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¿ENCUENTRO DE DOS CULTURAS... O EL DOMINIO Y LA ACULTURACIÓN? (5) - RICARDO AROCENA


LA CULTURA DEL PODER ECONÓMICO

Pero más allá de los mitos, lo que realmente quita el sueño a los conquistadores es encontrar oro, oro y más oro. Es la "base material", diría Marx. "Con la codicia del oro, todos estábamos fuertes y alegres", se dice en el Diario de Colón.

La exigencia de oro se repite, una y otra vez en todos los textos de los conquistadores. "Toda esta noche y hoy estuve esperando que trajeran oro", se queja Colón. "Son estas islas muy verdes y fértiles y de aires muy dulces y puede haber muchas cosas que yo no sé, porque no quiero detenerme, por calar y andar muchas islas para hallar oro".

O sea, puede haber muchas cosas novedosas, que despiertan la curiosidad de quienes arriban, pero lo central es conseguir ORO. No olvidemos los tiempos europeos de los que hablamos al principio: tienen que ver con el ascenso de la burguesía, con los albores del capitalismo, con la cultura comercial... en definitiva con el vil poder del dinero... Y citamos otros ejemplos: Colón en otro momento dirá: "con los lavadores que tenemos, esperamos con la ayuda de Dios (...) allegar a un buen golpe de oro".

Pero además, existía una presión concreta al "indio", solicitándole que dijera adónde ese oro se podía encontrar, a tal punto que el aborigen tenía en cuenta aquella necesidad, y la manipulaba, como de hecho ocurrió, de acuerdo a los propios textos de los españoles.: "Un rey fulano los enviaba a saber qué gente éramos y a rogar que bajáramos a tierra porque tenían mucho oro y nos darían de él, y de lo que tenían de comer".

Pero también en cuanto a la importancia que se le daba a las distintas actividades, es notorio que el oro era lo central.  Comentaría Colón de lo realizado por los campesinos que llegaron en el segundo viaje que "Tenían tan pocas bestias y tan flacas, que poco pudieron hacer", pese a que en esta tierra "el trigo y el vino "nacen muy bien".

Pero además los conquistadores para conseguir el metal recurren a textos antiguos como guía, cosa que no nos puede extrañar si tenemos en cuenta lo más arriba señalado sobre el período histórico que se vivía en Europa, que miraba hacia la antigüedad como fuente inspiradora: "Fuimos a un lugar llamado Cebao donde, según Ptolomeo, había mucho oro en los ríos...", diría Chanca.


LA OTRA SANTÍSIMA TRINIDAD: ARMAS, ORO Y PODER

Para dominar a los indios y conseguir el bendito oro, fuente de todos los desvelos, en determinado momento del segundo viaje Colón exigirá: 

"Sería bueno que se trajesen 200 corazas y cien espingardas y cien ballestas y mucho almacén": 


MITOS Y LEYENDAS QUE RODEAN AL CONQUISTADOR

Ya señalamos que Eneas Sylvius Piccolomini, el futuro Pio II y el Cardenal Pierre d´Ailly, habían alertado, en textos que llegaron hasta Colón, de la existencia periférica de fabulosas faunas en tierras lejanas a Europa. Y esto, que formaba parte del imaginario de aquel entonces, no podía faltar en los primeros textos de la conquista. En el propio Diario de Colón se dirá: En diálogo con los Indios "entendió también que lejos de allí había hombres de un ojo, y otros con hocicos de perro, que comían a los hombres y que tomando a uno lo degollaban..." "y le cortaban su natura".

Puede decirse en este caso que el mito proviene del indígena que lo cuenta. Y puede ser, pero habida cuenta de las dificultades de comunicación que el propio Colón por aquel entonces constataba, también puede ocurrir que lo que entiende Colón esté impregnado de sus propias fantasías. 

Parecería, a la luz de la lectura de otros textos, que el indígena le habla de los Caribes, que tenían por costumbre "cortar la natura". Pero por algo sale a luz, lo de los hombres de un solo ojo (los cíclopes de la cultura griega) y de otros con hocico de perro (que también están vinculados a viejas leyendas de aquellos tiempos). La pregunta que nos hacemos es si "el color", es decir el "plus" que se incorpora al relato, no parte de una matriz cultural, de un lente desde el cual miran los europeos.

Otro párrafo del Diario del Viaje parecería darle la razón a la tesis de que los mitos provenían de los indios: Los indios decían que el Bohío "era muy grande y que había gente que tenía un ojo en la frente... y otros que se llamaban caníbales".

Nuevamente podríamos achacarle a los indios lo de las fantasías... pero el Almirante en su diario deja constancia de que: "Bien cree que había algo de ello..." Cabe la pregunta: Bien cree qué cosa, ¿que existían caníbales, o lo de los hombres con un solo ojo.?

En su carta a Santángel Colón dice: Ya dije cómo había andado CVII leguas por la costa... allende me quedan... dos provincias... la una de las cuales llaman Auán, adonde nace la gente con cola".
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