta habitación sólo puede sobrevivir uno de los dos: tú o yo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Por eso no es cuestión... Pero has expresado tu sentimiento con mucha precisión. Deberías sentirte feliz de que esto te esté ocurriendo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-2084706859218573752?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/2084706859218573752/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=2084706859218573752&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/2084706859218573752'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/2084706859218573752'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/osho-mas-alla-de-la-psicologia-charlas_09.html' title='OSHO / MÁS ALLÁ DE LA PSICOLOGÍA - CHARLAS DADAS EN URUGUAY (PUNTA DEL ESTE)'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-GhC7vgCSZXw/Tlpn5yx5_II/AAAAAAAAB6s/07vpjrRU58s/s72-c/Osho_black.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-5134625271283902266</id><published>2012-02-08T12:14:00.000-08:00</published><updated>2012-02-08T12:14:00.069-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escuela de Cineastas del Uruguay'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dossier Carlos Saura'/><title type='text'>CARLOS SAURA - DOSSIER</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-xygSYU_m6X4/Ty2RY4Dh3hI/AAAAAAAACQ8/lOCFJp4spL8/s1600/Dossier-Carlos-Saura.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-xygSYU_m6X4/Ty2RY4Dh3hI/AAAAAAAACQ8/lOCFJp4spL8/s1600/Dossier-Carlos-Saura.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;b&gt;CARLOS SAURA&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: sans-serif; line-height: 19px;"&gt;(&lt;/span&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Huesca" style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: none; background-origin: initial; color: #0b0080; font-family: sans-serif; line-height: 19px;" title="Huesca"&gt;Huesca&lt;/a&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: sans-serif; line-height: 19px;"&gt;, España -&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/4_de_enero" style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: none; background-origin: initial; color: #0b0080; font-family: sans-serif; line-height: 19px; text-decoration: none;" title="4 de enero"&gt;4 de enero&lt;/a&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: sans-serif; line-height: 19px;"&gt;&amp;nbsp;de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1932" style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-image: none; background-origin: initial; color: #0b0080; font-family: sans-serif; line-height: 19px; text-decoration: none;" title="1932"&gt;1932&lt;/a&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: sans-serif; line-height: 19px;"&gt;)&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: sans-serif; line-height: 19px;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: sans-serif; line-height: 19px;"&gt;Es uno de los directores de Cine más importantes de habla hispana del mundo. &lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: sans-serif; line-height: 19px;"&gt;(&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Saura" target="_blank"&gt;leer bio en Wikipedia click aquí&lt;/a&gt;)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: sans-serif; line-height: 19px;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-family: sans-serif;"&gt;&lt;span style="line-height: 19px;"&gt;Este &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;b style="font-family: sans-serif; line-height: 19px;"&gt;&lt;i&gt;Dossier&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: sans-serif;"&gt;&lt;span style="line-height: 19px;"&gt; brinda el material complementario a los estudiantes de la carrera de Dirección de la &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;b style="font-family: sans-serif; line-height: 19px;"&gt;Escuela Popular de Cine - &lt;i&gt;El Montevideano&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: sans-serif;"&gt;&lt;span style="line-height: 19px;"&gt;, como parte de los &lt;b&gt;Directores fundamentales&lt;/b&gt; que se estudian en el análisis que promulgamos de nuestra&amp;nbsp;definición&amp;nbsp;de Cine: "&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i style="font-family: sans-serif; line-height: 19px;"&gt;Una representación simbólica de un pueblo, una comunidad&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: sans-serif;"&gt;&lt;span style="line-height: 19px;"&gt;&amp;nbsp;" y Saura es uno de los ejemplos más claros de esta línea.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;b&gt;Nota al navegante:&lt;/b&gt;&amp;nbsp;Para navegar en el&amp;nbsp;&lt;i&gt;Dossier&lt;/i&gt;, seleccionar uno de los&amp;nbsp;&lt;b&gt;siete puntos&amp;nbsp;&lt;/b&gt;del&amp;nbsp;índice para ingresar a cada página.&amp;nbsp;Al pie de cada una de las páginas seleccionadas encontrará que se le dice "&lt;i&gt;click aquí para volver&lt;/i&gt;", presionando con el mouse nos traerá de nuevo al índice para poder seleccionar otro punto del Dossier. Recorrer todo el&lt;i&gt;&amp;nbsp;Dossier&lt;/i&gt;&amp;nbsp;le llevará aproximadamente algo más de siete horas, por lo que le &lt;b&gt;recomendamos&lt;/b&gt; marcar o guardar la página en el navegador para continuar leyendo más adelante.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Salvo el discurso pronunciado en 1994&amp;nbsp;que es una nota escrita y "Flamenco" que es un enlace externo, los&amp;nbsp;&lt;b&gt;films&lt;/b&gt;&amp;nbsp;se pueden reproducir a pantalla completa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;_____________________________________________________&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;INDICE&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;1)&amp;nbsp;&lt;span style="background-color: white; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 14px; line-height: 20px;"&gt;Entrevista a&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 14px; line-height: 20px;"&gt;Carlos Saura&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 14px; line-height: 20px;"&gt;&amp;nbsp;emitida el 15-02-03 con motivo del estreno de su película "Salomé" &lt;a href="http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/si-tiene-problemas-para-visualizar-la.html"&gt;(CLICK AQUÍ PARA VER)&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;2) Film completo "Bodas de sangre"&amp;nbsp;de Federico Garcia Lorca (1981) (&lt;a href="http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/bodas-de-sangre-carlos-saura.html"&gt;CLICK AQUÍ PARA VER&lt;/a&gt;)&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;3) Film completo "¡Ay, Carmela!" (1990) &lt;a href="http://xn--ay%2C%20carmela%21%20%281990%29-g4a/"&gt;(CLICK AQUÍ PARA VER)&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;4) Film completo "&lt;span style="background-color: white; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 14px; line-height: 20px;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;TAXI"&amp;nbsp;&lt;/span&gt;(1996) y video de su realización&amp;nbsp;&lt;a href="http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/making-of-taxi-carlos-saura-1996.html"&gt;(CLICK AQUÍ PARA VER)&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;5)&amp;nbsp;&lt;span style="background-color: white; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 14px; line-height: 20px;"&gt;Entrevista a SAURA&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 14px; line-height: 20px;"&gt;previa a la realización del film&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 14px; line-height: 20px;"&gt;&amp;nbsp;FLAMENCO &lt;a href="http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/flamenco.html"&gt;(CLICK AQUÍ PARA VER)&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;6) Film completo "FLAMENCO" (1995)&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=OCY5MfA3E5Y" target="_blank"&gt;(CLICK AQUÍ PARA VER)&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;7)&amp;nbsp;&lt;span style="background-color: white; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 14px; line-height: 20px;"&gt;Discurso pronunciado en 1994 en ocasión&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 14px; line-height: 20px;"&gt;del recibimiento de un doctorado Honoris Causa&amp;nbsp;&lt;a href="http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2010/02/carlos-saura.html"&gt;(CLICK AQUÍ PARA LEER)&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Eb0SKGhtqHI/Ty2V1Ia1PUI/AAAAAAAACRE/S56ohSr5MGY/s1600/Escuela+Popular+WEB.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/-Eb0SKGhtqHI/Ty2V1Ia1PUI/AAAAAAAACRE/S56ohSr5MGY/s200/Escuela+Popular+WEB.jpg" width="100" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-5134625271283902266?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/5134625271283902266/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=5134625271283902266&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/5134625271283902266'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/5134625271283902266'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/carlos-saura-dossier.html' title='CARLOS SAURA - DOSSIER'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-xygSYU_m6X4/Ty2RY4Dh3hI/AAAAAAAACQ8/lOCFJp4spL8/s72-c/Dossier-Carlos-Saura.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-4721381193496708290</id><published>2012-02-08T02:01:00.000-08:00</published><updated>2012-02-08T02:01:00.346-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paulo Freire'/><title type='text'>PAULO FREIRE / EDUCACIÓN Y ACCIÓN CULTURAL</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-i1quyuo49Oc/TwQxh7V-ZgI/AAAAAAAACKU/m_TO0r_X8Go/s1600/paulo-freire21.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5693730287838455298" src="http://4.bp.blogspot.com/-i1quyuo49Oc/TwQxh7V-ZgI/AAAAAAAACKU/m_TO0r_X8Go/s320/paulo-freire21.jpg" style="cursor: hand; display: block; height: 249px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 300px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; text-align: justify;"&gt;EDUCACIÓN Y ACCIÓN CULTURAL&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;(Antología de 5 artículos del pedagogo brasileño)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;SEXTA ENTREGA&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;INVESTIGACIÓN Y METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN DEL “TEMA GENERADOR” – REDUCCIÓN Y CODIFICACIÓN TEMÁTICAS (II)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;En el diálogo (4) se concretiza la aparente duplicidad de esta forma de ser que, en verdad, es única palabra-acción-reflexión. De ahí que la reducción de la palabra a la palabrería, del verbo al verbalismo, con el agotamiento de su fuerza transformadora, no pueda dar origen al diálogo. Cualquier intento en este sería, como lo es, mera mistificación, enmascaramiento de la realidad. Fuga de la verdadera “pronunciación” del mundo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Por otro lado, como ya afirmamos, el silencio no funda el diálogo. Este se impone como el camino por el cual los hombres ganan significación en cuanto hombres. Por ello, se torna una exigencia existencial. Y si él es el encuentro que solidariza la reflexión y la acción de sus sujetos encauzados hacia el mundo que debe ser transformado y humanizado, no puede reducirse a un acto de depositar ideas de un sujeto en el otro, transformado en recipiente, ni tampoco puede ser un simple cambio de ideas que sean consumidas por sus permutantes. No es tampoco discusión guerrera, polémica, entre sujetos que no aspiran a comprometerse con la pronunciación del mundo, ni con la búsqueda de la verdad, sino que solamente están interesados en la imposición de su verdad. Porque es el diálogo el encuentro de hombres que pronuncian el mundo, no puede haber una donación de la pronunciación de unos a los otros. Es un acto creador. De ahí que no pueda ser mañoso instrumento del cual eche mano un sujeto para la conquista del otro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La conquista implícita en el diálogo es la del mundo por sus sujetos dialógicos, no la de uno por el otro. Conquista del mundo para su humanización y la de los hombres. El diálogo es intersubjetividad, por ello mismo, es “situado y fechado”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;No hay diálogo, sin embargo, si no hay un profundo amor al mundo y al hombre. No es posible la pronunciación del mundo, que es un acto de creación y recreación, si no hay amor que lo infunda. Siendo el amor fundamento del diálogo, es también diálogo. El amor es, esencialmente, tarea de sujetos. Si es fundamentalmente que el sujeto que ama tenga en el ser amado el sujeto de su amor, se hace indispensable que aquel sea reconocido por éste también como objeto de su amor. El hecho de ser ambos objetos del amor, uno del otro, los hace sujetos del acto del amor. De ahí que el verdadero amor no se pueda dar en una relación de objetivación unilateral. De ahí que, en la dominación, no haya amor, sino patología de amor. Sadismo en el que domina; masoquismo en el dominado, si acepta la dominación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Porque el amor es un acto valiente, nunca de miedo, es compromiso asumido con el hombre concreto, en el mundo y con el mundo. Donde quiera que este hombre concreto esté aplastado, robado en su derecho de ser, el acto de amor está en comprometerse con su causa. La causa de su humanización. Pero, este compromiso, porque es amoroso, es dialógico. Si el amor, en la razón de su valentía, no puede ser “beatería”, no puede igualmente ser pretexto para la manipulación. Siendo él un acto de libertad, genera, necesariamente, otros actos de libertad. Si no es así, no es amor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Si no amor el mundo, si no amo la vida, si no amo el hombre aplastado y vencido, no puedo dialogar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;El amor verdadero no está en el mantenimiento del “status quo”, en el cual se encuentran los hombres deshumanizados, “cosificados”, sino en la transformación de las estructuras de la cual resulta que los hombres puedan ser más.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;No hay, por otro lado, diálogo, si no hay humildad. La “pronunciación” del mundo, con la cual el hombre lo recrea permanentemente, no puede ser un acto arrogante. El diálogo, como encuentro de los hombres para la tarea común de saber y actuar se rompe si sus polos -o uno de ellos- pierden la humildad. ¿Cómo puedo dialogar, por ejemplo, si alieno la ignorancia, esto es, si la veo siempre en el otro, nunca en mí?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;¿Cómo puedo dialogar si me reconozco como un hombre diferente, virtuoso por herencia, al frente de los otros, meros “ellos” a quienes no veo como “yo”?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;¿Cómo puedo dialogar si me siento participante de un “ghetto” de hombres puros y de hombres sabios, propietarios de la virtud y del saber, para quienes todos los que estén fuera son unos enfermos del alma o de la inteligencia, son “esa gente” o son “nativos” inferiores?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;¿Cómo puedo dialogar, si parto de que la “pronunciación” del mundo es tarea de hombres selectos y que la presencia de las masas populares en la historia es señal de su deteriorización, la que debo evitar?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;¿Cómo puedo dialogar, si me cierro a la contribución del otro, que jamás reconozco, y hasta me siento ofendido con ella?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;¿Cómo puedo dialogar, si temo la superación y, con sólo pensar en ella sufro?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Si a priori, admito y afirmo que los campesinos y los obreros son absolutamente ignorantes, incapaces, ¿cómo puedo dialogar con ellos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La autosuficiencia es incompatible con el diálogo. Los hombres que no tienen humildad o que la han perdido no pueden acercarse a los hombres sencillos. No pueden ser sus compañeros de pronunciación del mundo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;No hay diálogo, tampoco, si no hay una intensa fe en el hombre. Fe en su poder de hacer y rehacer. De crear y recrear. Fe en su vocación de ser más, que no es privilegio de algunos, sino destinación de los hombres.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La fe en el hombre es un a priori del diálogo. El hombre dialógico tiene fe en el hombre antes de encontrarse con él al frente. Esta, con todo, no es una fe ingenua. El hombre dialógico sabe, porque es crítico, que el poder de hacer, de crear, de transformar es un poder de los hombres y sabe también que los hombres, en situaciones concretas en las cuales quedan alienados, tienen ese poder disminuido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Esta posibilidad, sin embargo, no mata, en el hombre dialógico, su fe en el hombre. Por el contrario, se le presenta como un desafío al cual debe responder.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Sin esta fe en el hombre, el diálogo es una farsa. En la mejor de las hipótesis se transforma en manipulación disfrazada de paternalismo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Ahora bien, al basarse en el amor, en la humildad, en la fe en el hombre, el diálogo es una relación horizontal, en la cual la confianza de un polo en el otro es consecuencia lógica.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Sería una contradicción si así no fuera. Como también sería contradicción si existiera confianza o interconfianza en la relación antidialógica.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Si, en el diálogo, la fe en el hombre es un a priori, esta tiende a crecer en la medida en que, existenciado el diálogo, se instaura la confianza entre sus polos. Lo que era antes una fe genérica, pasa a ser ahora una fe encarnada. Y, cuanto más desarrolla esa confianza, los sujetos dialógicos más se van sintiendo compañeros en la pronunciación del mundo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Si esta confianza falla es porque fallaron las condiciones antes discutidas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Un falso amor, una falsa humildad, una debilitada fe en el hombre no pueden generar confianza. La confianza resulta del testimonio que un sujeto da al otro de sus reales y concretas intenciones. No puede existir si la palabra, descaracterizada, no coincide con los hechos. Decir una cosa y hacer otra, no tomando la palabra en serio, no puede ser estímulo a la confianza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;No hay diálogo, tampoco, sin esperanza. La esperanza está en la raíz de la inconclusión del hombre, de la cual se mueve en permanente búsqueda de ser más.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La desesperanza es también una forma de silenciar, de negar el mundo, de huir de él. La deshumanización que “cosifica”, no puede ser la razón para la pérdida de la esperanza sino, por el contrario, motivo para más esperanza, esperanza que conduce a la búsqueda incesante de la humanidad negada en la injusticia. La esperanza no está, sin embargo, en el gesto pasivo de quien cruza los brazos y espera. Me muero en la esperanza mientras activa y decididamente busco y, si busco con esperanza, puedo entonces esperar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Si el diálogo es el encuentro de los hombres para ser más, no puede realizarse en la desesperanza. Si los sujetos del diálogo nada esperan de su quehacer, ya no hay diálogo. Su encuentro es vacío y estéril, burocrático y fastidioso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;¿Cómo puede un educador desesperanzado dialogar?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Dialogar ¿por qué, para qué, si nada espera? Sí, para él, todo seguirá como está, el mundo, el hombre siguiendo su mismo ritmo; si nada cambiará y hasta es mejor que no cambie, ¿para qué dialogar?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La esperanza en que la vocación del hombre es la transformación del mundo con su palabra acción mueve al diálogo, que desaparece si esta esperanza perece.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Fuera de esta esperanza en un hombre responsable, cuyo llamamiento es ser sujeto, caemos en la manipulación y ya no hay diálogo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Finalmente, no hay diálogo verdadero si no hay en sus sujetos un pensar crítico. Pensar que, no aceptando la dicotomía mundo-hombre, reconoce entre ellos una inquebrantable solidaridad. Este es un pensar que percibe la realidad como proceso, que la capta en constante devenir y no como algo estático. No se dicotomiza a sí mismo en la acción. Implica un empaparse constante de temporalidad, a cuyos riesgos no teme. Se opone al pensar ingenuo, que ve en el tiempo histórico como si fuera un peso (5) de lo que resulta que el presente debe ser algo normalizado y bien “comportado”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Para el pensar ingenuo, lo importante es la acomodación a este hoy normalizado. Para el pensar crítico, lo fundamental es la transformación permanente de la realidad, con miras a la humanización del hombre. Para el pensar crítico, diría Pierre Furter, “la meta ya no será eliminar los riesgos de la temporalidad, son la adhesión al espacio garantizado (agarrando al espacio garantido), sino temporalizar el espacio”. El universo no se revela a mí, dice todavía Furter, en el espacio que impusiera una presencia maciza a la cual solamente pudiera adaptarme, sino que se me revela como un campo, un dominio que va tomando forma en la medida de su acción. (6)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Para el pensar ingenuo, la meta está en que el hombre quede adherido a este espacio garantizado. La adherencia al espacio garantizado lo lleva a ajustarse a él, de lo que resulta la negación de la temporalidad, que es la negación de sí mismo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Solamente el diálogo, que implica el pensar crítico, es capaz también de generarlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Sin él, no hay comunicación y sin esta no hay educación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La educación es diálogo. Su dialogicidad, sin embargo, no empieza cuando se encuentran educador y educando en situación pedagógica. Debe iniciarse antes. En la etapa de la preparación programática.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Un programa de educación no es algo que deba ser hecho solamente por uno de los polos interesados en él. Si así fuera, se rompería la dialogicidad de la educación y se caería en la concepción “bancaria” de la educación. El programa tiene que ser elaborado con la participación de ambos. De ahí, la necesidad que tienen los educadores, que se reconocen en la situación pedagógica, como educador y que reconocen a los educandos también como educadores, de detectar la temática significativa de estos últimos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;A partir del reconocimiento de esta temática es que se puede elaborar el programa. De esta manera, el contenido programático de la educación no es una donación, un conjunto de informes que deben ser “depositados” en el educando sino la devolución, organizada y sistematizada, a los individuos de aquello a lo cual ellos aspiran saber más.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;La educación no se hace de A para B o de A sobre B, sino de A con B, mediatizados por el mundo. Mundo que impresiona y desafía a uno y a otro y que origina visiones de él o puntos de vista en torno a él. Visiones estas que se encuentran impregnadas de anhelos, de dudas, de esperanzas, basados en los cuales se constituirá el contenido programático de la educación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;El punto de partida de esta se halla en el mismo hombre. Pero, como no hay hombre en el aire, suelto, sino que en el mundo y con los otros, el punto de partida de la educación está en el hombre-mundo. Lo que vale decir, en el hombre en sus relaciones con el mundo y con los otros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Una de las equivocaciones de una visión ingenua del humanismo está en que, en el ansia de corporificar un modelo de “buen hombre”, se olvida de la situación concreta, existencial, presente del mismo hombre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;“El humanismo consiste, dice Furter, en permitir la toma de conciencia de nuestra plena humanidad, como condición y obligación como situación y proyecto.” (7)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Simplemente, no podemos llegar a los obreros y a los campesinos, estos, de modo general, inmersos en un contexto colonial, casi umbilicalmente ligados al mundo de la naturaleza del cual se sienten más transformadores, para “entregarles conocimientos” o imponerles un modelo de “buen hombre” contenido en la programación unilateral de nuestro trabajo. Trabajo que, sólo absurdamente, en esta hipótesis, se llamaría educativo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;No serían raros los ejemplos que podríamos citar de programas educacionales que fallaron porque sus realizadores partieron de su visión personal de la realidad. Porque no tomaron en cuenta, aunque fuese por un mínimo instante, al hombre en “situación”, a quien se dirigía su programa. Y, al fallar el programa, buscan siempre un “chivo expiatorio” que, invariablemente, es el pueblo, considerado como incapaz y flojo porque es mestizo. Y es así considerado porque ha rechazado la verticalidad de la programación o porque ha producido poco en ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;No podemos, a no ser ingenuamente, esperar resultados positivos de una labor educativa que no respete la particular visión del mundo que tenga el pueblo y cuyo programa se constituya en una especie de invasión cultural, aunque hecha con la mejor de las intenciones. Pero, siempre invasión cultural.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Será, a partir de la situación presente, existencial, concreta, que refleja el conjunto de aspiraciones del pueblo, que podremos trabajar el contenido programático de la educación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: x-small; text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Notas&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: x-small; text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;4) En la experiencia del diálogo se constituye un terreno común entre el otro y el yo, mi pensamiento y el suyo forman un tejido único, mis dichos y los de mi interlocutor son exigidos por el estado de la discusión, se insertan en una operación común cuyo creador no es ninguno de nosotros. Hay un ser dual, y el otro ya no es, en este caso, para mí, un simple comportamiento en mi campo trascendental ni, por otro lado, yo lo soy en el suyo, sino que somos uno para el otro colaboradores en un estado de reciprocidad a través de un mismo mundo. En el diálogo actual, me libro de mí mismo, los pensamientos del otro son, desde luego, pensamientos suyos, no soy yo quien los forme, aunque los capto inmediatamente en cuanto nacen o inclusive los anticipo y la objeción que me formula el interlocutor me arranca pensamientos que nunca había poseído, de modo que, si le presto pensamientos, a su vez me hace pensar. (Merleau Ponty, “&lt;em&gt;Fenomenología de la percepción&lt;/em&gt;”, Fondo de Cultura, México, 1957).&lt;br /&gt;5) Trozo de una carta de un amigo autor.&lt;br /&gt;6) Furter, Pierre: “&lt;em&gt;Educacao e vida&lt;/em&gt;”. Editora Vozes Limitada. Petrópolis, Río, 66, p. 26-27.&lt;br /&gt;7) Furter, Pierre: obra citada, p. 165.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-4721381193496708290?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/4721381193496708290/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=4721381193496708290&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/4721381193496708290'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/4721381193496708290'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/paulo-freire-educacion-y-accion_08.html' title='PAULO FREIRE / EDUCACIÓN Y ACCIÓN CULTURAL'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-i1quyuo49Oc/TwQxh7V-ZgI/AAAAAAAACKU/m_TO0r_X8Go/s72-c/paulo-freire21.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-7136966684564295193</id><published>2012-02-07T12:49:00.000-08:00</published><updated>2012-02-07T13:09:26.115-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><title type='text'>AHORA TODAS LAS ACTUALIZACIONES EN TU MAIL</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-AJNY9FTIKxE/TzGN49AdlaI/AAAAAAAACSk/YEPj0mV0gcE/s1600/suscripcion_comentarios.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="178" src="http://1.bp.blogspot.com/-AJNY9FTIKxE/TzGN49AdlaI/AAAAAAAACSk/YEPj0mV0gcE/s320/suscripcion_comentarios.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Ahora podés recibir las publicaciones diariamente el &lt;b&gt;&lt;i&gt;elMontevideano&lt;/i&gt; - Laboratorio de Artes &lt;/b&gt;en tu mail, solamente ingresando tu correo y clickeando en el botón enviar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;form action="http://feedburner.google.com/fb/a/mailverify" method="post" onsubmit="window.open('http://feedburner.google.com/fb/a/mailverify?uri=Elmontevideano-LaboratorioDeArtes', 'popupwindow', 'scrollbars=yes,width=550,height=520');return true" style="border: 1px solid #ccc; padding: 3px; text-align: center;" target="popupwindow"&gt;Ingrese su mail:&lt;br /&gt;&lt;input name="email" style="width: 140px;" type="text" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;input name="uri" type="hidden" value="Elmontevideano-LaboratorioDeArtes" /&gt;&lt;input name="loc" type="hidden" value="es_ES" /&gt;&lt;input type="submit" value="Enviar" /&gt;&lt;br /&gt;Delivered by &lt;a href="http://feedburner.google.com/" target="_blank"&gt;FeedBurner&lt;/a&gt;&lt;/form&gt;&lt;span style="color: black; font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; font-size: x-small;"&gt;&lt;b&gt;Click &lt;/b&gt;en el enlace si tiene problemas con el botón &lt;i&gt;"enviar"&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;a href="http://feedburner.google.com/fb/a/mailverify?uri=Elmontevideano-LaboratorioDeArtes&amp;amp;loc=es_ES"&gt;Subscribirse a elMontevideano - Laboratorio de Artes por mail (CLICK AQUÍ)&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black; 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display: block; height: 181px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 320px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; text-align: justify;"&gt;NOVELÓN DE LOS POETAS MUERTOS&lt;br /&gt;HUGO GIOVANETTI VIOLA&lt;/strong&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; text-align: justify;" /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; text-align: justify;"&gt;1ra edición 1990 / 1ra edición web 2011&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; text-align: justify;"&gt;DECIMOSEXTA ENTREGA&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;DOS: LA PRUEBA DEL INOCENTE (8)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;CHAMBRE 22&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;UNA CHIQUILINA y un hombre cruzan la rue Monsieur-le-Prince después de haber salido del hotel Stella a mediodía, el último sábado de julio. No hacen buena pareja. El hombre camina mirando el suelo, aunque sin tomar en cuenta los declives que le convienen para nivelar el centímetro que le lleva la infanta: ella apenas sonríe. Entran al bar-tabac de la esquina de la rue Racine y él saluda nerviosamente al barman y pide dos cervezas. La chiquilina aplaude. El barman trae las copas y el hombre hunde encorvadamente su desesperación en el redondel blanco. Cuando sube la cara la chiquilina le borra con un dedo la espuma de los bigotes y él vuelve a sorber sin respirar bajo el reflujo pálido de su recién asesinada adolescencia. Al terminar la copa ya sonríe, mientras cuenta la historia de su primera y única borrachera liceal. La muchacha señala los dos demis al barman, que la observa juzgándola como una copera en potencia. Al vaciar la segunda cerveza el hombre ya desagua palabras desvalidas y asciende hacia otra sed. Entonces habla ella: él recibe cada palabra como si se saciara. Después saltan de las banquetas y remontan la rue Monsieur-le-Prince hasta la esquina de la estación del Lux. Se besan lentamente las comisuras de las sonrisas antes de que la infanta desaparezca para tomar el tren. El hombre retorna por la tarde calcinada y al llegar al hotel se entrepara a mirar desesperadamente la esquina de la rue Racine donde está el bar-tabac.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;CUANDO ME desperté era tarde, aunque Ray siguió roncando como una hora más. Abel esperó el primer mate para fumar el primer cigarrillo, y entonces me puse a pensar en qué posibilidades tenía de conseguir prestados los quinientos francos y mandarme mudar a Cannes lo antes posible. Tuve una idea muy loca, aunque no totalmente descartable. Al rato cayó Faruk a avisarme que me llamaban por teléfono. Era la nena: quería que nos despidiéramos en un boliche, en una media hora. D’accord. De vuelta para Pedrito, le golpeé a Pedrito y le avisé a través de la puerta que apenas consiguiera la guita nos íbamos a Cannes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Cuando volví a pisar la chambre del león, Ray estaba despierto: tenía los ojos rojísimos aunque opacos, todavía. No hablamos nada. Abel aprovechó para lavarse y vestirse y bajó a esperar a Bénédicte. Ella apareció enseguida, y mientras cruzábamos el bar-tabac de la esquina sentí crecer la desesperación como a una hola hawaiana. Me sentí sin tabla para surfearla, además. La primera cerveza me calmó, aunque ya con la segunda recordé dónde estaba y lo que había pasado la noche anterior.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Caballero caballero / el de la Triste Figura / ¿qué se fizo tu aventura&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;? -payé moviendo apenas los labios. Abel observó la prodigiosa belleza mareada de la chiquilina que se le había escapado para siempre, y sentí olor a muerte: olor a muerte, en todo. “Le he hecho mal a la gente” murmuré. Bénédicte me miró con indolencia. “Estás loco” se rio: “Lo que pasa es que estás tan loco y a veces sos tan bueno que uno no sabe bien cómo quererte. Es como si uno se enamorara de algo que tenés adentro pero que-”. “Pero que no soy yo” dijo Abel. “Bueno, no sé” sacudió la cabeza la chiquilina: “Me tengo que ir temprano. ¿Me acompañás al Lux?”. Se despidieron sin poder intercambiarse direcciones para escribirse durante el verano. Ella se iba a acampar con la clase pero no estaba decidido adónde, todavía. “No hay problema cosita” mintió Abel: “El tiempo pasa rápido. A la vuelta nos vemos. Iba a agregar Portate bien, pero no agregué nada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Cuando volví al hotel Ray ya se había borrado. Lo volví a encontrar de noche, en el Morvan. Estábamos sentados en la vereda tomando cerveza con el Cordobés Pedrito y otros dos músicos del barrio, y el riverense dijo Buena noches justo atrás mío y yo supe que la Gárgola ya se le había iluminado. Traté de no mirarlo durante mucho rato, hasta que al Cordobés se le ocurrió conseguir una tumbadora a toda costa. “En serio, guaso: lo que precisaríamos allá en el sur es una buena tumba” porfió, con entusiasmo. “Cigarrito, Abel” me pidió inmediatamente Ray, acariciándome un hombro. Entonces lo miré. Él sonreía, pero la fosforecencia verde del sótano del mundo me volvió a traspasar. Abel no se cayó, esta vez -aunque bajó la cara como hacen los culpables. “Eso está bien” le murmuró Ray en la oreja: “Se precisa una tumba, de apuro. Eso está bien, Abel. No vayas a olvidarte”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;LA IDEA muy loca que había tenido aquella mañana para conseguir los quinientos francos me volvió a acorralar a medianoche, en La Reja. No me quedaba otra salvación, a esta altura del partido. Abel le pidió un ron puro a Pepillo y se acercó al teléfono envalentonadamente y discó el número del Inspector Bugeia, componiendo algo así como un rostro de hijo pródigo. Me atendió el mismo Marc, con un gruñido más hastiado que soñoliento. “No esperaba encontrarte a esta hora” le dije: “Estás volviendo temprano, viejo”. “Muy gracioso” dijo Marc: “Lo que pasa es que retrasmitían una semifinal bastante menos aburrida que el caso Sinclair”. No dio para reírse. Entonces Abel apuró el ron y se mandó el discurso: “Escuchame, viejo: en este momento te estoy llamando porque no está mi padre aquí en París. Ando en líos. Tendría que verte mañana mismo, si tuvieras un minuto”. Se oyó con claridad la violenta exhalación del humo hecha por el Inspector en la alcantarilla del teléfono. “Dónde estás” preguntó fríamente: “¿En la taberna española? ¿Dónde es que queda?”. “No” protesté: “Ahora no. Dormí tranquilo, en serio. Y nos vemos mañana de mañana, en todo caso”. “Nadie va a dormir tranquilo” ladró Bugeia: “Dónde estás”. Abel se fregó la cabeza: “En la rue de Cossonerie casi Sébastopol. Es una callecita que sobrevivió al costado de la excavación Pompidou. Entre la Berger y la Rambuteau. No tenés cómo perderte: la taberna se llama La Reja y hay un cartel afuera. Pero el viaje es muy largo, Marc”. “A nosotros nos pagan la nafta, No te preocupes, hijo” retrucó el inspector, resoplando otra humareda: “Una sola pregunta: ¿te molesta que vaya con Arlette?”. “No” dije: “No hay ningún problema”. Y terminé el ron de apuro y corrí a cantar un bolero espantoso con cara de extasiado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Demoraron bastante poco en llegar. Marc le llevaba una cabeza limpia a Arlette, y no parecían cansados de convivir. Abel los hizo sentar en el fondo del bodegón y pidió sangría especial de la casa. “Ca va Maigret” pregunté, para entrar en calor. Eso le causó mucha gracia a Arlette, que después de un trago largo se había puesto radiante. Era realmente agradable, la petisa. Además debe hacer años que no la sacan a una boîte, pensé autoconsolándome. “Yo ando descuartizado” declaré entonces, a boca de jarro: “Es una historia muy extraña y podés crérmela o no, Marc. Tengo que irme de París lo antes posible. Un loco del barrio quiere matarme. Un paranoico. Amigo mío, además.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Y te adelanto desde ya que esto no tiene nada que ver con el caso Sinclair&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;. Palabra de hombre”. “¿O palabra de detective privado?” preguntó Marc, tratando inútilmente de no poner ojos policíacos. Yo miré a Arlette sonriendo como pude, pero la mujer se había endurecido tanto que terminé clavándome los dedos en los párpados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;“Palabra de hombre” repetí: “Lo que necesito es pagar una deuda de meses en el hotel, nada más. Después me las arreglo”. Hubo un denso silencio. De repente me rozaron el brazo. Cuando levanté los ojos vi la chequera de Marc y la birome al lado. “Poné la cifra que quieras” dijo: “Está en blanco”. Abel temblaba tanto que le costó hasta dibujar los ceros del 500. “Nos vamos a Cannes” explicó, siempre mirando para abajo: “Allá se trabaja bien. A fin de temporada te los devuelvo, viejo”. “Me los devolvés cuando los tengas” corrigió Marc: “¿No tenés nada más para decirme, Abel? ¿Nada más? ¿De verdad?”. “No. De verdad” mentí. “Gracias por la sangría” ladró el Inspector, ya parado: “El que te quiere matar de veras&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;te mata&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;, hijo. Eso no tiene solución. Pero cualquier problema-”. En ese momento fue la mujer la que se lo llevó a rastras, después de desearme suerte con voz enrarecida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;AQUELLA MADRUGADA no me animé a meterme en la chambre del león. Abel invitó a Pedrito a volver caminando por Sébastopol, y de paso organizar más tranquilos los detalles del viaje. “Así que el cana te prestó la guita, nomás. Qué tarro” reflexionó el chiquilín, apenas se sentaron en la terraza de un boliche de la place Saint-Michel para ver amanecer sobre Notre-Dame. Todavía estaba fresco, y el azul de París estremecía hasta el desamparo las chuzas de Pedrito. “¿Quiere poner algún disco, nono?” me preguntó de repente, irguiendo su metro noventa y frotándose las manos con un sobreactuado entusiasmo infantil. Pidió su clásica mamadera de Coca-Cola, además. “No” dije: “Elegí vos. Yo ya no sé ni qué canciones hay”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Estuvimos viendo amanecer y escuchando la misma clase de baladitas melancólicas que le vendieron a mi generación: algunas no tan malas, y otras inexistentes. Pero eso no nos importaba demasiado. Uno podía poner la radio al mínimo volumen y cruzar el insomnio soñando consoladoramente (o llorando suavemente incluso, bocabajo en la almohada) con la felicidad. Y nunca se nos prometió una&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;felicidad con sacrificio con generosidad con valentía con muerte y con resurrección&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;: nunca. “Cristo” casi grité, fregándome los pelos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Pedrito me miró. “Mi abuelo era albañil” dije estudiando el contraluz violáceo de Notre-Dame: “Y trabajó en unas cuantas iglesias, me contaba mi madre. En la del Cerrito en la de la Cruz en una goticoide que hay allá por Larrañaga cerca del Prado, y no sé en cuál otra. Antes de la ley de ocho horas. En invierno empezaban a las cinco de la mañana y ponían los ladrillos sin sentir las manos: horas enteras trabajando así. Cuando mi abuelo tenía catorce años lo metieron a laburar en una obra del puerto y a veces se iban caminando desde Belvedere para poder escaparse de noche a la ópera con los vintenes del tranvía. Cada vez que en mi casa se nombraba la ópera al viejo todavía se le prendían las lámparas. Pero no decía nada. Casi nunca decía nada. Fue mi madre la que me contó que una vuelta el capataz de la obra (que era un recontrapariente recién llegado de Italia) lo siguió y lo vio entrar al teatro y le loreó a mi bisabuelo y mi bisabuelo casi lo mata a cinturonazos y nunca más fue a la ópera. Siguió toda la vida laburando de albañil. Era batllista a muerte el viejo, y tenía un carácter brutal y morfaba como una bestia y cuando se jubiló se pasaba sentado en el frente tomando mate y armando tabaco Puerto Rico hasta que la arterioesclerosis lo derrumbó de golpe -aunque yo nunca le conocí una gripe. Pero me dijo dos frases que no me olvidé nunca. La primera fue cuando yo estaba en el liceo y habían empezado las huelgas, allá por el sesenta y poco. Una vuelta salí de casa comentando que a lo mejor iba a haber huelga para que no mataran a Caryl Chessman y mi abuelo me ladró desde atrás:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Mirá&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;que lo peor que hay en la vida es ser carnero&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;, Abel. Y se calló hasta unos cinco años después, cuando ya habían matado al Che y Pacheco nos mandaba balear en Dieciocho. Un día me siento a tomar mate al lado de él y de repente me dice:&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Yo no sé qué le pueden ver de malo al socialismo&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;si es para que todo el mundo viva como la gente, carajo&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;. Y se calló la boca hasta que se murió”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;“Uy: eso tiene que escribirlo, nono. Así como lo contó, nomás” dijo Pedrito, con cara de copado. “Sí” dijo Abel: “Algún día voy a sacármelo de arriba. Si vivo lo voy a meter, perdé cuidado”. Ya hacía calor, y Abel pidió su segundo Saint-James para mantener a raya a la desesperación. “Bueno” dije después de terminar la copa: “Yo me voy directamente a arreglar las cosas en&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Provoya&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;, nene. A ver si nos podemos borrar esta noche mismo”. “Mirá que el Cordobés va a querer quedarse por lo menos una noche más” me advirtió Pedrito. “El Cordobés que haga lo que quiera. Que reviente, si quiere”. “¿Y Ray, che? ¿Qué va a ser de la vida de Ray?”. “No sé, loco. En este momento no sé ni qué va a hacer de mi vida. ¿Por qué no vas y se lo preguntás a Ray, mejor?”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;ABEL CAMINÓ por Saint-Germain hasta la oficina de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Provoya&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;, pero la encontró clausurada. París ya estaba caliente como el infierno, y yo chorreaba menos de miedo que de asombro. Cerré los ojos un momento y me balanceé sobre los talones y elegí creer en la existencia de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Provoya&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;. Lo que tenía que hacer era encontrarla, entonces. Estuve hablando con gente de toda la cuadra hasta que un farmacéutico con cara de apóstol disfrazado me apuntó la nueva dirección. Seguí trotando por París. La inminencia de Ray me cercaba por todos lados: nunca pensé que podía haber tanta gente parecida a él. Y era terrible darse cuenta de eso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Abel consiguió un coche a Cannes recién para la madrugada: era el coche de un mago profesional, le explicó el funcionario de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Provoya&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;con cierto encantamiento. Abel se sentía tan aliviado que levantó el pulgar a la romana, como si le hubiera tocado viajar en el baticoche. Después fui a cambiar el cheque de Marc y a buscar yerba a&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Fauchon&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;y me apuré para llegar al Stella antes del mediodía, porque había decidido mandarme mudar lo antes posible de la maldita chambre 22. En la chambre estaba el león, boca arriba en la cama: tenía la Gárgola apagada, pero cuando le dije que había que tomárselas dentro de un rato puso cara de matón del Far-West. “Qué apuro que tenés, botija” se paseó un fósforo por los labios rojísimos: “Mejor nos quedamos hasta mañana ¿no? ¿No te vas a ir mañana?”. “Sí” dijo Abel, aceptando el chantaje acaso con el último rostro de niñez absoluta que le entregó a la vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Aquella tardecita avisamos en la taberna que nos íbamos, y casi nos agarran a patadas. El Poeta me miró con piedad, en cambio. La despedida fue organizada en la chambre de Pedrito: se compró vino pollo asado y hasch. Pero yo no quise fumar ni en broma. Colette estaba triste (a pesar de las promesas de Pedrito de mandarla buscar lo antes posible) y Ray levantó vuelo de una manera extraña: hubo un momento en que me animé a mirarle los ojos y vi resplandecer la Gárgola como con un fervor enamorado. “A ver, botija” dijo de repente: “Vamos a inventar algún jueguito inteligente. ¿Te acordás de lo bien que pasábamos allá en la chambre 9? Imaginate que esta fuera la última noche que tuvieras para defender algo. Algo grave que hiciste. Algo muy grave, pibe. Qué argumentos darías, a ver”. Y clavó los ojos en Abel con horrible bondad. Abel no pude verlo, sin embargo: había bajado la cara y la mantuvo así durante un rato largo, hasta que dijo mansamente: “No tengo nada que defender, hermano”. Entonces Ray pegó un salto en la cama donde estaba sentado y salió a las zancadas de la chambre. “Uy: empezó a aclarar” dijo Pedrito: “¿Ya armó el equipaje, nono?”. “No” empecé a sudar hielo: “Ahora subo”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Estuve a punto de pedirle que me acompañara, pero me aguanté. Me acerqué al lavatorio y me mojé la cara y la cabeza, aprovechando el tremolar del toallón para empalmar un cuchillo sin que se dieran cuenta. Entré a la chambre 22 con la cabeza gacha. Todos somos culpables, señor Fiscal. El problema es que también podemos ser inocentes. La vida juzgará. El amanecer se filtraba verdosamente por la persiana y Ray me estaba esperando, parado frente a mi valija. Abel se paró enfrente y levantó los ojos durante un momento y encontró aquella luz, matándolo y matándolo. Entonces Ray empezó a juntar mi ropa a los manotones y yo colaboré. De vez en cuando nos mirábamos y yo ya tenía cojones como para tantear disimuladamente el cuchillo que llevaba escondido en el gabán.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Después bajamos a buscar a Pedrito. El Cordobés había quedado de ir a encontrarse con nosotros en la casa del mago, y salimos a buscar un taxi con el chiquilín por el aceitunado socavón desierto de la Monsieur-le-Prince. Abel se cortó solo y empezó a silabear algunos versos de un poema que le enseñó su padre cuando él era muy chico. Él le había preguntado en una sobremesa quién era un tal García Lorca mencionado ese día por la maestra, y su padre puso ojos melancólicos y le recitó de memoria la segunda&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Canción de jinete&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;. Enseguida pareció arrepentirse y le dijo que Federico era mucho más que eso, pero ahora Abel silabeaba con pálida dulzura:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Aunque sepa los&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;caminos / yo nunca llegaré a Córdoba. / Por el llano, por el viento, / jaca negra, luna roja. / La&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;muerte me está mirando / desde las torres de Córdoba. / Ay qué camino tan largo / Ay mi jaca&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;valerosa / Ay que la muerte me espera, / antes de llegar a Córdoba&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;Volvimos al hotel en el taxi, y Pedrito bajó a despedirse de Colette. Entonces Ray me alcanzó la valija la máquina de escribir y el bolso con gestos de sirviente, y cerró con violencia la puerta del coche y me dijo algo bastante largo -y en voz bastante alta- que no alcancé a entender. Estaba sordo. “Qué” le preguntó Abel, con cara de inocente. El otro se dio vuelta fastidiado y se escapó dando grandes pasos por la Monsieur-le-Prince.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-6172544355001114368?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/6172544355001114368/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=6172544355001114368&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/6172544355001114368'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/6172544355001114368'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/creer-o-reventar.html' title='CREER O REVENTAR'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-gFNtCXWU8bQ/Tpyc9fEzKzI/AAAAAAAACAo/xEoN95VnusA/s72-c/paris-gargola-A.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-1068084354426441497</id><published>2012-02-06T04:57:00.000-08:00</published><updated>2012-02-06T04:57:00.226-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Contenedor'/><title type='text'>LA IRREVERSIBLE VIGENCIA DE JULIO HERRERA Y REISSIG EN ESPAÑA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-3nBpa1957cY/Ty58hDQbUHI/AAAAAAAACR0/l7FmiBzDZ_E/s1600/Pacuas+del+tiempo.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="239" src="http://1.bp.blogspot.com/-3nBpa1957cY/Ty58hDQbUHI/AAAAAAAACR0/l7FmiBzDZ_E/s320/Pacuas+del+tiempo.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;LAS PASCUAS DEL TIEMPO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px; text-align: justify;" /&gt;&lt;span style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: x-small; font-weight: bold;"&gt;Por Luis Antonio de Villena&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Luis Iñigo Madrigal y Jenaro Taléns han preparado -y anotado- una bonita edición conmemorativa de los cien años de un poema largo, simbólico del modernismo hispano más avanzado: Las VIII partes de Las Pascuas del Tiempo, publicado por primera vez en el Almanaque Artístico del siglo XX, de Montevideo, precisamente en 1900.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde su famosa Torre de los Panoramas, donde tenía su tertulia, el uruguayo Julio Herrera y Reissig (1875-1910) era, a un lado del Río de la Plata, una de las grandes antenas del Simbolismo, a la par que al otro lado del fabuloso río, en Buenos Aires, levantaba ese estandarte azul de modernidad y belleza Leopoldo Lugones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Curiosamente -extrañamente- ambos autores (verdaderos monumentos de nuestra lengua) han sido y son poco o mal conocidos en España. Pablo Neruda preparó en Madrid, a principios de 1936, un número de su revista Caballo verde para la poesía en el que, desde el surrealismo, se rendía homenaje creativo a Herrera y Reissig que, entre otras cosas, había sido un gran liberador de la lengua, un creador de ritmos, verbos y fulgores magnéticos. En el número colaboraban (con el propio Neruda) García Lorca, Vicente Aleixandre y Miguel Hernández, entre otros… El número, impreso ya en casa de Manuel Altolaguirre, se perdió por entero, en los inicios terribles de la Guerra Civil… Quizás esta cuidada edición de Las Pascuas del Tiempo tenga un vago afán recuperador de aquella pérdida, de aquel homenaje, del que sobrevivieron, aparte, los poemas de Aleixandre y Lorca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las Pascuas del Tiempo, como dice Jenaro Taléns en su breve epílogo es “un poema que mezcla lo exótico con lo espectral” en un hermoso y sonoro guirigay que celebra la confusión, la belleza y la decrepitud del Tiempo, cuando cambia un siglo. Su Majestad el Tiempo (se titula la primera parte) es “El Viejo Patriarca, que todo lo abarca”… Herrera y Resissig -que se siente alucinado y alucinante- imagina una gran fiesta de fin de año donde, delante de ese Viejo Patriarca, se amalgaman en alocada algarabía las Horas, los Meses, las Estaciones y todos los grandes personajes de la Historia, una suerte de gran baile de máscaras, en el que predomina el lujo, el hedonismo, la belleza, la sombra de la caducidad, y también una especie de continua ironía que pone en sordina el Tiempo y la Historia, acabando todo en un desfile de la “concurrencia”, tras la extraña bacanal, mientras los “viejos Ciclones tocan en sus flautas”. En este largo y unitario poema (tan significativo del hacer general de Herrera y Reisssig) llama la atención la lengua sonora y voluntariamente artificiosa, la amalgama de héroes, reyes y escritores caros al decadentismo, y la sensación de la fabulosa locura que todo lo sobrevuela. (“Y sin que haya espiritistas saltan las mesas y bancos. / Byron, Tirteo y Quevedo se olvidan de que son cojos”.) Confusión, belleza, delirio, desorden, desgana, esplendor, caos, mientras “El viejo patriarca se queda dormido”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto que detrás de Julio Herrera y Reissig -como detrás del primer Lugones- está Rubén Darío y la ironía cabriolera de Jules Laforgue, pero tanto Herrera como Lugones fueron más lejos. Y así, si existen versos nítidamente darianos (“Luis, Rey de primores, en un grupo alterna, / dando a sus palabras caprichosos giros”) otros son absolutamente renovadores -o más renovadores- abriendo en el estético lenguaje decadente boquetes o fisuras de surrealismo: “los relámpagos alumbran, atraviesan lo infinito. Como el fósforo encendido del gran cerebro de Dios”. Con Julio Herrera y reissig -muerto joven- el modernismo simbolista alcanza una cúspide de lenguaje mallarmeano (lenguaje más allá del lenguaje) y a la par estalla en una bellísima explosión de significados, entre los que brillan la autocompasión y la mejor ironía…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo es bello y terrible, y todo se pierde. Las Pascuas del Tiempo (que sólo se editó en libro en 1913) es una adecuada y gran invitación para leer a este decadentísimo poeta uruguayo, que nadó en el simbolismo y abrió casi todos los canales los canales de las vanguardias. Le debíamos el homenaje.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="text-align: justify;"&gt;__________________________________________________&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2007/05/uno-el-aliento-negro-del-inquisidor.html"&gt;&lt;b&gt;PARA CONTINUAR LEYENDO - CLICK AQUÍ&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-1068084354426441497?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/1068084354426441497/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=1068084354426441497&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/1068084354426441497'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/1068084354426441497'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/la-irreversible-vigencia-de-julio.html' title='LA IRREVERSIBLE VIGENCIA DE JULIO HERRERA Y REISSIG EN ESPAÑA'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-3nBpa1957cY/Ty58hDQbUHI/AAAAAAAACR0/l7FmiBzDZ_E/s72-c/Pacuas+del+tiempo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-749999024368757548</id><published>2012-02-06T02:34:00.000-08:00</published><updated>2012-02-06T11:32:19.081-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Contenedor'/><title type='text'>INEDITO EXCLUSIVO DESDE MEXICO</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-OCybVl3bzms/Ty53TsFaBpI/AAAAAAAACRo/_8532ZJ_slM/s1600/Saul.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-OCybVl3bzms/Ty53TsFaBpI/AAAAAAAACRo/_8532ZJ_slM/s320/Saul.jpg" width="246" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;strong&gt;SAÚL IBARGOYEN&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LA&amp;nbsp;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;CONSULTA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;(para Doña Beti, Señora de Rivamento)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Una luz inconclusa, como anticipado remedo de un atardecer inevitable, cruzó por la semicerrada sonrisa de la mujer. Y ella habló para que nuestra ligera crónica iniciara su curso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Sí, ansina é, o sior teñí que cuidar la próstata, ¿o sior está entendendo, ¿certo?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Algo, no soy de por aquí… voy pasando, no más… Vine recomendado por…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Ah, ya sei… Cuando yo vi a usté, vi también que a próstata lo anda incomodando, ¿nao é?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Y cómo es que sabe? ¿Es adivina, curandera o qué?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Eu sou muito científica, nao gosto de las puras adivinaderas que pur estos pagos de Rivamento há gente que usa abusando até dos outros…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Y por qué no me lo dice? ¿Es secreto de profesión?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Eu vou-le dizer: foi pela manera que o sior utiliza para se sentar…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Cómo?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“De constadiño, y logo trocando as posisois, béin despacito… y respirando de otro yeito, como apertando el aire...”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Pero yo no vine a tratar de mi próstata… Yo quiero…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Sí, o sior está querendo saber sobre negocios de familia meio maluca, de cabeza misturada, asuntos complicados de mais, e sobre coisas de diñero, a gente siempre lutando para viver un poquiño melior… e tambéin sobre movimentos del corazón…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Bueno, mais o menos iso…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Ah, ¡o sior cuñese noso modo de falar…!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“A verdade mesma é que eu morei nestas fronteras, cuando fui mozo menos viejo que agora.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Nesas luas o sior ainda nao pensaba en los tamaños do cielo, as veces, sí, solo un poquito. Néin imayinaba ese troso del binguebangui, si el barullo segue chegando cada semá, de segunda até domingo… Barullo que sai do fundo do universo… Eu casi nao poso durmir de noite, de dia é diferenti. A gritaría dos gurís, el latido dos cachorros, os carros currendo beín liyero, o tren de meiodia, solo carga, pesoas ya nao leva…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sonrisa llegó a su plenitud de luces equilibradas y amarillas, cada diente rechazaba miles de fotones que iban a rebotar en los lentes del hombre. Y el hombre contempló admiradamente aquella impensada perfección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El binguebangui, la baita explosao que tem criado estas merdas de mundo, solo depois o sior entero-se do asunto, cuando ya nao era tao mozo, ¿nao é? Y gostó. Até agora mesmo. Mais pra o sior es como uma dor, pensamento nao resolvido, purque a ideias duelen, empurran el sofrimento…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Pur qué un mundo de merda?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Solo tem que mirar, pode ver terras séin agua, desertos terríveis, osos quebrados séin médula, cránios carecos de bichos todos, destamañados y piquenos, que se ven o no se ven, e os árvores e as prantas séin verde, séin folias, séin pásaros, y ese fogo en el aire, queimando até as pedras, haciendo mais polvo del polvo… e as fábricas e os carros soltando jodida fumasa… séin parar…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Pur qué me fala ansí? Yo solo quería…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“E o sior pode ver ainda, si quizer, terras muy por debajo das aguas, espumas bien podres tapando casas, afogando vacas, cavalos, gente, crianzas de peito, iglesias mortas… e la chuvarada nao para nao, e os rios téin mais forsa e os mares trepan nas montañas… Tudo es fogo y barro…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No entiendo bien por qué…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Usté… o sior, vocé, tú, vos, na verdadi béin que entende isto que digo. ¿Pur qué? Purque o sior desce de gente de sabedoría, daqueles iniciados que faz muitas luas dominaban o mundo con su pensamento, pensamento que iba para o céu, mais longe das nuvens… e voltaban nas terras, iban rolando hasta as cidades e campos de gente guascona, bruta, séin preparasao, aunque as veces paricían personal de calidade. ¿Pur qué? Purque tiñan diñero, so pur iso, tiñan poder de espadas y bombas, ¿vocé me entende? Eles explotaban aos povos que trabaliaban séin ficar nunca quetos, cuasi séin gañar nada. E iso trasía muita fome para os povos, as crianzas morrían de a montón, as mulieres, os homens tambéin, e os corvos pretos e os cachorros e até gente como feras cumían daquelas carnes putrefatas e cheias de doensas…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Y luego, ¿qué?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Chegaron guerras que no tenían tamaño visto, aqueles seres inteligentes que mandaban no mundo con bondade e limpesa, foran perseguidos, esmagados, disolvidos, esquecidos… e agora o sior ve que temos novas guerras, mais iso vai terminar. Primeiro a humanidade toda vai involucionar, indo patrás, e as pesoas irán pasando de dos a cuatro patas, mais séin rabisco…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Rabisco?”&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif;"&gt;“Certiño, sí: rabo, cola, se o sior quizer… Enton chegarán, dentro de un montón de luas, falo clariño para o sior, novos seres o talveis um so, como o raiar do novo dia, a limpar la oscuridade, as trevas deste mundo fedorento. A humanidade téin que aprender a nacer outra veis.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Y quéin será ese homi?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Ninguéin sabe se vai ser homi, ninguéin vai saber, mais ele vai trocar tudo, até os mundos que están mais allá do mundo… Mais nos temos que aiudar ele… Só sei que ele chegara levantando uma bandeira vérmelia, igualsiña ao nacimento do dia…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer buscó quedar de perfil, ya no mirar como de lejos el rostro menguado del hombre, empalidecido por un mínimo sudor. Las luces amarillentas tomaron otro grosor, otra espesura, como alimentándose de aquel diálogo que la paredes de tabla y los escasos muebles de la habitación amparaban. Un extraño silencio, curiosamente salpicado de ruidos cotidianos, se alzó como una cúpula oscura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“O sior téin dos ojos, ¿nao é? Nao estao sadíos, purque vocé téin que usar os otros dois, nao dechar que eles se enfermen mais ainda, ¿me entendeu?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Dos ojos mais? ¿Dónde?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No meio da frenti, ansí poder olhar con mais forsa. E outro atrás, encima da parte alta do pescoso, ¿ta? Ese olho presta pra recordar lo que téin pasado na sua vida, luas e luas que flutuaron no tempo, purque o sior ya téin vivido bastante, ¿éin?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer volteó para mirar bien directo al hombre que parecía más enflaquecido, los lentes apagándose al ritmo del atardecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Usté me mira, ¿y qué ve? ¿Uma mulier? ¿Qué mulier?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Yo veo…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¡Nao, nao, o sior está viendo um cavalo! Cavalo bien preto,&lt;br /&gt;dentes amarelos. Cavalo é a eneryía dos homens.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Pero… señora, los caballos nao falan…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¡El espíritu grande fala pur cualquer boca, e cualquer forma é uma forma cualquiera, mulier ou cavalo, e los ojos sao os cuatro ventos que moran no ar, respirando aires de cima e aires de baixo, e o sior solo podrá achar sua propria estrada si pode escrever sobre as coisas que van a acontecer: as jodidas guerras, as aguas podres, as terras mortas, as cidades derrubadas, os corasois vacíos, os pensamentos séin vida, a chegada daquele que vai arrumar tudo! A fim de contas, pur iso vocé está aquí: ¡Solo pra cuñeser de sua propia redensao! ¡Mais uma redensao para um só, nao presta, é pura porquera!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sillón de la mujer quedó vacío, tal vez porque una forma de cuerpo macizo, de piernas firmes, de cabello oscurecido, de rostro en lo alto, simplemente se llenó de aire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre dejó sobre la mesa que por ahí estaba, como una temblorosa ofrenda, el costo de la consulta: un saco conteniendo dos kilos de arroz. Lo ubicó entre bolsas y bolsitas de fideos, frijoles, fruta seca, galleta de campaña, café, carne seca… porque la causa de los famintos no admite demoras. Y ya en medio de la calle pedregosa y polvorienta -sin percibir en absoluto el final de nuestra crónica-, miró hacia un sol cuya luz apenas pudo tocarle la cara, y sintió que por ahí se arrastraban dos o tres lágrimas seguramente amarillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Rivamento / México DF, enero de 2012&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-749999024368757548?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/749999024368757548/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=749999024368757548&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/749999024368757548'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/749999024368757548'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/saul-ibargoyen-la-consulta-para-dona.html' title='INEDITO EXCLUSIVO DESDE MEXICO'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-OCybVl3bzms/Ty53TsFaBpI/AAAAAAAACRo/_8532ZJ_slM/s72-c/Saul.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-4883673092687391675</id><published>2012-02-05T04:18:00.000-08:00</published><updated>2012-02-05T04:18:35.376-08:00</updated><title type='text'>DIEGO FORLÁN: UN CAPITÁN DEL VUELO</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-zwIGN2bs7Us/Ty5yZASMPDI/AAAAAAAACRY/KFYyTzdfqDc/s1600/forlan+WEB.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-zwIGN2bs7Us/Ty5yZASMPDI/AAAAAAAACRY/KFYyTzdfqDc/s320/forlan+WEB.jpg" width="270" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif;"&gt;&lt;strong style="font-size: 16px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif;"&gt;&lt;strong style="font-size: 16px;"&gt;“SÉ QUE ESTOY EN LA CUENTA REGRESIVA”&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;por Tomer Urwicz&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;(crónica recuperada de El País, domingo 29 de enero de 2012)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habitación 824 en un lujoso hotel puntaesteño. Un canal de televisión local prepara su set en el living central. La prensa argentina saca fotos desde la terraza. Se abre una puerta corrediza. Entra él. Diego Forlán Corazo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Una camisa holgada celeste, un jean oscuro y championes azules al tono. Mira de reojo la cama de dos plazas y dice: "Si me tiro no me levanta nadie". Está relajado. Hoy no carga con esa responsabilidad de ordenar el juego de su equipo, y que le valió estar entre los diez mejores armadores del mundo, de acuerdo al anuncio de la Federación Internacional de Estadística del Fútbol del 3 de enero de este año.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Su rostro, casi lampiño, es la estampa de un niño que no quiere irse. De ese adolescente Diego Forlán, cobijado por una familia que él siente como "modelo", no duda en señalar: "Como soy hoy es gracias a mi papá y mi mamá". Un ADN que va más allá de tres generaciones de campeones de América (abuelo, padre e hijo). Una genética que lo ayuda a conservar su físico, aún haciendo sólo entre 50 y 60 abdominales por día. "En mi caso se me da que tengo mucha definición en la zona abdominal", explica y se ríe.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Su imagen es parte de su éxito. Sus mechones rubios aparecen en publicidades de teléfonos celulares, organizaciones por los derechos de los niños y hasta de su propia marca de merchandising. Y eso que no se cuida el cabello y usa cremas sólo cuando tiene "la piel muy seca".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Los años le han moldeado sus gustos y creencias. Ya no tiene cábalas. "Más de chico sí. En baby fútbol jugábamos un campeonato interdepartamental y viajábamos al interior. Yo siempre jugaba con el mismo jogging. Era de color gris y azul. Con esa ropa siempre hacía goles y goles. Una vez nos compraron equipos deportivos para todos. Ese día no hice ni un gol y perdimos", recuerda. Hoy, camino a sus 33 años, la fe se reduce a la religiosidad. Cree en Dios y le reza antes de cada partido. Aunque va más allá, y confiesa: "Le pido de todo".&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Sin embargo, en el fútbol no tiene dioses. "He mirado y admirado a Marco Van Basten", dice. Lo considera su modelo. No hace diferencia entre Pelé, Maradona y Messi porque vive su época. Aunque, sin ataduras, afirma que "la Pulga rosarina" es "el mejor del mundo". Y lo disfruta. Con el Rey brasileño lo une una relación especial. Un vínculo que se forjó por un pedazo de tela y del que Diego está orgulloso. Tuvo, durante tres días, la camiseta del 10 en su armario. Su padre, Pablo, se la regaló para la colección de remeras de fútbol que tiene el delantero rubio. Pero a los tres días se la quitó. La reliquia fue a parar a los Forlán por aquellos años en los que vivían en Brasil. Ahora es parte de los recuerdos de Pablo. Diego se conforma con juntar las de sus adversarios "por algo muy particular: ser amigo o conocido".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;El país norteño es más que un pasaje en la vida de la familia carrasquense. Cuando la madre de Diego estaba embarazada de él, tenía a su mejor amiga en Brasil -también embarazada- y le quería poner a su hijo Diego. Como Forlán nació primero, se quedó con el codiciado nombre. El hijo de la amiga se llamó Tiago (como Diego en portugués). "Me encanta el nombre", cuenta el jugador. "Me gustaría que mi hijo se llamara Diego, pero no da porque yo me llamo así", se lamenta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Formar su propia familia "es una tarea pendiente". Desea tener hijos, pero su soltería no le inquieta. "Hoy me toca estar soltero y ya me tocará estar en pareja", dice. Para armar su propio hogar considera que debe estar con alguien que ame. Por ahora "no hay nada que supere a mi familia", asegura. Habla sobre su estado sentimental como repitiendo un disco. Sabe que cada vez que llega a Uruguay algún periodista lo consultará al respecto. Eso le molesta. Su enojo tras la separación con la modelo Zaira Nara partió de los comentarios mediáticos. Aunque cuando lo tildaron de homosexual dice que no le molestó. "Yo sé bien quién soy. Cada uno sabe. Nos conocemos todos y sabemos bien quién es quién", afirma con seriedad. Asegura que no tiene prejuicios. No jugó con ningún jugador que haya "salido del armario", por más que imagina que "no habría problema en ningún equipo".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Su pareja ideal "debe ser sincera, buena gente y…". Se ríe. Mira al piso. Tímido. Piensa algo que no puede decir. O no quiere. Es Forlán.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Es un señor. "Es la educación que tengo y disfruto de ella", explica. Su humildad, la misma que lo hace hablar con frases cortas y sin rodeos, no le permite juzgar en público a los demás. "No soy quién para hacerlo", reflexiona. Sí se anima a aventurar que el jugador de hoy está más preparado que el de antes. "Es bueno que al crecer uno sepa que no siempre llega a Primera División, y es fundamental tener estudios para saber qué hacer luego", dice sin saber cuál será su destino.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;A fines de diciembre lanzó su marca de ropa. No lo hizo pensando en el negocio de su vida, sino como un proyecto familiar. Y, a pesar de que no habla sobre su retiro, no descarta ser un empresario. "Soy consciente de que ya estoy en la cuenta regresiva", dice, y afirma que eso no le da miedo. Lo único que lo asusta "es la altura". Y eso que está en la cima.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Desde la cúspide no reniega de su pasado ni del confort de su niñez. Ha tenido facilidades que no son habituales entre sus pares. Su llegada tardía al fútbol profesional estuvo marcada por la disyuntiva planteada entre estudiar Economía en una universidad estadounidense o triunfar en el fútbol argentino. El resultado es evidente, ganó lo segundo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Ahora, la buena vida es parte de su profesión, pero no de sus preocupaciones. "Yo uso lo que me gusta; sea de marca o no. Me ha pasado de tener la oportunidad de comprar cosas que eran caras, pero sabía que era un despropósito porque lo iba a tener guardado sin usar. Quizás voy a una tienda que nadie se imagina y me llevo 20.000 cosas porque todo me gusta", cuenta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;El mejor jugador del Mundial de Sudáfrica viste con elegancia. Con la misma prolijidad que exhibe en su juego. Es de poco transpirar, pero suda la camiseta. Sobre todo la Celeste. Es el goleador histórico de la selección uruguaya con 32 goles en 84 partidos jugados entre copas del mundo, copas América, eliminatorias y partidos amistosos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Además, desde 1998 jugó 523 partidos en cinco clubes diferentes (Independiente de Argentina; Manchester United de Inglaterra; Villarreal de España; Atlético de Madrid de España e Inter de Italia) y convirtió 213 goles.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Habiendo integrado cuatro equipos europeos de tres países distintos, Forlán asegura no haber recibido nunca un insulto por su procedencia latinoamericana. "No he tenido problemas de discriminación ni dentro ni fuera de la cancha", cuenta. "Lo de Suárez es una pena porque sabemos lo buen pibe que es", dice en relación al episodio que enfrentó al delantero uruguayo Luis Suárez con el jugador francés Patrice Evra en un partido por la liga inglesa, a fines de 2011.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Forlán quiere estar más allá de comentarios y estadísticas. Quiere jugar "todo lo que pueda", aunque sabe que su profesión "no es para toda la vida". Vestir la camiseta de Peñarol es su sueño, pero admite que si se cumple difícilmente mantenga el nivel futbolístico del delantero en Europa. Ya está en la cuenta regresiva.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;&lt;strong&gt;SUS COSAS / SU RELOJ&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Está acostumbrado a meter goles en la hora. En 2010 anotó el tanto que le dio la Europa League al Atlético de Madrid. Lo hizo en los descuentos. Final de la Copa América 2011. El juez estaba por terminar el partido. El "Cachavacha" aprovechó. Metió el tercer gol de la sentencia. Fuera de la cancha tiene dos relojes. Ambos marca Hublot.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;&lt;strong&gt;SU DISCO&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;In Between Dreams&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;, de Jack Johnson, es su favorito. En el vestuario del Inter cada uno escucha su música. En la Celeste "mucha cumbia y un poco de la Vela Puerca". Él se deleita con la marcha y David Guetta. Junto al ayudante técnico Mario Rebollo, comparten el amor por los oldies. "Nunca fui a nostalgiar". Se conforma con escuchar los hits antes de los partidos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;&lt;strong&gt;SU TELÉFONO&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Tuitea desde su BlackBerry. Al cierre de esta edición son 693 los mensajes que dejó en su cuenta @DiegoForlan7. Es seguidor de periodistas deportivos y de jugadores como Luis Suárez y el holandés Wesley Sneijder. A él lo siguen más de dos millones de usuarios. En su teléfono sólo atiende a los números que conoce. Y para hablar desde Uruguay hay que congeniar previamente la hora.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;&lt;strong&gt;SU LIBRO&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;¡Basta de historias!,&lt;/em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;&amp;nbsp;de Andrés Oppenheimer fue el último libro que leyó "hace un par de meses". Es un jugador que lee "de a ratos" y por períodos. "A veces arranco y me leo todo. Luego, paso unos meses sin tocar un libro". Antes, era uno de los pocos que leía en las concentraciones. Hoy, "hay muchos que no se los ve y leen en sus habitaciones".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;SU AFEITADORA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;Usa una Gillette de dos hojas. No se afeita todos los días. Igual la barba casi no le crece. No es de lo que más le importa. Cada tanto le asoman unos pequeños pelos rubios, un poco más oscuros que su cabellera. Con la palma abierta se toca la poca pelusa que tiene. "Estoy medio vago los últimos días", dice, y levanta los hombros excusándose.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify" style="font-family: Georgia, serif; font-size: 16px;"&gt;_________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2008/09/paisito-tu-madrina.html"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5266613373167211842" src="http://2.bp.blogspot.com/_MOLhE3j8j3A/SRbE9Yz0FUI/AAAAAAAAAkw/5hWTvWk13Q4/s200/Giovanetti-Moure-Volver.jpg" style="cursor: hand; display: block; height: 200px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 103px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2008/09/paisito-tu-madrina.html"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;(CLICK EN LA IMAGEN PARA CONTINUAR)&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-4883673092687391675?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/4883673092687391675/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=4883673092687391675&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/4883673092687391675'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/4883673092687391675'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/diego-forlan-un-capitan-del-vuelo.html' title='DIEGO FORLÁN: UN CAPITÁN DEL VUELO'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-zwIGN2bs7Us/Ty5yZASMPDI/AAAAAAAACRY/KFYyTzdfqDc/s72-c/forlan+WEB.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-4802018846915200651</id><published>2012-02-05T04:00:00.000-08:00</published><updated>2012-02-05T04:00:27.498-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><title type='text'>r e v i s t a  F A N G O convoca</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1328442554942157" style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px; text-align: center;"&gt;&lt;span id="yui_3_2_0_1_1328442554942154" style="font-family: verdana, sans-serif; font-size: medium;"&gt;r e v i s t a &amp;nbsp;F A N G O convoca a participar del segundo concurso por la&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;blockquote class="yiv240554613gmail_quote" id="yui_3_2_0_1_1328442554942151" style="background-color: white; border-left-color: rgb(204, 204, 204); border-left-style: solid; border-left-width: 1px; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0.8ex; margin-right: 0pt; margin-top: 0pt; padding-left: 1ex;"&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1328442554942148"&gt;&lt;div class="yiv240554613gmail_quote" id="yui_3_2_0_1_1328442554942145"&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1328442554942142"&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1328442554942139"&gt;&lt;div class="yiv240554613gmail_quote" id="yui_3_2_0_1_1328442554942136"&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1328442554942133"&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1328442554942130"&gt;&lt;blockquote class="yiv240554613gmail_quote" id="yui_3_2_0_1_1328442554942127" style="border-left-color: rgb(204, 204, 204); border-left-style: solid; border-left-width: 1px; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0.8ex; margin-right: 0pt; margin-top: 0pt; padding-left: 1ex;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: verdana, sans-serif; font-size: medium;"&gt;T A P A &amp;nbsp;D E &amp;nbsp;F A N G O #9&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-X6P1z_cMbU4/Ty5tnbYunqI/AAAAAAAACRQ/FeByEoHGmFI/s1600/fango.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-X6P1z_cMbU4/Ty5tnbYunqI/AAAAAAAACRQ/FeByEoHGmFI/s320/fango.jpg" width="228" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote class="yiv240554613gmail_quote" id="yui_3_2_0_1_1328442554942151" style="background-color: white; border-left-color: rgb(204, 204, 204); border-left-style: solid; border-left-width: 1px; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0.8ex; margin-right: 0pt; margin-top: 0pt; padding-left: 1ex;"&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1328442554942148"&gt;&lt;div class="yiv240554613gmail_quote" id="yui_3_2_0_1_1328442554942145"&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1328442554942142"&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1328442554942139"&gt;&lt;div class="yiv240554613gmail_quote" id="yui_3_2_0_1_1328442554942136"&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1328442554942133"&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1328442554942130"&gt;&lt;blockquote class="yiv240554613gmail_quote" id="yui_3_2_0_1_1328442554942127" style="border-left-color: rgb(204, 204, 204); border-left-style: solid; border-left-width: 1px; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0.8ex; margin-right: 0pt; margin-top: 0pt; padding-left: 1ex;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #003300; font-size: medium;"&gt;...:::BASES:::...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1328442554942160" style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #003300; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;Utilizando un SEUDÓNIMO los interesados deberán presentar:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote class="yiv240554613gmail_quote" id="yui_3_2_0_1_1328442554942151" style="background-color: white; border-left-color: rgb(204, 204, 204); border-left-style: solid; border-left-width: 1px; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0.8ex; margin-right: 0pt; margin-top: 0pt; padding-left: 1ex;"&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1328442554942148"&gt;&lt;div class="yiv240554613gmail_quote" id="yui_3_2_0_1_1328442554942145"&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1328442554942142"&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1328442554942139"&gt;&lt;div class="yiv240554613gmail_quote" id="yui_3_2_0_1_1328442554942136"&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1328442554942133"&gt;&lt;div id="yui_3_2_0_1_1328442554942130"&gt;&lt;blockquote class="yiv240554613gmail_quote" id="yui_3_2_0_1_1328442554942127" style="border-left-color: rgb(204, 204, 204); border-left-style: solid; border-left-width: 1px; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0.8ex; margin-right: 0pt; margin-top: 0pt; padding-left: 1ex;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;// Un CD con la imagen //&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;//un sobre cerrado con los datos reales del participante//&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote class="yiv240554613gmail_quote" style="background-color: white; border-left-color: rgb(204, 204, 204); border-left-style: solid; border-left-width: 1px; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0.8ex; margin-right: 0pt; margin-top: 0pt; padding-left: 1ex;"&gt;&lt;div&gt;&lt;div class="yiv240554613gmail_quote"&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div class="yiv240554613gmail_quote"&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;blockquote class="yiv240554613gmail_quote" style="border-left-color: rgb(204, 204, 204); border-left-style: solid; border-left-width: 1px; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0.8ex; margin-right: 0pt; margin-top: 0pt; padding-left: 1ex;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;//La imagen debe presentarse en:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #990000; font-size: x-small;"&gt;formato .tif o .jpeg&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote class="yiv240554613gmail_quote" style="background-color: white; border-left-color: rgb(204, 204, 204); border-left-style: solid; border-left-width: 1px; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0.8ex; margin-right: 0pt; margin-top: 0pt; padding-left: 1ex;"&gt;&lt;div&gt;&lt;div class="yiv240554613gmail_quote"&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div class="yiv240554613gmail_quote"&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;blockquote class="yiv240554613gmail_quote" style="border-left-color: rgb(204, 204, 204); border-left-style: solid; border-left-width: 1px; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0.8ex; margin-right: 0pt; margin-top: 0pt; padding-left: 1ex;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="color: #990000; font-size: x-small;"&gt;tamaño de 16 cm de ancho por 22 cm de alto //&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #990000; font-size: x-small;"&gt;Resolución 300dpi&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&amp;nbsp;//&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #990000; font-size: x-small;"&gt;modo de color CMYK&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px; text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px; text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;b&gt;//El Contenido de FANGO #9 será sobre artistas uruguayos contemporáneos//&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px; text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;Se recibirá material&amp;nbsp;&lt;span style="color: #990000;"&gt;hasta el 15 de Marzo&lt;/span&gt;&amp;nbsp;en:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;La Lupa Libros&amp;nbsp;(Bacacay 1318bis)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;La Conjura&amp;nbsp;(Tristán Narvaja 1634)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Areté&amp;nbsp;(Tristán Narvaja 1641)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Pocitos Libros&amp;nbsp;(Av.Brasil 2561)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px; text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px; text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px; text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; color: #454545; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px; text-align: left;"&gt;&lt;b id="yui_3_2_0_1_1328442554942171" style="text-align: -webkit-auto;"&gt;&lt;span id="yui_3_2_0_1_1328442554942168" style="color: #660000;"&gt;r e v i s t a&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b style="text-align: -webkit-auto;"&gt;&lt;br /&gt;FANGO&lt;/b&gt;&lt;br style="text-align: -webkit-auto;" /&gt;&lt;a href="http://revistafango.blogspot.com/" rel="nofollow" style="color: #000099; outline-color: initial; outline-style: initial; outline-width: 0px; text-align: -webkit-auto;" target="_blank"&gt;revistafango.blogspot.com&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="background-color: white; font-size: xx-small; line-height: 14px; text-align: center;"&gt;&amp;nbsp;revistafango@gmail.com&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-4802018846915200651?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/4802018846915200651/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=4802018846915200651&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/4802018846915200651'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/4802018846915200651'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/r-e-v-i-s-t-f-n-g-o-convoca.html' title='r e v i s t a  F A N G O convoca'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-X6P1z_cMbU4/Ty5tnbYunqI/AAAAAAAACRQ/FeByEoHGmFI/s72-c/fango.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-2508283424030866757</id><published>2012-02-05T02:30:00.000-08:00</published><updated>2012-02-05T02:30:01.356-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='INGMAR BERGMAN'/><title type='text'>INGMAR BERGMAN: SER O NO SER - Segunda parte</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-mAyajcL0WaQ/TyML0pNBe0I/AAAAAAAACP0/DG7HK_5W_10/s1600/Robban_Andersson_XP_Scanpix_HR_100_70_ingmar_bergm.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 224px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-mAyajcL0WaQ/TyML0pNBe0I/AAAAAAAACP0/DG7HK_5W_10/s320/Robban_Andersson_XP_Scanpix_HR_100_70_ingmar_bergm.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5702414552222759746" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;por JUAN CRUZ&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span &gt;(reportaje recuperado de &lt;em&gt;El País&lt;/em&gt;, Madrid, 30 / 07 / 2007)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span &gt;SEGUNDA ENTREGA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;Esta búsqueda de la perfección es como buscar una aguja en un pajar.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es cierto, pero la perfección ha de llegar cuando jugamos nuestros juegos. Es muy importante porque si pensamos que no necesitamos esta perfección, no nos tomaríamos nuestros juegos en serio y entonces todo sería en vano.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La gente se pregunta: ¿quién es ese hombre de silencios, de palabras y de imágenes, que un día dijo: "Quiero decirle adiós a todo esto"?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Decirle adiós al cine fue muy simple porque ya no sentía las manos. A un coche antiguo, a un Hertz o un Jaguar, le puedes meter dos motores nuevos y basta. Pero si está muy mal a la par que antiguo, eso es otra cosa. Y así me sentí yo al dejar el cine. En la última película que rodé, empecé a temblar. Esa película se llamó &lt;em&gt;Fanny y Alexander&lt;/em&gt; y el rodaje duró siete meses. Era una serie de televisión y trabajamos todos los días durante siete meses, sin parar. Al final del día tenía que tener mis tres minutos y había tantos actores y actrices. Me dije a mi mismo: si quieres vivir más tiempo, tienes que prepararte para la vejez. En cierto modo, fue una despedida maravillosa. Trabajamos juntos, nos reímos juntos, lloramos juntos... Cuando estaba en la Universidad estudié Historia de la Literatura y yo debía tener diecinueve o veinte años. Había una chica guapísima en clase. La chica más guapa que te puedes imaginar. Todos estábamos enamorados de ella. Yo sobre todo, y yo no era precisamente un chico guapo ni mucho menos. Tenía talento pero aun así nos rechazó a todos &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;y no comprendimos por qué. Después de unos años, me la encontré y le dije: “Todos estábamos enamorados de ti. ¿Por qué no te acostaste con nosotros?” Ella me dijo: “Verás, dos años antes de la universidad, estaba en Persia y conocí a un jeque árabe y fue el amante más maravilloso que había conocido hasta entonces. ¿Qué debía hacer? No quería arruinar el recuerdo de ese hombre”. Es exactamente lo que me pasó con &lt;em&gt;Fanny y Alexander&lt;/em&gt;. Me lo pasé de miedo con un jeque árabe así que, ¿por qué continuar?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;¿Tomó esa decisión antes de comenzar a rodar?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sí, empezó antes, algunos años antes. Eso en cuanto al cine. El teatro es distinto. Acabo de hacer &lt;em&gt;La Casa de Muñecas&lt;/em&gt; y en 1991 produciré una ópera, de un joven compositor con mucho talento llamado Daniel Borsch. Este año quería producir otra obra pero dada mi recuperación no pude.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Tuvo alguna vez alguna experiencia con la ópera?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sí, algo pero no mucho.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Teniendo una personalidad tan fuerte, ¿cómo puede leer las palabras de otros? Por ejemplo, ¿es usted Ibsen cuando lee a Ibsen?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Soy como un director de orquesta. Miro las palabras como si fueran notas e intento comprender su significado. Ahora vuelvo a obras que leí hace tiempo y tienen otro significado. Cada vez que he hecho&lt;em&gt; El misántropo&lt;/em&gt;, de Molière, he sacado significados diferentes. Hay una obra de Ibsen, que es muy enigmática y poco a poco comprendí que era una de las historias de amor más apasionadas de la historia del drama pero lo raro es que eso nunca aparece, a lo largo de dos horas jamás lo menciona. Ibsen me llegó tarde porque yo siempre estaba entretenido con Strindberg. Quiero que mis experiencias, mi comprensión y entendimiento y talento para traducir palabras se conviertan en emociones para ofrecérselas a actores y juntos dárselo al público. Es un mundo muy, muy apasionante. Es muy parecido al trabajo de un director de orquesta.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Le voy a hacer una pregunta muy periodística. ¿Es usted espectador?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Soy un espectador empedernido. Me apasiona ir al cine. Pero voy a mi propio cine. En la isla en la que vivo somos unos 400 habitantes. He construido siete casas allí y yo vivo en una de ellas aunque tengo un apartamento en Estocolmo. Pero siento que la isla es más mi casa. He vivido allí casi veinte años.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Decirle adiós al teatro, después de la opera, será distinto. En el teatro tienes que ser muy fiel a pesar de que el teatro no está obligado a mantener ninguna fidelidad contigo. Pero lo voy a hacer. Hay tantos libros que aún no he leído. Y tantas películas que quiero ver y volver a ver.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Rehabilité un viejo establo que tenía 150 años y lo convertí en una sala de cine maravillosa. Tiene veinticinco butacas. Todos los días voy a este cine y tengo la suerte de tener allí a un colaborador que se encarga de proyectar las películas. En la isla hay una filmoteca increíble con más de 1.500 películas y tengo permiso para llevarme las que quiera. Así que hago una lista de unos cincuenta películas que quiero ver y ellos lo tienen todo. Es maravilloso. Voy todos los días a las tres de la tarde. Me encanta porque así puedo controlarlo todo. Además es una sala de cine increíble y técnicamente perfecta.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué ha visto últimamente?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Este verano he visto películas suecas y francesas de principio de siglo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;¿Le gustan las películas que se están haciendo en Europa?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me gustan mucho, sí. Pero también me gustan los &lt;em&gt;westerns&lt;/em&gt;. Y las películas malas. Todo me resulta interesante. Hasta las películas malas de los años 30. Aprendes mucho sobre cómo se pensaba en esa época, la decoración y la forma de vestir.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;¿Ha visto usted películas españolas?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Sí, por supuesto. Hay una en particular que me gustó mucho. Se llamaba &lt;em&gt;La Muerte de un&lt;/em&gt; &lt;em&gt;Ciclista&lt;/em&gt;, de Bardem. Creo que fue su mejor película. A Saura también le conozco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Hay un director de cine español que me recuerda mucho a usted, a sus obsesiones. Se llama Víctor Urice.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;No nos llegan muchas películas españolas y a ese director le desconozco pero me gusta mucho Saura.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Creo que le imita, la forma que tiene él de vestir, la manera en la que habla. ¿Cree usted que ha creado una nueva manera de ser en el cine?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Siempre me sorprende cuando me dicen esas cosas. Hábleme de más directores españoles.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Berlanga.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Saura es el que está casado con la hija de Chaplin, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Sí, estaba casado.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;No sé mucho del cine español, pero comparado con el italiano, no se hacen tantas películas allá. También tendrá que ver con la cuestión política.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Sí, y el cine español es bastante provinciano. Desde 1982 se están empezando a hacer otro tipo de películas, como las de Almodóvar. ¿Ha visto usted &lt;em&gt;Mujeres al&lt;/em&gt; &lt;em&gt;borde de un ataque de nervios&lt;/em&gt;?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Oh, me encantó. La vi este verano. Qué película más maravillosa. También conocí a Rossy de Palma, que tiene una cara fantástica. Espero que continúe con su carrera. La película me pareció tan estridente y tan acogedora al mismo tiempo. Una película de las emociones humanas y la desesperación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Acabo de ver una película llamada &lt;em&gt;Bagdad Café&lt;/em&gt;, ¿la ha visto?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sí, es una película muy buena pero, ¿sabe qué? Creo que ahora le toca el turno a las películas rusas. Veremos muchas películas rusas. Por lo aislados que han estado tienen su propia manera de contar historias. Yo he visto mucho cine ruso y son películas muy fuertes, muy creativas. También se están haciendo buenas películas en Polonia, Hungría, películas de Europa del Este. Me gusta mucho el esfuerzo europeo por hacer películas. Creo que es muy importante que el cine europeo se defienda del americano, aunque esto tiene mucho que ver con las distribuidoras, y hay tantas decisiones políticas por medio, pero tienen que darle una oportunidad al cine que se hace en Europa. Es horrible depender solo de películas americanas. En la televisión sueca ponen trailers de películas americanas todos los días. Las distribuidoras tienen mucho poder, pero ni siquiera intentan promocionar las películas que se hacen aquí. Estoy muy involucrado en este movimiento. Creo que puedo ayudar. De momento soy parte del jurado y ayudo en la selección de películas. También soy miembro del consejo. Tienen mucha suerte en España porque tienen a un ministro de Cultura muy bueno (que entonces era Jorge Semprún).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me acuerdo de Lluis Pasqual. Hizo una obra teatral fantástica,&lt;em&gt; El Público&lt;/em&gt;, el drama de Lorca. E intentamos traerle hasta aquí para que hiciera un remake de aquella producción pero desafortunadamente no podía. Los buenos directores, sobre todo los genios, tendrían que estar administrando sus sueños y ambiciones en lugar de estar sentados con políticos porque luego no les queda mucho tiempo para hacer películas y eso es peligroso.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Él también dirigió &lt;em&gt;Comedia sin título&lt;/em&gt;. Es una persona maravillosa. Tiene mi edad y mi estatura. Pero siempre está sudando y pensando.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Oh, pobrecito.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Usted dijo que está siendo influenciado todo el tiempo. ¿Como le influye vivir con alguien? ¿Le influyen más las dificultades o las alegrías de estar con alguien? ¿La comunicación o el silencio?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es tan difícil de explicar esto en inglés. Creo que lo más importante de vivir con alguien es… Pasa como lo que ocurrió con Casa de muñecas. Vino un crítico danés muy famoso con su hermano, que había sido escritor, y le preguntó qué debía escribir sobre la obra. Y su hermano le dijo: el comentario más sincero que se ha dicho de &lt;em&gt;Casa de muñecas&lt;/em&gt; es que se trata de una pasión sin amistad. Y creo que en la convivencia debería ser así.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Eso es muy sabio.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo más importante es que la gente sea vista pero que no se vean los roles que interpretan. Durante toda la vida existe una sociedad que espera que interpretes cierto rol. Si te quitas la máscara estás desnudo. Un viejo sacerdote me dijo una vez que el amor debe hacerte sentir maduro y niño pequeño, pero no podías ser las dos cosas a la vez. Un día te toca ser el niño y al siguiente te toca hacer de adulto maduro y esto es así. Tienes que ser la persona que eres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Su trabajo no sólo ha sido una búsqueda de la perfección sino de la felicidad. Para usted, ¿qué quiere decir esta palabra?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada. No significa nada. Lo que he intentado hacer durante mi vida es crear cosas y darles vida. La vida creativa esta llena de destrucción y está constantemente amenazada. Hay tantas tentaciones, tantas veces que dejas algo que has querido hacer, hay tantos compromisos. No sé lo que es la felicidad. ¿Sabe usted lo que es la felicidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Es un instante.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La felicidad está bien para alejarse de uno mismo de vez en cuando. Cuando te olvidas totalmente de ti mismo y estás de pronto metido en algo que es mucho más grande que tú, ya sea estar enamorado o aferrarte a una religión.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Pero incluso la perfección no nos hace felices.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;No puedes dejar que la perfección sepa el alcance de su peligro. Si no, la perfección es algo que intentas pero en el momento en el que lo alcanzas y lo tienes, se muere. En la imperfección existe la perfección.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;¿A que hora del día es Ingmar Bergman un niño?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Creo que es bueno estar en contacto con el niño que llevas dentro todos los días, en pequeñas proporciones. Poder enfadarte y caminar por la orilla del mar y gritar. Eso es bueno. Y si ves una gaviota mirarte mientras gritas, es maravilloso. De pronto conoces tus proporciones. Ahora tengo setentaiún años y he hecho muchas cosas pero no he podido hacer todas las que me gustan, así que he decidido ponerme a ello. Empezaré leyendo. Quiero leer libros.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Ha sido un placer. Creo que usted es un poeta y me siento muy orgulloso de haber estado con usted.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Muchas gracias. Al principio estaba algo nervioso pero me lo he pasado bien. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;__________________________________________&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;a href="http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/01/ingmar-bergman-ser-o-no-ser.html"&gt;PARA LEER LA PRIMER PARTE (CLICK AQUÍ)&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/01/ingmar-bergman-dossier_01.html"&gt;&lt;b&gt;PARA VOLVER AL DOSSIER (CLICK AQUÍ)&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8711010381915756539-2508283424030866757?l=elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/feeds/2508283424030866757/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8711010381915756539&amp;postID=2508283424030866757&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/2508283424030866757'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8711010381915756539/posts/default/2508283424030866757'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com/2012/02/ingmar-bergman-ser-o-no-ser-segunda.html' title='INGMAR BERGMAN: SER O NO SER - Segunda parte'/><author><name>elMontevideano Laboratorio de Artes</name><uri>https://profiles.google.com/104185239400842610762</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh6.googleusercontent.com/-ecLme7kbsVI/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAACMo/xdOYeAe7QqI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-mAyajcL0WaQ/TyML0pNBe0I/AAAAAAAACP0/DG7HK_5W_10/s72-c/Robban_Andersson_XP_Scanpix_HR_100_70_ingmar_bergm.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8711010381915756539.post-3668763054143842996</id><published>2012-02-04T02:27:00.000-08:00</published><updated>2012-02-04T02:27:00.902-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Kafka'/><title type='text'>FRANZ KAFKA (1883 - 1924</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-oprPgVTasUw/Txs9rI95AvI/AAAAAAAACOo/TWysuzRbeLE/s1600/Kafka5jahre.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 187px; height: 263px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-oprPgVTasUw/Txs9rI95AvI/AAAAAAAACOo/TWysuzRbeLE/s320/Kafka5jahre.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5700217564718236402" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;TERCERA ENTREGA&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;II (1)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hasta la caída de la tarde no se despertó Gregorio de su profundo sueño, similar a una pérdida de conocimiento. Seguramente no se hubiese despertado mucho más tarde, aun sin ser molestado, porque se sentía suficientemente repuesto y descansado; sin embargo, le parecía como si le hubiesen despertado unos pasos fugaces y el ruido de la puerta que daba al vestíbulo al ser cerrada con cuidado. El resplandor de las farolas eléctricas de la calle se reflejaba pálidamente aquí y allí en el techo de la habitación y en las partes altas de los muebles, pero abajo, donde se encontraba Gregorio, estaba oscuro. Tanteando todavía torpemente con sus antenas, que ahora aprendía a valorar, se deslizó lentamente hacia la puerta para ver lo que había ocurrido allí. Su costado izquierdo parecía una única y larga cicatriz que le daba desagradables tirones y le obligaba realmente a cojear con sus dos filas de patas. Por cierto, una de las patitas había resultado gravemente herida durante los incidentes de la mañana -casi parecía un milagro que sólo una hubiese resultado herida-, y se arrastraba sin vida.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sólo cuando ya había llegado a la puerta advirtió que lo que lo había atraído hacia ella era el olor a algo comestible, porque allí había una escudilla llena de leche dulce en la que nadaban trocitos de pan. Estuvo a punto de llorar de alegría porque ahora tenía aún más hambre que por la mañana, e inmediatamente introdujo la cabeza dentro de la leche casi hasta por encima de los ojos. Pero pronto volvió a sacarla con desilusión. No sólo comer le resultaba difícil debido a su delicado costado izquierdo -sólo podía comer si todo su cuerpo cooperaba jadeando-, sino que, además, la leche, que siempre había sido su bebida favorita, y que seguramente por eso se la había traído la hermana, ya no le gustaba; es más, se retiró casi con repugnancia de la escudilla y retrocedió a rastras hacia el centro de la habitación.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En el cuarto de estar, por lo que veía Gregorio a través de la rendija de la puerta, estaba encendido el gas, pero mientras que -como era habitual a estas horas del día- el padre solía leer en voz alta a la madre, y a veces también a la hermana, el periódico vespertino, ahora no se oía ruido alguno. Bueno, quizá esta costumbre de leer en voz alta, tal como le contaba y le escribía siempre su hermana, se había perdido del todo en los últimos tiempos. Pero todo a su alrededor permanecía en silencio, a pesar de que, sin duda, la casa no estaba vacía. «¡Qué vida tan apacible lleva la familia!», se dijo Gregorio, y, mientras miraba fijamente la oscuridad que reinaba ante él, se sintió muy orgulloso de haber podido proporcionar a sus padres y a su hermana la vida que llevaban en una vivienda tan hermosa. Pero ¿qué ocurriría si toda la tranquilidad, todo el bienestar, toda la satisfacción, llegase ahora a un terrible final? Para no perderse en tales pensamientos, prefirió Gregorio ponerse en movimiento y arrastrarse de acá para allá por la habitación.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En una ocasión, durante el largo anochecer, se abrió una pequeña rendija una vez en una puerta lateral y otra vez en la otra, y ambas se volvieron a cerrar rápidamente; probablemente alguien tenía necesidad de entrar, pero, al mismo tiempo, sentía demasiada vacilación. Entonces Gregorio se paró justamente delante de la puerta del cuarto de estar, decidido a hacer entrar de alguna manera al indeciso visitante, o al menos para saber de quién se trataba; pero la puerta ya no se abrió más y Gregorio esperó en vano. Por la mañana temprano, cuando todas las puertas estaban bajo llave, todos querían entrar en su habitación. Ahora que había abierto una puerta, y que las demás habían sido abiertas sin duda durante el día, no venía nadie y, además, ahora las llaves estaban metidas en las cerraduras desde fuera.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Muy tarde, ya de noche, se apagó la luz en el cuarto de estar y entonces fue fácil comprobar que los padres y la hermana habían permanecido despiertos todo ese tiempo, porque tal y como se podía oír perfectamente, se retiraban de puntillas los tres juntos en este momento. Así pues, seguramente hasta la mañana siguiente no entraría nadie más en la habitación de Gregorio; disponía de mucho tiempo para pensar, sin que nadie le molestase, sobre cómo debía organizar de nuevo su vida. Pero la habitación de techos altos y que daba la impresión de estar vacía, en la cual estaba obligado a permanecer tumbado en el suelo, lo asustaba sin que pudiera descubrir cuál era la causa, puesto que era la habitación que ocupaba desde hacía cinco años, y con un giro medio inconsciente y no sin una cierta vergüenza, se apresuró a meterse bajo el canapé, en donde, a pesar de que su caparazón era algo estrujado y a pesar de que ya no podía levantar la cabeza, se sintió pronto muy cómodo y solamente lamentó que su cuerpo fuese demasiado ancho para poder desaparecer por completo debajo del canapé.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Allí permaneció durante toda la noche, que pasó, en parte, inmerso en un semisueño, del que una y otra vez lo despertaba el hambre con un sobresalto, y, en parte, entre preocupaciones y confusas esperanzas, que lo llevaban a la consecuencia de que, de momento, debía comportarse con calma y, con la ayuda de una gran paciencia y de una gran consideración por parte de la familia, tendría que hacer soportables las molestias que Gregorio, en su estado actual, no podía evitar producirles.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ya muy de mañana, era todavía casi de noche, tuvo Gregorio la oportunidad de poner a prueba las decisiones que acababa de tomar, porque la hermana, casi vestida del todo, abrió la puerta desde el vestíbulo y miró con expectación hacia dentro. No lo encontró enseguida, pero cuando lo descubrió debajo del canapé -¡Dios mío, tenía que estar en alguna parte, no podía haber volado!- se asustó tanto que, sin poder dominarse, volvió a cerrar la puerta desde afuera. Pero como si se arrepintiese de su comportamiento, inmediatamente la abrió de nuevo y entró de puntillas, como si se tratase de un enfermo grave o de un extraño. Gregorio había adelantado la cabeza casi hasta el borde del canapé y la observaba. ¿Se daría cuenta de que había dejado la leche, y no por falta de hambre, y le traería otra comida más adecuada? Si no caía en la cuenta por sí misma Gregorio preferiría morir de hambre antes que llamarle la atención sobre esto, a pesar de que sentía unos enormes deseos de salir de debajo del canapé, arrojarse a los pies de la hermana y rogarle que le trajese algo bueno de comer. Pero la hermana reparó con sorpresa en la escudilla llena, a cuyo alrededor se había vertido un poco de leche, y la levantó del suelo, aunque no lo hizo directamente con las manos, sino con un trapo, y se la llevó. Gregorio tenía mucha curiosidad por saber lo que le traería en su lugar, e hizo al respecto las más diversas conjeturas. Pero nunca hubiese podido adivinar lo que la bondad de la hermana iba realmente a hacer. Para poner a prueba su gusto, le trajo muchas cosas para elegir, todas ellas extendidas sobre un viejo periódico. Había verduras pasadas medio podridas, huesos de la cena, rodeados de una salsa blanca que se había ya endurecido, algunas uvas pasas y almendras, un queso que, hacía dos días, Gregorio había calificado de incomible, un trozo de pan, otro trozo de pan untado con mantequilla y otro trozo de pan untado con mantequilla y sal. Además añadió a todo esto la escudilla que, a partir de ahora, probablemente estaba destinada a Gregorio, en la cual había echado agua. Y por delicadeza, como sabía que Gregorio nunca comería delante de ella, se retiró rápidamente e incluso echó la llave, para que Gregorio se diese cuenta de que podía ponerse todo lo cómodo que desease. Las patitas de Gregorio zumbaban cuando se acercaba el momento de comer. Por cierto, sus heridas ya debían estar curadas del todo porque ya no notaba molestia alguna; se asombró y pensó en cómo, hacía más de un mes, se había cortado un poco un dedo y esa herida, todavía anteayer, le dolía bastante. ¿Tendré ahora menos sensibilidad?, pensó, y ya chupaba con voracidad el queso, que fue lo que más fuertemente y de inmediato lo atrajo de todo. Sucesivamente, a toda velocidad, y con los ojos llenos de lágrimas de alegría, devoró el queso, las verduras y la salsa; los alimentos frescos, por el contrario, no le gustaban, ni siquiera podía soportar su olor, e incluso alejó un poco las cosas que quería comer. Ya hacía tiempo que había terminado y permanecía tumbado perezosamente en el mismo sitio, cuando la hermana, como señal de que debía retirarse, giró lentamente la llave. Esto lo asustó, a pesar de que ya dormitaba, y se apresuró a esconderse bajo el canapé, pero le costó una gran fuerza de voluntad permanecer debajo del canapé aun el breve tiempo en el que la hermana estuvo en la habitación, porque, a causa de la abundante comida, el vientre se había redondeado un poco y apenas podía respirar en el reducido espacio. Entre pequeños ataques de asfixia, veía con ojos un poco saltones cómo la hermana, que nada imaginaba de esto, no solamente barría con su escoba los restos, sino también los alimentos que Gregorio ni siquiera había tocado, como si éstos ya no se pudiesen utilizar, y cómo lo tiraba todo precipitadamente a un cubo, que cerró con una tapa de madera, después de lo cual se lo llevó todo. Apenas se había dado la vuelta cuando Gregorio salía ya de debajo del canapé, se estiraba y se inflaba.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;De esta forma recibía Gregorio su comida diaria una vez por la mañana, cuando los padres y la criada todavía dormían, y la segunda vez después de la comida del mediodía, porque entonces los padres dormían un ratito y la hermana mandaba a la criada a algún recado. Sin duda los padres no querían que Gregorio se muriese de hambre, pero quizá no hubieran podido soportar enterarse de sus costumbres alimenticias más de lo que de ellas les dijese la hermana; quizá la hermana quería ahorrarles una pequeña pena porque, de hecho, ya sufrían bastante.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Gregorio no pudo enterarse de las excusas con las que el médico y el cerrajero habían sido despedidos de la casa en aquella primera mañana, puesto que, como no podían entenderle, nadie, ni siquiera la hermana, pensaba que él pudiera entender a los demás, y así, cuando la hermana estaba en su habitación, tenía que conformarse con escuchar de vez en cuando sus suspiros y sus invocaciones a los santos. Sólo más tarde, cuando ya se había acostumbrado un poco a todo -naturalmente nunca podría pensarse en que se acostumbrase del todo-, cazaba Gregorio a veces una observación hecha amablemente o que así podía interpretarse: «Hoy sí que le ha gustado», decía cuando Gregorio había comido con abundancia, mientras que, en el caso contrario, que poco a poco se repetía con más frecuencia, solía decir casi con tristeza: «Hoy ha sobrado todo».&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mientras que Gregorio no se enteraba de novedad alguna de forma directa, escuchaba algunas cosas procedentes de las habitaciones contiguas. Y allí donde escuchaba voces una sola vez, corría enseguida hacia la puerta correspondiente y se estrujaba con todo su cuerpo contra ella. Especialmente en los primeros tiempos no había ninguna conversación que de alguna manera, si bien sólo en secreto, no tratase de él. A lo largo de dos días se escucharon durante las comidas discusiones sobre cómo se debían comportar ahora; pero también entre las comidas se hablaba del mismo tema, porque siempre había en casa al menos dos miembros de la familia, ya que seguramente nadie quería quedarse solo en casa, y tampoco podían dejar de ningún modo la casa sola. Incluso ya el primer día la criada (no estaba del todo claro qué y cuánto sabía de lo ocurrido) había pedido de rodillas a la madre que la despidiese inmediatamente, y cuando, un cuarto de hora después, se marchaba con lágrimas en los ojos, daba gracias por el despido como por el favor más grande que pudiese hacérsele, y sin que nadie se lo pidiese hizo un solemne juramento de no decir nada a nadie.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ahora la hermana, junto con la madre, tenía que cocinar, si bien esto no ocasionaba demasiado trabajo porque apenas se comía nada. Una y otra vez escuchaba Gregorio cómo uno animaba en vano al otro a que comiese y no recibía más contestación que: «¡Gracias, tengo suficiente!», o algo parecido. Quizá tampoco se bebía nada. A veces la hermana preguntaba al padre si quería tomar una cerveza, y se ofrecía amablemente a ir ella misma a buscarla, y como el padre permanecía en silencio, añadía para que él no tuviese reparos, que también podía mandar a la portera, pero entonces el padre respondía, por fin, con un poderoso «no», y ya no se hablaba más del asunto.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ya en el transcurso del primer día el padre explicó tanto a la madre como a la hermana toda la situación económica y las perspectivas. De vez en cuando se levantaba de la mesa y recogía de la pequeña caja marca Wertheim, que había salvado de la quiebra de su negocio ocurrida hacía cinco años, algún documento o libro de anotaciones. Se oía cómo abría el complicado cerrojo y lo volvía a cerrar después de sacar lo que buscaba. Estas explicaciones del padre eran, en parte, la primera cosa grata que Gregorio oía desde su encierro. Gregorio había creído que al padre no le había quedado nada de aquel negocio, al menos el padre no le había dicho nada en sentido contrario, y, por otra parte, tampoco Gregorio le había preguntado. En aquel entonces la preocupación de Gregorio había sido hacer todo lo posible para que la familia olvidase rápidamente el desastre comercial que los había sumido a todos en la más completa desesperación, y así había empezado entonces a trabajar con un ardor muy especial y, casi de la noche a la mañana, había pasado a ser de un simple dependiente a un viajante que, naturalmente, tenía otras muchas posibilidades de ganar dinero, y cuyos éxitos profesionales, en forma de comisiones, se convierten inmediatamente en dinero constante y sonante, que se podía poner sobre la mesa en casa ante la familia asombrada y feliz. Habían sido buenos tiempos y después nunca se habían repetido, al menos con ese esplendor, a pesar de que Gregorio, después, ganaba tanto dinero, que estaba en situación de cargar con todos los gastos de la familia y así lo hacía. Se habían acostumbrado a esto tanto la familia como Gregorio; se aceptaba el dinero con agradecimiento, él lo entregaba con gusto, pero ya no emanaba de ello un calor especial. Solamente la hermana había permanecido unida a Gregorio, y su intención secreta consistía en mandarla el año próximo al conservatorio sin tener en cuenta los grandes gastos que ello traería consigo y que se compensarían de alguna otra forma, porque ella, al contrario que Gregorio, sentía un gran amor por la música y tocaba el violín de una forma conmovedora. Con frecuencia, durante las breves estancias de Gregorio en la ciudad, se mencionaba el conservatorio en las conversaciones con la hermana, pero sólo como un hermoso sueño en cuya realización no podía ni pensarse, y a los padres ni siquiera les gustaba escuchar estas inocentes alusiones; pero Gregorio pensaba decididamente en ello y tenía la intención de darlo a conocer solemnemente en Nochebuena.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Este tipo de pensamientos, completamente inútiles en su estado actual, eran los que le pasaban por la cabeza mientras permanecía allí pegado a la puerta y escuchaba. A veces ya no podía escuchar más de puro cansando y, en un descuido, se golpeaba la cabeza contra la puerta, pero inmediatamente volvía a levantarla, porque incluso el pequeño ruido que había producido con ello había sido escuchado al lado y había hecho enmudecer a todos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-¿Qué es lo que hará? -decía el padre pasados unos momentos y dirigiéndose a todas luces hacia la puerta; después se reanudaba poco a poco la conversación que había sido interrumpida.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;De esta forma Gregorio se enteró muy bien -el padre solía repetir con frecuencia sus explicaciones, en parte porque él mismo ya hacía tiempo que no se ocupaba de estas cosas, y, en parte también, porque la madre no entendía todo a la primera- de que, a pesar de la desgracia, todavía quedaba una pequeña fortuna; que los intereses, aún intactos, habían aumentado un poco más durante todo este tiempo. Además, el dinero que Gregorio había traído todos los meses a casa -él sólo había guardado para sí unos pocos florines- no se había gastado del todo y se había convertido en un pequeño capital. Gregorio, detrás de su puerta, asentía entusiasmado, contento por la inesperada previsión y ahorro. La verdad es que con ese dinero sobrante Gregorio podía haber ido liquidando la deuda que tenía el padre con el jefe y el día en que, por fin, hubiese podido abandonar ese trabajo habría estado más cercano; pero ahora era sin duda mucho mejor así, tal y como lo había organizado el padre.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sin embargo, este dinero no era del todo suficiente como para que la familia pudiese vivir de los intereses; bastaba quizá para mantener a la familia uno, como mucho dos años, más era imposible. Así pues, se trataba de una suma de dinero que, en realidad, no podía tocarse, y que debía ser reservada para un caso de necesidad, pero el dinero para vivir había que ganarlo. Ahora bien, el padre era ciertamente un hombre sano, pero ya viejo, que desde hacía cinco años no trabajaba y que, en todo caso, no debía confiar mucho en sus fuerzas; durante estos cinco años, que habían sido las primeras vacaciones de su esforzada y, sin embargo, infructuosa existencia, había engordado mucho, y por ello se había vuelto muy torpe. ¿Y la anciana madre? ¿Tenía ahora que ganar dinero, ella que padecía de asma, a quien un paseo por la casa producía fatiga, y que pasaba uno de cada dos días con dificultades respiratorias, tumbada en el sofá con la ventana abierta? ¿Y la hermana también tenía que ganar dinero, ella que todavía era una criatura de diecisiete años, a quien uno se alegraba de poder proporcionar la forma de vida que había llevado hasta ahora, y que consistía en vestirse bien, dormir mucho, ayudar en la casa, participar en algunas diversiones modestas y, sobre todo, tocar el violín? Cuando se empezaba a hablar de la necesidad de ganar dinero Gregorio acababa por abandonar la puerta y arrojarse sobre el fresco sofá de cuero, que estaba junto a la puerta, porque se ponía al rojo vivo de vergüenza y tristeza.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;A veces permanecía allí tumbado durante toda la noche, no dormía ni un momento, y se restregaba durante horas sobre el cuero. O bien no retrocedía ante el gran esfuerzo de empujar una silla hasta la ventana, trepar a continuación hasta el antepecho y, subido en la silla, apoyarse en la ventana y mirar a través de la misma, sin duda como recuerdo de lo libre que se había sentido siempre que anteriormente había estado apoyado aquí. Porque, efectivamente, de día en día, veía cada vez con menos claridad las cosas que ni siquiera estaban muy alejadas: ya no podía ver el hospital de enfrente, cuya visión constante había antes maldecido, y si no hubiese sabido muy bien que vivía en la tranquila pero central Charlottenstrasse, podría haber creído que veía desde su ventana un desierto en el que el cielo gris y la gris tierra se unían sin poder distinguirse uno de otra. Sólo dos veces había sido necesario que su atenta hermana viese que la silla estaba bajo la ventana para que, a partir de entonces, después de haber recogido la habitación, la colocase siempre bajo aquélla, e incluso dejase abierta la contraventana interior.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si Gregorio hubiese podido hablar con la hermana y darle las gracias por todo lo que tenía que hacer por él, hubiese soportado mejor sus servicios, pero de esta forma sufría con ellos. Ciertamente, la hermana intentaba hacer más llevadero lo desagradable de la situación, y, naturalmente, cuanto más tiempo pasaba, tanto más fácil le resultaba conseguirlo, pero también Gregorio adquirió con el tiempo una visión de conjunto más exacta. Ya el solo hecho de que la hermana entrase le parecía terrible.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Apenas había entrado, sin tomarse el tiempo necesario para cerrar la puerta, y eso que siempre ponía mucha atención en ahorrar a todos el espectáculo que ofrecía la habitación de Gregorio, corría derecha hacia la ventana y la abría de par en par, con manos presurosas, como si se asfixiase y, aunque hiciese mucho frío, permanecía durante algunos momentos ante ella, y respiraba profundamente. Estas carreras y ruidos asustaban a Gregorio dos veces al día; durante todo ese tiempo temblaba bajo el canapé y sabía muy bien que ella le hubiese evitado con gusto todo esto, si es que le hubiese sido posible permanecer con la ventana cerrada en la habitación en la que se encontraba Gregorio.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una vez, hacía aproximadamente un mes de la transformación de Gregorio, y el aspecto de éste ya no era para la hermana motivo especial de asombro, llegó un poco antes de lo previsto y encontró a Gregorio mirando por la ventana, inmóvil y realmente colocado para asustar. Para Gregorio no hubiese sido inesperado si ella no hubiese entrado, ya que él, con su posición, impedía que ella pudiese abrir de inmediato la ventana, pero ella no solamente no entró, sino que retrocedió y cerró la puerta; un extraño habría podido pensar que Gregorio la había acechado y había querido morderla. Gregorio, naturalmente, se escondió enseguida bajo el canapé, pero tuvo que esperar hasta mediodía antes de que la hermana volviese de nuevo, y además parecía mucho más intranquila que de costumbre. Gregorio sacó la conclusión de que su aspecto todavía le resultaba insoportable y continuaría pareciéndoselo, y que ella tenía que dominarse a sí misma para no salir corriendo al ver incluso la pequeña parte de su cuerpo que sobresalía del canapé. Para ahorrarle también ese espectáculo, transportó un día sobre la espalda -para ello necesitó cuatro horas- la sábana encima del canapé, y la colocó de tal forma que él quedaba tapado del todo, y la hermana, incluso si se agachaba, no podía verlo. Si, en opinión de la hermana, esa sábana no hubiese sido necesaria, podría haberla retirado, porque estaba suficientemente claro que Gregorio no se aislaba por gusto, pero dejó la sábana tal como estaba, e incluso Gregorio creyó adivinar una mirada de gratitud cuando, con cuidado, levantó la cabeza un poco para ver cómo acogía la hermana la nueva disposición.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Durante los primeros catorce días, los padres no consiguieron decidirse a entrar en su habitación, y Gregorio escuchaba con frecuencia cómo ahora reconocían el trabajo de la hermana, a pesar de que anteriormente se habían enfadado muchas veces con ella, porque les parecía una chica un poco inútil. Pero ahora, a veces, ambos, el padre y la madre, esperaban ante la habitación de Gregorio mientras la hermana la recogía y, apenas había salido, tenía que contar con todo detalle qué aspecto tenía la habitación, lo que había comido Gregorio, cómo se había comportado esta vez y si, quizá, se advertía una pequeña mejoría. Por cierto, la madre quiso entrar a ver a Gregorio relativamente pronto, pero el padre y la hermana se lo impidieron, al principio con argumentos racionales, que Gregorio escuchaba con mucha atención, y con los que estaba muy de acuerdo, pero más tarde hubo que impedírselo por la fuerza, y si entonces gritaba: «¡Déjenme entrar a ver a Gregorio, pobre hijo mío! ¿Es que no comprenden que tengo que entrar a verlo?» Entonces Gregorio pensaba que quizá sería bueno que la madre entrase, naturalmente no todos los días, pero sí una vez a la semana; ella comprendía todo mucho mejor que la hermana, que, a pesar de todo su valor, no era más que una niña, y, en última instancia, quizá sólo se había hecho cargo de una tarea tan difícil por irreflexión infantil.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El deseo de Gregorio de ver a la madre pronto se convirtió en realidad. Durante el día Gregorio no quería mostrarse por la ventana, por consideración a sus padres, pero tampoco podía arrastrarse demasiado por los pocos metros cuadrados del suelo; ya soportaba con dificultad estar tumbado tranquilamente durante la noche, pronto ya ni siquiera la comida le producía alegría alguna y así, para distraerse, adoptó la costumbre de arrastrarse en todas direcciones por las paredes y el techo. Le gustaba especialmente permanecer colgado del techo; era algo muy distinto a estar tumbado en el suelo; se respiraba con más libertad; un ligero balanceo atravesaba el cuerpo; y sumido en la casi feliz distracción en la que se encontraba allí arriba, podía ocurrir que, para su sorpresa, se dejase caer y se golpease contra el suelo. Pero ahora, naturalmente, dominaba su cuerpo de una forma muy distinta a como lo había hecho antes y no se hacía daño, incluso después de semejante caída. La hermana se dio cuenta inmediatamente de la nueva diversión que Gregorio había descubierto -al arrastrarse dejaba tras de sí, por todas partes, huellas de su sustancia pegajosa- y entonces se le metió en la cabeza proporcionar a Gregorio la posibilidad de arrastrarse a gran escala y sacar de allí los muebles que lo impedían, es decir, sobre todo el armario y el escritorio. Ella no era capaz de hacerlo todo sola, tampoco se atrevía a pedir ayuda al padre; la criada no la hubiese ayudado seguramente, porque esa chica, de unos dieciséis años, resistía ciertamente con valor desde que se despidió a la cocinera anterior, pero había pedido el favor de poder mantener la cocina constantemente cerrada y abrirla solamente a una señal determinada. Así pues, no le quedó a la hermana más remedio que valerse de la madre, una vez que estaba el padre ausente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Con exclamaciones de excitada alegría se acercó la madre, pero enmudeció ante la puerta de la habitación de Gregorio. Primero la hermana se aseguró de que todo en la habitación estaba en orden, después dejó entrar a la madre. Gregorio se había apresurado a colocar la sábana aún más bajo y con más pliegues, de modo que, de verdad, tenía el aspecto de una sábana lanzada casualmente sobre el canapé. Gregorio se abstuvo esta vez de espiar por debajo de la sábana; renunció a ver esta vez a la madre y se contentaba sólo conque hubiese venido.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Vamos, acércate, no se le ve -dijo la hermana, y, sin duda, llevaba a la madre de la mano. Gregorio oyó entonces cómo las dos débiles mujeres movían de su sitio el pesado y viejo armario, y cómo la hermana siempre se cargaba la mayor parte del trabajo, sin escuchar las advertencias de la madre que temía que se esforzase demasiado. Duró mucho tiempo. Aproximadamente después de un cuarto de hora de trabajo dijo la madre que deberían dejar aquí el armario, porque, en primer lugar, era demasiado pesado y no acabarían antes de que regresase el padre, y con el armario en medio de la habitación le bloqueaban a Gregorio cualquier camino y, en segundo lugar, no era del todo seguro que se le hiciese a Gregorio un favor con retirar los muebles. A ella le parecía precisamente lo contrario, la vista de las paredes desnudas le oprimía el corazón, y por qué no iba a sentir Gregorio lo mismo, puesto que ya hacía tiempo que estaba acostumbrado a los muebles de la habitación, y por eso se sentiría abandonado en la habitación vacía.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Y es que acaso no... -finalizó la madre en voz baja, aunque ella hablaba siempre casi susurrando, como si quisiera evitar que Gregorio, cuyo escondite exacto ella ignoraba, escuchase siquiera el sonido de su voz, porque ella estaba convencida de que él no entendía las palabras.&lt;br /&gt;-¿Y es que acaso no parece que retirando los muebles le mostramos que perdemos toda esperanza de mejoría y lo abandonamos a su suerte sin consideración alguna? Yo creo que lo mejor sería que intentásemos conservar la habitación en el mismo estado en que se encontraba antes, para que Gregorio, cuando regrese de nuevo con nosotros, encuentre todo tal como estaba y pueda olvidar más fácilmente este paréntesis de tiempo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Al escuchar estas palabras de la madre, Gregorio reconoció que la falta de toda conversación inmediata con un ser humano, junto a la vida monótona en el seno de la familia, tenía que haber confundido sus facultades mentales a lo largo de estos dos meses, porque de otro modo no podía explicarse que hubiese podido desear seriamente que se vaciase su habitación. ¿Deseaba realmente permitir que transformasen la cálida habitación amueblada confortablemente, con muebles heredados de su familia, en una cueva en la que, efectivamente, podría arrastrarse en todas direcciones sin obstáculo alguno, teniendo, sin embargo, como contrapartida, que olvidarse al mismo tiempo, rápidamente y por completo, de su pasado humano? Ya se encontraba a punto de olvidar y solamente le había animado la voz de su madre, que no había oído desde hacía tiempo. Nada debía retirarse, todo debía quedar como estaba, no podía prescindir en su estado de la bienhechora influencia de los muebles, y si los muebles le impedían arrastrarse sin sentido de un lado para otro, no se trataba de un perjuicio, sino de una gran ventaja.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero la hermana era, lamentablemente, de otra opinión; no sin cierto derecho, se había acostumbrado a aparecer frente a los padres como experta al discutir sobre asuntos concernientes a Gregorio, y de esta forma el consejo de la madre era para la hermana motivo suficiente para retirar no sólo el armario y el escritorio, como había pensado en un principio, sino todos los muebles a excepción del imprescindible canapé. Naturalmente, no sólo se trataba de una terquedad pueril y de la confianza en sí misma que en los últimos tiempos, de forma tan inesperada y difícil, había conseguido, lo que la impulsaba a esta exigencia; ella había observado, efectivamente, que Gregorio necesitaba mucho sitio para arrastrarse y que, en cambio, no utilizaba en absoluto los muebles, al menos por lo que se veía. Pero quizá jugaba también un papel importante el carácter exaltado de una chica de su edad, que busca su satisfacción en cada oportunidad, y por el que Greta ahora se dejaba tentar con la intención de hacer más que ahora, porque en una habitación en la que sólo Gregorio era dueño y señor de las paredes vacías, no se atrevería a entrar ninguna otra persona más que Greta.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Así pues, no se dejó disuadir de sus propósitos por la madre, que también, de pura inquietud, parecía sentirse insegura en esta habitación; pronto enmudeció y ayudó a la hermana con todas sus fuerzas a sacar el armario. Bueno, en caso de necesidad, Gregorio podía prescindir del armario, pero el escritorio tenía que quedarse; y apenas habían abandonado las mujeres la habitación con el armario, en el cual se apoyaban gimiendo, cuando Gregorio sacó la cabeza de debajo del canapé para ver cómo podía tomar cartas en el asunto lo más prudente y discretamente posible. Pero, por desgracia, fue precisamente la madre quien regresó primero, mientras Greta, en la habitación contigua, sujetaba el armario rodeándolo con los brazos y lo empujaba sola de acá para allá, naturalmente, sin moverlo un ápice d
